ACERO Y VAPOR

 

SUMERGIBLES

DEL  ICTÍNEO AL U-9. 1864-1914

 

En primer lugar una precisión. Conocemos como submarino toda nave capaz de sumergirse. En realidad, los primeros "submarinos" de la historia fueron los clase XXI alemanes de finales de la II GM. Todos los anteriores no son verdaderos "submarinos", sino Sumergibles. Es decir, naves con una capacidad limitada de inmersión.

No sabemos cuando se construyó el primer sumergible de la historia, pero debió ser muchos siglos antes de lo que imaginamos. Ejemplos hay muchos, como el empleado en la guerra de Independencia norteamericana, el BRANDTAUCHER prusiano de 1850 o los famosos DAVID y el HUNLEY que construyeron los confederados durante la guerra de Secesión. Pero verdadero sumergible, el primero fue el nuestro: el ICTÍNEO de Narciso Monturiol.

El ICTÍNEO fue una obra personal (como casi siempre), fruto del genio individual y no de una iniciativa del gobierno. El ICTÍNEO II fue botado en 1864, estaba construido en madera con partes de hierro y presentaba ya un casco más cercano a los modernos Ohio que a los submarinos de las dos guerras mundiales y además presentaba una solución revolucionaria: el doble casco, cuya invención trató de apropiarse el francés Laubeuf. También tenía esta fabulosa nave el primer sistema de soplado de tanques y de regeneración de aire. Los expertos internacionales no lo citan, pero no porque nos tengan manía, sino porque aquellos que debieron haber cantado las glorias de esta nave propagando sus excelencias estaban más preocupados haciendo como que gobernaban. Es la historia de siempre. Siempre es lo mismo. No falla. El ingenio y la voluntad españolas A PESAR DE NUESTROS GOBERNANTES. Gracias a Dios parece que esto ha pasado a la historia y que hoy vivimos tiempos mejores desde hace años. Esperemos que siga así. 65 ton. 1,5 nudos. Eslora 17 m. Manga 3 m. Puntal 3,5 m. Cota máxima 50 m. Autonomía 7 horas y media. 20 hombres.

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Maqueta de la botadura del ICTÍNEO II.

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Perfil del ICTÍNEO II. Observa su perfil fusiforme más cercano a los actuales de "casco de gota". Todo un logro de la hidrodinámica.

 

En 1888, el teniente de navío Isaac Peral y Caballero botó en los astilleros de La Carraca de Cádiz, el PERAL. Una magnífica nave fruto del tesón de su inventor. Peral inventó además el primer lanzador de torpedos para ser empleado por un submarino. Todos estos esfuerzos e innovaciones tuvieron su fruto habitual: Peral fue forzado a dejar la marina y su nave nunca figuró en las listas de la Armada Española. Quizá fue una suerte, porque la nave fue abandonada (como se abandonó a su constructor) y cuando se dieron cuenta de que seguía allí todo el mundo alababa ya la grandeza de Isaac Peral. A nuestro genio no le valió de nada porque ya había muerto en el anonimato, pero por fortuna la nave fue rescatada. Tras ser exhibida en la base naval, la Armada la donó en 1970 a la ciudad de cartagena que hoy la exhibe orgullosa en su paseo marítimo. Algo es algo. 77 ton. 8 nudos. Eslora 22 m. manga 2,87 m. Calado 1,7 m. 1 tlt-450 mm.

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Nuestro PERAL en 1888.

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El PERAL en la base de Cartagena.

 

Tras estas experiencias casi "prehistóricas", los franceses también se pusieron a construir sumergibles como su famoso GYMNOTE de 1886, aunque fueron los norteamericanos los que descollaron con sus HOLLAND fruto de la mente de John P. Holland. Estas naves fueron los primeros sumergibles construidos en serie. Sus características marcaron la evolución de estas naves durante años. El HOLLAND SS 1 de 1898 era el octavo sumergible construido por Holland. 64 ton. 8 nudos. Eslora 16,38 m. Manga 3,12 m. Calado 2,59 m. 2 tlt-457 mm. 1 cañón neumático. 7 hombres. 

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El HOLLAND SS 1 en un dique de carena en 1901.

 

En 1908 comenzaba en Alemania la construcción de una serie de sumergibles que constituirían la columna vertebral de la Kaiserliche Marine al comenzar la I GM. Una de estas naves, el U-9, al mando de Otto Weddigen, cambiaría la guerra naval al conseguir torpedear y hundir a ¡3 cruceros acorazados británicos! en pocos minutos en septiembre de 1914. Hasta entonces los sumergibles eran vistos como auxiliares de la flota. A partir de la espectacular hazaña del U-9, los sumergibles serían considerados ya como unidades capaces de hacer la guerra por su cuenta. Botado en 1910, el U-9 desplazaba 493 ton en superficie y 611 en inmersión. 14,2 nudos en superficie y 8,1 en inmersión. Eslora 57,38 m. Manga 6 m. Calado 3,13 m. 1-50 mm. 1 ametralladora y 4 tlt-450 mm. 29 hombres.

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El famoso U-9. El sumergible que cambió la guerra naval.

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