ACERO Y VAPOR

 

LOS ACORAZADOS DE BOLSILLO ALEMANES DE LA II GM

 

En el tratado de paz de 1919 Alemania se vio privada de su poderosa marina de guerra que en 1914 era la segunda del mundo. Los aliados sólo le permitieron retener seis viejos acorazados pre-dreadnought, seis cruceros ligeros y seis destructores. Los acorazados, que en 1914 ya eran auténticas antiguallas, podían ser dados de baja a partir de 1926, pero sólo podían ser sustituidos por naves de un desplazamiento estándar máximo de 10.000 toneladas y su armamento no podía estar compuesto de cañones de un calibre superior a los 280 mm.

Cuando las demás marinas alineaban acorazados de más de 30.000 toneladas armados con cañones de hasta 406 mm. la marina alemana se veía obligada a construir naves sin valor militar alguno. Sin embargo, un hombre excepcional estaba al mando de la marina alemana, el almirante Hans Zenker, y bajo el impulso de su enérgico mandato (1924-1928), los ingenieros alemanes pusieron a punto un revolucionario proyecto que habría de ser internacionalmente tildado de "milagro". El 5 de marzo de 1929 se puso la quilla de la primera nave, el DEUTSCHLAND. Las marinas aliadas sabían que con tales limitaciones, los alemanes sólo podrían construir o un acorazado costero o un crucero pesado. Pero la nueva nave no era ni una cosa ni la otra. Era algo totalmente nuevo. Algo revolucionario. Algo sencillamente genial.

n_ab_deutschland_01.jpg (16975 bytes)

El DEUTSCHLAND, visto desde popa, a punto de ser botado.

Los ingenieros alemanes decidieron partir completamente de cero, ignorando todas las ideas preconcebidas y se centraron en crear un nuevo tipo de nave que no nada tenía que ver con las demás naves del mundo. Para ello se tomaron como base las restricciones del tratado: 10.000 toneladas ( al final fueron 12.000) y cañones de 280 mm. para crear una nave corsaria destinada a atacar el tráfico mercante enemigo. La adopción de motores diesel (la primera nave de batalla que los montaba) le permitía una autonomía de 20.000 millas, 3 veces más que la de un acorazado y gracias a su escaso peso podía alcanzar teóricamente los 28 nudos de velocidad máxima, cuando los acorazados no alcanzaban más de 23 nudos. Así, la nueva nave podía recorrer los mares sin grandes problemas de abastecimiento gracias a su enorme autonomía atacando los convoyes enemigos. Si se encontraba con un acorazado podía huir gracias a su superior velocidad, y si se encontraba con un crucero, éste sería más veloz, pero la nave alemana no tendría problemas en destruirlo gracias a sus 6 cañones de 280 mm en dos torres triples y 6 de 152 mm. en montajes sencillos, mientras todos los cruceros montaban entre 8 y 9 cañones de 203 o 152 mm. En el momento de su botadura, el DEUTSCHLAND sólo podía ser neutralizado por 3 naves aliadas: los cruceros de batalla británicos HOOD, RENOWN y REPULSE, mejor armados y más rápidos. Ante aquella nave revolucionaria, la alarma cundió en las marinas aliadas. Y con razón.

Al DEUTSCHLAND (botado el 19-5-1931) siguieron sus gemelos ADMIRAL SCHEER (1-4-1933) y ADMIRAL GRAF SPEE (30-6-1934). Con estas tres naves, la marina alemana contaba con una escuadra capaz de mantener en jaque a toda la armada británica.

n_ab_deutschland_04.jpg (36853 bytes)

El nuevo DEUTSCHLAND navegando orgullosamente.

n_ab_scheer_03.jpg (24613 bytes)

El ADMIRAL SCHEER.Compara la diferencia entre el puente de esta nave y la del DEUTSCHLAND.

n_ab_spee_01.jpg (34171 bytes)

El ADMIRAL GRAF SPEE, de líneas casi idénticas al SCHEER.

 

Especificaciones técnicas del ADMIRAL GRAF SPEE

Desplazamiento:  estándar 12.100 toneladas.   Plena carga 16.200 ton.

Medidas: Eslora 186 m. Manga 21,6 m. Calado 7,4 m.

Aparato motor: 8 motores diesel MAN, potencia 52.050 hp a dos ejes. Velocidad 28,5 nudos.

Armamento: 6-280 mm. 8-150 mm. 6-105 mm. 8-37 mm. 10-20 mm. 8 tlt-533 mm. 1 catapulta y 2 hidros Arado Ar-196.

Protección: vertical máxima en cintura acorazada 80 mm. Horizontal máxima 45 mm. Torres principales 140 mm. Puente de mando: 150 mm.

Dotación: 30 oficiales y unos 950 suboficiales y marineros.

 

Las nuevas naves, que pronto fueron conocidas como "acorazados de bolsillo" tenían un casco ensamblado íntegramente con soldadura eléctrica, con lo que se ahorró el peso de los remaches y que los convirtió en las naves más caras de la Historia por tonelada. Las líneas eran muy estilizadas, con un largo castillo que terminaba tras la torre de popa. El puente del DEUTSCHLAND era distinto al de sus gemelos, como se puede apreciar en las fotografías anteriores. Descargados y sin pertrechar, loa acorazados de bolsillo tenían la siguiente distribución de masas: casco 30-32%, blindaje 20-23%, armamento 22%, maquinaria 20-21%, masas varias 5%.

 

HISTORIA OPERATIVA

Durante la Guerra Civil española participaron como parte de la fuerza de "No Intervención". En 1937 el DEUTSCHLAND fue bombardeado por aviones republicanos y como represalia, la nave alemana, junto con su gemelo el ADMIRAL SCHEER bombardearon Alicante. En agosto de 1939 se hicieron a la mar para tomar posiciones en sus "zonas de espera" prestos a atacar en cuanto recibieran la orden.

 

DEUTSCHLAND

Su carrera como corsario fue deslucida, ya que tan sólo consiguió hundir dos mercantes con un total de 6.902 toneladas de registro bruto (t.r.b.). El 15-11-1939 Hitler ordenó cambiar su nombre por el de LUTZOW. A partir de 1940 no pudo seguir dedicándose a la guerra corsaria, ya que los nuevos acorazados alcanzaban los 30 nudos de velocidad, así que pasó junto al SCHEER a Noruega para atacar a los convoyes aliados que abastecían Rusia, aunque no llegó a actuar. Embarrancó en Swinemünde en abril de 1945, pero siguió operando como batería flotante hasta que fue abandonado y saboteado por su tripulación el 4-5-1945 para impedir su captura por las tropas soviéticas.

 

ADMIRAL GRAF SPEE

La nave más conocida de la II GM tras el BISMARCK gracias a su épica batalla y trágico final. Al mando del capitán de navío Hans Langsdorff, esta nave conseguiría un enorme éxito en su campaña corsaria al hundir 8 buques británicos entre el Atlántico sur y el Índico con un total de 50.000 toneladas. En el curso de su crucero corsario, ningún marino británico perdió la vida y Langsdorff cumplió escrupulosamente con el derecho internacional. Sin embargo, el comodoro Harwood, al mando del crucero pesado EXETER y los ligeros ACHILLES y AYAX logró dar con el corsario el 13-12-1939 frente a Montevideo. Langsdorff llevaba más de 100 días navegando en estado de guerra sin cometer ni un sólo error. Pero ahora cometería dos fatales: podía haber mantenido a raya a las naves británicas gracias al superior alcance de su artillería y haberlas machacado a distancia, pero cometió el error de arrumbar hacia los cruceros enemigos acortando con ello la distancia. Ese fue su primer error, pero los cañones de 280 mm pronto desmantelaron completamente el EXETER, el enemigo más temible que montaba 6 piezas de 203 mm, convirtiendo el crucero británico en un pontón desarmado, incendiado y lleno de muertos y heridos que tuvo que retirarse del combate rumbo a las Malvinas. Mientras tanto, los cruceros ligeros seguían combatiendo, causando daños menores al corsario alemán mientras sufrían los terribles zarpazos de su artillería que los obligó a retirarse también. En ese momento Langsdorff podía haber seguido a los dos cruceros a distancia cañoneándolos a placer y hundiéndolos, pero entonces cometió su segundo error: Considerando que los daños sufridos por su nave eran de mayor importancia que los reales arrumbó hacia Montevideo ante la sorpresa de los británicos que ya se veían hundidos.

n_ab_spee_02.jpg (28628 bytes)

El ADMIRAL GRAF SPEE anclado en Montevideo. Como puede apreciarse, la capacidad combativa de la nave no estaba mermada. La flecha roja muestra un boquete abierto en la amura de babor por un proyectil británico.

Una vez en Montevideo, Langsdorff y los diplomáticos alemanes solicitaron un plazo para reparar las averías. El derecho internacional estipulaba 24 horas para que la nave abandonara el puerto, los británicos presionaron para que se cumpliera a rajatabla y los alemanes para que se ampliara. Mientras tanto, unidades británicas arrumbaban hacia Montevideo a toda máquina y la propaganda británica lanzaba a los cuatro vientos que uno de sus acorazados se hallaba ya frente a Montevideo. El gobierno uruguayo se decidió por una postura salomónica y concedió al GRAF SPEE 72 horas para salir de puerto. Los británicos ganaron la batalla de la propaganda y los rumores sobre toda una flota apostada frente al puerto llegaron a creérselos los alemanes. Al finalizar el plazo, el 17 de diciembre, el GRAF SPEE levó anclas y partió seguido por el mercante alemán TACOMA. Centenares de miles de personas contemplaba la escena desde las orillas del estuario del Río de la Plata mientras un avión británico sobrevolaba a la nave alemana. En ese momento, el avión ingles informó que en el TACOMA había centenares de marinos alemanes y Harwood intuyó lo que iba a ocurrir. En un punto el corsario se detuvo y los espectadores pudieron ver cómo los marinos alemanes que quedaban a bordo del corsario abandonaban la nave y transbordaban al TACOMA llevando la bandera de guerra alemana cuidadosamente plegada: Langsdorff iba a volar la nave. Harwood ordenó a sus cruceros entrar en el puerto y abordar al GRAF SPEE para desactivar las cargas de demolición y apoderarse de la nave, pero Langsdorff ya había cometido los dos únicos errores de su vida y no estaba dispuesto a cometer ninguno más. Separó a la nave del canal central y desembarcó con los miembros del equipo de demolición. A las 2054 una serie de tremendas explosiones sacudió a la nave corsaria alemana que se incendió y hundió a la vista de todo el mundo, en medio de un impresionante silencio en el que los marinos alemanes lloraban y los espectadores uruguayos, con los sombreros junto al pecho no podían contener la emoción viendo a Langsdorff permanecer en posición de saludo ante su nave moribunda. Hitler había dado la orden de autohundir la nave para impedir el riesgo de su captura. Langsdorff había solicitado permiso para combatir pero Hitler se lo negó.

Tres días más tarde el capitán de navío Hans Langsdorff se vistió con su uniforme de gala, se tendió en la cama de la habitación de su hotel envuelto en la bandera alemana y se pegó un tiro en la sien. Como buen marino que era, sabía que un capitán no debe sobrevivir a su nave.

Pulsa aquí para ver las imágenes del hundimiento del GRAF SPEE.

 

ADMIRAL SCHEER

Si la gloria legendaria se la llevó el GRAF SPEE, el ADMIRAL SCHEER se llevó la fama de ser la nave corsaria que más éxitos cosechó en su increíble crucero corsario que duró del 27 de octubre al 1 de abril de 1940 y en el que hundió 17 naves aliadas con un total de 113.223 t.r.b. causando a los británicos gravísimos daños, no sólo materiales, sino también paralizando con sus acciones todo el tráfico mercante aliado. El ADMIRAL SCHEER es la nave corsaria por excelencia de la II GM.

En 1940 el ADMIRAL SCHEER fue reformado para que su puente se pareciera en lo posible al de los cruceros clase ADMIRAL HIPPER. Tras la remodelación su aspecto era éste:

n_ab_scheer_04.jpg (24929 bytes)

Al mando del capitán de navío Theodor Krancke, un marino de excepcionales dotes, la nave partió de Alemania el 27 de octubre de 1940 y navegó, hábilmente dirigido por Krancke por la costa noruega hasta virar, indetectado, hacia el oeste, hacia el estrecho de Dinamarca que atravesó entre tormentas de nieve para alcanzar el Atlántico abierto sin ser detectado por los aviones o naves británicas que le seguían la pista. Al atardecer del día 5 de noviembre los serviolas del SCHEER avistaron un gran convoy británico que iba protegido por un solitario crucero auxiliar (un crucero auxiliar es un mercante armado), el JERVIS BAY. Cuando el capitán Fegen, del JERVIS BAY vio acercarse a toda máquina al poderoso monstruo alemán no dudó ni un instante cuál era su deber... y su destino. Ordenó dispersar el convoy y arrumbó directamente hacia el acorazado de bolsillo con un valor que pone los pelos de punta: un lento buque mercante armado con unos viejos cañones de 150 mm. y sin ninguna protección frente a un moderno y veloz acorazado de bolsillo con cañones de 280 mm. Fegen consiguió resistir durante 22 minutos antes de ser hundido con 200 hombres de su valerosa y heroica dotación. 22 preciosos minutos en los que el convoy se dispersó a toda máquina en todas las direcciones, alimentadas sus calderas por los aterrorizados marineros que frenéticamente echaban carbón en las calderas tratando de escapar de la destrucción. El SCHEER, en una cacería que duró hasta el anochecer, consiguió hundir cinco buques y causar graves daños a tres más. La conmoción en el Almirantazgo británico fue gigantesca. Los convoyes fueron suspendidos y la flota se impuso la obligación de cazar al corsario. Pero Krancke ya había cambiado de aguas, encontrándose periódicamente con los buques suministradores alemanes en los puntos secretos de avituallamiento en los que proveían al corsario de municiones, combustible, alimentos, agua, piezas de recambio y noticias frescas.

Con toda la flota británica empeñada en su caza, el SCHEER, consiguió zafarse una y otra vez de las trampas montadas por sus enemigos y emprender el largo camino de regreso a casa. Para volver aún tenía que pasar por el estrecho de Dinamarca, fuertemente vigilado, pero Krancke consiguió llevar su nave a casa sin un arañazo. El 1 de abril de 1940, escoltado por una escuadra de destructores y entre las salvas de saludo de todas las unidades y los gritos de entusiasmo de los marinos, el ADMIRAL SCHEER llegaba a Kiel. Allí le esperaba el gran almirante Erich Raeder para homenajear a aquellos marinos que durante 155 días habían recorrido los mares en medio de impresionantes fuerzas enemigas y causándole un tremendo daño.

n_ab_scheer_05.jpg (24172 bytes)

El Gran Almirante Raeder, comandante en jefe de la Kriegsmarine, pasa revista a la dotación del SCHEER formada en cubierta tras la épica travesía.

Tras su regreso, el ADMIRAL SCHEER pasó a Noruega donde operó con la "flota en potencia" destinada a atacar los convoyes aliados a Rusia. En el acorazado de bolsillo sirvieron en esa época marinos españoles en tareas de adiestramiento. La legendaria nave fue hundida en el puerto alemán de Kiel el 9 de abril de 1945 por las bombas de 4.000 kilos de los bombarderos Lancaster del escuadrón 617º de la RAF. Alcanzado por las gigantescas bombas, la nave dio la vuelta y quedó junto al dique con la quilla al aire.

n_ab_scheer_06.jpg (40298 bytes)

Hoy el SCHEER está enterrado bajo miles de toneladas de hormigón que forman un nuevo muelle. Los marinos de todo el mundo que recalan en Kiel tienen la costumbre de saludar a ese muelle que es la tumba del SCHEER con indisimulada emoción.

ÍNDICE