.LAS LEGIONES DE JULIO CÉSAR

FORO DE DEBATE

 

Debate: CAYO JULIO CÉSAR. Parte IV. (60 mensajes).

 

16-09-02.De: Esmeralda Chueca G. Respuesta a Tulliola. Comparto la crítica de Pantócrator: Tulliola, lo siento pero te has pasado, en el debate sobre la conjuración de Catilina te he apoyado porque admiro a Cicerón, pero comparar a Julio César con Adolfo Hitler me parece una estupidez por tu parte a parte de un sinsentido histórico. ¿Crees que Marco Tulio hubiera llegado al extremo de hacer esa absurda comparación? Lo siento pero como decimos aquí: "te has pasado tres pueblos". No creo que de verdad lo pienses, Tulliola, no puedes pensar una barbaridad así.

16-09-02.De: Isabel Arroyo. Respuesta a Tulliola. Sencillamente es intolerable que se compare a Julio César ¡nada menos que con Hitler!, ¿tú sabes realmente de lo que hablas? y al moderador le digo esto: no comprendo cómo se permite en este debate algo tan repugnante, si a éso ha llegado este debate más vale cerrarlo. Me parece repugnante y lo siento por el tono de mi mensaje, pero llegar a esto es sencillamente escandaloso. Menos mal que el promotor de esta web es un cesarista ¡de verdad! y te está dando una lección de LIBERTAD DE EXPRESIÓN que debería avergonzarte. Espero sencillamente que recapacites lo que has dicho y te disculpes porque con argumentos así flaco favor es el que haces a la memoria del gran Marco Tulio Cicerón que merece mucho más respeto que el que tú le estás dando. Cicerón no es eso.

16-09-02.De: Tulliola (no Tulliolix). Respuesta a Jose I. Lago. Parte I. Para empezar no sé por qué me llamas gala, no hay quien se alegre más con los triunfos romanos que yo, pero de los ganados lealmente no con el sadismo, crueldad, soberbia y prepotencia con el que algunos, no todos, generales romanos lo hicieron. Yo creo que tú ya ves galos por todos lados. Ya no vayas a las tabernas esas ¿Quién sabe que te estén sirviendo?. Efectivamente, no necesito ir a esos lugares pero no por eso dejo de ser persona digna de confianza.  Yo no estaba ebria cuando contesté tu último mensaje pero,  si así fuera, mejor porque  “los niños y los borrachos siempre dicen la verdad”.  José Ignacio, ¿Cómo iba a ir Cicerón a arrojar ninguna piedra contra nadie? Ni contra los bárbaros, menos contra los romanos.  Marco Tulio no tenía por qué defender a Vercingétorix, ni porqué lamentarse de su muerte. Si se alegró de las victorias de ROMA, frente a los galos estaba en todo su derecho. Lo asqueroso de la acción de César con el galo no tiene nada que ver con lo que Cicerón hiciera, es más, no le tenía por qué importar. Lo que dije con respecto al galo es lo que yo pienso no lo que pensaba Marco Tulio quien no se contradijo en dada porque nunca dijo nada de eso. Quien si se contradijo fue César porque por un lado en el discursillo que pronunció con motivo de la Conjuración de Catilina, César dijo esto:  “En la guerra de Macedonia que tuvimos contra el rey Perseo, la ciudad de Rodas, grande y opulenta, que debía sus aumentos al favor del pueblo romano, nos fue desleal y contraria, se trató de qué debía hacerse con los rodios, pareció a nuestros mayores dejarlos sin castigo porque no se dijese que sus riquezas, más que la injuria, nos habían hecho tomar las armas”, y a la primera oportunidad que tuvo hizo exactamente lo contrario. Si el galo hubiera sido peligroso lo hubiera matado desde que lo apresó, pero no, lo utilizó y luego lo mató.    Parece darte especial coraje el que compare a César con Hitler pero lo hice porque tú me orillaste,  lo siento. Sé que hice una comparación muy arriesgada que al final es válida porque si se parecían pero ¡cálmate! Si no te gusta que lo haga no lo vuelvo a hacer. Además, no hace falta.

16-09-02.De: Tulliola (no Tulliolix). Respuesta a Jose I. Lago. Parte II. En lo que dices que Si Cicerón trató de mediar fue porque 1-sabía que se estaba tratando injustamente a César y tenía remordimientos de conciencia. A Cicerón ¿Por qué le tenía que dar remordimiento de conciencia? El no le hizo nada y a demás lo que pedía César (postularse para el consulado estando ausente de Roma, retener una provincia por más tiempo del debido y todo lo demás) era totalmente inconstitucional, lo que Cicerón pensaba (y de eso yo si tengo pruebas) era que ya era demasiado tarde para refrenar a César después de todas las concesiones irracionales que le habían dado y que era preferible transigir, una vez más, que arrojarse a una guerra civil. 2-quería asegurarse tener un pie en el bando de César no fuera a ganar como ganó. ¿Puedes probar eso? Ahora resulta que hasta sabes lo que pensaba Cicerón (bueno, no debe de parecerme extraña esa habilidad tuya ya que hasta defiendes lo que pensaba César aunque a nadie le conste que era eso lo que  pensaba). Para que Cicerón se guardara un lugar en el bando de César bastaba con que se hubiera mantenido neutral como el mismo divus le dijo.  Y si lo hubiera hecho por eso ¿qué? Por lo menos fue un mediador, las razones por las que lo hiciera salen sobrando.   No podía dejar pasar la oportunidad de aparecer como el salvador de la patria. No, claro que no y si hubiera podido la hubiera vuelto a salvar ¿Es eso malo?  Realmente fue Cicerón un hábil mediador. Con Pompeyo logró que estallara la guerra y con Octavio lo mismo. ¿Dónde estaba Cicerón mientras Catón y sus secuaces empujaban a César a la guerra? Si fue un buen mediador porque fue el único que consiguió que las dos cabezas llegaran a un arreglo pero una sola persona no iba a lograr convencer a todos los que sí querían la guerra ¿Dónde estaba? Fuera de Roma porque acababa de terminar su gobierno provincial, pero aún así tuvo tiempo de ir con uno y otro de los geneales para tratar de evitar la guerra. Tienes toda la razón cuando dices que no necesito atacar a César para defender a Cicerón. Lo que sí te recuerdo es que yo entré a este foro de debate por el montón de mensajes que atacaban a Cicerón para “tratar” de defender a César. Efectivamente, la trascendencia de Cicerón es diferente de la de César (conste que yo no hice la comparación) Cicerón nos legó cosas que nos han sido mucho más útiles que las que dejó César. Sí Marco Tulio hubiera venido a este mundo y no hubiera hecho nada más que escribir, aún así su herencia es mucho más valiosa que la de ningún conquistador.  Por cierto, para variar te saliste por la puerta de atrás (te pareces a Pompeyo) y no me has respondido a lo verdaderamente medular de mis mensajes, bueno, el que calla otorga.

16-09-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Tulliola. Parte I. (La fiera hondera, esta vez sin contemplaciones, procede a efectuar un apedreamiento sistemático a la que fuera su "archienemiga", actualmente ser abducido por los extraterrestres... ¡y luego hablan de "Expediente X"!). ¡¡¡Pero bueno, Tulliola!!! ¿me puedes explicar qué es lo que estás fumando últimamente? Sinceramente, te recomiendo que lo dejes "ipso facto", porque si antes te metía unos viajes tipo "Alicia en el País de las Maravillas", ahora ya te provoca unas alucinaciones de pesadilla surrealista, que ni Buñel. ¿Comparar a Hitler con César? ¿PERO DE QUÉ VAS? (lo siento, señor moderador, pero comprenderá que tengo la sangre en ebullición, y por algún lado me debe salir la indignación, si no, reviento). ¿Qué hoy en día nos hacen falta Cicerones? Repito: ¿pero de qué vas?. Resitúate, bonita: año 44 a.C. el hombre más grande de la Historia es vilmente asesinado por unos amargados, que quieren recuperar su poder y privilegios a toda costa... inútilmente, el círculo se había cerrado (Obi-wan-kenobi), y debía empezar otra época histórica. ¿Que César se creía superior a otros pueblos? NO era César, monina, eran los romanos en general, que se creían superiores (y eran superiores, por mucho que todos los pro-cartagineses se me tiren encima)... EDAD ANTIGUA, ¿recuerdas?, ¿o acaso te crees que tu precioso Marco Tullio no pensaba lo mismo? Porque mucho escribir, mucho escribir, pero él era el primero que tenía esclavos, era el primero que se creía superior, no ya a otras razas, sino a otros romanos de clase social inferior.

16-09-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Tulliola. Parte II. ¿El mejor prosista en lengua latina? ¡Jua, jua, jua! Ese es César, sin duda. ¿El mejor orador? Si tenemos en cuenta que él a eso dedicaba lengua y mente día y noche, y que César, siendo un mero aficionado, le pegó varios repasitos... por no hablar de su necesidad de retocar sus discursos "a toro pasado" (que se lo digan a Marcello). ¿El mejor abogado de su época? Era Hortensio, sin discusión. ¿Como político? Dejaba mucho que desear. Hablas, hablas, hablas, Tulliola, pero ¿me quieres explicar que estupendas medidas legales adoptó "Garbancito" durante su consulado para prevenir todo lo que se avecinaba, salvo montar un gran escándalo por algo que no fue NADA? Tuvo la oportunidad de salvar la República y no hizo nada, absolutamente nada. ¡Ah, y por cierto! Repasa tus fuentes, las exigencias de César de las que hablas... ¿pero qué me estás contando? ¿Que intentó mediar? Sí que lo hizo, pero tampoco se mató demasiado, sobre todo porque no se atrevía a llevarle demasiado la contraria a su Pompeyo del alma (bueno, salvo soltar ironías –ésas sí que le quedaban muy bien, reconozcámoslo- a las espaldas o rodeado de mucha gente, por si las moscas.) ¿Y sabes por qué? PORQUE ERA UN CHAQUETERO, y buena prueba de ello es que tú ya adviertes sobre el tema (pones tanto énfasis en negarlo, como en negar que era un optimate, verdades ambas científicamente demostradas, mal que os pese a los ciceronianos). Y, por favor, no vuelvas a insistir en lo de que Cicerón sabía que César era muy superior militarmente (por cierto, gracias por reconocer su supeioridad... no, si al final acabarás cayendo...), porque te recuerdo que TODO el mundo le daba por perdedor, incluido el propio Cicerón, que en sus misivas a sus compis optimates escribía absolutamente fascinado y sorprendido acerca de los avances de César, y del apoyo popular que tenía.

16-09-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Tulliola. Parte III. Y, ya para finalizar, quisiera precisar que esta es la última vez que menciono al "Garbancito" en este foro de debate, ¡que ya está bien!. Tiene tantas ansias de protagonismo (entiendo que esté frustrado, pobre, a fin de cuentas es un fracasado), que dentro de poco aparecerá en el Foro de las Guerras Púnicas, alegando que Cicerón siempre fue partidario de Aníbal.... Comparar a Cayo Julio César con Cicerón es una pérdida de tiempo, es como si los "garbanzos" quisieran asemejarse al caviar... Si tienes algo que reprochar a Cayo Julio, hazlo, estimada adversaria, pero con algún fundamento. Nada más, me despido de ti desde mi domus del Subura, poco para alguien que vive en el Palatino, pero la mar de acogedora y agradable para una milites acostumbrada a las tiendas de campaña y a las duras batallas rodeada de fornidos y viriles hombres. (¡Mmmmmmmmmm!). Ave atque vale!

16-09-02.De: Leandro Echevarría. Respuesta a Tulliola. Mis más cordiales saludos a José I. Lago por este espacio de saber en libertad que nos facilita. Hace dos años presenté mi tesis doctoral sobre la actuación de Marco Cicerón en la tercera guerra civil, por lo que creo que puedo participar en este debate con alguna garantía. Yo soy ciceroniano genético, pero debo decir que: 1) no me siento en absoluto  representado por las últimas intervenciones de la forista "Tulliola" ya que considero que el debate se ha ido por una senda que no es adecuada. La comparación que esteblece la forista en cuestión sobre Julio César y A. Hitler es muy poco afortunada. 2) Marco Cicerón fue un hombre que creía en la libertad de la república basada en el senado y las asambleas populares, lo cual si bien no era una democracia como nosotros la entendemos sí era mayor libertad que la que tenía el resto del mundo entonces. 3) Marco Cicerón hizo siempre lo que consideró mejor para la república y no dudó en sacrificar incluso su vida por sus ideales. 4) La relación entre Cayo César y Marco Cicerón fue siempre muy cordial, ninguno odiaba al otro y Cayo César le profesaba al Orador gran estima personal. 5) Como respuesta a algunos comentarios que he leído aquí, no es cierto que Marco Cicerón se alegrara de la muerte de Cayo César, él se puso a trabajar inmediatamente en buscar una salida negociada entre el poder de Marco Antonio y el de los conjurados, conjura en la que él no participó porque nunca hubiera participado en un asesinato execrable como fue el de Cayo César, pero creo que eso es tema de otro de los debates de esta web. Para terminar mi intervención considero que la forista "Tulliola" ha hecho muy buenas aportaciones documentales a este debate pero que actualmente está dando una imagen de Marco Cicerón que no corresponde a la realidad, quizá sin quererlo probablemente, ya que Marco Cicerón es el hombre más grande de su época y no necesita que para defenderlo se justifique ni la muerte de Cayo César ni se compare a éste con A. Hitler, ya que ni una cosa ni otra hizo ni hubiera hecho Marco Cicerón. Saludos a todos los participantes.

17-09-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Timur. Parte I. (La salvaje hondera, espera agazapada tras una esquina del Subura, desde la que puede observar cierta taberna muy frecuentada por ciertos foristas... -¡dioses, se ha puesto a llover! ¡se me está pegando la túnica al cuerpo! ¡y destiñe el añil, me caen churretes azules por mis carnes prietas! ¡malditos fenicios, ya me han tomado el pelo!-... aún así, estamos hablando de una profesional, de modo que, en cuanto sale la presa, blande su honda y "fulmina" a Timur de una certera pedrada). ¡¡Pero bueno, Timur, no sabía que te habías convertido en Pocahontas!! (al menos, la melena negra ya la tienes). ¿Tú también corres por los bosques oyendo al lobo aullarle a la luna azul y viendo al lince sonreir? ¿has cantado con la voz de las montañas, y colores en el viento descubrir?(esto es una canción de Disney)... Y es que, querido Timur, he leído en varios foros de esta maravillosa web cómo reprochas a mi Cayito que no dejara un árbol en pie. ¡Pero bueno! ¿de dónde te sacas eso? ¡Que Cayo Julio César no es George Bush!. ¿Acaso en sus campañas en Hispania, Germania, Grecia, Egipto, el Ponto o Britania César hizo gala de una tala indiscriminada de árboles? Los únicos que se talaron fueron para construir campamentos o impedimenta pesada. Cuestión aparte sería la actitud de Cayo Julio para con los bosques galos, los cuales servían de escudo, refugio y enclave principal de emboscadas para las legiones romanas (y ello pese a que César, en su genial maestría, ideó un nuevo sistema de marcha para prevenir tales situaciones). ¿Y te parece poco inteligente o de escaso acierto que César talara algunos de ellos? ¿qué hubiera sido mejor, que durante el sitio de Alesia dejara la flora y fauna tal y como estaba, para ver si, con un poco de suerte, los enemigos se acercaban sigilosamente al cubierto de la vegetación, y los masacraban a todos? ¿¿Y tú te llamas descendiente de los grandes caudillos??

17-09-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Timur. Parte II. Entiendo que, para un estepario, proveniente de los grandes desiertos de hierba, donde un matojo ya era una bendición (lo cual es comprensible, el olor que debe desprender una hoguera de boñigas no debe ser muy agradable), te parezca un sacrilegio la tala de algunos árboles, pero te puedo asegurar que en la Galia, en aquella época, los bosques no escaseaban, precisamente. Pero aún hay más: no nos engañemos, la tala sistemática de ciertos bosques sagrados obedecía a otra razón más oculta, pero que pone de relieve toda la grandeza y maestría del divino Julio como General, a saber, la Guerra Psicológica (y no, precisamente, la que elabora Perfectus Detritus con ayuda de Monosabius en "La cizaña", uno de los mejores capítulos de la saga de "Astérix"). Supongo que sabrás que, para la mitología celta, ciertos árboles eran sagrados, y determinados bosques eran utilizados por los druidas para sus ritos, muchos de los cuales eran escalofriantes e incluían sacrificios humanos bastante sádicos, por cierto (como derramar sobre el sacrificado el contenido de una vegija de zorro y mandar a los perros tras él, por ejemplo). ¿Y quiénes fueron los principales opositores en la Galia al poder romano? Los druidas. ¿Quiénes eran los verdaderos cabecillas y gobernantes de todas y cada una de las tribus galas? Los druidas (perfecta demostración de hasta dónde puede llegar el poder religioso...). ¿Quiénes eran los únicos que ostentaban el poder unívoco sobre la heterogénea nación celta, los únicos capaces de unificarla en contra del invasor? Los druidas. De hecho, Vercingetórix realmente se erigió en cabecilla cuando contó con el beneplácito de dichos líderes espirituales, que prefirieron delegar parte de su poder, en aras de una causa común que les resultaba más beneficiosa: expulsar a los extranjeros.

17-09-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Timur. Parte III. Así pues, ¿qué pasaba si Cayo Julio César ordenaba arrasar dichos enclaves sagrados? Que sin templo no hay sacerdote, y sin ídolo no hay religión. Era una manera expeditiva de acabar con dichos opositores. Expeditiva y muy brillante. Como todo lo que hacía mi Cayito. Respecto a las muertes que le reprochas... ¡venga ya, estás de broma! ¿no? Dos millones de galos... sí, de tres millones que había, lo cual significa que dejó a un millón con vida, lo cual me parece más que generoso, teniendo en cuenta la bonita costumbre de sublevarse que tenían nada más les daba la espalda. (Por cierto, cifras todas ellas provinientes de Suetonio, y que no deben tomarse al pie de la letra como exactas; pero es lo de menos, lo importante es el valor simbólico de las mismas). ¿En proporción, quién fue más sangriento? ¿César o Escipión, al arrasar Cartagho? ¿o Alejandro al arrasar Tiro y Tebas? ¿a cuántos piratas dejó Pompeyo con vida? Eran otros tiempos, Timur, donde primaba la ley del más fuerte. A los ojos de un romano, un galo era inferior, y aún así, César (que concedió la ciudadanía romana y un escaño en el senado a romanos no nacidos en la gran Urbe, no lo olvidemos) pactó con ellos, les impuso condiciones más que generosas, traicionando los galos una y otra vez la palabra dada, cosa que César no toleraba, ni con romanos, ni mucho menos, con galos. ¿Que las cifras son impresionantes? También lo es el número de enemigos, eran tribus ciertamente prolíficas, al igual que los germanos: uno nunca sabía de dónde salían, podían matar a cientos, a miles (¿recuerdas a Cayo Mario contra los cimbrios y teutones?), pero siempre salían más. ¿Que también murieron mujeres y niños? ¡Sí! Pero es que las mujeres (¡qué manía con excluirnos siempre!, ¿o tú no crees que sea tan fiera y peligrosa como pueda serlo un hombre?) también combatían, de darse el caso, y los niños... son una desafortunada baja de guerra, que incluso hoy en día siguen sufriendo el horror de los adultos. Pero, ¿quién fue más culpable?¿César, que impuso unas condiciones de vida, o los padres de aquellos niños, que escogieron por ellos y les condujeron a la muerte? Ave atque vale!

17-09-02.De: Tulliola. Parece que no ha sido muy bien recibida mi participación respecto a la comparación que hice de César con Hitler. Ha provocado la ira de muchos e incluso han tenido una reacción más propia de alguien que ha sido insultado en su persona. Mi intención no era ofender a ninguno de los participantes y no obstante, Isabel Arroyo, Caersaris Puella y Esmeralda, se tomaron la molestia de insultarme a mí en lo personal. Considero más apropiado cerrar un foro de debate porque los participantes se insulten entre sí, que cerrarlo porque alguien dijo algo “sin sentido”. Pido una disculpa pública si en algún momento ofendí a alguno de los foristas. Lo que dije de Julio César y Hitler no tiene por qué causar tantos estragos. Yo no dije en ningún momento que fueran idénticos (tenían grandes y claras diferencias)  mencioné que tenían rasgos parecidos. José Ignacio me estuvo moliendo durante muchos mensajes con que yo había comparado a César con Hitler porque dije esto: Y por favor, no me digas que César ¡¡¡¡¡defendió al pueblo romano de una dictadura!!!!! ¿?, es tanto como decir que Hitler fue un humanista. En esa frase no yo comparé a César con Hitler, igual hubiera podido decir "es tanto como decir que el cielo es rojo" y con eso no estaría comparando al cielo con César ¿verdad?. Luego me acusó de no saber lo que era un tirano porque yo no había sentido las consecuencias del regimen Nazi, ¡Él fue el primero en vicular a César con Hitler, no yo! Por ese injustificdo machacamiento fue que hice la comparación. Ahora, si consideran que lo que dije no es cierto refútenlo con argumentos con los que me demuestren que lo que escribí es mentira. José Ignacio mencionó las diferencias entre uno y otro, pero nunca que lo que yo dije no fuera cierto. Caesaris entre su cúmulo de ya famosos comentarios agresivos sin razón, me dice nada más que no era sólo César quien se sentía superior a los demás pueblos sino que era una mentalidad de todos los romanos. Eso no desmiente lo que yo dije, al contrario. No tengo porqué disculparme de lo que dije porque no herí a nadie. Se han dicho en este foro cosas más agresivas en contra mía  y yo no he reaccionado en contra de la persona quien lo dijo. Creo que a lo largo de mis participaciones he sido respetuosa en el trato con los demás. Siento de veras que Leandro Echavarría no se sienta representado por mí nada más por lo que dije de César  pero me da mucho gusto que haya otro ciceroniano genético en este foro. Le doy la bienvenida y espero que, si me perdona por no haber defendido bien a Cicerón, podamos defenderlo juntos en el futuro.

17-09-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Paul Elizarán, "el galo de la aldea armoricana". ¿También tomará poción mágica?. Parte I. (La fiera hondera sigue sedienta de sangre... y esta sangre tan fresca y pura –y sobre todo, sin ese amargo sabor optimate/ciceroniano-, digna del mejor "gourmet" le ha llamado poderosamente la atención...) Mi querido celta, debo rebatir tu intento de encerrona a mi divino Julio (efectivamente descendiente directo de Eneas y, por tanto, nieto lejano de Venus, por parte de padre; también emparentado con Marte –amante de Venus, muy curioso- por parte de abuela paterna, cuya sangre de los Marcius corría por sus venas); intento brillante, pero tentativa al fin y al cabo... (y yo prefiero la consumación, pero estoy desvariando). Cuando decimos que Cayo Julio César murió INVICTO nos referimos no a batallas, sino a GUERRAS, que es lo verdaderamente importante (si no, que se lo digan a Aníbal). Y, efectivamente, el bello Julio no perdió una sola Guerra. Batallas, es harina de otro costal, aunque, sinceramente, las pocas que no le supusieron un triunfo aplastante, no son calificables de derrotas en toda regla, sino de meros reveses, "empates técnicos". Y, muy especialmente, por lo que a Gergovia se refiere, más que una derrota, debería calificarse de una "no-victoria", porque los galos ganar, no ganaron, como lo demuestra el hecho de que las tropas de César pudieran retirarse gracias a la contención de la gloriosa Décima Legión (de la que es legatus el magister Lacus), y que al final los perseguidores (según tú, vencedores) acabaran siendo perseguidos, cercados y derrotados en Alesia.

17-09-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Paul Elizarán, "el galo de la aldea armoricana". ¿También tomará poción mágica?. Parte II. Y a propósito de esta última, también dices, mi querido celta, que los filocesarianos hablamos mucho de Alesia (¿"Alechia", dónde "echtá" "Alechia"?, como diría Alambix, el arverno), pero que no decimos nada de Gergovia... pues ¿sabes por quién hemos conocido los pormenores de dicha batalla? ¡Por Cayo Julio César en su magistral, fabulosa e inigualable "De Bellum Galicum"!, el cual no tenía reparo alguno en narrar cuanto aconteció, lo bueno y lo no tan bueno. Y, finalmente, ese reproche final de que César habría sido inmediatamente decapitado, mientras que Vercingetórix tuvo que esperar seis años (que no cuatro) hasta ser estrangulado, tras haber estado encarcelado en la Mamertina... bueno, para empezar, los galos, como buenos celtas, no eran Hermanitas de la orden de las clarisas-tralaralalá, sus ejecuciones eran algo más bestias que un simple tajito, mientras que la muerte por estrangulamiento, aplicada por un experto ejecutor, como eran los esclavos públicos que de ello se encargaban, es de una rapidez pasmosa, al producirse una fractura de los huesos del cuello. Los seis años Vercingetórix los pasó "encarcelado" pero no en la Mamertina (yo he estado allí –es que soy una niña muy mala- y, aparte de diminuta, no tenía infraestructura suficiente para mantener a un hombre retenido en contra de su voluntad, por no haber, no había ni barrotes), sino al modo de Yugurta, esto es, recluido en Roma (todo un placer, la verdad), sin poder abandonar la ciudad, pero con libertad de movimientos (eso sí, debidamente custodiado por una escolta), lo cual es del todo lógico, pues bien poco luciría en el desfile triunfal un caudillo esquelético, blanquecino y desaliñado, amén de que, cuando más imponente es el aspecto del enemigo, mayor es la gloria del vencedor, ¿o no?. ¡Mmmmmm! Deliciosa sangre, desde luego a los celtitas hay que reconocerles un estupendo sabor... ¡muchas gracias, bravo guerrero!. Ave atque vale!

18-09-02.De: Leandro Echevarría. Parte I. Respondiendo a varias cuestiones planteadas en este debate quisiera hacer algunas puntualizaciones: 1- Marco Cicerón no se alegró del asesinato de Cayo César, no era Marco un hombre al que le gustara la sangre, ni la de sus enamigos y Cayo César no era enemigo suyo sino adversario político, enemigo fue Clodio, pero no Cayo César porque Marco Cicerón nunca le consideró así. 2- Es evidente que Cayo César no fue un "fascista" y mucho menos un "hitleriano", no fue un tirano al modo en el que el señor Lago plantea las cosas y en eso debo darle la razón, lo que hace a Cayo César precisamente distinto es su capacidad para no convertir en cadáveres a sus adversarios políticos, capacidad de la que careció Lucio Sila. Yo no niego eso, no niego que Cayo César fuera un hombre extraordinario cuya moderación el mismo Marco Cicerón alabó en varias ocasiones, cosa que aquí o bien se olvida o se utiliza como arma arrojadiza contra el mismo Marco Cicerón. El señor Lago en conversación privada me ha hecho un análisis verdaderamente original sobre el reformismo del último siglo republicano y en muchos puntos coincido con él y con su extraordinaria capacidad para reducir ideas a frases, todo eso es cierto, pero ciñéndonos al tema de las reformas es evidente para cualquiera que entre Los hermanos Graco, los Saturninos o los Catilinas es mejor Cayo César, lo cual es tan obvio que considero hasta ridículo plantearlo. Los hermanos Graco porque tenían buenas ideas pero no eran capaces de llevar las reformas adelante y hubieran llevado a Roma a la guerra civil, el tándem Saturnino-Glaucia (y gracias señor Lago por insistir en que no olvidemos al alter ego del tribuno demagogo) porque eran dos demagogos que sólo querían poder sin tener un programa realmente racional y Catilina no es que no tuviera programa, es que tenía un ejército listo para marchar contra Roma. Que Cayo César era auténtico reformista, vale; que era el único que tenía un programa racional y concreto, vale; que fue un gobernante moderado que no utilizó el poder contra sus adversarios, vale.

18-09-02.De: Leandro Echevarría. Parte I. Todo eso es cierto, pero convirtió una república en una monarquía de facto con él como máximo gobernante, y eso también es cierto. A mí particularmente me gustaría que la discusión se centrara menos en si Cayo César fue esto o lo otro y más en su programa de gobierno, en sus reformas, en su línea política y, sobre todo, en si de verdad la única solución de la república era su desmantelamiento para instaurar el Principado, y siguiendo la línea del forista Pantócrator que me parece muy lúcida, dejarnos de comparar el Principado con el Dominado o con el III Reich, porque como dice este forista, nada tienen que ver. Yo creo que había otras opciones según el tiempo de cada una de ellas. Y por eso yo estoy dispuesto a discutir abiertamente sobre Cayo César y me gustaría hacerlo aquí en este debate, con todos los demás foristas y no en una conversación privada sólo con el webmaster, que por cierto, en privado es más objetivo de lo que por aquí dice, pero discutir dejando de lado todo cuanto no sea discutir seriamente sobre hechos concretos. Mi agradecimiento a todos los participantes.

18-09-02.De: Leandro Echevarría. Estimada forista Tulliola: la defensa de Marco Cicerón sólo puede basarse en su acusación, y esa acusación que yo haya visto aquí ni es sólida ni consistente ni está fundamentada, pero considero un error tu línea de argumentación tratando de oponer a Marco Cicerón con Cayo César ya que nuestro amigo arpinate fue, ante todo un ideólogo, un filósofo de la razón capaz de defender sus ideas en el foro pero jamás una pieza actuante con capacidad para modificar los acontecimientos. Creo que sobre los débiles hombros de mi maestro, y tuyo también, se colocan demasiados pesos insoportables: una coraza que a Cayo César si que le queda bien pero que a nuestro amigo le viene grande y pesada, una defensa de la republica que no pudo llevar a cabo porque eran otros los que decidían el destino, una mediación que no pudo llevar a cabo porque su propia parte no le concedió el poder de llevarla a cabo. ¡Cuánta injusticia se ha cometido contigo, Marco Cicerón! y todo por ser un hombre que, ante todo, se implicó y puso la cara, entre otras cosas para que se la separaran del resto del cuerpo. El caballo de Cayo César lo montaba César, pero el de Marco Cicerón lo montaban otros. Todo tiene su medida y la de Marco Cicerón no es peor que la de Cayo César, simplemente distinta. Cada hombre tiene su medida y con ella pido a todos que se juzgue a este hombre sin igual que murió defendiendo sus ideas de la misma forma vil que le tocó a Cayo César, por eso, ruego que se le de a cada uno lo suyo y que no se le niegue a Marco Cicerón sus méritos que fueron muchos. Gracias a todos.

18-09-02.De: Timur. Respuesta devoradora a Caesaris Puella. (Gong! ¿Qué ha pasado? bah! sería el granizo, menos mal que llevo mi yelmo de acero por si acaso. ¡Mira quien tenemos aquí! ¿Quieres probar la mordida de un "lobo azul"? o mejor ¿mi cimitarra nueva?) Oye Elizaran ¿le damos un "repaso" histórico a esta furia amazónica.? Se me están poniendo los dientes largos...con la luna llena...ssssss ya siento la sangre...Gergovia y Dirraquio fueron DERROTAS porque si hubiese perdido la vida César y aún hubieran vencido los suyos...Posdata: Te saludo Tulliola, sigue así.

18-09-02.De: Caesaris Puella. Yo acuso. Parte I. (La valiente hondera, por una vez y sin que sirva de precedente, se pone solemne -¡cómo se nota que el roce con su procónsul Lacus la ha suavizado cual gatita mimosa!-: se viste con su mejor túnica del más puro y blanco lino egipcio, se recoge su pelo y sube a los Rostra del Foro, dispuesta a exaltar a la multitud. Por si acaso, tiene el pugio afilado atado a uno de sus muslos, y la honda ciñendo el otro, pues mujer prevenida vale por dos). Yo acuso a Marco Tulio Cicerón de instigar el asesinato de Cayo Julio César, de inducir a los conspiradores a cometer tal vil acción, eso sí, sin llegar al extremo de organizar o materializar en persona sus palabras (no fuera cosa que no saliera bien y... ¡le fuera a suceder algo! ¡dioses, qué miedo!). Como lo demuestran las reveladoras palabras de Bruto, quien, con la daga ensangrentada todavía en su mano, invocó el nombre de Cicerón dándole las gracias por la "restaurada libertad" (jua, jua, jua), hecho admitido por el propio "Garbancito", sin que pudiera dar una explicación verosímil y satisfactoria al respecto. Como lo demuestra la nota que remitió a Basilio, el mismo fatídico día de los idus (o en fecha inmediatamente cercana), cuando, recién conocida la vil acción, se regocija con él por "algo en lo que está implicado". Como lo demuestra la misiva remitida a Ático, en fecha posterior, en la que le expresa su alegría por la muerte del tirano (pues, ¿qué otra cosa significa "laetitiam quam oculis cepi iusto interitu tyranni"?). Y por este último acto, yo acuso a Marco Tulio Cicerón de traicionar al hombre que le había otorgado su perdón, su amistad y su aprecio, de deshonrar el más elemental sentido de la amistad y la gratitud, demostrando su doble faz, un doble rostro como el de Jano, doble, sí, como los dos extremos de su bífida lengua.

18-09-02.De: Caesaris Puella. Yo acuso. Parte II. Yo acuso también a Cicerón de conocer de cerca los planes de los conspiradores, y de silenciarlos y encubrirlos, sin ser capaz de prevenir sobre los mismos al Hombre que la noche antes de morir había compartido cena y conversación con él. Como lo demuestra el perfecto conocimiento que tenía del momento exacto en que el virus de la conspiración se manifestó con toda su virulencia, empezando a correr como un caballo desbocado, una vez obtenido el preciado alimento de la excusa perfecta: las Lupercales, y la supuesta voluntad de César de erigirse en monarca, lo cual se deduce de los duros reproches que dirige a Marco Antonio en sus Filípicas (sí, hay veces que la lengua nos traiciona, incluso llamándonos Cicerón, y una palabra de más puede hacer caer el telón). Pero no me quedo ahí, y sigo acusando, y yo acuso a Marco Antonio de prestar su cooperación necesaria en el repugnante asesinato del divino Julio, lo cual le equipara al mismo nivel que los autores materiales. Como lo demuestra el hecho de que ya con anterioridad había sido partícipe en un proyecto de asesinar a César el año anterior, esto es el 45 a.C. (cosa que Cicerón se encargó de recordarle en sus Filípicas). Como lo demuestra el hecho de que uno de dichos conspiradores del año 45 a.C. había sido Cayo Trebonio, precisamente el mismo que, curiosamente, le tenía "entretenido o retenido" en el exterior de la Curia de Pompeyo. Como lo demuestra el hecho de que en las Lupercales, justo al lado de él, estuviera situado el inmundo Casio Longino, quien también le ofrendó la diadema, un Casio Longino que, por el cargo que ostentaba –praetor peregrinus-, no debería haber estado en dicha posición, tan cerca de donde Cayo Julio presenciaba el ritual. Como lo demuestra que dicho incidente fuera la excusa perfecta que buscaban los conjurados para poder cometer su vil acción, bajo el pretexto de ser un "iure caesus" (un homicidio de derecho, justificado).

18-09-02.De: Caesaris Puella. Yo acuso. Parte III. También es buena prueba de ello el hecho de que no fuera eliminado junto a César, gracias, principalmente, a la mediación del detestable Bruto. Yo acuso a Marco Antonio de haber ofendido la Memoria del divino Julio, de haber profanado la amistad y el aprecio que éste siempre le profesó. Como lo demuestra el hecho de que, pocos días después del asesinato, invitara a los dos principales asesinos a cenar a su domus. Como lo demuestra que no se decidiera a invocar la venganza hasta comprobar la indignada reacción de los ciudadanos y el fervor popular con el que asistían a las honras fúnebres de Cayo Julio César. Yo acuso a Marco Antonio de estar resentido con César, de no comprenderle, y de querer usurpar su poder. Como lo demuestra su enemistad con Dolabela y la preeminencia que César otorgaba a éste sobre Marco Antonio (el borracho no volvió a ser nombrado magister equitum, y quien fue nombrado como cónsul sufecto –esto es, sustituto- para dicho año era Dolabela, lo cual significaba que, como el divino Julio debía marchar a las tierras de los partos a los pocos días de los nefastos idus de marzo, Dolabela habría ostentado el máximo poder en Roma). Como lo demuestran sus ansias de poseer a Cleopatra Filopator, claro indicio psicológico de emular y alcanzar al deseado-envidiado, penetrando y poseyendo a la que antes había pertenecido al divino Julio. Pero la principal prueba de la implicación de estos dos individuos, más o menos directa, en el asesinato de Cayo Julio está en la saña con la que se acusaron mutuamente después, saña que sólo se ve igual en los casos en que varios imputados arremeten contra los demás para "demostrar" su inocencia, el más palmario y notorio indicio de la culpabilidad de todos ellos. Yo acuso... ahora vosotros juzgáis. Ave atque vale!

18-09-02.De: Patricia A. L. Elogio de Caesaris Puella. Mi queridísima hermanita Caesaris, en tu cabello de oro se refleja la estrella del gran dios cuya memoria es grande y hace grandes a los mortales, mortales como nuestro amado Lacus, como tú, como mi querido Joaquín y tantos y tantos que engrandeciendo la memoria del dios engrandecen este mundo. El proyecto de Alejandro y de César era uno como el magister Lacus ha demostrado en su trabajo sobre el proyecto político de Cayo Julio y Caesaris pone el dedo en la llaga al afirmar, constatar según mi criterio, que a su alrededor sólo hubo mezquindad humana y perfidia como la que siguió a la muerte de Alejandro repartiéndose los diadocos su obra con su cadáver aún caliente. Sólo perfidia, venganzas y odios tuvo Cayo Julio a su lado mientras trataba de resolver los problemas de Roma, problemas que él no había creado y que ya amenazaban la Urbe mucho antes de su nacimiento. Fueron otros los que pusieron la sangre en el gobierno de Cayo Julio, pero no su propia sangre, sino la de Cayo Julio. La memoria de César es grande porque grandes son sus obras, grande su legado y grandes los que lo seguimos a capa y espada. ¡Salve Caesaris!

18-09-02.De: Patricia A. L. Respuesta a Tulliola. Estimada Tulliola, enhorabuena, los celtas del debate (el estimado Timur no es celta, pero como quiere ser el muerto en el entierro, el niño en el bautizo y la novia en la boda pues también aparece por aquí a ver si aún quedan canapés) están contigo. ¡Qué orgulloso debe sentirse Cicerón al ver tu encendida defensa de Vercingétorix!... o a lo mejor no es precisamente orgullo lo que siente.

18-09-02.De: Patricia A. L. Respuesta a Leandro Echevarría. Estimado Leandro, después de lo que hemos visto en este debate, después de ver cómo algunos pretendían que Cayo Julio casi había inspirado el Holocausto y ver a otros cuyas intervenciones más parecen la Clá profesional del jaleo, debo descubrirme ante tus intervenciones. Así, con argumentos y reflexiones, hasta puede que me convenzas de las virtudes de Cicerón, aunque para ello tendrás que trabajar duro, ya que soy una mujer bastante dura en eso y en otras cosas. Felicidades por tu ecuanimidad, algo que le estaba haciendo falta al debate. A ver si entre tú y el magister conseguís que se debata en profundidad el proyecto de Cayo Julio sin hacer menciones ya tristemente famosas. Yo me uno con pasión a mi magister (con permiso de mi hermanita Caesaris, claro) en su mensaje del debate la Conjuración de Catilina sobre la importancia de la reforma agraria como eje de la política romana desde los Gracos hasta César pasando por Saturnino y Catilina. ¿Qué hubiera costado a los optimates un poquito menos de intransigencia en este sentido? Cuánta sangre se hubiera ahorrado Roma si las reformas de los Gracos hubieran llevado un cauce normal y no hubieran acabado en el cauce del Padre Tíber, ¿no te parece?

22-09-02.De: Timur. Respuesta a Caesaris Puella. Parte I. Para espantar semejante enemigo lanzaré el HUI! HUI! El grito de guerra húngaro. (He aquí al gran Timur, al genuino, el único y el primer forista que introdujo los paréntesis al principio de los mensajes al estupendo Foro de "Las Legiones de J.C.". Sin imitaciones. Después de dar la correspondiente vengativa mordida por parte de este lobo azul -me he lavado los dientes tranquila- a la provocadora hondera Caesaris, en el muslo izquierdo, por cierto poco depilado, se dispone a rebatir tan salvajes argumentos ¡encima se mete con mis costumbres!). Lo de los bosques lo decía por la tala indiscriminada que solía hacer en las Galias. De todas maneras César aplicaba la fuerza bruta (en las Galias). Y eso le llevaba a una rebelión detrás de otra. Yo no le doy mérito "militar" a estar 8 años masacrando a todo el mundo en un espacio de 500.000 Km cuadrados pero tuvo grandes y decisivos resultados tanto para él como para (muy indirectamente) el mundo posterior. Se puede justificar la devastación por liquidar la amenaza céltica de galos y britanos (y por detrás la sueva y
la que representa los demás pueblos germánicos) y conquistar un país de una sola vez. Y considero mejor a Aníbal que a Cesar por su ejército muy heterogéneo y por los recursos que hizo, pero como "fracasó" (los efectos de la devastación púnica en Italia se transformaron en un cancer muy influyente para el mundo romano posterior) se le considera inferior estratégicamente a César, (no menciono para nada a Escipión, claro). Si se tiene en cuenta que el púnico se enfrentaba a un imperio que atravesaba un largo período de fortaleza en todos los aspectos, es más meritorio que lo que hizo César. Pero para conquistar a un país de una sola vez, o lo haces bien y clementemente o la haces bien pero a lo carnicero. La verdad es que podía hacer como Lago en el debate de "Las guerras púnicas" por lo que hacía con Aníbal, y poner a parir "militarmente" al Julio César este, no lo haré demasiado pues nunca lo odié ni subvaloré, que conste.

22-09-02.De: Timur. Respuesta a Caesaris Puella. Parte II. Hubo un personaje en China, sitio en el que el solito se hizo lugar en el mundo: inventó nuevas armas y formas de lucha, fue un luchador nato, un erudito y un coleccionista de libros, un escritor, un estadista, un político y como general derrotó a 6 Estados Chinos de 7 que tenían una población de 50.000.000 millones de personas (en una extensión de más un millón de kilómetros cuadrados y con estados del tamaño de Italia o poco menos), y salvo en uno (y sin querer) pasó como lo de César: una rebelión, más que nada por vengarse de atrocidades y otras villanías. ¿Tomas nota? Hay más de un César en la historia mundial. Con todos los respetos decir que César es el no va más de la historia es un puro disparate (como decir que Escipión es mejor que Aníbal, perdona Acosta). Ese personaje se llamaba Taizu, "supremo progenitor". Lástima que no lo conozcas como yo...(ojalá haya alguien que lo conozca más que yo en el Foro, por favor...). Si me cargo a los bosques célticos cometo el riesgo de encrespar más una guerra entre pueblos y hacer también que sea una guerra religiosa, con lo que ello conlleva. EN una cosa has metido la pata ¿A cuántos piratas masacró Pompeyo? ¿En qué lugar concreto? ¿No fue muy clemente con unos piratas (20.000) en Coracesio? ¿no los perdonó a cambio de que estos se establecieran en una ciudad llamada Soloe y y refundada por con el nombre de Pompeyopolis? No me compares eso con lo de César. Generosísimo es que dejara César a un 1.000.000 vivo, (del millón que se cargó, no de los dos que mencionas, que otro millón lo esclavizó) ¿pero tú te crees que estamos en el Oeste Estadounidense? Lo que hay que ver...

22-09-02.De: Timur. Respuesta a Caesaris Puella. Parte III. A tu frase: "Dos millones de galos... sí, de tres millones que había, lo cual significa que dejó a un millón con vida, lo cual me parece más que generoso, teniendo en cuenta la bonita costumbre de sublevarse que tenían nada más les daba la espalda." Le rebato este texto sacado de un anterior mensaje mío
del debate Grandes Caudillos: "Cambiando al asunto de César te diré que entre el trienio que va desde el 58 a C al 56 a C, César batió a los celtas helvéticos, a lo suevos germanos de Ariovisto, y de nuevo a otras tribus célticas y germanas situación favorable al romano que se estabilizó en torno al año 55 a C. Pero la pesada mano romana, las incautaciones y exigencias y la característica insolencia de Roma provocaron frecuentes insurrecciones a posteriori, a las que César reaccionó con la aplicación del puro y simple terror. Para rematar la estupidez, el ejemplar castigo de uno de los dirigentes senones: Acón, capturado por César y (intencionadamente para servir de ejemplo) ejecutado según la costumbre romana, (fue atado a un poste y azotado con varas y luego decapitado), consiguió arrinconar los particularismos galos y provocar la revuelta más
sangrienta de las Galias y la ascensión de Vercingetórix." El presente párrafo es de José Manuel Roldán Hervás, (no literalmente) incluido en el artículo "Vercingétorix, el héroe galo" del nº 30 de "La aventura de la Historia". Yo no voy a meterme con nadie por el sexo que tenga y a las chorradas de "ser mejor en Z por ser XX o XY" paso. Ya sé que Aque Sextie las mujeres de los ambrones pelearon con fiereza (y según he leído más que los hombres ambrones) pero...¿Y lo del naginata en el debate de Catilina del 25-06-02.? ¿y el mensaje entero lo has leído? Mujeres guerreras hubo, pero en todas las épocas anteriores a esta no existía la igualdad de hoy. De todas maneras en el mundo siempre hubo cabida para todo. Si quieres te cuento una pequeña historia en el algún debate, sobre mujeres soldado o algo parecido. Si tu quieres. ¡Además! ¿SABES LO QUE ES EL GENERO NEUTRO? Yo dije galos muertos, no galas muertas, y cuando quiero decir eso ¡es el genero neutro! Ya me hastía esto de lo "políticamente correcto", a tomar por saco la tontería esta.

22-09-02.De: Oliver Soto. Respuesta a Caesaris Puella. ...y yo defiendo. Perdonad, foristas, que un abogado como yo sin
experiencia me levante para tomar la palabra entre tantos otros eminentes y expertos oradores para defender el caso que nos concierne. Si alguno de ellos decidiera tomar la palabra a buen seguro defenderia la cuestion mejor que yo con mas ingeniosos argumentos. Si Ciceron fuera culpable, a buen seguro nuestra historia asi lo haria constar (es de interes, por ejemplo, el Julio César de Shackespeare, en el que se pone en boca de los conjurados que no se haria participe a Ciceron; pero esto es solo una anecdota) . Aun asi, es conveniente que pasemos a los hechos. Ciceron se comunica con los conjurados despues de la muerte de Cesar, en particular cuando estos ocupan simbolicamente el Capitolio. Si hubiera sido participe, es de suponer que cuanto menos hubiera acudido para ver lo que ocurria, aunque fuera solo para explotar los resultados (cosa que por cierto no hizo: esa situacion politica no iba con el). Es mas, si hubiera sido complice, es de suponer que hubiera abandonado Roma, como hicieran los demas conjurados. Esto tampoco lo hizo y, de hecho, ningun cesariano apunto hacia Ciceron (y mira que era facil dado que no tenia ejercito que lo respaldara y que estaba en Roma). Tampoco existia ninguna animadversion personal en Ciceron hacia Cesar. Como ya se ha apuntado bien, eran rivales politicos, no enemigos, y existia entre ellos cierta admiracion
mutua. Tal es asi que si hubiera existido animadversion podria haberla plasmado en sus Filipicas, cosa que no hizo, pues en ellas no hay ninguna palabra despectiva hacia Cesar, ni siquiera en el segundo discurso, aquel que por su virulencia ni siquiera se atrevio a pronunciar. Por cierto, que en esas mismas Lupercales que se mencionan en las Filipicas como prueba no critica la actitud de Cesar, sino el servilismo de Antonio, que es el verdadero blanco de las invectivas. Si nadie en su tiempo lo encontro culpable, ?por qué hemos nosotros de condenarle ahora?

22-09-02.De: Livio J. Flores. Respuesta a Marco Tulio Echevarria. Solo puedo responderte una cosa como Cesariano que soy, estoy en completo acuerdo contigo, se que he criticado arduamente al Arpinense pero lo hice desde la perspectiva de la acción, es decir criticaba su inacción, y nunca le negué sus dotes literarias, de ahí a estar de acuerdo con lo que escribió (situandolo en la época obviamente, no sirve como analisis histórico el que sea de actual o moderna referencia. Asi que como le conteste a Tulliolla el lugar de Cicerón está al lado de Platón y el de Cesar al lado de Alejandro, que cada uno complete los podios a su gusto. eso no es ya relevante. Pero te pregunto sin animo de ofender: porque era tan adulon el Arpino con Cesar dictador? Saludos y felicitaciones por tu excelente intervención.

25-09-02.De: Paul Elizaran. Respuenta a Caesaris Puella. Parte I. Respondo a Caesaris Puella, la romana, y le rebato su discurso manipulado sobre Vercingetorix y Gergovia. En primer lugar, cuando una legión, sea la décima o el séptimo de caballería defiende una retirada como puede es porque la situación es desfavorable o un desastre, así que ensalza lo que quieras a esos hombres pero no cambiaron el curso de aquella batalla que para César supuso una sonora derrota, que obviamente, se dispuso a tapar y camuflar en la medida que pudo. El mismo nos habla de setecientos muertos en aquella batalla. Fue una derrota cesariana en la amplia guerra de las Galias, una derrota que al menos sirvió para alentar a muchos galos de que realmente era posible frenar a los romanos sin que pudieran ir arrasando ciudades como Avarico, donde por cierto, quedó patente esa misericordia y piedad de César hacia los vencidos. Analiza, romana, esa victoria y verás que muchos de los que en Avarico cantaron victoria no se merecerían ni siquiera una torques de plástico de juguete. No obstante, los hechos están ahí claros a pesar de tus fervientes declaraciones cesarianas, ningún estandarte de la legión ondeó aquel día en Gergovia ni ninguna trompeta tocó las notas de la victoria, sólo el estandarte del jabalí y el sonido grave del carnyx galo debieron de hacer acto de presencia en Gergovia. César no tomó la ciudad, la plaza neurálgica de donde se había meditado y animado a la gran rebelión vercingetorixiana. Cesar fracasó ante Gergovia. Un hombre que se decide a tomar una plaza y no la toma, sufre una derrota. Y si me pones de excusa que no era su objetivo tomarla pero que sus hombres se animaron es más derrota aún, pues César es su jefe y sólo él debe responder. Una derrota.

25-09-02.De: Paul Elizaran. Respuenta a Caesaris Puella. Parte II. Así pues, Cayo Julio César, descendiente de Venus, (la misma Afrodita que fue herida por Diomedes en la guerra de Troya), emparentado también con Marte o Ares, (ese dios de la guerra que no sólo es vencido siempre en batalla sino que unos mortales logran tenerlo cautivo trece meses) no fue un general invicto como pretendes. Y me resulta gracioso leer que salió de todo airoso. ¿Has analizado, romana, lo que hizo Cesar en Britania? Sin duda me hablarás de una gran victoria sobre los britanos, pero realmente sólo, y con mucho empeño consiguió frenar a Casivelauno por un tiempo, sin poder atraparlo. Y nada más irse lo que había hecho no sirvió de nada, porque se dejó de mandar rehenes y dinero y Casivelauno siguió la expansión del territorio catuvelauno. Una expedición que debía de ser para enseñar los dientes y controlar el sur de Britania resultó una excursión peligrosa y muy costosa y que sirvió seguramente de inspiración para otros adversarios. En las guerras personales que César perdió están la de Casivelauno, el adversario que le hizo perder la paciencia por el Támesis y que no se dejó capturar para trofeo en Roma, y eso, Caesaris, con su pelo en cal y su pintura azul hubiera sido llamativo para un pueblo como el romano, y la de Ambiorix, que martilleó la cabeza de César aún después de Alesia y que jamás fue capturado a pesar de devastar su territorio y fomentar su captura entre los suyos. Ninguno lo traicionó.

25-09-02.De: Paul Elizaran. Respuenta a Caesaris Puella. Parte III. Por último me parece una burla esa descripción de la cautividad de Vercingetorix, pues sólo te falta decir que incluso le daban matronas romanas para disfrute. El hizo lo que muchos romanos no hubieran hecho apretados por la cagalera, vio que había fracasado y decidió entregarse, como lo hace un jefe celta responsable ante los suyos. Sus seis años (si, un lapsus lo del cuatro, estaba a vueltas con ese número) fuera de su tierra son cautividad putrefacta, seis años de espera más bien para hacer bonito el desfile del vencedor. Por cierto, dudo de que saliera tan magnífico como Arsinoe o Juba II, lo cierto es que lo sacaron cargado de cadenas expuesto como una bestia rara. ¿Crees que es limpio tener a un jefe, a un rey pudriéndose seis años en una prisión para sacarlo a relucir el último día de su vida como un animal? ¿Seis años putrefactos para el hombre que tras muchos esfuerzos unió a la mayoría de los pueblos galos en rebelión? ¿Seis años putrefactos para el hombre que tras ver que ha fracasado no busca excusas como tú y se entrega limpiamente? Que cobarde y que vil reacción, tan poco merecedora de respeto, es un jefe, ¡es un rey! Y morir estrangulado por quien sea es soez. La ejecución celta de un prisionero de alto grado es el tajo y la cabeza como trofeo, de la misma manera que en un duelo, y como menciones los sacrificios humanos de los druidas, muy previsible en los romanos, te diré que la mayoría de veces eran voluntarios propios y bastante ferviente, no como en ese circo Máximo donde la plebe se divierte siendo engañada por cierto. Nunca he tenido proble en reconocer que César fue un buen general, pero tú no reconoces su fracaso en Gergovia, y eso nos diferencia. No pretendas ganarte una torques luchando así, pues perderás. ¡Salud a todos!

25-09-02.De: Paul Elizaran. Respuenta a Caesaris Puella. Parte IV. Por otro lado, la tala de bosques de las Galias es el efecto devastador que César utilizó en parte para eliminar al druidismo, que, claramente estaba en contra de los romanos, como cualquier persona razonable entenderá. Se compará a Alejandro con César muchas veces, el uno invicto, el otro casi invicto pero muy buen general también. Alejandro siempre respetó los templos ajenos y César taló toda la Bélgica y media Céltica de bosques, los templos naturales de los filósofos naturales, aunque para Caesaris, la de las piedras, son los terribles druidas que asesinan en nombre de Teutates.  Timur, considero tus escritos muy razonables, tampoco yo pongo a parir a Cesar, lo considero un gran general, pero a muerte frente a él. Contra el romano siempre, sea César o sea quien sea. Avaricum no se olvida. Y se ha ofendido a Vercingetorix. Eso, Caesaris, aparte de mezquino, es guerra abierta pues has de saber que no hay nada más preciado que la libertad para un hombre, sea celta, romano, sajón o picto...y nunca estando en Roma esperando la muerte es algo "suave" como has pretendido hacerlo saber.

28-09-02.De: José I. Lago. Respuenta a Paul Elizaran. Creo que la cuestión de la Guerra de las Galias es fundamentalmente defensiva. Cuando César fue investido del imperium proconsular los helvecios se paseaban por ella y los germanos de Ariovisto la ocupaban. La estabilidad militar de las Galias era fundamental para Roma, pero los galos de mediados del siglo I aC no podían, no sabían o no querían mantener su nación libre de influencias externas, y desde luego, si alguien había de dominar las Galias, entre Ariovisto o César Roma lo tenía muy claro. Frecuentemente parece olvidarse que fue la amenaza helvecia la que hizo que César tomara cartas en el asunto, y frecuentemente parece olvidarse que fue la asamblea de tribus galas la que pidió a César que expulsara a Ariovisto, como fueron los remos los que le pidieron intervenir contra los belgas. Un pueblo que no puede defenderse por sí mismo en tu frontera es una amenaza si los germanos andan por ahí arriba. Las Galias eran un pueblo en decadencia política y sobre todo militar, presa fácil de la cuadrilla de Ariovisto que los tenía atemorizados y la perspectiva era la gran invasión germana que César, a petición, no lo olvidemos, de los galos, impidió. Y no olvidemos que los dos puentes sobre el Rin son construidos como colofón de una persecución de germanos por las Galias. La misma estructura de la Guerra de las Galias hasta la sublevación de Vercingétorix demuestra claramente lo poco que a unos de los galos les importaba lo que les ocurriera a otros, como por ejemplo los eduos o los remos, y en esta situación los intereses estratégicos de Roma eran muy claros. Respecto a la tala de bosques, es conveniente no exagerar y atenerse a las fuentes, ya que aunque la fuente sea César es en ésto y en todo lo demás por lo que tú tienes noticias de lo que ocurrió, ya que ni tú ni yo estuvimos allí. Durante la campaña del 56 aC contra los morinos y los menapios César taló un pasillo en el bosque levantando empalizadas, para poder desplazarse a través de la foresta sin temor a las emboscadas, pero no "taló el bosque". Las fortificaciones de Alesia y las naves de la escuadra romana eran de madera, exactamente igual que las fortificaciones galas y las naves galas, ¿o es que los galos no cortaban árboles para construir sus murus gallicus?. Sobre la ejecución de Vercingétorix he de decir que cada nación tiene sus leyes y lo mismo que admites que la cabeza de César hubiera adornado el trofeo de Vercingétorix, el propio Vercingétorix adornó el de César.

01-10-02.De: Fran. Hola a todos. Soy nuevo en esta plaza, y no he podido leer todos los mensajes todavía, aunque los que sí he leído son muy interesantes y revelan una gran formación cultural, como no pensaba que abundase en la red. Bueno, entonces quizá alguno de vosotros haya leído la biografía de "nuestro" Julio por Jérôme Carcopino, que he sacado recientemente de la Biblioteca de mi ciudad, Alicante. Había oído hablar muy bien de este libro, pero rebasa todas mis expectativas. Tiene una cantidad de información muy preciosa que prácticamente no se puede encontrar en ningún otro sitio, sobre todo sobre las campañas de Sertorio, los años de gloria de Pompeyo, etc. ¿La habéis leído? ¿Qué os parece? Tampoco puedo olvidarme de las fenómenales biografías de Gerard Walter y Luciano Canfora, ésta muy reciente y muy, muy buena. Por cierto, hoy se cumplen 2.050 años del vil asesinato de Cneo Pompeyo Magno. ¿Pensáis que las lágrimas de César ante sus despojos eran sinceras? Mi opinión es que sí, y que además no hay motivos históricos reales para dudar de ello. Un fuerte abrazo.

01-10-02.De: Timur. Respuesta a José I. Lago, sobre "el general motosierra". "Había un bosque sagrado, jamás profanado desde remotos tiempos, que con sus ramas entrelazadas encerraba un espacio tenebroso y unas gélidas sombras en cuyas profundidades no penetraba el sol. Este bosque no lo ocupan los Panes, habitantes de los campos , ni los Silvanos, señores de los bosques, ni las Ninfas, sino los santuarios de unos dioses de bárbaros ritos: aras construidas para siniestros altares y todos los árboles purificados con sangre humana. Si merece crédito la antigüedad, que sintió admiración por los dioses del cielo, incluso las aves temen posarse en aquellas ramas y las fieras acostarse en aquellos cubiles; ni siquiera el viento se abate sobre aquellas espesuras ni los rayos que saltan de los negros nubarrones: un horror especial anida en aquellos árboles, que no ofrecen sus follajes a las caricias de brisa alguna. Además, cae el agua en abundancia de sombríos manantiales y las lúgubres imágenes de los dioses carecen de valor artístico y se alzan, como bloques informes, de los troncos cortados...Este bosque manda César echarlo abajo a golpes de hacha... (Lucano, Farsalia, 3, 399 ss.; trad., A. Holgado)." Del libro "Los Celtas" de Francisco Marco Simón. Chao.

01-10-02.De: José I. Lago. Respuesta a Timur. "Desde Aristóteles se sabía que la diferencia entre el historiador y el poeta estriba en que el primero narra lo que ha ocurrido y el segundo lo que pudo ocurrir." Notas a "Farsalia" de Lucano, por Antonio Holgado Redondo. Ed Gredos. Madrid, 1984. Ciertamente Lucano narra hechos reales, pero historiográficamente su obra no tiene la validez documental que tienen los Comentarios de César. En ningún momento he negado que César cortara árboles de ese bosque. Él mismo lo narra y como supongo que sabrás, fue testigo presencial y además dio él mismo la orden de hacerlo: "Durante los días sucesivos, dio órdenes César de talar los bosques y para que ninguno de nuestros soldados, mientras se hallaba inerme y sin protección, pudiera ser atacado por el flanco, toda la madera que iban cortando, vuelta ahora contra el enemigo, la colocaba y amontonaba, a manera de un muro, a uno y otro flanco. Despejado así con increíble rapidez en pocos días un amplio espacio, cuando ya las bestias de carga y la impedimenta más rezagada estaban a punto de caer en nuestras manos y ellos se adentraban en más densas espesuras, estalló un temporal que obligó a interrumpir el trabajo y, ante la prolongada resistencia de las lluvias, nuestros soldados no podían ya guarecerse más tiempo bajo las tiendas..." Éste es el documento historiográfico que tenemos del episodio que narra la construcción de un pasillo fortificado en medio de un bosque. Me temo que ponerse las gafas de Greenpeace para estudiar las campañas de la Antigüedad es un ejercicio realmente estéril, por no decir otra cosa. Ahora va a resultar que los morinos y los menapios fueron los inventores del "ecologismo". Por cierto, ¿Por qué no ordenó César incendiar o talar los bosques en los que se escondieron los menapios en la campaña del año siguiente? a lo mejor se le había acabado la gasolina de la "motosierra".

01-10-02.De: Gonzalo B. Respuesta a Timur. Señor Timur, creo que he leído todas sus interesantes intervenciones en este foro y me gustaría que me aclarara de dónde le viene a usted ese desprecio que siente por la cultura romana de la que, sin embargo se ha beneficiado usted y sus antepasados, ¿es simplemente un afán de protagonismo, de figurar, de estar en contra de los demás o por el contrario siente usted que ha nacido en un mundo del que no considera parte?. Saludos y le ruego no tome a mal mi pregunta, gracias.

02-10-02.De: Pantócrator. Respuesta a Timur. Respecto a la mención de Lucano debo decir que en efecto no es dogma historiográfico citar un poema épico como fuente histórica, pero me ha parecido elegante y fresco, así que te felicito, Timur, por la rapidez de reflejos, siempre es grato encontrarse con nuestro joven compatriota Lucano, un hombre digno hasta la muerte y un excepcional poeta. Respecto al tema del famoso bosque, yo pienso que si César hubiera querido destruirlo lo hubiera hecho en la campaña siguiente, como apunta nuestro querido Dr. Jeckill, pero que el propósito no era ése y por eso el bosque se salvó, porque los árboles no eran un fin, sino un medio y en César como en Alejandro (saludos, Joaquín) los medios siempre son subordinados al fin, creo que eso es precisamente lo que distingue a éstos dos de los demás. Francamente, no veo ni a Alejandro ni a César haciendo lo que hizo Napoleón en Rusia o en España. Pienso que sería un interesante tema abordar esto de los medios y los fines en los grandes capitanes. Ya sé que este mensaje iría mejor encauzado al debate Grandes Caudillos pero si Mr. Hyde me lo permite me gustaría que fuera en éste en el que se publicara.

07-10-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Tulliola. Parte I. Ave tulliola. Es una lástima que ya no estés aquí pues pienso que has aportado mucho a estos debates aunque al final todo se haya enrarecido tanto. En cualquier caso como te debía una respuesta aquí te la envío para que no digas que todos eludimos contestarte directamente y que desviamos el tema. Ahí queda por si algún dia regresas. Es cierto que Cicerón halaga a César para conseguir lo que desea aunque yo la parte sincera no la acabo de ver por ningún sitio. También es cierto que la matanza de Munda puede contradecir el carácter benevolente de César con los vencidos. Sin embargo para entender esto hay que saber comprender que César era un romano y que los romanos en el campo de batalla eran despiadados y no conocían misericordia con el vencido. Una de las razones por las que muchos pueblos itálicos no se unieron a Aníbal era porque sabían lo que les podía pasar si Roma vencía. La crueldad en el campo de batalla no era propia de César sino de los romanos en general y ahí está la historia que lo demuestra. No obstante César si fue benevolente con los vencidos por lo general y en algunas ocasiones llegó a ser imprudente con esto. Él perdonó a muchos tras la guerra civil y no creo que fuera por los discursos de Cicerón por muy buen orador y abogado que fuera. En cuanto a Ligario, si César hubiera querido tomar represalias contra él lo hubiera hecho por mucho que dijera Marco Tullio. Que cediera en esto lo que me da a entender es que César tenía una mentalidad abierta y que sabía ceder cuando pensaba que tenía que hacerlo. César no era Sila. En cuanto a lo de César con Sila yo no creo que fuera una rabieta infantil sino un acto de dignidad personal. A mi no me haría ninguna gracia que viniera el político de turno a decirme que me tengo que divorciar de mi mujer porque lo dice él, y supongo que a ti tampoco te gustaría. Creo que fue muy valiente sabiendo lo que le esperaba por negarse a oberdecer. Lo de Cicerón en Pro Roscio Amerino no fue exactamente lo mismo si bien reconozco que fue una actitud valiente el defenderle y enfrentarse a Crisógeno, el poderoso liberto de Sila, al cual su amo podía haber defendido, cuando lo más fácil hubiera sido lavarse las manos y no complicarse la vida. No atacó a Sila directamente sino que dejó caer que se habían aprovechado de él en ese caso y si criticó el tema de las proscripciones.

07-10-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Tulliola. Parte II. Reconozco que si fue valiente porque tenía mucho más que perder que lo que pudiera ganar y por ello retiro lo que le dije de cobarde. En cualquier caso también fue muy inteligente mandarse a mudar a Grecia por si acaso. Me preguntas que hacía más viable un gobierno personal que uno colegiado. Pues muy sencillo, la estabilidad. La situación en aquella época era muy radical. Ninguna facción de poder iba a ceder ante la otra y si lo veían necesario recurrirían a las armas como de hecho sucedió en más de una ocasión. El querer mantener la república era continuar con la misma situación de inestabilidad de sublevaciones armadas y sus consiguientes miles de muertos. Sin embargo Augusto, tomando el relevo de César si supo terminar con aquella sitación aunque fuera al costo de muchas libertades que se perdieran. Esa república como bien has dicho necesitaba una reforma  y esa fue la que hizo Augusto no borrándola del mapa como dices tu sino dándole los elementos necesarios para que fuera estable convirtiéndola en una monarquía muy sui generis. Es cierto que se perdieron muchas libertades como le dije a Livio J. Flores en este mismo debate, pero no es menos cierto que gracias a eso Roma prosperó y que se evitaron muchas guerras civiles que al final hubieran hundido a la Ciudad Eterna por unos ideales insostenibles. El otro día vi un documental sobre César en que lo ponían como una especie de asesino sádico que por ambición personal hizo que murieran muchos. En este documental, made in Tio Sam, decían que César se alegraba de que en la guerra de las Galias muriera más de un millón de personas. Curiosamente no citaron la fuente para que nadie lo comprobara. No se puede saber la verdad cuando no se es capaz de comprender que los sucesos históricos hay que analizarlos teniendo en cuenta el marco histórico que los rodea. Si nosotros hubieramos nacido en aquella época hubiermos pensado como romanos y no como lo hacemos dos mil años después. Es cierto que en el Imperio siguió habiendo problemas de corrupción y que seguía mandando la nobleza. Pero estaba el princeps para evitarla o disminuirla en la medida de lo posible. Otra cosa es que llegaran al poder muchos incompetentes o indeseables como Calígula o Nerón, pero por lo general fue un régimen estable como demuestra que durara hasta el 476 DC el Imperio de Occidente y hasta el 1453 AC el Imperio Bizantino.

07-10-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Tulliola. Parte II. César si tenia en mente un proyecto político y de hecho sus ideas favorecieron a la mayoría, aunque fuera en detrimento de los optimates que fueron quienes lo asesinaron en nombre de su propia conveniencia para seguir haciendo de las suyas y no de la libertad como decían ellos. Muchas veces parece que se defiende la República frente al Imperio como defendiendo a una democracia frente a la dictadura pero la república romana no era democrática sino oligárquica. Se creó entre los siglos VI y V AC para frenar el poder de los reyes por parte de la nobleza y así limitar que el poder estuviera en manos de uno sólo, no por el bien de la mayoría. Prueba de ello es que en toda la historia de la República está presente la lucha de los plebeyos por arrancar conquistas sociales que los patricios les negaban. Además como dicen la mayoría de los historiadores la República fue creada para gobernar una pequeña ciudad estado y no la enorme extensión territorial en que se había convertido Roma. ¿Acaso piensas que los demás optimates hubieran cedido ante la elocuencia de Cicerón?. Yo creo que le hubieran felicitado con un par de palmaditas en la espalda y luego lo habrían mandado a freir espárragos en cuanto se diera la vuelta. Como decía Quevedo, poderoso caballero es don dinero. Es cierto que César era un monarca de hecho, al igual que sus sucesores y Sila que también lo fue, pero gracias a eso se consiguió la estabilidad deseada que sólo se truncó por culpa de los asesinos de César a los que Cicerón elogió exaltándolos como campeones de la libertad. Yo si te reconozco que fue un grandísimo orador y el mejor abogado de su época, que tal vez creyera en sus ideales, y que no fue ningún fracasado, pero su visión política dejaba mucho que desear y la historia me da la razón en eso. Dices que Cicerón aplaudió a los cesaricidas por el buen paso que dieron para restablecer la República. Pues ya se ve el buen paso que dieron convirtiéndolo en un mártir y en el mejor arma de Octavio para llegar al poder, además de provocar otra guerra civil. Que los dioses cogieran confesada a Roma con la impresionante visión política que tenía Marco Tullio. ¿Qué no fue inmoral felicitar a sus asesinos?. Tulliola, por Dios, sinceramente dudo que te creas eso.

07-10-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Tulliola. Parte IV. Dices que los que fueron al funeral de César eran partidarios suyos. Pues claro que lo eran. El pueblo era partidario suyo porque fueron los más beneficiados con sus reformas y eso lo demuestra la historia. ¿A quienes iban a apoyar, a los optimates que históricamente les habían negado el pan y la sal?. La República estaba pensada para mantener los privilegios de la clase social más poderosa y el pueblo apoyó a quién más los ayudó independientemente de que Marco Antonio fuera un excelente orador. Me preguntas que si ellos no hubieran estado de acuerdo con las teorías de Cicerón. Si ese régimen hubiera sido estable por supuesto que si, pero no lo era como demuestra la historia romana de todo el S. I AC. Si se limitaron tantas libertades fue en pro de la estabilidad y no fue César quién suprimió la mayoría de estas sino sus sucesores.Las ideas podrán ser siempre más o menos plausibles pero el movimiento se demuestra andando. Saludos.

07-10-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Germán Pedraz. A mi juicio la verdadera función de la novela histórica o de la película de historia no debe ser enseñar la historia sino aproximar al lector o espectador a la misma para incentivar su curiosidad y que éste vaya a las fuentes y a las opiniones de los expertos en la materia para informarse bien y de ese modo desarrollar su espíritu crítico y  tener sus propias opiniones. Es por ello que no me parece mal que la gente se aproxime a la figura de César a través de la novela histórica o las películas de historia aunque muchas veces se renuncia al rigor histórico en pro del beneficio comercial que es lo que realmente se busca y lo que desgraciadamente mueve el mundo. Sobre Tito Labieno, todo depende del cristal con que se mire. Si lo vemos desde el punto de vista de los cesaristas lo veremos como un traidor o un resentido. Si lo vemos desde el punto de vista de los partidarios de la República lo veremos como un hombre fiel a Pompeyo o a sus ideales políticos. Supongo que la verdad estará en el medio. A mi me cuesta creer que un individuo tan brutal y despiadado fuera leal a algo que no fuera él mismo aunque tal vez esté yo equivocado. Sólo él podía saber lo que pasaba por su cabeza y hace bastante que murió. En cuanto a la obra de Shakespeare no discuto su calidad literaria (faltaría más) pero si su rigor histórico. Se trata de una tragedia y no de una obra histórica. No discuto la profundidad de sus personajes pero estos no son otra cosa que los instrumentos que utiliza este genial escritor para hacernos llegar un mensaje y no para acercarnos a los sucesos reales con el escrupuloso rigor de un historiador. El verdadero protagonista de César no es él sino Bruto. Bruto es un personaje de grandes valores morales que asesina a César a quien aprecia y admira. Es un desinteresado que lucha por lo que él entiende que es el bien de la mayoría. Casio es un personaje contradictorio e indeciso mientras que Marco Antonio es el típico político inteligente, hábil y sin escrúpulos pero movido por su propia ambición y no por el bien común, que al final saldrá victorioso, aunque reconozca la nobleza y demás virtudes de Bruto tras derrotarle. En cuanto a Napoleón, él no inició las guerras por su ambición personal aunque es evidente que era un hombre ambicioso. Es la etiqueta que se le ha colgado siempre, pero si se analiza su historia en profundidad y sin prejuicios se demuestra fácilmente que no es así. Saludos.   

07-10-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Emilio y Jorge Martínez. Parte I. A Emilio. Creo que en el foro se critica a César tanto para lo bueno como para lo malo. Para entender la actitud de César en las Galias hay que tener en cuanta que la forma de ver la guerra de los romanos no es como la nuestra. Ellos no tenían la menor misericordia con el vencido. La guerra era un ejercicio de aniquilación del enemigo y esto es muy anterior a César y se siguió haciendo después de él. El mundo de la Edad Antigua era un mundo muy cruel y si nosotros hubiéramos nacido en aquella época seguramente hubiermos sido como ellos. Esto no va sólo por los romanos. No hay más que ver las costumbres de los galos o los britanos entre las que existía el sacrificio humano, o la dureza de las leyes de Cartago sobre todo con los piratas o la de los pueblos germanos que quemaban vivos a los prisioneros. Y eso por no hablar de las torturas chinas que eran peores aún. La historia de Europa es una historia de gran crueldad que fue disminuyendo paulatinamente gracias a la introducción del cristianismo. No son pocos los que reprochan las atrocidades de la Inquisición pero no es menos cierto que gracias al cristianismo este tipo de mentalidades de la Edad Antigua fueron cambiando paulatinamente a lo largo de la historia. A nosotros nos parecen atrocidades cosas que pasaron en aquella época, pero es que lo estamos analizando más de 2000 años después. Del mismo modo tal vez dentro de 2000 años nos vean a nosotros como seres brutales y sanguinarios por cosas que pasan en nuestra época. Lo que si es cierto es que desgraciadamente hoy en día hay individuos que no parecen  haber aprendido nada de la historia y siguen actuando en sus sociedades con la misma crueldad que en aquella época. Debe ser por que sus mentalidades y sus inteligencias son así de primitivas. A Jorge Martínez: La verdad es que la obra de McCullough es claramente cesarista y a pesar de tener bastante rigor dentro de lo que cabe en una novela histórica a veces abandona el mismo en pro de la novela. Ello sucede por ejemplo en el caso de la segunda profecía de Marta a Mario, en cuanto a que Mario el joven era hijo natural de Mario y Julia (en realidad sobrino de Mario adoptado poco antes de morir), en cuanto a que Pacoro fue asesinado por su padre en la época en que Cicerón gobernaba Cilicia (lo mataron mucho después y dudo que fuera su padre), en cuanto a la existencia de Julia Minor la primera mujer de Sila y en algunos casos más.

07-10-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Jorge Martínez y Leandro Echevarría. Parte II. La verdadera función de estas novelas no es enseñar historia sino aproximar al lector a la historia a través de una novela. Al menos yo lo veo así. En cuanto al tema de la cesárea, pues sabe Dios, después de tantos años que hace que murieron la madre y las mujeres que ayudaron en el parto. Siempre se ha dicho que nació de cesárea y de hecho ese procedimiento lleva el nombre de César pero es imposible demostrar que a la madre se lo hicieran. Por si te sirve la información este tipo de operaciones se practicaban en la antigüedad a las mujeres fallecidas a las que quedaba poco para dar a luz para de ese modo intentar salvar al bebé. En Roma la ley obligaba a practicarla en caso de necesidad desde tiempos de la monarquía por lo que el caso de César es posible que se diera. Lo de la epilepsia yo no me lo creo. Una de las razones por las que el emperador Claudio era despreciado y considerado inferior era por ser epiléptico (además de tartamudo y cojo). Imaginemos que a César le pudiera dar un ataque en mitad de una batalla. ¿No se hubiera usado eso contra él por parte de sus enemigos para que no se le diera el mando de un ejército?. A Leandro Echevarría. Mis sinceras felicitaciones por el tono moderado de las respuestas dadas. En ese mismo tono quisiera hacer unas preguntas: ¿Es cierto o no que Marco Tullio Cicerón escribió una carta a Bruto en la cual elogiaba a los asesinos de César exaltándolos como campeones de la libertad?. ¿Es cierto o no que Augusto Cesar Octaviano acabó con las continuas guerras civiles entre romanos, dando a Roma un periodo de estabilidad y de paz que no existió apenas en el Siglo I AC antes de la batalla de Actium, y no precisamente restaurando la República que defendía Cicerón?. ¿No es cierto que el asesinato de César dio lugar a otra guerra civil y no al restablecimiento de la República como quería Cicerón?. ¿Realmente se hubiera conseguido acabar con aquellas guerras y levantamientos armados reinstaurando la República como pretendía Cicerón?.

07-10-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Pantócrator. Parte I. Ah, artero centurión primus pilus de la décima. ¿Tan predecible soy? Pues sí, tu última mención del Magno ha hecho que patéticamente muerda el anzuelo, y me disponga a abordar (en la medida de mis posibilidades) el tema que has propuesto. En mi defensa, diré que acato tu voluntad por haberme declarado tu cliente en el foro del señor Catilina, y que los macedonios somos muy quisquillosos en lo que al cumplimiento de las promesas se refiere (si no, mira las conductas de Patricia AL o de Anaximandro). Frente al tema de los fines y de los medios, y Napoleón, Alejandro y especialmente César (para respetar el tema del presente debate no sea que la tonante voz del moderador retumbe desde lo alto, oculto por el velo de nubes y nos saque con rayos y centellas del presente foro) te diré que considero que en la época antigua, la ética imperante era muy diferente a la de las circunstancias en las que se desenvolvió el temible tío Napo. César -como el resto de grandes caudillos de la antigüedad- se crió en el mundo de Homero, mientras que el corso lo hizo en el de Maquiavelo. Ya sé que es muy simplista exponer que Maquiavelo fue maquiavélico, pero creo que precisar este tema nos alejaría del objetivo del presente foro. Así las cosas, el descrédito con que Homero describe la crueldad del vencedor, y la admiración con la que sublimemente narra las muestras de honor de los héroes de Ilión (a mi me conmovió especialmente la forma en que describe el apoteósico duelo entre Héctor y Áyax) o elogia el respeto por el valor del derrotado, tuvieron que forjar el alma de seres realmente grandes como es el caso de César. En una Roma helenizada como la que crió a César, junto a la virtus y la dignitas, ya imperaba el ideal de la areté, vocablo que va mucho más allá del significado de virtud guerrera o valor heroico que pedagógicamente se enseña. Un alma como la de César, tuvo que verse influenciada por el ideal de la areté, de manera análoga a como aconteció con Alejandro, los Barca o los mismos Escipiones, un tema que ya se esbozó en su momento en el foro de las guerras púnicas. El anterior fenómeno explica en buena medida, la conducta de César al arriesgar su vida a la hora de defender a sus muchachos rodeados de celtas en las Galias, o la actitud desplegada durante la guerra civil, lo que le reportó que sus admirados contemporáneos le erigieran un templo a la misericordia, como homenaje a esa tendencia a supeditar los medios al fin propuesto.

07-10-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Pantócrator. Parte II. Encuentro muchos paralelos entre la ética de Homero con el ideal de caballería medieval, y hasta el Bushido japonés. César, como los grandes caudillos de la historia, asimiló tales valores, y los plasmó no sólo en su conducta como general, sino igualmente en su obra de político y estadista. (Frente al tema me remito a lo que se ha expuesto en el foro de Catilina) En buena medida, creo que esta es la diferencia de César en las Galias o en Hispania -su disposición a enfrentar la muerte con honor- con la conducta de un Napoleón en Egipto o en Rusia, en donde al ver clara su derrota, se abstiene de compartir el riesgo de perecer con sus soldados. Para César no había gloria sin honor. En el mundo de Napoleón la gloria era la victoria, al precio que fuera. Abordas un tema que he encontrado en otros historiadores a la hora de analizar la conducta de Alejandro en Gedrosia y compararla con la de Napoleón en Rusia. Un tema, claro, que menciono en el gazapo que estoy dedicando a los últimos años de vida del Magno. Un abrazo, admirado compadre.

07-10-02.De: Paul Elizaran. Yo creo que la conquista de las Galias es una mezcla entre lo defensivo y lo personal. Es cierto que los romanos necesitaban guardar bien las fronteras pero pienso que César ambicionaba estrenar esas legiones luciéndose en un campo experimental a guerra de gran escala (sus pinitos en Hispania y otros lugares son menores) y creo que supo muy astutamente comerse ese pastel tan suculento como era la Galia, tierra extensa y rica. Comprendió rápidamente como estaban las cosas y se dijo "...esta es mi oportunidad..." Aprovechó lo que tú bien comentas, esa desunión de los pueblos galos que les llevaba a luchar entre sí, especialmente las más violentas luchas eran la de los arvernos y eduos. A causa de las rivalidades de estos dos pueblos los galos cometieron un tremendo error, que fue el de contactar con los germanos para que lucharan de mercenarios abriéndoles a estos el apetito de la Galia, que también comprendieron que si tanto se peleaban era porque estaban desunidos por completo, luego fáciles de conquistar. Ya en Admagetobriga los germanos vencieron a un ejército galo y Ariovisto entraba donde los secuanos. La rivalidad edua-arverna es tanta que se diría que en Alesia mismo sin ir más lejos las tropas eduas se marcharon cuando aun podían haber luchado más en manos de algún jefe más competente y no con ese directorio de jefes que lo echaron todo a perder. Incomprensible. En mi opinión dejaron a Vercingetorix en la estacada y por envidias seguramente. Hablando de los helvecios hay que recordar que éstos pidieron amigablemente a César pasar por su jurisdicción bajo la promesa de no hacer saqueos ni pillajes. César los mandó volver días después para ganar tiempo, él no quería dejarlos pasar, quería enfrentarse a ellos y así entrar como "salvador" en determinados pueblos galos. Y así lo hizo. Con los helvecios se puede decir que César buscó el choque o lo provocó para tener abierta la puerta en los asuntos internos de los galos.

07-10-02.De: Paul Elizaran. Parte I. Las Galias en tiempos de César no eran lo que antaño habían sido, antaño eran los galos quienes amenazaban a los germanos y los superaban. Y no solo a germanos sino a griegos y romanos, pero la época de Brenno pasó. En la época cesariana, fue a la inversa, romanos y germanos miraban a la Galia con ojos voraces debido a las disputas de los nobles que desgajaban la fuerza de los celtas. Por eso es tan admirable Vercingetorix, por lo que hizo, el podría haber devuelto a la Galia esa frescura, ese furor de no querer ser dominada ni por César ni por los harudes, sino por ellos mismos. Me temo que a Vercingetorix le dejaron en la estacada como he dicho antes en Alesia ya que pienso que se pudo hacer mucho más, por parte de los eduos. Sobre lo de la ejecución de Vercingetorix, sí, se que los romanos hacían eso, pero me parece miserable el tiempo empleado y como lo hacen, después de exhibirlo como si fuera una rata circense. Si debía de morir, ¿no hubiera sido mejor haberlo hecho el mismo día, de un tajo? Más noble que esperar seis años privado de la
libertad sagrada. Aún mejor, las leyes y costumbres cambian. En Britannia, durante la conquista romana de Aulo Plaucio, en la época de Claudio, se capturó a Caradoc ap Cymbelyn (Caractato hijo de Cunobelin, para los romanos), jefe catuvelauno descendiente de Casivelauno que trajo en jaque a los romanos durante años. Se le llevó a Roma con su clan y su destino era el de Vercingetorix, pero obtuvo el perdón porque se reconoció su valor y bravura, aparte de su elocuencia. Merecería la pena más que César hubiera perdonado a Vercingetorix que a Bruto, Casio y demás ralea que perdonó. Jamás el arverno haría ese magnicidio cobarde que hicieron los demás, en todo caso sí un duelo de jefe a jefe.

07-10-02.De: Paul Elizaran. Parte I. Respecto a los bosques, yo discrepo contigo de que muchos no fueran talados, es más, los especialmente sagrados sí que opino que sufrieron agresiones. Puede que César no nos diga nada al respecto, tal vez no lo considerara importante, pero aun así el hecho queda recogido en la "Farsalia" de Lucano en la que nos habla de un bosque sagrado, que no uno cualquiera, talado a golpes de hacha cerca de Massilia por orden de Julio, y eso que en la época de César era un territorio de lo más romanizado con escasa amenaza de rebelión céltica, por no decir casi ninguna, lo cual da a pensar que otros puntos más célticos debió de haber. Y sí, nos lo dice Lucano, un poeta y no un historiador, pero recordemos que cierto alemán encontró Troya siguiendo los pasos y la información de otro poeta como era Homero. La tala de bosques siguió, siendo la respuesta romana a la amenaza druídica, así pues ¿dónde está el sagradísimo sancta sanctorum de la Galia? ¿dónde quedó el bosque de los carnutos donde se reunían cada año los druidas con el druida supremo? Sabemos por informaciones y por tradición, algo muy rico en los pueblos celtas, que su lugar exacto puede ser determinado enclave en la catedral de Chartres, cerca de París, y hoy en día eso está despoblado totalmente. Personalmente pienso que o en época cesariana o augustana ese bosque, que era el corazón del druidismo en la Galia fue especialmente talado con cualquier excusa para dar un golpe de gracia al druidismo. Es otro tema, pero recuerda años después lo que Suetonio Paulino hizo en la isla de Mona
(Anglesey), entró a saco mató a los druidas y acto seguido taló toda la isla que era un bosque enorme, y te digo, amigo mío, que hoy en día eso parece un páramo donde se yergue algún dolmen que otro pero nada más. Devastador. Verlo este verano ha sido sobrecogedor. Claro que los galos también los talaban pero no es lo mismo, los druidas les aconsejaban qué árboles talar y cuales no, ya que todo el mundo obedecía a los druidas incluso los jefes y reyes. Y ellos jamás ordenarían devastar bosques sagrados.

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Timur. Parte I. (La salvaje hondera –la MEJOR intercaladora de paréntesis: no se trata de antigüedad, sino de calidad... ya sabes, es como con el tamaño- aprovecha que Timur el lupino se encuentra realizando una degustación de su muslo -¿y a eso le llamas tú mordisco?- para dejarlo inconsciente de un golpe de codo. No te preocupes, que la herida regada con vino cicatriza enseguida). Ave, nómada estepario! ¿Pero cómo se te ocurre decir que mis muslos están mal depilados? ¡Que una es romana de espíritu y costumbres, de los pies a la cabeza! Mi piel es tersa, suave y sedosa (pregúntale a mi procónsul), y carente de cualquier contaminación pilosa. Antes que nada quiero reconocerte que tienes toda la razón con lo de Pompeyo, el pasaje de Pompeyopolis lo desconocía, tan sólo recordaba que él había hundido e incendiado entre 1000 y 1500 barcos piratas (con la consiguiente tripulación, claro), si bien ahora me explico lo fácil que lo tuvo Sextito años después para erigirse en el terror de los mares. Así que me descubro ante ti (para saber si ello vale la pena o es más bien un castigo, pregúntale a mi procónsul), y te manifiesto mi más sincera admiración. Y ahora pasemos a lo bueno, es decir, a las pedradas puras y duras. Timur, corazón (después de tanto "sado-light" entre los dos creo que puedo llamarte así), que la tala de árboles en modo alguno fue indiscriminada, sino que obedecía a unos fines concretos, a saber, la propia protección de sus soldados y el castigo a los druidas por su rebeldía. Por cierto, respecto al millón de muertos y el otro millón esclavizado (lamento si me expresé mal, porque lo del millón de esclavos sí que lo sabía), lo que quería decir con ello es que las numerosas muertes obedecían al aguerrido modo de luchar de los galos: siempre hasta el final, siempre hasta la muerte; por otro lado, teniendo en cuenta que prácticamente todas las naciones de la Galia en un momento u otro incumplieron sus compromisos, el hecho de que todavía quedara un millón de ellos en libertad es ciertamente significativo.

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Timur. Parte II. Y es que la naturaleza de César no era cruel, por eso no me explico tu afirmación sobre que entre los años 58 y 56 a.C. se hizo aplicación de la "pesada mano romana": ¿en qué te basas?. Durante ese trienio se establecieron pactos con las tribus, esa parte de las Galias todavía no se había anexionado como Provincia y, desde luego, las exigencias impuestas por Cayo Julio no diferían en modo alguno de las que las propias tribus se imponían entre sí: rehenes y tributos. Las constantes rebeliones de los galos poco tuvieron que ver con la actitud del divino Julio hacia ellos, sino que obedecía a su modo de ser valeroso, orgulloso y susceptible, sin que pudieran tolerar que, habiendo tenido un glorioso pasado guerrero como el suyo, en el que llegaron a ser el terror de los propios germanos y de la Urbe que ahora tenía las miras puestas en ellos, ahora hubieran sido derrotados por aquellos romanos bajitos, hechos de una madera especial. Y es que la propia decadencia siempre es difícil de asumir. Lamento que no te parezca ningún mérito que, de los 9 años que estuvo César en las Galias, 8 se los pasara batallando, pero hay una gran diferencia entre pasar a caballo por un sitio, arrasar, demoler, devastar y desaparecer, y COLONIZAR y pacificar a una multitud de pueblos beligerantes. Respecto a tus preferencias hacia otros generales... me parece muy bien, cada uno es libre de opinar lo que quiera, pero para mí Cayo Julio César es y será siempre el MEJOR, el magnífico, el único, aunque, si lo prefieres, esto mejor lo dejamos para el foro de Grandes Caudillos, ¿no crees?.

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Timur. Parte III. Tampoco concuerdo contigo respecto a que César se dedicó al más puro y simple terror, pues siempre intentó ser magánimo y clemente (¿eres consciente de la cantidad de rebeliones por parte de diversos pueblos que el divino Julio perdonó?), pero de ahí, a hacer el tonto, es otra historia. Yo creo que el modo como César llevó todo el problema galo fue magistral, y da una idea de su extraordinaria inteligencia y su habilidad a la hora de estudiar pueblos y gentes. Las veces en que debió mostrarse duro fue porque le forzaron a ello. Un ejemplo de ello es la ejecución de Acón, como ejemplo para el resto, la cual, además de seguir el proceso tradicional romano, se produjo por dos motivos, a saber, que ya estaba hasta los "huetes" de estos galos inconsecuentes y veleidosos, y, el segundo, porque, visto que ellos malinterpretaban su clemencia, confundiéndola con debilidad, decidió dejarles bien claro lo que haría con los traidores. ¿A ti te parece una estupidez? Ciertamente yo no creo que la ejecución de Acón fuera el revulsivo que aunó a todas las naciones galas entorno a la figura de Vercingetórix, y no sólo porque dicha unión se produjo progresivamente (ello sin olvidar lo mucho que le costó a Vercingetórix "convencer" a algunas naciones, por no hablar de a su propio pueblo), sino porque fueron muchos otros los factores desencadenantes, siendo el principal, creo yo, las noticias de las crisis políticas que asolaban a Roma (¿y de boca de quién las conocerían? ¿de los optimates, tal vez?), que les hicieron pensar en una falsa debilidad de César, además de otros factores como la ya mencionada idiosincrasia de los galos, por ejemplo. Además, la rebelión del 52 a.C. había sido precedida por otras muchas en los años anteriores (el año anterior, sin ir más lejos, Ambiórix e Induciomaro habían intentado poner a las tropas de César contra las cuerdas, ello por no hablar de la rebelión de los propios senones), ensayos todos ellos de lo que iba a ser el gran levantamiento del 52.

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Timur. Parte IV. Y es que, francamente, creo que los galos aprendieron de sus anteriores experiencias que luchando las naciones por separado no iban a derrotar jamás a los muy superiores legionarios romanos, de ahí que, poco a poco, se fueran aliando (sobre todo tras la "no-victoria" de Gergovia -sí, Paul, insisto en ello-, que les hizo pensar que aquello ya era "pan comido"). Y esta inteligente visión debe atribuirse a los méritos de Vercingetórix y de los druidas que le respaldaron. Finalmente, quiero decirte que sé perfectamente lo que es el género neutro, aunque yo prefiero el masculino y el femenino. Mi reproche acerca de la diferenciación entre hombres y mujeres a la hora de hablar de víctimas iba encaminado hacia otros foristas que trataban el mismo asunto, y decidí matar dos pájaros de un tiro de mi honda. Sí, ya sé que es impropio de mi lo de querer ahorrarme pedradas, pero hay veces que se me cansa el brazo. De todas formas, no te preocupes, a partir de ahora me centraré en mi objetivo exclusivamente cuando me dirija a ti, y así no habrá confusiones. ¡Hala, espero no haberte dejado demasiado baldado! Venga, no seas rencorosete, que te invito a tomar un buen vino de la Campania... Ave atque vale!

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Paul Elizaran. Parte I. (La valiente hondera balear, muy disgustada porque no le quieren regalar una torques –¡con lo que le gustan a ella las joyitas y abalorios! Es verdad que una torques no tiene ni punto de comparación con unas pharelae o con una corona muralis, pero un collar es un collar, sea romano, bárbaro o de perro-, decide tomar por sí misma lo que algunos hombres insensibles se niegan a darle). ¡MMMMMMMM! ¡Me encanta que me metan caña!. Como diría Ocatarinetabelatxitxix... "eres orgulloso, orgulloso y susceptible... tú me gustas". ¿Me quieres decir en qué momento de mi anterior respuesta a tu celta persona humana me he metido yo con Vercingetórix? Simplemente quise precisar una aseveración que tú y una ex-forista de cuyo nombre, como el lugar de la Mancha, no quiero acordarme, habíais hecho, a saber, que Vercingetórix se había tirado seis años en prisión a la espera de ser ejecutado, lo cual no se ajusta con la realidad legal romana. ¿Que tú consideras que vivir seis años alejado de tu patria es lo mismo que un repugnante presidio? Ciertamente debe ser muy duro (yo me moriría si no pudiera regresar a mi Roma del alma), pero no es en modo alguno equiparable a vivir recluido en un cuartucho de dos metros por tres sin ver la luz del sol. A Vercingetórix, tanto si estás de acuerdo como si no, se le trató durante aquel tiempo como lo que era: un gran rey. ¿Qué a ti no te parece digno que se le paseara el día del triunfo cargado de cadenas para poco después morir estrangulado en el Tullianum? Bueno, a mí tampoco me parece muy digno cortar la cabeza de un gran general e írsela pasando entre bárbaros borrachos como si fuera una pelota. A ti no te parecen dignas las costumbres de mi pueblo y a mí no me gustan algunas costumbres del tuyo. Es la delicia de la diversidad de opiniones.

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Paul Elizaran. Parte II. Por cierto, el reproche que le haces a César (descendiente de Eneas, de Venus y Marte... dioses estos últimos imperfectos, es verdad. Pero por eso se produjo el ascenso estelar de César al Olimpo, porque ya hacía falta un dios perfecto, entre tanto cornudo, borracho, celoso y salido –je, je, je-) por su propósito de eliminar el druidismo, no me ha parecido estar al nivel (ciertamente muy elevado y brillante) de otros comentarios tuyos. Sabes perfectamente que los druidas eran mucho más que unos meros sacerdotes: eran lo verdaderos líderes de sus pueblos, los que ostentaban el auténtico poder. Me parece muy bien que ellos se quisieran oponer al poder de Roma, en cuanto ello suponía un freno al suyo propio, pero entonces no juzgues irrazonable la conducta del divino Julio al respecto. Los romanos se mostraban muy tolerantes con las religiones de las otras naciones, salvo cuando éstas servían de excusa para oponerse al poder de la Urbe legítimamente ganado por las armas (de ahí la devastación del templo de Jerusalén por parte de Tito, por poner un ejemplo). Y lo de que la mayoría de los sacrificados eran voluntarios... la verdad, teniendo en cuenta que cuando no te acogías a los dictados del druida de turno se te excomulgaba y se te tildaba de sacrílego y criminal... y ¿qué me dices de todos los esclavos que se ofrecían en sacrificio? ¿o de los clientes y sirvientes que se quemaban vivos junto al cadáver de su señor? ¿estos también eran voluntarios? No sé, a mí me da que no se dirigían a la hoguera con una guitarra cantando el "Kumbayá".

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Paul Elizaran. Parte III. Y sigo rebatiendo tu brillantísima intervención (me tienes asombrada, de verdad, ¡quién lo iba a decir de un bárbaro! –esto último es coña-): insisto en que lo de Gergovia no fue una derrota propiamente dicha, y ¿sabes por qué? Porque tú partes de una premisa errónea para considerarla como tal, a saber, que César se proponía tomar la ciudad, lo cual es falso, porque lo que deseaba era tener a Vercingetórix controlado y causarle bajas, cosa que había logrado tomando tres de los campamentos que rodeaban la ciudad, para luego retirarse, pues tenía más problemas que atender. Concuerdo del todo contigo que no ser capaz de mantener la más absoluta obediencia entre las tropas es un fracaso achacable al general, pero ahora yo te pregunto a ti ¿se puede considerar Gergovia como una victoria gala? Abraracurcix, Edadepiedrix y el resto de la aldea armoricana te dirían que sí, pero yo creo que no, pues desde el momento en que lo que pretendía Vercingetórix era atraer a César hasta una posición favorable, para aniquilar sus escasas fuerzas y acabar con la vida de ese brillante general que siempre les había ganado por mano, y ninguno de dichos objetivos se logró (recordemos que lograron matar a setecientos hombres, es verdad, pero en cuanto se salieron de los muros fueron prestamente rechazados y obligados a volver a refugiarse en la cuidad) no se puede tildar ello de victoria. Yo lo comparo con la Guerra de Troya: si a Odiseo no se le hubiera ocurrido lo del caballo y finalmente los aqueos se hubieran retirado a sus ciudades-estado, ¿se podría decir que la victoria era de los troyanos? Francamente, no lo creo así (y mira que, como buena romana, soy pro-troyana hasta la médula). Y que ese era el propósito de Vercingetórix se demuestra con sus actos días después, cuando salió "a la caza" de César (para acabar sitiado en Alesia).

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Paul Elizaran. Parte IV. Y es que no dudo de la grandeza humana de Vercingetórix: siempre he admirado a los que saben afrontar con valentía su propio destino, y para entregarse como él hizo hace falta tener un par de c...orajes (¿está bien así, señor moderador?) bien puestos (no estropearé este fabuloso momento clavando el aguijón de cuestionar qué hubiera sucedido si no se hubiera querido entregar, cómo habrían reaccionado sus restantes aliados sitiados). Pero, si bien fue un genial caudillo y un gran movilizador de masas (tampoco estropearé el elogio con nimiedades como ciertas amenazas o castigos físicos hacia los que no se le querían unir), me parece que no fue tan brillante general como el romanticismo nos lo ha querido presentar. Respecto a tus fútiles intentos de desprestigiar a mi querido Cayito... ¿de dónde te sacas tú que Cassivelauno derrotó a César? Fue vencido por la mano y obligado a pactar con César, el cual también estaba interesado, y ello por varios motivos, el primero porque el principal propósito de la invasión de Britania era cortar en seco las ayudas que, por mediación de los druidas, los "reyes del glasto" brindaban a sus correligionarios galos, misión cumplida. El segundo porque lo de Britania fue una "aventura" una primera aproximación hacia lo desconocido (no olvidemos que ni siquiera se sabía a ciencia cierta si era o no una isla, y cuáles eran sus dimensiones reales), lo que también se logró y permitió la verdadera invasión cien años más tarde (y es que gracias a esos primeros contactos romanizadores, años después un hermano de Caractato, aspirante también al trono, solicitó la intermediación de Roma y Cla..Cla..Claudio). Y el tercero, y más importante, fue que los galos se le estaban sublevando, y eso Cayo Julio no lo podía permitir.

07-10-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Paul Elizaran. Parte V. Y es que el principal objetivo de César eran las Galias, lo cual cumplió con creces. Es cierto que jamás logró apresar a Ambiórix, pero eso fue más una decepción en el plano personal que en el plano militar. Dejó a Ambiórix absolutamente aislado, sin refugio alguno, condenado a vagar por los bosques como un furtivo traidor (que es lo que era) y, de hecho, jamás se volvió a saber nada de él; así que, de fracaso, nada. ¿O iba a perder el tiempo jugando al escondite con un jefe galo venido a menos, cuando tenía cosas mucho más importantes que resolver? La grandeza de un general también se mide por su instinto y su realismo a la hora de evaluar situaciones y prioridades. Y en eso, César, era el maestro. Nada más, mi querido celta, simplemente quiero decirte que me encanta que formes parte del foro, pues sin opiniones como las tuyas, tan distintas, tan antirromanas, esto sería ciertamente aburrido, pareceríamos los niños cantores de Viena, versión laudatoria de César. Sigue metiendo caña y poniendo sal a este debate, que esta romana-hondera disfruta más con una buena batalla dialéctica que con casi cualquier otra cosa (he dicho CASI). Ave atque vale!

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