.LAS LEGIONES DE JULIO CÉSAR
FORO DE DEBATE
Debate: LA CONJURACIÓN DE CATILINA. Parte VI. (48 mensajes).
29-06-02.De: Pantócrator. Respuesta a Carlos J. Pacheco. Con el vino, la cerveza y hasta el Ballantines aún dando vueltas dentro de mi cabeza me levanto de mi escaño para oponerme con todas mis fuerzas a la moción del senador Carolus J. Pachecus y solicito de otros notables senadores que me apoyen en mi oposición. ¡Senadores! Que un tema tan espeso como el de la conjuración de Catilina esté siendo llevado con tan notable brillantez en esta augusta cámara y en este preciso momento es obra de cuatro damas senadoras ante quienes me inclino: Tulliola, Patricia A.L., Caesaris Puella y Esmeralda G. Chueca, que con sus intervenciones frescas y jugosas han conseguido convertir un asunto tan endemoniado en una delicia, y no es opinión mía solo, sino de otros intervinientes que así lo han manifestado agradeciendo que el debate tenga esa frescura y esas impagables dosis de ironía femenina ante las que yo me inclino de nuevo. Me opongo radicalmente a que el debate se quede en una aburrida exposición de mensajes y más mensajes convirtiéndolo al fin en un ladrillo donde sólo se hable de leyes de las que yo, como historiador y recientemente nombrado guardián de la ortodoxia historiográfica del foro me opongo. Además solicito el amparo del princeps senatus también llamado moderador y le insto a ignorar las pretensiones y presiones y si es necesario anuncio que llevaré mi oposición a los tribunos de la plebe para que veten la moción de mi estimado colega. Y si todo esto no diera resultado, inundaré Roma con pasquines denunciando la persecución de que las damas senatoriales están siendo objeto para que todas las mujeres de Roma sean conscientes, esto último me lo acaba de "sugerir" mi mujer y cualquiera se niega. ¡Senadores! tengamos un debate donde la ironía femenina nos envuelva y las tabernas del Subura nos acojan, sobre todo esto último. ¿Acaso no disfrutamos viendo a Catón retorcerse de ira al recibir en plena cámara el mensaje de la indomable Servilia? ¿Acaso no nos reímos todos menos el mencionado Catón y el marido de la señora en cuestión? ¿Queremos la cámara de Sila donde el miedo imperaba o una en la que tengamos esporádicos episodios de tan jugoso debate?. Yo os pregunto, patres.
29-06-02.De: Pantócrator. Respuesta a Patricia A.L. Estimada colega, a pesar de la furibunda mirada del legatus Lacus y de otra desaprobadora del senador Pachecus me permito dirigirme a vos para expresaros mi admiración por vuestra valentía. Vuestro último mensaje es apabullante porque es el más duro que se ha dirigido en este debate sobre la conjuración de Catilina, pero me permito, como guardián de la ortodoxia historiográfica, recordaros que vuestros puntos, de gran dureza por cierto, no tienen base historiográfica en la que apoyarse y precisamente eso me hace leer y releer una y otra vez tu mensaje porque me da mucho que pensar que un tema tan importante quedara en la historiografía romana inscrito dentro del rígido marco de la historiografía oficial. Me gustaría conocer tu apasionada e interesantísima opinión sobre ello.
30-06-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Pantócrator. Estimado colega del senado de Roma. Me temo que no eres el único al que da vueltas la cabeza. Yo también me he ido de copas a la Subura para celebrar que por una vez estoy de acuerdo en algo con nuestro estimado cónsul Acosta después de una durísima batalla en la que el resultado no ha quedado claro. Me temo que no eres el único que se le ha ido la mano con la bebida cuyos efectos han producido una ocasional ofuscación en mi mente. Está claro que también me debe haber afectado alguna de las piedras que se le han escapado a nuestra hondera mientras practicaba y que me ha dado en la cabeza. Por todo ello retiro la moción y propongo a las señoras senadoras del Pueblo de Roma que continúen aderezando con sus ironías nuestro debate para que este aburrido legado de Mario que les habla no espante a la plebe con sus rollos interminables que aburren hasta las ovejas. Le ruego a tu señora esposa que no organice esa campaña contra mi persona pues puede llegar a oídos del moderador y me he enterado de que Timur le ha regalado una cimitarra nueva, la cual se comenta que quiere estrenar con la cabeza de un tal Carolus Pachecus. Así pues retiro la moción y volveré a los Campos de Marte a ejercitarme junto con mis tropas para preparar el siguiente contraataque del brillante discípulo del Alejandro Magno. Parece que en el debate de la guerra en la Edad Moderna no lo está teniendo tan fácil pero aquí se defiende bastante bien. Nada más por ahora estimado colega senatorial. Ave adque vale.
01-07-02.De: Pantócrator. Respuesta a Carlos J. Pacheco. ¿Así que Timur le ha regalado al moderador una cimitarra? ¡Qué calladito se lo tenía! Me voy corriendo a casa del cónsul Acosta para informarle de este soborno, he aquí la oportunidad que estábamos esperando para zafarnos de su perniciosa dictadura. Gracias por la información, mi docto colega.
02-07-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Carlos J. Pacheco. Mi querido senador, agradezco su rectificación, pero me ha llenado de perplejidad su afirmación de mi actitud para con la linda niña Esmeralda Chueca. No yerra al afirmar que soy una señorita muy simpática, y es verdad que la ironía rige mi vida desde que me acuesto hasta que me levanto (¿o es al revés?...). No todas las personas pueden enfrentarse al mundo con la solemnidad y seriedad con que usted, querido senador Carolus Pachecus, lo hace (y le admiro por ello), y yo soy una mujer que se ríe de todo, empezando por mí misma; por ello no creo que los demás deban ofenderse conmigo por mis comentarios, porque jamás he pretendido herir a nadie (salvo con los proyectiles de mi honda, lo de la ferocidad y agresividad salvaje no me lo quita nadie, ni mi psicoanalista -si lo tuviere, que estoy en ello-). Respecto de los comentarios rosas... verá, soy de la opinión de que la vida es una eterna seducción, entonces, ¿qué puede haber más seductor que la Historia, que es un compendio de un sinfín de vidas? Es una manera de hacer más estimulante nuestra existencia. Y me despido ya, que me estoy poniendo muy profunda, cosa que no me gusta nada. Espero verle pronto por el foro, y acuérdese de comprar un buen escudo, que ya sabe que las piedras de la hondera a veces rebotan en lugar no deseado... je, je, je (es broma). Ave atque vale!
02-07-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Esmeralda Chueca. Parte I. (La salvaje hondera balear se detiene un instante, perpleja, y ayuda a la dulce niña a sanar sus heridas). Ave, Emerald! Cuando leí tu primer mensaje al senador Carolus Pachecus brinque de gozo, alborozada, pues creía que estaba ante una gata salvaje que se enfrentaba a la hija de la loba. Pero realmente veo que eres una joven dulce y sensible y que te he herido, involuntariamente, te lo aseguro. Así que te pido disculpas y te prometo que contendré el tono de mis comentarios hacia ti, pues puede que sea salvaje, fiera y agresiva, pero no soy innecesariamente cruel. Con todo, te insto a que leas nuevamente mi mensaje y verás que jamás he comparado el SCU con Hitler (por favor, no hay nada que pueda compararse a tremendo ser inmundo, fétido y ruín, afortunadamente), sino que era un EJEMPLO, para mostrarte cuál es la diferencia entre LEGALIDAD y LICITUD. No te negaré que los filocesarianos insistimos en este punto, pero es que estamos en el debate de la Conjuración de Catilina, y esa es una de las cuestiones clave, según mi entender. Y, sinceramente, creo que el SCU era legal, pero no lícito. Con el empleo de una cobertura legal, se hizo un uso y abuso del poder, decretándose la ejecución sumaria de unos ciudadanos sin juicio previo y sin respetar las garantías previstas para salvaguardar un bien tan preciado como la vida de un quirites. Durante la época de Sila, las proscripciones eran legales, según el régimen jurídico que él estableció, y se ejecutó sumariamente a numerosos ciudadanos que habían colaborado en la revuelta de Mario y Cinna (y, de paso, a unos cuantos inocentes, que curiosamente, eran ricos). Ello fue legal, si te pones, incluso encontraba como justificación el castigo de aquellos que habían atentado contra la sacrosanta República, pero fue absolutamente ilícito, y, de hecho, los propios romanos coetáneos miraban con horror tales actuaciones y aquella época sangrienta, suspirando por que no se repitiera. Y esto que te digo es JURÍDICO, y no personal (si diera rienda suelta a mis opiniones personales, el incendio de Nerón sería una fogata de "Boy-scouts").
02-07-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Esmeralda Chueca. Parte II. Tú afirmas, por contra, que las ejecuciones basadas en el SCU eran legales (supongo que en este caso quieres decir lícitas), porque no había tiempo. Pues bien, me gustaría que me justificaras dónde estaba la urgencia, pues transcurrió un tiempo desde las ejecuciones hasta que el ejército al mando del cual estaba Marco Antonio Pater marchara a Etruria a sofocar la rebelión, sin muchos esfuerzos, para más inri. ¿Y me quieres decir que en todo este tiempo no se pudo aguardar a efectuar un proceso como los dioses mandaban? E incluso aguardar a que todo se solventara, pues ciertamente los conjurados descubiertos habían quedado desposeídos de todo poder. ¡Por los cielos!, si Vercingetórix aguardó tantos años a ser ejecutado, ¿no se les podía conceder unas semanas, si no días a los conjurados, que eran ciudadanos romanos?. Ahí es donde yo veo la ilicitud, el que tú la compartas o no, es harina de otro costal que me gustaría razonaras. Finalmente, dices que los cesarianos somos muy agresivos al respecto. Yo no sé si mis compañeros los serán, mi fiereza es cuestión genética, pero lo que sí te puedo asegurar, y creo que hablo por todos, es que estamos cansados. Estamos cansados de oir como se critica a César por no respetar la legalidad, estamos cansados del concepto popular y extendido que dibuja un Cayo Julio César tiránico, despótico y ambicioso, estamos cansados que se venere a Cicerón sobre todas las cosas, estamos cansados de que se le considere de una virtud rayana a la de las vírgenes vestales y, sobre todo, estamos cansados de que se otorgue carta de naturaleza a cualquier afirmación del "Garbancito" (sí lo llamo Garbancito, porque eso es lo que significa "Cicero", el diminutivo tiene que ver con su estatura y con el cuento infantil de aquel niño tan pesado que ni comiéndoselo mal el buey desaparecía), sólo porque él lo diga. ¡Yo también puedo loar las bondades de la virginidad y la castidad con un vigoroso macho entre los brazos!, son sólo palabras, que se ven desmentidas por los actos. Ave atque vale, querida contrincante!
02-07-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Timur, el estepario que se esconde (La salvaje hondera balear, se acerca a la posada cerca del foro en la que se oculta el nómada Timur, con su mejor taparrabos de batalla, la rubia melena trenzada y el cuerpo reluciente por los aceites con los que se ha untado, contemplando divertida la imagen que le ofrece el bravo furtivo). ¡Ay, Timur, Timur! ¿Pero por quién me has tomado? ¿acaso crees que soy una tonta doncella optimate? ¡soy joven, pero no una cachorrilla! Hace años que aprendí a no luchar en territorio enemigo, y a no fiarme de un contrario supuestamente desvalido y con le retaguardia bajada (en este caso, literalmente...). La imagen de un musculoso varón de apolíneas formas semidesnudas resulta sumamente atrayente, pero hace falta algo más para pillar a esta hondera. Te recuerdo que es la Loba la que caza a sus presas, y no la que se deja atrapar. Así que cúbrete (aunque no demasiado) y vámonos, que tengo reservada la arena del circo para demostrarte el miedo que me dan tus infantiles amenazas de cercenar mi linda cabeza con cimitarras marca registrada. Querido, todavía no conoces mis recursos para distraer atenciones... antes de que te des cuenta estarás tumbado en el suelo, con mi pie sobre tu pecho y mi afilado pugio muslero haciéndote un perfecto rasurado a tu gaznate, que falta te hace. Quiero ver qué tal se te da el combate cuerpo a cuerpo y, una vez que hayas dejado de llorar, con todo tu cuerpo lleno de señales de mi afilada arma, veremos si decido ir contigo a beber un exquisito caldo de Falerno a la taberna más próxima, y te cuento las "virtudes" ¿militares? De Cicerón (jua, jua, jua... espera que me seque la lagrimilla) y su habilidad retocadora, digo retórica... No me hagas esperar, no me gusta. Ave atque vale!
02-07-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Tulliola. Parte I. (La fiera hondera balear acepta alborozada la invitación de su "archienemiga", si bien hay un pequeño problemilla... su preciosa túnica de lino transparente ha sido retenida por un procónsul juguetón, así que tan sólo tiene sus minúsculos taparrabos para acudir a tan especial ocasión. ¿Se le permitirá la entrada si limpia sus manchas de sangre, y se trenza flores en el pelo, para tener un aspecto más elegante?). Ave, querida Tulliola! Estoy encantada con tu amable y cortés invitación, si bien antes de entrar en tu preciosa domus del Aventino, tengo que realizar un pequeño apedreamiento, para que podamos hablar tranquilas de cosas intrascendentes (y desde luego, no de política). Tergiversando, tergiversando, como buena optimate. Hablas de la declaración de enemigo del pueblo romano, que comportaba la pérdida de la ciudadanía, y que fue apoyada por el mismísimo César. Bien, es cierto, pero sólo fueron declarados enemigos del pueblo romano Catilina y Malio (y ello acaeció en noviembre), pero Léntulo, Cetego, Gabinio, Estatidio y Cepario, esto es los cinco ciudadanos "ejecutados", mejor dicho, asesinados por el Estado en los idus de diciembre, no habían perdido su condición de ciudadanos. Hablas de unos precedentes de ejecución bajo la vigencia de SCU, ¿he entendido bien? ¿Graco y Saturnino? ¡Pero si jamás se les llegó a ejecutar oficialmente! ¡Fueron aniquilados de facto, masacrados, asesinados!.
02-07-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Tulliola. Parte II. Y la supuesta ilegalidad del proceso a Rabirio, basada en un imaginario nombramiento ilegal de los pretores (en realidad eran duunviros: duoviri perduellionis)... Tulliola, reina, que el procedimiento no era el establecido por Sila, sino el preceptuado por la antiquísima Ley de las XII Tablas que preveía el enjuiciamiento por perduellio frente a dos duunviros, que, además, debían pertenecer a las gens más antiguas de Roma (evidentemente, la Julia era de las escasas que podía ostentar tal papel, de ahí que se nombrara también a su primo, pues la noble y antigua sangre romana había quedado muy mermada, sobre todo tras la incursión de pueblerinos de Arpinum, pseudo galos de Picenum, descendientes de esclavos...etc). Después cabía la posibilidad de apelación ante los Comitia Centuriata, ésa que se interrumpió, misteriosamente, por una ilegal bajada de bandera en el Janículo, por la connivencia entre Metello Celer y Garbancito. ¿Que Metello Celer nombró a César duunviro? ¡No había muchos más candidatos! Y, ¿a quién sino a Cicerón, interesaba la interrupción de una votación cuya condena estaba a todas luces cantada? ¿por qué iba Cayo Julio a incoar un procedimiento para después perderlo, con artimañas ilegales, por ende?. Por cierto, en tu hábil disertación al respecto, en la que el "sí" se convierte en "no" y después en "sino todo lo contrario", citas un discurso de Labieno, el acusador en el procedimiento... el discurso que pronunció cuando, tras el aborto de votación, interpuso un nuevo procedimiento contra Rabirio, en el que reclamaba una fuerte sanción pecuniaria por su acción homicida (pues ya no cabía recurrir nuevamente al perduellio), ése era la sustracción de Cicerón a la que hacía referencia Tito. Por cierto, me gustaría que me ilustraras sobre cuáles son los historiadores que afirmaban que Rabirio era inocente, porque, precisamente, el procedimiento se incoó fundamentándose en los 35 años de jactancia del interfecto al respecto, y no debía ser tan clara y diáfana la prueba de Hortensio al respecto, cuando hubo que recurrir a tan baja triquiñuela legal para evitar una condena que se preveía segura.
02-07-02.De: Caesaris Puella. Respuesta a Tulliola. Parte III. Dos cuestiones más: la cita de Plutarco (griego que no fue testigo presencial de los hechos, precisamente) habla de un César pretor y un Metello Nepote tribuno. Que César obstaculizara el paso de Garbancito no significa que vetara su discurso. El derecho a veto sólo lo tenían los tribunos, Tulliola, y fue Metello Nepote quien lo ejercitó. Finalmente, debo decirte que disiento de tu aseveración de que ya existía la prohibición de las disposiciones sancionadoras desfavorables retroactivamente, cuando menos, como un principio general de aplicación. Pero, aún así, siguiendo tu argumentación ¿acaso el SCU no supuso la aplicación con retroactividad de una norma desfavorable, esto es, la imposición de una pena de muerte sin posibilidad de apelación? Los conjurados ya habían cometido los hechos (bueno, esto es discutible, pero ya entraremos en ello otro día) cuando se dictó el SCU, luego, se hizo aplicación del mismo para hechos cometidos con anterioridad. Creo que tú misma te perjudicas con dicha argumentación. Bueno, una vez finalizada esta racha de proyectiles, me dispongo a disfrutar alborozada de tu brillante compañía, no sin antes precisar que yo jamás he dejado de respetar las opiniones de nadie: simplemente soy una Loba que defiende su territorio, y así como algunos hacen uso de la temible arma ofensiva de las palabras, yo me defiendo con las piedras, cuestión de agresividad intrínseca a mi naturaleza, y del todo ajena a mis afinidades políticas. ¿Tirana? Yo sólo ejerzo la tiranía en el cubículo más privado de mi domus y, hasta el momento, ningún afectado se ha quejado por ello. Ave atque vale!
02-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Esmeralda Chueca. Parte I. Estimada forista con nombre de piedra preciosa colombiana, es muy honroso que menciones mi nombre al tratar de la fuerza de choque cesarista. Concuerdo contigo en que la grandeza de César es tan evidente, que el asunto de Catilina no representa un peligro a la talla de este personaje. No sólo desenfundo mi gladius a la hora de analizar el SCU, sino cada vez que participo en el foro. Es una costumbre sana, por demás. Y perdonarás que te lleve la contraria, pero el análisis que mi admirada Caesaris ha hecho del SCU observa una exquisitez jurídica inigualable dentro del presente foro. No soy el vocero de los cesaristas, por lo que me abstendré de hablar en nombre del conglomerado. Pero ya que me mencionaste, me permito indicarte lo que defiendo tan ardorosamente: que la visión histórica de la conjuración de Catilina no sea vista de una manera maniquea. A mí no me basta con establecer la legalidad del SCU, pues como refinadamente lo manifestó Caesaris, legalidad y licitud no son sinónimos. Lo mismo digo de la legitimidad. Oscar Wilde dijo: Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor. Mediante argumentos, estimada gema del foro, podemos establecer que Dios está muerto, que existe, o que lo relativo a Dios es más propio de la fe que de la exclusiva razón, por lo que intentar explicarlo lógicamente no sólo es inadecuado sino igualmente arrogante. ¿Y entonces? En mi sentir, toda concepción tiene un marco o un punto de partida inequívocamente axiológico. El enfoque historiográfico no es la excepción. Caesaris, Patricia A. L., y demás insignes foristas que se muestran escépticos ante la legitimidad de la conducta de Cicerón durante la conjura, en mi sentir son algo más que machacones. Son críticos. Y particularmente, entiendo por violencia el empleo de la fuerza. Aunque los argumentos de Patricia o Caesaris observan una fuerza sobrecogedora, creo mi estimada piedra preciosa, que preciosamente se te ha saltado la piedra por una serie de argumentos que no compartes. Y al no compartirlos, ¿Te sentirás agredida acaso? Espero que no, sinceramente. ¿Cuál es la diferencia esencial entre un acto de piratería y la exacción de impuestos por parte de un publicano? La nota de legalidad. Lo que ardorosamente defiendo en el presente foro, insigne joya, es que la nota de legalidad no basta a la hora de analizar los acontecimientos objeto del presente foro.
02-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Esmeralda Chueca. Parte II. No pretendo narrarle cuentos al cuentero (o en este caso a la cuentera) pero si Caesaris citó el caso de los nazis, no fue para comparar, sino para citar un ejemplo. En mi sentir, moderación e indiferencia no son sinónimos. Y me parece muy peligroso que un amante de la historia saque sus conclusiones a partir de la nota de legalidad exclusivamente. Las medidas de Sila que fueron legales, o las de los Gracos que fueron ilegales, no por este sólo hecho deben indicar algo. Lo mismo digo del SCU. Debo confesarte, que me resulta muy halagador que consideres que me he lanzado como un poseso a la hora de atacar el SCU. Espero no desdecir de esta calificación hacia el futuro. Por cierto, Esmeralda, ya que has notado la admiración que siento por Alejandro Magno. ¿No te parece que para efectos de rendirle un adecuado culto a la personalidad del macedonio, sería más conveniente denigrar de César, su gran rival en la historia? Me parece muy diciente que personas con la capacidad de ironía de Caesaris, y con la exhibición de conocimientos jurídicos que soberbiamente ha desplegado en el foro, entienda que es más trascendental la licitud que la legalidad. Lo mismo va para César. No todos los planteamientos de la filosofía clásica son acertados, y no todo el que se queda con dichos planteamientos en el siglo XXI es un sabio. Y aunque eventualmente la defensa de César aumente su popularidad, en perjuicio de la de Alejandro, no puedo menos que admirarme de César, ese asesino de la república, que hace ya dos mil años defendió tan valientemente una realidad que en nuestros días todavía resulta de difícil asimilación: la ley debe estar al servicio del hombre, y no a la inversa. De nada sirve determinada estructura política, si ésta permite el abuso del poder. La reacción fanática es idiota útil de la revolución fanática. Finalmente Esmeralda, yo tampoco tengo muy en claro que está pasando aquí, en el foro, pues mientras Patricia A. L. te manda un cordial saludo, tú la calificas de forofa de Alejandro. Tal vez se deba a que los ojos humanos, principalmente ven hacia afuera. Saludos.
02-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Caesaris Puella, la hija de Temis y de Bellona. Querida compañera de batallas, en muy contadas ocasiones (calculo que tres, a lo sumo cuatro) me han dicho distinguido jurista. Sin duda alguna, tu calificación es la más honrosa de todas, al haberte ganado a limpio pulso la admiración de millares de personas, por tu talento dialéctico, histórico y jurídico, entre otras virtudes. Pero hay algo en lo que no estoy de acuerdo, mi admirada guerrera: a ti no te hace falta nada, pues me parece que tu fino sentido de la ironía es la sal del presente debate. Que yo no logre plasmarlo en mis escritos, no quiere decir que no sienta pasión en lo que digo. Te reirás de mí, pero ya me temía que al asimilarte con la cazadora, no fuera de tu entero agrado. En todo caso, permíteme explicarte que, estrujándome el seso, la única divinidad del panteón Olímpico que encontré, que pose belleza y manejaba al mismo tiempo un arma arrojadiza, es la hija de Leto o Latona. Si no te incomoda, preferiré decirte entonces Hija de Temis". Bueno, mi querida Ulpiana de las legiones de César, reitero mi exhortación a que nos sigas embelesando con tu divina capacidad para hacer vibrar los corazones, ahora que el señor Pacheco ha reconocido su error, y al igual que la mayoría de los legionarios, se inclina ante tu genial verbo, y secunda la moción de nuestro estimado Pantócrator, para que así sigamos aprendiendo tan felizmente como en Plaza Sésamo. A propósito, tus últimas intervenciones me hacen verificar el acierto de Santo Tomás de Aquino, al manifestar que el Derecho no es la ley, sino la cosa, o como se pensaba en la antigüedad, que no toda ley del hombre es conforme a la superior ley de los dioses. Sigue enseñándonos la diferencia entre legalidad y licitud, para que así los conmilitones puedan verificar la legitimidad del SCU, y de lo que defendía César. Un abrazo.
02-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta
a Anaximandro.
Salud, amo del Apeiron. El que se siente honrado soy yo, ante la
cualificada voz de apoyo del gran amigo y discípulo del ilustre Tales de Mileto. Voces
como la tuya son las que me dan fuerzas. Y sí, hemos de sentirnos muy orgullosos,
estimado amigo, de nuestra condición de macedonios. Porque ser macedonio en el siglo XXI,
es luchar por tus convicciones haciendo caso omiso de la crítica destructiva. Ser
macedonio hoy, es lograr el suficiente grado de ignorancia, como para tener el
atrevimiento de alejarse de lo establecido por los sabios, y seguir la voz de nuestro
corazón. Un macedonio contemporáneo, se enorgullece de su raza, pese a ser considerada
yauna o bárbara, y se muestra tan grande, que a la larga termina cautivando los corazones
que no discriminan por razones de raza, credo, sexo o religión. Un macedonio de hoy tiene
el fanatismo suficiente como para no rendirse ante la voz de los expertos que te dicen que
sueñas con utopías, al mismo tiempo que es bien consciente de la realidad. Un verdadero
macedonio, se muestra digno en la adversidad, y magnánimo en la victoria. Un verdadero
macedonio es tan megalómano, que se niega a despreciar a un individuo valiente, así sea
diferente. Un verdadero macedonio es leal a sus principios, y a sus amigos. Y por esto,
ilustre Anaximandro, agradezco sinceramente tu maravillosa voz de aliento en medio de la
batalla, y coreo contigo: SALVE POR SIEMPRE ALEJANDRO! SALVE POR SIEMPRE LA VALENTÍA Y EL
HONOR! SALVE POR SIEMPRE LA GRANDEZA! SALVE POR SIEMPRE LA MACEDONIA DEL SIGLO XXI Y TODOS
SUS HIJOS, TÚ INCLUIDO! Y sí, la grandeza no hace distinciones entre romanos o
macedonios, entre bárbaros o civilizados. Grandeza, es entender que nuestro daimon interior no es más que la voz del creador que
cariñosamente susurra a nuestro oído. El sueño de César y Alejandro pervive a través
de macedonios como tú, amigo. Nuevamente gracias, y hasta la próxima.
02-07-02.De: Esmeralda Chueca G. Respuesta a Patricia A. L. Estimada Patricia, antes de enzarzarnos a arañazos tengo que reconocer que eres una de las mujeres más bellas, elegantes y simpáticas que he visto en mi vida y que me encantó conocerte en persona, aunque Mr. Hyde, alias "el prisas" sólo nos permitiera hablar durante diez minutos. No me extraña que el señor se muestre contigo orgulloso como un pavo y tampoco sé cómo te rebajas a compartir tu trofeo con la brillante forista balear, pero allá tú. Y ahora vamos al grano no sea que nos llamen al orden, tu mensaje me ha dejado profundamente indignada, ya sé que eres una mujer pasional, pero de ahí a justificar la Conjuración y a acusar a todo el Senado de Roma de ente criminal y a pretender que a Julio César sólo le movían motivos humanitarios en su defensa de los traidores confesos hay un trecho más largo que al río, como decimos en mi pueblo. A ti se te ha ido la olla completamente, hablas de matar testigos para impedir que hablen ante las Centurias ¿CÓMO IBAN A CONVOCARSE LAS CENTURIAS EN MEDIO DE UNA SUBLEVACIÓN ARMADA? Perdón, ya sé que al moderador no le gusta nada de nada que se grite en el foro, pero es que me has puesto de los nervios, bonita. Has escrito un mensaje en el que comparas el asesinato de Kennedy con la Conjuración de Catilina y a Jack Ruby con Marco Tulio Cicerón ¡y te quedas más ancha que larga aunque seas delgada como una modelo de pasarela!. ¿Tú has leido bien lo que has escrito, bonita? ya puestos a desbarrar dices que la sublevación militar fue producto de la ejecución de los criminales confesos y en el colmo de tu delirio aspiras los mismos vapores alucinógenos que estaba aspirando Salustio cuando escribió ese párrafo y dices que me lea su famosa descripción del final de Catilina que es una apología trastornada de la rebelión. Te juro que creo que ni José Ignacio hubiera llegado nunca tan lejos, pero visto el plan en el que os habéis puesto la fuerza de choque cesarista no me extraña. Si quieres batalla la vas a tener. Te envío un beso afectuoso, Patri, y espero que nos volvamos a ver para charlar más detenidamente, pero te juro que como sigas por ese camino te voy a dar caña de la buena.
03-07-02.De: Esmeralda Chueca G. Respuesta a Joaquín Acosta. Parte I. Estimado Joaquín: te agradezco tu intervención moderada y amable, no esperaba otra cosa de ti, como dice José Ignacio tú "eres el faro de este foro" y la última palabra es tuya en conocimientos históricos o filosóficos. Yo soy una estudiante que quiere aprender y que siente envidia, ahora sana, ante tus conocimientos o los de Caesaris Puella, aunque ante esta última siento desde hace unos días envidia (sana también) por otros motivos y siente envidia (sana, también sana) ante un espectáculo de mujer como es Patricia A. L. a quien he aprendido a respetar y a envidiar (sanamente) aunque ahora sea presa de graves alucinaciones mentales. No pretendo ser como ella porque mis genes no llevan entre su información la perfección física de la que ella está sobrada y tampoco tengo esa vehemencia suya que contrasta con su rostro, pero creo que se le ha ido la olla y que su mente ha caido en una espiral defensiva a ultranza de Julio César hasta poner el ventilador para que la porquería de Catilina salpique a todos menos a su querido y admirado César, y además siendo primero admiradora y enamorada de Alejandro, que es su primer amor, aunque lo comparta en segundo término con Julio César, pero como parece que eso de compartir amores la gusta allá ella. Tú no vas a poner zancadillas en el camino de César porque ningún admirador de Alejandro lo hace, así como ningún cesarista las pone en el camino de Alejandro, más bien los cesarianos salen SIEMPRE gladius en mano con los ojos encendidos en sangre cada vez que alguien osa hablar mal de Alejandro. César lloró ante la estatua de Alejandro y pasó horas ante su sarcófago de vidrio en Alejandría mostrando su respeto y admiración al rey de Macedonia con la cabeza humillada. No sé lo que le diría pero me lo imagino porque ambos son almas gemelas. Plutarco tendría dificultades para emparejar a otros en sus Vidas Paralelas, pero a estos dos ninguna, son tal para cual. Vosotros, cesaristas y alejandristas sois también tal para cual, os complementáis perfectamente y os defendéis a muerte unos a otros. Pregunté a José Ignacio y a Patricia quién era el más grande de los dos, si Alejandro o César y como suponía se salieron los dos por la tangente, que si militarmente, que si políticamente, que si son dos épocas distintas, dos circunstancias que nada tienen que ver, que si pitos y que si flautas, los dos como dos almas gemelas defendiendo su terreno que al final resulta que es el mismo.
03-07-02.De: Esmeralda Chueca G. Respuesta a Joaquín Acosta. Parte II. Tú aquí defiendes la actuación de César, pero también defiendes las opiniones a veces estrambóticas de los cesarianos a ultranza. Yo he visto a José Ignacio enfadarse (José eres una maravilla como profe y mucho más como persona pero este no es el primer palo que te doy ni será el último) conmigo porque yo acusé a Alejandro de acabar como un enfermo mental y tú no sólo defiendes a César sino que además agarras el SCU y le das con él en la cabeza a Cicerón. Y luego no te gusta que te meta en la fuerza de choque cesarista, quizás preferirías "la fuerza de choque alejandro-cesarista" que para el caso es lo mismo porque sois todos tal para cual. Me alegro de que me hagas caso y hables conmigo, es un honor pero considero que tus argumentos están viciados por esa subjetividad que lleva a José Ignacio a tratar de explicar el asesinato de Clito como un "triste episodio enmarcado en una terrible situación" y a ti a atacar a Cicerón de una manera injusta.
03-07-02.De: Anaximandro. Respuesta a Joaquín Acosta. Gracias por tu respuesta, compatriota macedonio, la he impreso y se la he enseñado a mi mujer y a mis hijos para que sepan que en este mundo aún hay esperanza gracias a gente como tú. ¡SALVE POR SIEMPRE ALEJANDRO! Tengo en mi casa dos figurillas de Alejandro y de César yo creo que compartieron el mismo sueño, el sueño de Alejandro que guió a César y es mi sueño y el de mi familia.
03-07-02.De: Patricia A. L. Respuesta a Caesaris Puella. Mi querida hermanita menor, mi colega en el Senado y mi legatus en la batalla a cuyas órdenes sirvo con placer: vuelvo a felicitarte por tus respuestas en las que vuelves a hacer uso de tu abrumadora y docta superioridad en el terreno jurídico. Tu defensa de la diferencia entre lo lícito y lo legal es uno de los pilares en los que apoyar nuestra estrategia de defensa de la verdad, quizás el pilar más importante y tú eres su arquitecto. Me arrodillo ante ti, hermana loba y te saludo como a la hija primogénita de la Loba de este debate. Estoy muy orgullosa de compartir el calor del doctor Jeckyll contigo, sólo tú lo mereces por tu belleza y por tu inteligencia. Comparto contigo lo que es irrepetible porque para ambas tiene corazón y fuerzas el doctor. En realidad, al doctor Jeckyll le gustan las mujeres bellas e inteligentes y parece ser que tú y yo somos las agraciadas que disponemos de ambas cualidades, y yo creo que si sólo fuéramos bellas también nos querría, aunque no me imagino en ninguna circunstancia al caballero con una mujer que no sea inteligente y si a la falta de inteligencia se une la falta de belleza ya no me imagino nada. Por cierto, hablando de la estimada Esmeralda, a quien saludo con afecto, aprovecho para felicitarte por tu última respuesta a sus mensajes porque has estado como lo que eres, una señora de los pies a la cabeza, mi legatus.
03-07-02.De: Patricia A. L. Respuesta a Esmeralda Chueca G. Parte I. Mi estimadísima Esmeralda, agradezco tus públicos cumplidos sobre mi persona, a una mujer que ya es cuarentona siempre le agrada que una jovencita le dedique cumplidos como tú dedicas a mi físico, que es el que tengo y no porque yo lo haya querido así, sino porque es el que me ha tocado en el reparto. Ya ves, queridísima Esmeralda, pero es una auténtica injusticia: tú tan jovencita quejándote ante mí de tener un "cuerpo de banderillero retirado" y yo con cuarenta años, vieja y, como dices tú, con un cuerpo de modelo de pasarela. Es una injusticia, queridísima Esmeralda. Pero por favor, ni tú tienes un cuerpo tan horrible ni yo lo tengo tan estilizado y proporcionado, simplemente es que me halagas y me adulas porque un poco más arriba me llamas, con todo cariño, ya lo sé, "loca alucinada" y otras cosas. Pues mira, queridísima Esmeralda, si crees que estoy igual de alucinada que Salustio me haces un honor porque Cayo Salustio es uno de los grandes escritores de Roma y compararme a sus caligae ya me resulta profundamente conmovedor. Yo, antes que cesariana soy alejandrina, como te comenté, amiga Esmeralda, llegué a esta web buscando a Alejandro Magno, y como soy alejandrina soy también cesariana porque ambos conceptos van unidos más allá del espacio físico y del tiempo.
03-07-02.De: Patricia A. L. Respuesta a Esmeralda Chueca G. Parte II. Si, yo defiendo la dignitas y la auctoritas de Cayo Julio como sé que Alejandro lo haría si tuviera oportunidad, con mi pasión que es la pasión de Alejandro. No entiendo la vida sin pasión y no entiendo este debate como una sucesión rollos que no tengan su pizca de sal y de pimienta, y te aseguro que si Alejandro estuviera aquí cargaría sobre Bucéfalo espada en mano contra cualquiera que osara mancillar el honor de Cayo Julio con la misma pasión con la que éste nunca toleró que se mancillara el honor del Sol Viviente de Macedonia. Dices que son tal para cual, claro, Esmeralda, claro, son parte indisoluble de un mismo sueño que ha atrapado el corazón de hombres grandes como Carlomagno o Carlos I, el sueño de ir más allá de lo que dictaban las reglas, el sueño de superar todas las barreras, el sueño de Alejandro Magno y de Cayo Julio César que yo defenderé con mi pasión mientras mi cuerpo siga teniendo un aliento de vida. No estoy trastornada, Esmeralda, ni estoy alucinada ni "se me ha ido la olla", simplemente defiendo lo que considero justo, como hicieron hace miles de años un macedonio y un romano. Y, hazme caso, no eres fea ni estás mal hecha, no. Tú tienes una belleza interior que seguro que algún día un hombre sabe apreciar debidamente. Yo te aprecio sinceramente y espero que el doctor Jeckyll vuelva a juntarnos para hablar como amigas, que es como yo te considero, querida Esmeralda. Y no le tengas en cuenta al doctor sus prisas, es que tenemos tantas, tantas cosas que hacer juntos él y yo que nos falta el tiempo. Un beso de amiga.
03-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Pantócrator. Parte I. En medio de la resaca producto del caldito de Samos, secundo con beneplácito la ilustrísima propuesta del pater patriae Pantócrator. (Por cierto, compañero, me quito el sombrero ante tu genial mensaje) Ya te lo había advertido amigo, siempre consideré que J. I. Lago no era más que un espía a sueldo de los optimates. Pero las hermosas y astutas Patricia A. L. y Caesaris ya lo están haciendo poner. en evidencia. Efectivamente, el signo de Antígona ya se está denotando en la curia, padres conscriptos. Las maravillosas féminas han logrado lo que los varones hemos sido incapaces de alcanzar hasta la presente fecha. Lo menos que podemos hacer, es ser consecuentes con esta realidad, y tener la gallardía de permitir que estas amazonas exhiban sus innegables dotes dialécticas, indudablemente superiores a las verborreicas y aburridoras diatribas varoniles. Como quiera que el señor Pacheco ha retirado su moción, propongo un voto de confianza hacia la superior capacidad argumentativa de las hermosas foristas que mantienen la magia de este debate. Que se les conceda a las bellas damas una ovación, o mejor aún, el merecidísimo triunfo que se han ganado a pulso. Que se les levanten estatuas en el templo de J. O. M. y que se realicen juegos y fiestas en su honor, por el mismo tiempo que duraron las celebraciones conmemorativas del triunfo de Escipión el africano. Igualmente, que se les conceda a cada una de ellas la corona cívica, junto con el correspondiente derecho a portarla en todas las festividades patrias, y a ser aclamadas por la multitud. Yo me decanto por la belleza femenina, antes que por el terror de Sila, mucho menos el estoicismo de Catón. Amigo Pantócrator, por tu caballeresco gesto de reconocer la superior magia de las damas en este debate, públicamente me declaro tu cliente, y secundo incondicionalmente tu invitación a que las féminas nos sigan asombrando, conmoviendo y enseñando historia como lo que este saber es: una ciencia resplandeciente y tan viva como un hombre cuando reposa en el vibrante vientre de una hermosa mujer (¿Quién fue el varón que acertadamente enseñó que la felicidad es estar sobre la boca de la mujer amada?) Después de los brazos de una mujer, lo que más me hace sentir vivo es la historia vista a través de los vivaces ojos de una mujer. Los dioses, en su infinita sabiduría determinaron que las musas fueran féminas. Y en pleno siglo XXI se verifica la verdad de esta situación.
03-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Pantócrator. Parte II. Hay más historia en las novelas de McCullough, que en más de un texto "científico". Lo mismo digo de Caesaris, Patricia A. L. Tulliola, o Esmeralda, en relación con el resto de foristas. A todas y cada una de ellas, hemos de tratarlas como Clío, la musa de la historia. Mis más sinceros sentimientos de gratitud y admiración hacia ellas, y respetuosamente les solicito que sigan dándole vida al foro con su exquisito sentido de la ironía. Como dijera un forista a quien admiro y aprecio "la Ironía es un don de los dioses inmortales" Y las féminas del presente debate, han alcanzado la divinidad, sin duda alguna. Como los griegos hacen ante el divino Febo Apolo, yo deposito ante cada una de las hermosas damas que enriquecen este foro un ramo de rosas. Un cordial saludo a todas las señoras de este tribunal histórico.
03-07-02.De: José I. Lago. Respuesta a Joaquín Acosta. Y pensar que el que ahora me acusa de ser un espía de los optimates sirvió bajo mi mando como auxiliar macedonio, que fui yo el que movió cielo y tierra para que se le concediera la ciudadanía romana, que fuimos compañeros de armas contra los pérfidos púnicos, que yo recorrí Roma entera de taberna en taberna asegurándome los votos necesarios para que fuera elegido cónsul... y así es como me lo paga. Cría cuervos y te sacarán los ojos. Yo me voy al Subura a ver si le saco a Timur una jarra de caldo de Samos o me bebo ese extraño brebaje que guarda bajo la cama al que llama "Ballantines" y que debe ser una extraña pócima confeccionada por algún mago de otros tiempos.
05-07-02.De: Esmeralda Chueca G. Respuesta a Patricia A. L. Estimada Patricia: No cuela, bonita. Tus intentos de que me enfade ya no dan resultado porque sé que eres una buena persona y sé que en el fondo te caigo bien, así que elige otra táctica, bonita o la fuerza de choque cesarista perderá a su veterana y experimentada punta de lanza. ¿Por qué no hablamos detenidamente de Salustio, Patri?, porque ya que tanto te preocupa la historiografía a lo mejor nos puedes explicar a Pantócrator y a mí de una vez cuál es tu opinión sobre su objetividad siendo el autor del único monográfico que nos ha llegado sobre la Conjuración, Salustio, admirada y deseada Patri, legado de Julio César, hombre que dedicó todo su brillante talento a lavar la memoria de tu amado Cayo Julio aireando la versión oficial de la oficina de prensa cesarista que tanto os gusta a vosotros los "alejandrino-cesaristas" poseedores de un corazón tan grande que compartís ídolos y amores a dos o a tres bandas. ¿Crees, estimada Patri, que Salustio cuenta la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad? ¿crees que su obra, una gran obra literaria por otra parte, es la nota oficial de la oficina de prensa cesarista? ¿crees de verdad que encontraré un hombre que me quiera? Espero impaciente tu respuesta, estimada Patri y yo también te envío un beso de amiga, si es que no te importa que mi acné roce tu faz de porcelana, por supuesto.
05-07-02.De: Timur. Respuesta a Carlos Pacheco. No, hombre no, la pregunta sobre el Cicerón militar iba dirigida a todos, culpa mía no haberlo especificado. De todas maneras, gracias. ¿Sabes más de las aventuras de Cicerón en Cilicia?
05-07-02.De: Timur. Respuesta a Esmeralda Chueca G. En tu mensaje del 28-06-02 dices varias cosas que son dignas de mucha atención: "que se oculta bajo seudónimo" me gustaría que especificaras eso, si es posible por favor; por cierto como yo también me "oculto" bajo seudónimo, te puedo citar unas palabras del héroe mítico "Conan el Bárbaro" del país de Cimmeria (que se pueden encontrar en la colección "La espada salvaje de Conan, primera edición, número 115, año 1991"): "mi nombre es mío, y se lo doy a quien quiero". En cuanto a tu otra frase "Cayo Julio César es quizás el hombre más grande de la Historia y no precisamente porque vosotros lo digáis, sino porque su obra es la más grande jamás realizada por hombre alguno sino porque su obra es la más grande jamás realizada por hombre alguno", agradecería una exposición más detallada, mejor en el FORO DE GRANDES CAUDILLOS. Ya en el Foro de César algunos (sino casi todos) foristas comparaban a Jesucristo con César el año pasado o cosas por el estilo de el más grande (general, etc.) de la historia. En lo que si te podría dar la razón es que sea el personaje más grande de la historia de Roma (o por lo menos de la República). Chao.
05-07-02.De: Timur. Respuesta a Joaquín Acosta, la reencarnación de
Alejandro III de Macedonia "¿El Grande?". (El gran caudillo timurida, Timur,
claro está, está tomando unas buenas copas de "Amandi" con un legatus
bien envejecido, a base de dar paseos incesantes por los cantinas de la pérfida, aunque
bonita Urbs. De pronto ve a un lancero macedonio que, como un gran gorila da un brazo de
una forma bastante efusiva al elástico cuerpo del timurida. Gracias a mi proverbial
rapidez -característica de los jinetes y/o arqueros- logra soltarse de los brazos
sarissianos del auxiliar.) ¡Bienvenido! Yo aún sigo fiel a Cartago, y esperando a
que vosotros, los Rum (romano en turco) os destrocéis mutuamente. Toma un kumi, yo
invito. Yo aunque le dé algo al vino (no tanto como el parlanchín del legatus Lacus
dice), donde haya un buen whisky, que se quite todo lo demás. Este foro está subiendo
como la espuma en cuanto al número de mensajes, yo como no controlo el tema
"Catilina", no intervendré demasiado. ¡Qué tensión! ¡qué tensión!
Muchas gracias Pantócrator por tus felicitaciones, yo también brindo contigo ¡salud!
Y para contribuir al foro (de alguna manera) ¿no saben que en la India hubo
repúblicas? oligárquicas claro está y con presidentes. Subsistieron hasta la ascensión
del imperio Magadha y del reino de Kosala (VI a de C, en la época de Buda, que nació en
una República llamada Sakyamuni, nombre con el que también se llamaba al
"Iluminado").
05-07-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Caesaris
Puella. Al mensaje del 02-07-02: Estimada hondera baleárica, hija de Marte y Venus y
peor pesadilla de Tulliola: Tienes toda la razón. ¿Quién soy yo para juzgarte?. ¿Es
que no hay alegría más sana que la de estar vivo y disfrutar dia a dia de todo aquello
que nos rodea?. Cuanta razón tienes en tu réplica. ¿Que sería la vida sin ironía y
sin saber reirnos de nosotros mismos? Es evidente que nunca pretendiste herir a nadie.
Craso error el mio al acusarte y del que espero ser perdonado por ser tan grande tu bondad
interior como tu destreza con la honda (menos cuando entrenas en los Campos de Marte, ya
es el segundo casco que me abollas y el encargado del material tiene un cabreo que se sube
por las paredes). Sigue sin gustarme la prensa rosa, ¿pero quién soy yo para decirle a
nadie que debe leer o de lo que debe hablar?. Por cierto, gracias por el consejo del
escudo. Se lo pediré al encargado del material cuando se le pase la mala uva porque ahora
está que trina. Ave adque vale.
05-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Carlos J Pacheco. Parte I. Compañero de debate, en ningún momento usted me ha ofendido. Como infiero que usted también ama la ciencia jurídica, le comento que la expresión explíquemelo como si tuviera 3 años, la copié de la película Philadelphia, en donde un brillante abogado, caracterizado por D. Washington, a la hora de interrogar a los testigos usaba la mencionada frase, a efectos de defender los intereses de su cliente, al tiempo que obtenía claridad en la exposición. De ninguna manera usted me ha ofendido, con ninguna alusión. Y ciertamente, las circunstancias del régimen jurídico de los estados de excepción del siglo XXI no son exactamente iguales a las de la época de Catilina. En Colombia también está previsto un control constitucional para el manejo de tales estados de excepción. Pero volviendo al caso romano, me parece que el análisis del SCU debe englobar los aspectos políticos, y no sólo los jurídicos. Cierto que la obra política de Sila, propugnó inequívocamente por erradicar las medidas implementadas por los Gracos, y demás garantías jurídicas que significaron contrapeso a los optimates. Pero con posterioridad a la muerte de Sila, la obra de Cinna, Craso y la facción popular, erradicó a su vez la reacción de Sila, si se me permite la expresión. Aún en estos días, pese todos los avances del pensamiento, hay muchísimos individuos que desconocen brutalmente determinados principios reconocidos por mentes normales. ¿Esta realidad legitima la violación de tales principios? Creo que algo análogo acontecía en la época de Catilina. Y considero que los superiores conocimientos históricos, filosóficos y jurídicos de Cicerón sobre Sila y Antonio están fuera de discusión. Si le entendí bien, usted piensa que a la hora de afrontar el peligro, quizás fuera necesaria la aplicación de la pena última, en aras de defender el orden institucional. Considera que el peligro de Catilina fue mayor que la invasión de Aníbal en Italia? o que la guerra social? o que la guerra servil? Cree que un erudito de la talla de Cicerón era ajeno a los episodios históricos que menciono? Estamos de acuerdo en el uso que se le dio al SCU para reaccionar ante los programas de los Gracos. ¿Considera que Cicerón ignoraba esta realidad que usted y yo reconocemos? ¿Cree usted que la forma en que los optimates manejaron el caso de Saturnino fue ignorada por Cicerón a la hora de emplear el SCU?
05-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Carlos J Pacheco. Parte II. En mi sentir, un abogado con los conocimientos de Cicerón tenía que saber que no fue la figura del SCU la que determinó la salvación de la república de sus mayores peligros. Hablar de Cicerón, no es hablar de Sila, Antonio u Octavio. Hablar del SCU es hablar de un régimen reaccionario que mediante una demagógica declaración de peligro inminente (¿Dónde habré oído antes esta expresión?) acalla a martillazos cualquier tipo de cuestionamiento al statu quo. Cuando los estados de excepción o las leyes marciales se emplean para acallar estos conflictos internos, mal puedo reconocer legitimidad. ¿Le parece adecuado intentar legitimar los precedentes de violencia y terror de Mario, Sila, Cinna & Co? Yo prefiero volver a un pasado más lejano, en el que los conflictos sociales se resolvían mediante leyes menos sangrientas, e igualmente viables para aquella época. Por esto estoy de acuerdo con la intervención de César durante la conjuración de Catilina. No pretendo que Cicerón se anticipe a la CE del 78, sino que como abogado e intelectual que fue, optara por el precedente más legítimo en ese entonces, el cual no era el ofrecido por Sila, ni por la forma en que se asesinaron a los Gracos ni a Saturnino, precisamente. Aceptar la invitación de César sería alejarse de tales precedentes y Cicerón lo sabía perfectamente. El cuento de la necesidad o peligro inminente no me convence, por lo referido anteriormente. Que se hayan podido contrarrestar peligros mucho mayores que la rebelión de Catilina sin el empleo del SCU, demuestra que la propuesta de César no era utópica. En cuanto a lo que plantea del ius vitae: ¿sabía usted que uno era el status jurídico de un esclavo, otro del de un hijo de familia, y otro muy diferente el de un paterfamilias? Que no era lo mismo ser sui iuirs (en su pleno derecho) que alieni iuris (sometido al derecho de otro)? Que una mujer o un esclavo eran alieni iuris, mientras que un paterfamilias era sui iuris? Sabía usted que la lex Sempronia, presentada por Cayo Graco, establecía que ningún ciudadano romano podía ser condenado a muerte sin previo juicio? Que las ejecuciones efectuadas con fundamento en el SCU se realizaron sobre quirites sui iuris? Que el Derecho Romano no sea absolutamente equiparable al nuestro, no quiere decir que el SCU no haya desconocido avances ya formalizados en aquella época.
05-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta
a Carlos J Pacheco.
Parte III. Es por esto, que estoy
de acuerdo en que el SCU fue un sustituto de la dictadura, pero difiero en considerarlo un
paso hacia delante. Fue todo un retroceso que facilitó el desconocimiento de las
garantías imperantes en esa época. ¿Podría darme usted algún ejemplo de determinado
momento histórico en que el empleo del SCU fuera legítimo? En cuanto a la conveniencia
de la ejecución de los acusados, me parece que usted mismo reconoce la clave de aceptar
la propuesta de conmutar la pena última, cuando en el foro de César, manifiesta: Además (César) sabía por experiencia que la venganza sólo trae
venganza pues vivió las consecuencias del enfrentamiento entre Mario y Sila. Me hubiera
gustado ver a Cicerón en la misma situación
De hecho, gran parte del
caos que siguió a la muerte de César se debe a la forma en que Cicerón manejó el SCU,
pues estos acontecimientos explican en buena medida la manera en que murió el propio
Cicerón. Finalmente, sólo me resta agradecerle su voz de apoyo al defenderme de la
señorita Esmeralda, y a muestra de gratitud, me permito advertirle que individuos como
Catón se abstenían de ser irónicos, y en cambio optaban por exposiciones desarrolladas
mediante interminables rollos. Ruego a Júpiter Óptimo Máximo que a usted no le ocurra
una desgracia semejante. Sería lamentable que terminara atravesándose con su propia
espada. En cuanto al debate de la guerra en la edad moderna, quien no lo tiene tan fácil
es el moderador, por cuanto yo envié mi respectiva réplica con anterioridad a mis
respuestas de este foro. Igualmente, me
permito advertirle que deberá ser muy escrupuloso al preparar sus tropas, por cuanto no
sólo tendrá que enfrentarse a mí, sino también a la temible hondera balear, a la
insigne Caesaris. Me temo que tendrá que reforzar sus escudos, en todo caso. Saludos.
05-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a la Gema del foro. Parte I. Querida Esmeralda: Creo que por primera vez desde que me alistara como auxiliar en las legiones de César, me han arrebatado la sarissa, y has sido tú, mediante una hábil estratagema (pérfida seductora). Si Sansón fue derrotado por Dalila, Heracles por Deyanira, Alejandro por Roxana y César por Cleopatra, ¿Qué le pasará a este pobre auxiliar contra tí? Me has desarmado, sencillamente. Creo que tienes razón cuando dices que Alejandro y César son almas gemelas. Y aprovecho la oportunidad para vanagloriarme, pues al igual que la exquisita Patricia A. L. yo también llegué a esta web buscando a Alejandro Magno. ¿Cómo dejar de querer a Alejandro, si gracias a él me he topado con gente como tú? Yo también aspiro a ser un estudiante mientras me quede un hálito de vida. Definitivamente no me corresponde a mí decirlo, pero creo que dentro de las reglas establecidas por el moderador del foro, se infiere que en su espíritu (salvo mejor concepto del moderador) para participar dentro del presente debate sólo se exige: a) Amor por la historia b) Respeto hacia los derechos inalienables de las personas. En todo caso, en ningún momento se me ha exigido acreditar título alguno a efectos de participar en el foro, particularmente. Será porque el fanatismo del webmaster le hace considerar que una cosa es un foro de historia, y otra un concurso de títulos. Definitivamente no me corresponde decirlo a mí, pero creo que el respeto a los conocimientos de Patricia A. L., Caesaris, Tulliola o J. I. Lago (por citar algunos ejemplos) ha sido más por sus intervenciones que por los títulos que tengan. Titulada o no, me has dado más de una lección, y tengo la profunda convicción de que no será la última. Me pareció muy agudo tu comentario que si lo entendí bien, considera inadmisible que la porquería que contaminó Catilina, que se esparció mucho y en todas las direcciones, haya ensuciado las togas de todo el mundo, menos la de César. A mi modo de ver, hay que tener en cuenta que las leyes del mundo jurídico, no son las mismas que las de la física y demás ciencias naturales. Tanto en la época de Catilina como en la actual, se hace una diferenciación entre el abogado defensor y su cliente. Aunque defienda los intereses de su defendido, mal puede entenderse que el defensor sea un cómplice o un coautor del delincuente.
05-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a la Gema del foro. Parte II. Más aún si es un defensor de oficio. Pues bien, a mi modo de ver, César no hacía una defensa del crimen de Catilina, sino que como verdadero jurisconsulto que fue, veía el riesgo político que entrañaba la actuación de Cicerón. Dura lex sed lex: La ley se aplica para todos por igual sin distingo alguno. En esta ocasión se trataba así a Catilina y demás conjurados, lo cual no indignaría a nadie. Pero, ¿y en el futuro? Pues probablemente como se había tratado a la gente en el pasado: Gracos y Saturnino, éste último caso con las incidencias observadas en el proceso a Rabirio, lo cual sustentaría la tesis de McCullough, esto es, que primero se desarrolló la actuación de Cicerón y su SCU contra Catilina & Co., y que el proceso de Rabirio sería un mensaje sutil pero inequívoco de César hacia Cicerón. En otras palabras, César no defendía la traición de Catilina, sino que atacaba el precedente que dejaba el SCU, instrumento creado por el senado para acabar con los enemigos del senado (facción popular inclusive). La ciencia jurídica contemporánea diferencia entre el derecho penal de acto y el derecho penal de autor, pues aunque la ley tiene un fuerte e inequívoco componente moral, no debe juzgar a la gente por lo que es sino por lo que hace, en la medida en que este actuar tenga cierta incidencia social, a efectos de respetar las garantías individuales. Creo que la historiografía contemporánea no debe ser ajena a este principio. Aún cuando tuviéramos la prueba que demostrase inequívocamente que César actuaba en virtud de intereses particularistas, ¿esto deslegitimaría su oposición a la ejecución de quirites sin haberse celebrado un juicio? Si Hitler mismo saliera en defensa del debido proceso judicial ¿estaría este principio deslegitimado? Creo que estos interrogantes evidencian la necesidad de diferenciar el acto de su autor a la hora de imputar determinado tipo de responsabilidad, bien sea jurídica, bien sea histórica. OJO, no estoy diciendo que haya que analizar los acontecimientos de hace 2000 años con la óptica de hoy, cortando y pegando sino que debemos aprovechar el conocimiento actual para valorar los hechos objeto del presente foro más adecuadamente.
05-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta
a la Gema del foro. Parte III. Obviamente resulta contradictorio que un futuro dictador
defienda altruistamente determinado tipo de garantías ciudadanas. Pero como lo he dicho
tantas veces, las apariencias engañan. Que finalmente César terminase siendo un monstruo
megalómano (en gracia de discusión) no deslegitima su ataque contra el SCU. Por un
momento invirtamos los papeles, y juguemos a que es César el cónsul, y es quien pide al
senado el SCU, y con fundamento en sus atribuciones declara el estado de emergencia y
ejecuta a Cicerón por cargos de traición, y sin entablarle proceso alguno, negándole
así la posibilidad de defenderse de los cargos. ¿Qué opinarías? ¿Sería lícito el
SCU? Finalmente Esmeralda, en relación con Alejandro, mucho me temo que la Macedonia del
IV a C era muy, pero muy diferente a la Roma del I a C. En cuanto a la muerte de Clito,
creo que el mejor análisis de este lamentable suceso lo ha hecho Franz Kafka en su cuento El doctor Bucéfalo. Voy a buscar
esta joya literaria en el internet, y si la encuentro, te mandaré un mensaje en el foro
Grandes Caudillos. Saludos.
05-07-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Anaximandro. ¿Sabes una cosa, compatriota? Es innegable que las damas de este foro son las dueñas del mismo, sin duda alguna. Pero ni siquiera las radiantes féminas han conquistado el honor que yo: que el gran filósofo me abriera las puertas de su hogar. (Sólo comparable a la estima que Alejandro recibiera de Aristóteles) Tú y yo compartimos el mismo sueño, el de Alejandro y César, y en esto somos hermanos. (Y por lo tanto, tus hijos serían mis sobrinos je, je) Perdonarás que me ponga cursi, pero es que carezco del don de ironía de las señoras del foro. Sólo quiero decirte que hice una breve plegaria por tu familia, y que sinceramente espero que tus hijos crezcan fuertes, magnánimos y libres, y hagan de este mundo un lugar mejor. Salve por siempre Alejandro. Y tu familia entera. Yo también le he enseñado tu mensaje a mi familia. Y no sé que más decir Saludos.
05-07-02.De: Timur. Respuesta a Caesaris Puella. Saludos. (He aquí al gran Timur que con una milésima parte de desplazamiento de su párpado izquierdo ve asomarse a un espectro vestido de mujer. Mmmm vaya espectro...). Yo también soy hijo de un lobo, del LOBO AZUL, antepasado de los mongoles. Tanto como musculoso no soy tanto, sino simplemente un poco atlético; una excesiva musculatura entorpece los rápidos movimientos de un estepario como yo. Mis cualidades son la velocidad y el corre-golpea, el huye-vuelve a golpear, huye de nuevo, ataques en la marchas, retiradas estratégicas, emboscadas; así que mucho cuerpo a cuerpo conmigo, lo dudo...ejem! ¡No te servirá demonio! (¿o querrá decir otra cosa con lo del "cuerpo a cuerpo"?...). Ya sabes la sensación que me dan tus pretenciosos desafíos: la risa y no la floja precisamente.... Para más Inri tengo mi naginata (el sable-lanza, la cimitarra se la ha quedado un buen amigo mío, JAI, JAI, JAI, que corruptos son estos romanos señor Pantocrator y señor Charles Pacheco) cuya velocidad, corte y precisión (además el mío de hierro así que también sirve como escudo) te hará morder el polvo. Ya estoy viendo tu final: toda magullada y con tu cuello sosteniéndome el pie en señal de derrota (antigua costumbre asiática). Para acudir al lugar de tu derrota me pondré un traje de seda chino (muy resistente y bordado en oro y en plata) con el fin de moverme lo más ágilmente posible. Por cierto pareces más un guerrero sardo (de Cerdeña) que un baleárico, porque eso de las trenzas...yo creía que llevaban el pelo suelto la gente de tu pueblo. Ah! se me olvidaba! hay que contribuir al foro, así que diré que...¿Y si a César le hubieran hecho caso en el Senado por lo del juicio? POSDATA: El mejor Whisky, un Ballantines, con naranja a ser posible. Ni vino ni demás inventos. Pruebalo Lago, ma-je-te.
05-07-02.De: Joaquín Acosta. Invitación a Esmeralda, Patricia, Anaximandro y demás familia forista Pido perdón por desviar la atención del mejor foro de la web, ahora que está siendo animado por mujeres tan brillantes como Patricia o Caesaris (que además de resplandeciente es tan sensual que hace que Venus parezca una menopáusica frígida.) Pero como Esmeralda tocó el tema de la muerte de Clito, mal podría esperarse que yo fuese indiferente o ligero frente al tema. Por lo tanto, ruego encarecidamente a la piedra preciosa y demás legionarios, que se peguen una paseadita por el foro de los grandes caudillos. Alejandro bien amerita la molestia. Saludos a todos, especialmente al temible y traicionero Timur, que no sólo está en el bando optimate, sino que ya está piropeando a Caesaris. Eh, sufete nómada, cierra la boca y paséate por el foro de las púnicas, que lo que es con Escipión también es conmigo.
09-07-02.De: Tulliola. Respuesta a Caesaris Puella. Parte I. Ave! valiente hondera balear, me siento honrada de que hayas aceptado mi invitación a mi casa en el Palatino, te espero entonces cuando gustes, no te preocupes por tu atuendo, con que vayas limpia es suficiente, yo con mucho gusto te prestaré alguna de mis pallas y estolas de seda, aunque dudo que sean lo suficientemente cortas y transparentes como a ti te gusta. Por otro lado, respecto al comentario que hiciste de que las que se reservan para sus novios merecen más el comparativo con Diana, efectivamente, habemos muchas que creemos en el amor verdadero y que éste va acompañado de la fidelidad, pero me temo que tengo que rehusar yo también ese título porque yo estoy muy a gusto con el que nuestro Cónsul, cuya autoridad reverencio (cual debe ser, por un solo año) me ha otorgado: Minerva, la diosa favorita de Marco Tulio Cicerón. Entrando en lo que nos tiene aquí, yo no he tergiversado nada en relación a los conjurados. Caesaris Puella: la reunión que tuvo lugar en el senado aquellas nonas de diciembre, fue para decidir sobre la suerte y situación jurídica de los detenidos convictos y confesos que estaban custodiados en la ciudad para decidir que se iba a hacer con ellos, si se les quitaba la ciudadanía y se les condenaba a muerte o no y el Senado decidió por mayoría absoluta la condena a muerte como correspondía a traidores a la patria y por lo tanto estaba implícita su pérdida de la ciudadanía romana. Cabe mencionar que entre los que votaron no había solo Senadores del partido optimate, sino también del partido popular. Cuando el Senado decidió que se les diera muerte lo que iba a suceder con Catilina ya dependía del ejército no del Senado En relación a lo que le dices a Esmeralda de que hubo tiempo suficiente para enjuiciarlos y a la pregunta que le formulas respecto a la urgencia, es otra mala apreciación tuya puesto que no podían esperar a que se diera una batalla para detener el peligro que significaba tener a los cabecillas de la conjuración semiactivos y digo esto porque que tenían a mucha más gente dispuesta a organizar revueltas para liberarlos del encierro o que a la menor señal provocarían disturbios serios en la ciudad como el que dieran antes de que Catilina saliera de la Ciudad, cuando intentaron tomar la fortaleza de Praenestre y cuando intentaron matar al Cónsul en su casa por medio de personas que supuestamente no estaban involucradas y de las que nadie sospechaba nada.
09-07-02.De: Tulliola. Respuesta a Caesaris Puella. Parte II. Es decir, los que estaban presos eran sólo aquellos contra los que se pudo recavar pruebas, pero afuera quedaban muchos más esperando instrucciones. Cicerón se vio forzado por las circunstancias a tomar una medida así, su carácter no era cruel y le costó mucho tomar esa decisión, eso hace más injusta la acusación que le hacen ustedes. En cuanto a lo que dices de que Saturnino no fue ejecutado oficialmente, probablemente no se tuvo la delicadeza, como la tuvo Cicerón, de llevarlo a la cárcel tuliana para aplicarle la pena, en parte porque el pueblo estaba dispuesto a lincharlos a él y Glaucia, ambos asesinos y corruptos tribunos del partido ese que tanto admiras de los Graco es decir populares por eso Mario también del partido popular, se vio obligado a ¿Qué crees? ¡¡¡¡A recurrir al SCU!!!!! Sí ¡¡¡Los populares también utilizaron el horroroso y pecaminoso y odioso SCU!!!, Saturnino fue degollado en un exceso realizado por los mismos populares al aplicar el senadoconsulto y lo fue por un criado, no por Rabirio, como ya dije. Yo también estoy cansada mi estimada hondera, cansada de la ceguera deliberada con que se juzga de una manera muy injusta la actuación de Cicerón, cuando ni siquiera su defendidísimo César clamó por un juicio justo, solo amainó la pena para los conjurados, él también los condenó sin un juicio, los condenó a la cárcel y a la confiscación de sus bienes, lo cual se habría prestado para corruptelas y rapiñas y para dejar a sus familias (entre ellas la del futuro beodo Marco Antonio) en la miseria. A demás el tenerlos en los municipios no impedía de ninguna manera que siguieran conspirando y por el contrario, les permitía en un futuro salir de la prisión por medio de una revuelta y es más tal y como dice el mismo Drumann (detractor de Cicerón) existía la posibilidad de que se les unieran los itálicos iniciando así una nueva guerra social. Todo eso no lo quería Cicerón al contrario cuando los Optimates más radicales quisieron, a demás de la pena de muerte, aplicar la confiscación, el mismo Marqco Tulio quitó esa parte de la condena, librando de ese abuso a los familiares inocentes y, si no te acuerdas, cuando los guardias quisieron asesinar a César, lo habrían hecho de no ser porque Cicerón les indicó que no lo hicieran, salvándole así la vida. Cicerón no era un ángel, le faltaban las alas, pero fue lo más cercano que hubo en esa época.09-07-02.De: Tulliola. Respuesta a Caesaris Puella. Parte III. Él no sólo hablaba de virtud, también la practicaba, de eso han quedado muchas pruebas. He de volver al juicio de Rabirio, es escabroso pero nada mejor para demostrar la inconstancia del divo de la Subura, a propósito, me da pena pedirte que no me llames reina, es ofensivo a una republicana de hueso colorado como yo, no me interesa, igual que a mi Marco, ni ostentar el poder ni que nos den un título tan retrógrado. Yo nunca dije que habían nombrado a César y a su primo pretores dije que los habían nombrado jueces de manera ilegal, porque independientemente de que la ley de las XII tablas dijera que tenían que tener pedigrí, eso no quitaba la disposición de que fueran elegidos por el pueblo, y no se hizo así el pretor los nombró a dedo, que casualidad que justo a los que más les convenía que Rabirio saliera condenado ¡Que justos, que imparciales esos Cesar!.. Hay algo que me intriga... Dices que yo mido con raseros distintos pero he notado algo raro. Por un lado defiendes las políticas César que según eso eran muy populares y supranacionales y por otro lado sueltas sentencias como esta "pues la noble y antigua sangre romana había quedado muy mermada, sobre todo tras la incursión de pueblerinos de Arpinum, pseudo galos de Picenum, descendientes de esclavos...etc) que quedarían mejor en boca de un Optimate a ultranza que en una supuesta popular, es decir, tu y todo el clan cesarista hablan pestes de los ciudadanos romanos que no tienen la alcurnia del hijín de Doña Aurelia pero brincan como un resorte para aclamar que ese nieto de Eneas haya nombrado senadores a una parvada de Galos a los que ni les iba ni les venía el futuro de Roma. En cuanto al doble procedimiento contra Rabirio, nena, ¡Hay que actualizarse!... Eso lo dijo Mommsen por ahí del siglo XIX pero a principios del siglo XX fue desmentido por Meyer y por Ciaceri quienes de manera independiente llegaron a la misma conclusión: Que hubo un juicio de Perduellio y no de Multa, el debate se sostuvo en el campo Marte y delante de los comicios centuriados y no ante los comicios tributos y que ante el abuso que los populares estaban haciendo de un procedimiento prácticamente en desuso Cicerón intercede por Rabirio ante el pueblo para evitar la horrible pena de la crucifixión que tanto aborrecía Marco Tulio. Para ilustrarte, como me lo pides te diré que los historiadores que afirman que Rabirio se declaraba inocente fueron Dión Casio y Suetonio.
09-07-02.De: Tulliola. Respuesta a Caesaris Puella. Parte IV. Me extraña que siendo tu tan buena jurista caigas en un error tan chistoso. El senado tenía la facultad de declarar el SCU con todas las potestades otorgadas a los Cónsules desde antes de que los catilinarios siquiera nacieran, el hecho de que se hubiera declarado el estado de excepción con posterioridad a que los conjurados fueran descubiertos, ¡Por Hércules!, perdóname, pero antes de que se supiera de sus planes y acciones no se podía dictar porque no había razón para delcararlo. Eso es muy diferente a que se promulgue (no a que se haga efectiva) una ley con posterioridad a los actos como ocurrió con la Ley del destierro de Cicerón, que a demás de que era retroactiva, era personal lo cual atenta contra el carácter de una ley que debe ser general y no unipersonal. Ya por último te recuerdo de mi última participación en el debate de Cayo Julio César hay algunas preguntas que todavía no me respondes. Es todo guapa hondera, salúdame a todos tus galanes y espero de corazón que encuentres a alguien que te merezca y te haga sentir tan feliz como para dejar a todos y quedarte sólo con él.09-07-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Joaquín Acosta. Parte I. al mensaje del 05-07-02: Señor Acosta. Me temo que ahora es usted el que tiene que precisar un poco más. ¿Qué es en concreto lo que desea discutir?. Dice usted: "Pero volviendo al caso romano, me parece que el análisis del SCU debe englobar los aspectos políticos, y no sólo los jurídicos." ¿Desea usted hablar del marco político de la época? me parece bien, lo que no entiendo es en que discrepa conmigo. Dice usted: "Cierto que la obra política de Sila, propugnó inequívocamente por erradicar las medidas implementadas por los Gracos, y demás garantías jurídicas que significaron contrapeso a los optimates. Pero con posterioridad a la muerte de Sila, la obra de Cinna, Craso y la facción popular, erradicó a su vez la "reacción" de Sila, si se me permite la expresión.". En primer lugar Cinna dificilmente pudo erradicar la reacción de Sila tras la muerte de éste a no ser que lo hiciera desde el otro mundo porque ya estaba muerto. Y en cualquier caso, ¿A que viene esto?¿He manifestado yo algo que lo contradiga en algún momento?. Yo aquí sólo he hablado dde Sila en este sentido que le expongo a continuación, y con esto le vuelvo a ahorrar un viaje hasta Arpinum: Respuesta a Timur, debate sobre Mario: 24-05-2002: "Discrepo de tu opinión de que las reformas militares de Mario fueran una de las causas que acabaran con la República. Coincido contigo en que esas reformas fueron necesarias por la situación del momento. En mi opinión, el factor desencadenante fue la marcha de Sila sobre Roma. Bien es cierto que era su última carta en el juego, pero al hacerlo rompió con una fuerte respeto a la tradición que vinculaba a los romanos en ese sentido pasándose a regir las cosas a partir de ahí por la ley del más fuerte. Recordemos que el propio Mario pudo haber marchado sobre Roma tras derrotar a cimbros y teutones, pues en aquel momento no había en Roma un ejército ni un general capaz de oponersele con éxito. Sin embargo, no lo hizo pues aquello era impensable para la mentalidad de un romano de la época". Como verá, sólo hablo de la marcha de Sila sobre Roma y concretamente me refiero a la primera como usted habrá podido intuir, y no a las medidas que tomó o dejó de tomar.
09-07-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Joaquín
Acosta. Parte II. Me gustaría que me explicara que entiende por legitimidad y
especificara punto por punto lo que quiere discutir y luego desarrollarlo. Yo procuraré
hacer lo mismo y de ese modo creo que nos entenderemos mejor. Yo le contestaré de lo que
le he entendido (en este mensaje). Dice usted: "Aún en estos días, pese todos los
avances del pensamiento, hay muchísimos individuos que desconocen brutalmente
determinados principios reconocidos por mentes normales. ¿Esta realidad legitima la
violación de tales principios?". Por supuesto que no, de hecho es que no se
corresponden con un estado democrático, ni con los principios que debería proteger dicho
estado. Sigue usted: "Y considero que los superiores conocimientos históricos,
filosóficos y jurídicos de Cicerón sobre Sila y Antonio están fuera de
discusión". Tampoco entiendo a que viene esto y en cualquier caso que Cicerón fuera
un maestro de la oratoria no quiere decir que tuviera más conocimientos históricos o
filosóficos que Sila o Antonio. Al menos con Sila no lo tengo tan claro, otra cosa es que
tuvieran dos formas de pensar diferentes o que Sila no se dedicara a escribir de
filosofía. ¿Entiende usted que yo defiendo la actuación de Cicerón? Se equivoca. Ya le
dije que negarles el juicio a los conjurados no era necesario para defender la República
desde mi punto de vista. Dice usted: "Si le entendí bien, usted piensa que a la hora
de afrontar el peligro, quizás fuera necesaria la aplicación de la pena última, en aras
de defender el orden institucional." Lo entendió bien. Después sigue:
"Considera que el peligro de Catilina fue mayor que la invasión de Aníbal en
Italia? o que la guerra social? o que la guerra servil? Cree que un erudito de la talla de
Cicerón era ajeno a los episodios históricos que menciono?" Hasta donde yo se los
SCU se declaraban cuando las instituciones repúblicanas corrían peligro de origen
interno, (o cuando se entendía que lo corrían). Otra cosa es, como ya cite en otra
ocasión que los optimates históricamente hicieran uso ilegítimo de ellos. Cuando hablo
del origen interno me refiero dentro de la propia civitas de Roma. En la Guerra Social se
levantaron contra Roma los aliados itálicos y en las guerras serviles fueron los esclavos
los que se levantaron y no dentro de la propia civitas.
09-07-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Joaquín
Acosta. Parte III. Si se hubieran descubierto a espías itálicos o de Anibal o
incluso (rizando el rizo) de Espartaco, ¿Piensa usted que no los hubieran ejecutado?. Yo
creo que si. No creo que Cicerón fuera ajeno a lo que pasó con Saturnino aunque tampoco
entiendo para que me lo pregunta. De nuevo le repito que yo no he defendido lo que hizo
Cicerón. Una cosa es el SCU en sí y otra es que se usara de forma ilegítima.
Posteriormente me vuelve a dar la razón cuando dice :"Cuando los estados de
excepción o las leyes marciales se emplean para acallar estos conflictos internos, mal
puedo reconocer legitimidad.". Usted lo ha dicho, CUANDO SE EMPLEAN. Lo que
convierte en ilegítima la actuación en este caso es el uso de esa norma y no la norma en
sí. Lo que si es criticable del SCU es que no estuviera regulado específicamente por
otra norma de superior jerarquía para que los magistrados de turno no pudieran sobrepasar
sus facultades. Sigue usted: "¿Le parece adecuado intentar legitimar los precedentes
de violencia y terror de Mario, Sila, Cinna & Co?". Y dale.... ¿PERO CUÁNDO HE
DICHO YO ESTO, POR FAVOR?. Esta gente no usaron SCU (salvo Mario y en el 6º Consulado no
en el 7º) y aunque lo hubieran usado su actuación hubiera sido ilegítima (tampoco fue
legítimo lo que hizo Mario en el 6º). Continúa diciendo: "Yo prefiero volver a un
pasado más lejano, en el que los conflictos sociales se resolvían mediante leyes menos
sangrientas, e igualmente viables para aquella época. Por esto estoy de acuerdo con la
intervención de César durante la conjuración de Catilina.". Si los estados de
excepción se usan ahora más lógico aún es que fueran necesarios entonces, otra cosa es
que fuera necesaria una regulación más precisa de los mismos para evitar abusos. Por
cierto, ¿a que leyes menos sangrientas se refiere?. ¿No se castigaba la alta traición
con la pena de muerte?. ¿Para que se usaba la Roca Tarpeya, para admirar el paisaje?.
Sigue: "No pretendo que Cicerón se anticipe a la CE del 78, sino que como abogado e
intelectual que fue, optara por el precedente más legítimo en ese entonces, el cual no
era el ofrecido por Sila, ni por la forma en que se asesinaron a los Gracos ni a
Saturnino, precisamente. Aceptar la invitación de César sería alejarse de tales
precedentes y Cicerón lo sabía perfectamente". Insisto en que no creo que el SCU
fuera ilegítimo per se. Otra cosa es que se excediera en su uso, lo que convertía en
ilegítima su actuación.
09-07-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Joaquín
Acosta. Parte IV. Me gustaría que usted explicara por que considera ilegítimo per se
el SCU para entendernos mejor si es que lo considera así. Continua usted: "En cuanto
a lo que plantea del ius vitae: ¿sabía usted que uno era el status jurídico de un
esclavo, otro del de un hijo de familia, y otro muy diferente el de un paterfamilias? Que
no era lo mismo ser sui iuirs (en su pleno derecho) que alieni iuris (sometido al derecho
de otro)? Que una mujer o un esclavo eran alieni iuris, mientras que un paterfamilias era
sui iuris? Sabía usted que la lex Sempronia, presentada por Cayo Graco, establecía que
ningún ciudadano romano podía ser condenado a muerte sin previo juicio? Que las
ejecuciones efectuadas con fundamento en el SCU se realizaron sobre quirites sui iuris?
Que el Derecho Romano no sea absolutamente equiparable al nuestro, no quiere decir que el
SCU no haya desconocido avances ya formalizados en aquella época." Vuelve usted a
echarle la culpa a la norma jurídica y le contesto lo mismo que antes. Lo que yo le quise
decir con mis preguntas sobre el Ius vitae era que no había contradicción entre decir
que el Ordenamiento Jurídico Romano sorprende por lo avanzado para la época y por otro
que hubiera pena de muerte independientemente de que se fuera sui o alieni iuris o
esclavo. En cuanto a la Lex Sempronia me vuelvo a remitir a lo que dije de los
estados de excepción. Despues dice: "Es por esto, que estoy de acuerdo en que el SCU
fue un sustituto de la dictadura, pero difiero en considerarlo un paso hacia
delante." Yo pienso que la dictadura era peor todavía. A Sila no se le pudo procesar
por nada de lo que hizo y a Cicerón si. Fue un paso adelante en el sentido de que el SCU
era menos malo que la dictadura aunque como estado de excepción coincidimos que no es
perfecto. Después sigue: "En cuanto a la conveniencia de la ejecución de los
acusados, me parece que usted mismo reconoce la clave de aceptar la propuesta de conmutar
la pena última, cuando en el foro de César, manifiesta: "Además (César) sabía
por experiencia que la venganza sólo trae venganza pues vivió
las consecuencias del enfrentamiento entre Mario y Sila. Me hubiera gustado ver a Cicerón
en la misma situación."
09-07-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Joaquín
Acosta. Parte V. Que extraño que cortara usted la segunda frase por donde más le
convenía. Lo que yo dije en mi respuesta a Tulliola en el debate de Cesar el 28-06-02
era: "Además (Cesar) sabía por experiencia que la venganza sólo trae venganza pues
vivió las consecuencias del enfrentamiento entre Mario y Sila. Me hubiera gustado ver a
Cicerón en la misma situación a ver si se hubiese atrevido a desafiar a Sila".
Obsérvese como el comentario sobre Cicerón es al margen de lo que estoy diciendo
de César. Esto lo puede comprobar cualquiera que lea mi otro mensaje. Que curioso que
tampoco pusiera la fecha de ese mensaje para que nadie lo comprobara. Además las
situaciones de Cesar y Cicerón eran totalmente distintas. En un caso se trataba de
perdonar a los vencidos tras una guerra civil y en el otro afrontar una crisis latente,
enfrentarse a un golpe de estado. Dice que no era necesaria la pena de muerte. Yo no soy
partidario de la pena de muerte hoy en dia pero si entiendo que en ocasiones y más en
aquella época podía ser necesaria la pena capital, aunque admito que debieron ser
juzgados por el pueblo como correpondía. ¿Que hubiera bastado con un exilio?. Pues no
estoy tan seguro. El caso es que en aquella época la alta traición se castigaba con la
muerte, por tanto si se hubiese celebrado el juicio y hubiesen sido sentenciados a muerte
la ejecución hubiera sido legítima. En cuanto a lo que dice que tendré que enfrentarme
a Caesaris, cuanto honor me haría esta inteligente y encantadora mujer prestándose a
debatir conmigo. Puede usted pedirle ayuda directamente y sin rodeos. Pero tenga cuidado,
no vaya a ser que se pronuncie a mi favor y sea usted el que tenga que hacer formar a sus
legiones con la "tortuga" para evitar las piedras. Por cierto, yo no le defendí
de Esmeralda porque esta encantadora mujer no le atacó, otra cosa es que le dijera a ella
que no estaba de acuerdo con lo que decía al igual que ella me lo puede decir a mi
pues para eso están los debates. En cualquier caso, que amable fue usted al
agradecérmelo comparándome con Catón. Que Dios me coja confesado el día que
le de por insultarme. Ya por último le aconsejo que no subestime la capacidad y el poder
de nuestro Tlatoani-moderador en el debate sobre Cortés, no vaya a ser que le envíe a su
guardia personal de guerreros jaguar y le hagan objeto de sacrificio al dios
Huitzilopochlti en lo alto de la Gran Pirámide de Tenochtitlán (permítame la broma).
Saludos.