.LAS LEGIONES DE JULIO CÉSAR

FORO DE DEBATE

 

Debate: LA CONJURACIÓN DE CATILINA. Parte XI. (48 mensajes).

 

15-11-02.De: Oliver Soto. Respuesta a Joaquin Acosta. Parte I. Me ha alegrado tu respuesta que paso inmediatamente a contestar. En primer lugar, y por esto se me debe, espero, disculpar en este foro, estoy respondiendo a varias cosas y varias personas al mismo tiempo, lo cual ha provocado alguna que otra confusion. El problema esta en que yo sali rn defensa de Ciceron ante los ataques que le habia lanzado Livio en este mismo foro (bueno, y en los otros también), estableciendo él en un principio la comparacion entre Ciceron y César. Para ser justos y mas claros dejaremos al César lo que es del César (es decir, que esta parte la continuo en el debate del bueno de Julito). Por eso, aclaro. En ningun momento he querido dar a entender que la actuacion del consulado de Ciceron se justifica por el cruce del Rubicon. Lo que queria poner de relieve es que el cruce del Rubicon fue mas relevante para la muerte de la Republica que la accion de Ciceron en su consulado (pero, como he prometido, esto queda para su debate correspondiente). A mi juicio, el episodio de la conjura de Catilina no fue para los contemporaneos el punto determinante que mostraba la inviabilidad de la Republica. Considero que fue un punto mas dentro de todos los acontecimientos y guerras civiles de la época (la misma batalla de Pistoia puede considerarse como otro enfrentamiento civil). Al respecto solo hay dos puntos que la diferencian de las demas. En primer lugar, esta Ciceron. El, bastante vanidoso y la vez inteligente, intento explotar de cara al futuro la imagen que podria ganar habiendo cortado de raiz la conjura sin necesidad de otra guerra mas. Y de ahi llegamos a una segunda parte, es decir, esta conjura fue abortada desde el poder civil. Ciceron gestiono la crisis politicamente, a mi juicio de una manera impecable. Consiguio que Catilina abandonara Roma, acorralo su posicion y finalmente detuvo a los conjurados. Ciceron podria haber arrasado con todo ante la minima sospecha, como otros antes habian hecho (vease proscripciones por doquier), pero, sin embargo, no lo hizo. ?Por qué fue importante la conjura en la historia? Por dos factores, a mi juicio.

15-11-02.De: Oliver Soto. Respuesta a Joaquin Acosta. Parte II. En primer lugar, Ciceron. El baso su carrera politica en la lo que habia hecho en su consulado como modelo de politica para Roma, es decir, como momento de concordia ordinum. Si unimos esto a los discursos, su legado literario y a Salustio, también intervino, tenemos ya un acontecimiento relevante para la posterioridad. En segundo lugar, Clodio. Este otro baso el comienzo de su carrera precisamente en intentar alcanzar suficiente apoyo popular para llegar hasta el consulado. En el camino se encontro a Ciceron. Lo que existia entre ellos era pura animadversion personal. Puede que Clodio actuase segun lo que consideraba justo, pero por mi parte tiendo a creer que su obsesion por hacer una ley contra Ciceron provenia mas del discurso que pronuncio éste a proposito de la violacion de la fiesta sagrada de las vestales. Al parecer, Ciceron acusador fue especialmente ingenioso en el juicio. De ahi nacieron las acusaciones hacia Ciceron del asesinato de ciudadanos romanos sin juicio previo (y tuvieron éxito porque todavia hoy, 2.000 años después, continuan). Puede que no sea una prueba concluyente, pero me parece que las Catilinarias son un buen ejemplo para ilustrar. Ciceron, aunque seguro de su posicion, me da la impresion de cierta duda todavia, de una posicion débil (puede que por propia conviccion, no podemos saberlo). Necesitaba que Catilina se marchara para asegurar puntos. Y es ahi donde Ciceron nos relata los ejemplos, los antecedentes del pasado, que en Roma, aunque particulares, eran ley. Cita como se elimino el peligro interno con los Gracos, bajo Mario, Cinna, Sila, etc. Pues bien, utilizando casi sus propias palabras, no solo no procedio a actuar personalmente para resolver la crisis (no hay que olvidar que él mismo iba a ser objetivo de asesinato), lo cual entre los romanos era licito (distinto de legitimo, lo cual  comentaré en mi respuesta a Carlos). Bien al contrario, sometio la decision de qué hacer con los conjurados al Senado donde se pronuncio favorable a la pena de muerte (cuarta catilinaria), pero no enérgicamente (no hay mas que compararla con la primera, por ejemplo). Y en tanto que poseedor de esos poderes, en vez de utilizarlos arbitrariamente, acato lo que determino el Senado (incluso expresa su deseo de hacer tal si otra fuera la decision; segun Ciceron, la cadena perpetua aconsejada por César). Y esto, a mis ojos, hace que la actuacion de Ciceron sea diferente y me lleva a opinar que precisamente poco iba en contra de la Republica.

15-11-02.De: Oliver Soto. Respuesta a Joaquin Acosta. Parte III. El tema del juicio es algo mas espinoso. El problema radica en que se mezcla de por de medio la que varias veces he comentado, es decir, la razon de Estado. Como ya he puesto de relieve varias veces, siempre hubiera sido preferible un juicio justo (con hacer solo un juicio no vale). El problema esta en preguntarse en qué se hubiera hecho, de un lado, y en (lo cual es lo peliagudo) si era conveniente. Como ya ha quedado planteado todos los juicios en Roma tenian una amplia dimension politica. De hecho, eran otro elemento del juego politico (véase por ejemplo los casos de Milon o Murena). Por eso, juicio, podria haber habido, justo en los terminos en que un jurista podria entenderlo hoy dia, ya veriamos. Por otro lado, es conocido que hoy dia algunos individuos desean que se celebre un juicio contra ellos como medida para aumentar su popularidad, incluso como un medio de lanzamiento economico de su carrera (a veces incluso politico, pues hasta hace poco los hemos visto en el Parlamento Europeo). Como se ha podido advertir, todo lo que podemos hacer al respecto es especular. Para conocer el terreno mejor que nosotros ya estaban quienes hace 2.065 años tomaron una decision. Por eso quiero plantear que quiza era mas conveniente (y no olvido que sigo hablando en términos de la cruel razon de Estado) para mantener el orden publico y la seguridad eliminar la insurreccion una vez quedo demostrado ante el Senado que eran culpables y que asi se declararon. Hoy dia, aun cuando manejemos mas datos que los de la Antigüedad, es practicamente imposible calibrar esto. Hace dos mil sesenta y cinco, sî. Ya comenté que Ciceron como consul tenia la posibilidad de haber hecho ejecutar a los reos segun fueron capturados justificando a posteriori de cualquier modo (ley de fugas, que para eso la inventaron algunos). pero, ?por qué no lo hizo? (alguien le encuentra alguna otra respuesta?) A mi juicio fue porque Ciceron era diferente y en esa diferencia estaba el respeto por la Republica, imperfecta, es cierto, pero mejorable, y lo que ella representaba para los romanos.

15-11-02.De: Oliver Soto. Respuesta a Carlos J. Pacheco. Parte I. Copio la primera frase de tu respuesta a mi anterior intervencion porque es precisamente esclarecedora. "La ejecución de los conjurados no era necesaria para la defensa de la República que era la finalidad que perseguía la norma." El problema es que quiza si lo era. Eso es lo que dificlmente podremos saber. No por estar encerrado la influencia de Al Capone fue menor, y si él hubiera comandado un grupo revolucionario dispuesto a invadir la capital y asesinar a los diputados estoy seguro de que otra pena hubiera caido sobre su cabeza (y no precisamente judicial). Reconozco que estoy de acuerdo contigo en considerar que lo que precisamente debe hacer el Derecho es limitar el poder y la fuerza pues precisamente para eso fue creado . El problema radica en que el Derecho no lo puede controlar todo, por fortuna a veces. Al respecto no tengo base juridica para darte datos con precision, pero es interesante por ejemplo la figura del reglamento ilegal dictado en el ordenamiento juridico español por los alcaldes en casos de urgencia. Es un ejemplo de norma ilegal a sabiendas por razones de interés, lo cual rompe con la definicion de Derecho en su sentido pleno. Y eso, si no me equivoco, es parte vigente del ordenamiento juridico. Es solo un ejemplo para ilustrar lo que a nivel de alto estado puede llegar a hacerse y si, deviene en bien general.

15-11-02.De: Oliver Soto. Respuesta a Carlos J. Pacheco. Parte II. Quiza con un ejemplo sea mas claro (y estoy de acuerdo contigo en que de vez en cuando son utiles a pesar de las distancias en el tiempo; también en el hecho de que es mas pertinente tratar la conjura de Catilina mas como una cuestion de Derecho Interno que de Internacional, ninguna ofensa en absoluto). En un caso de riada (creo que precisamente ahora hay algunas por toda España) u otra emergencia extrema e imprevista un alcalde podria estimar conveniente utilizar los coches que estan aparcados (que no violan normativa alguna, es decir, "legalmente aparcados") para formar una barrera y proteger las viviendas y las personas del peligro que se avecina. Su actuacion, esto es, destruir los coches del vecindario, no seria legal salvo por la habilitacion que existe para actuar de modo ilegal defendiendo el bien comun. De ahi que a veces de actuaciones ilegales deriven mayores beneficios, por tanto no es raro que tal aparente incoherencia exista en el ordenamiento juridico español (perdon a los foristas por 2.000 años de digresion). Del mismo modo, a pesar, lo reconozco, de que en un plano estrictamente teorico estoy de acuerdo contigo, he tambien de dar cierta validez al juicio de Ciceron de hace 2.000 años al estimar él que los conjurados suponian un peligro. Por otra parte, es de remarcar que Ciceron, antes de ejecutar la sentencia para lo cual se le habia habilitado, sometio a decision del Senado la eleccion entre la pena de muerte y la cadena perpetua (o juicio, no hay unanimidad sobre lo que César propuso). Por otra parte, tenemos la cuestion de las leyes y la legitimidad. La cuestion que nos separa en ambos casos es de enfoque y de encuadre. Es una cuestion de enfoque en tanto que situamos distintos acentos. En el caso de la ley y la defensa de un sistema politico hay que poner de relieve que todo sistema establece sus mecanismos de proteccion y para ello se sirve de leyes. De otro lado todo sistema politico tiene clases dirigentes. Si siguieramos el buen silogismo, concluiriamos que las leyes son siempre de proteccion de clase. Es precisamente lo que ha venido haciendo el marxismo. El silogismo es perfecto, pero caben ciertos reparos.

15-11-02.De: Oliver Soto. Respuesta a Carlos J. Pacheco. Parte III. Las clases no son completamente monoliticas (he ahi Ciceron) ni la defensa de un orden social es necesariamente la defensa de sus clases dirigentes (he ahi la reforma, bien que reconozco que cuando la reforma es imposible el silogismo cobra toda su importancia, si bien no era el caso de Roma, pues esta si permitia sus reformas, a su estilo, con su tiempo, en sus tradiciones). De la misma forma nos ocurre con la legitimidad. Es un caso de encuadre en tanto que se puede distinguir entre la legitimidad (que es aquella del sistema politico), de un lado y la licitud, esto es, su comportamiento de acuerdo a Derecho, del otro. La actuacion del consul fue legitima, como dije, porque el pueblo asi lo acepto (pocos se entristecieron con la derrota de los conjurados) y ademas fue legal, como ya hemos visto antes. Otra cuestion es que alguien, como perfectamente puede parecerte a ti o a mi o cualquier otro romano de la época, considere que no era justa, pero tal consideracion, en tanto que individual, no significa que la propia actuacion fuera ilegitima. Una cosa es que nos lo parezca, otra, que lo sea. Supongo que en definitiva se trata de una distinta apreciacion sobre la peligrosidad de los conjurados. Por mi parte, tiendo a pensar que si lo eran, aunque no os quito razon en vuestra perspectiva porque 2.000 años después resulta dificil dar una respuesta concreta con los datos disponibles. Puede que la sentencia fuera precipitada y excesiva, pero tampoco hay que olvidar los planes de los conjurados: conmutacion de deudas, proscripcion de medio Senado, asesinato de la gran parte de los cargos publicos y puede que incluso asalto y saqueo de Roma. Haces bien en defender su derecho a un juicio pero creo que habria que ver en qué condiciones se desarrollaria tal juicio. Quiza entonces podriamos pensar de otra forma.

04-12-02.De: Patricia A.L. Hoy voy de agradecida. Es muy grato ver al Magister Lacus recuperado de su intervención quirúrgica, aunque la lenta convalecencia no le permita aún prodiguarse como debiera en este foro y en otros menos académicos, y es también muy grato encontrarse con sorpresas como la protagonizada por mi hermanita Caesaris Puella y su fabuloso estudio sobre César y las mujeres que engrandece aún más esta web ya inconmensurable. Enhorabuena, hermanita por este trabajo tan extraordinario en el que conjugas a la perfección las fuentes con tus interpretaciones, no sólo históricas sino personales como sólo las mujeres sabemos hacerlo... tratándose de hombres, claro. Gracias a ti el estudio sobre Cayo Julio adquiere una nueva dimensión en esta web maravillosa. Sobre el debate en sí, ¿no creéis que nos estamos perdiendo en discusiones eternas sobre la supuesta legalidad o ilegalidad del SCU?. Con todo lo que hay por discutir sobre las motivaciones de los conjurados, por poner unos pequeños ejemplos. Por cierto, señor moderador: ¿sería usted tan amable de Es que me he alegrado tanto de la última actualización que hoy voy de buena, pero de hoy no pasa. Saludos a todos.

04-12-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a la encarnación balear de Afrodita, Venus y M. Monroe. Mi admirada y apreciada luciérnaga que brilla más que el propio Helios, que lo encandila, deslumbra y enceguece, permíteme felicitarte por la genial manera en que mediante la faceta del César mujeriego exploras astutamente el alma de una de las pocas, poquísimas figuras verdaderamente trascendentales de la historia universal. Sólo lamento que tu filia se encamine hacia el gigantesco descendiente de Venus, pues si tu esencia fuese un poco más macedónica de lo que ya es (belleza, valentía y una gran inteligencia así lo acreditan) a buen seguro que esta web ya se llamaría “La Falange de Alejandro Magno”. Nuevamente te agradezco que hayas accedido a las súplicas del moderador. Ya era hora que concordara con aquel insensible ser (cordial saludo, señor moderador) Y sinceramente deseo que después de semejante debut dentro de la presente web, nos embeleses con nuevos artículos, provenientes de alguien que conoce el alma de César como nadie, gracias a una erudición y espíritu deductivo que hace parecer a Sherlock Holmes como un hombre de las cavernas. Ya es hora de confesar que desde el primer momento en que tu temible honda hizo temblar el presente foro de debate, agradezco una y otra vez a Zeus, el que salva los ejércitos, y a Atenea de las Victorias, no militar en el bando optimate. Un cordial saludo de este malcriado auxiliar macedónico que se encuentra a tus pies desde que efectuaste tu primer disparo. Sólo me resta manifestarte que deseo de todo corazón que el pasquín que te dediqué, referente a los últimos años del gran Aléxandros, haya sido de tu agrado. Un millón de gracias, Hipatia y Ulpiana de las legiones de César.

04-12-02. De: Esmeralda G. Chueca. ¡Ave, mi viejo legatus!, ya veo que los cirujanos te han trado mejor de lo que cabía esperar y que tantos años de luchas han reforzado tu organismo para que salgas del quirófano como quien sale de una fiesta hortera de nuestra entrañable facu. Besos y ponte pronto bueno. Mis más sinceras felicitaciones a Caesaris Puella por el capítulo sobre las mujeres y Julio César. Como mujer me siento recompensada por tu trabajo, enhorabuena, Caesaris, lo de ser la consorte oficial del webmaster igual se convierte en el punto de partida para una web donde ambos trabajéis codo a codo, eso sería genial. ¡Por cierto! ¿Se acuerda alguien de por qué el orden ecuestre dio de lado a Catilina? ¡Si, ya sé que soy una pesada con este rollo! pero para mí es de vital importancia, y para vosotros también aunque os dediquéis a otros aspectos más legales y sesudos. ¿Es que a nadie le suena que Craso y compañía (incluido César, lo siento Patricia) se desligaran de la conjura precisamente cuando Catilina empezó a machacar con lo de la condonación de las deudas?.

04-12-02. De: Pantócrator. Espero que el malvado moderador en su sabiduría sepa cuál es el debate apropiado donde colocar este mensaje en el que expreso toda mi admiración a Caesaris Puella por su excelente estudio de la vida privada de Julio César, espero que este capítulo dedicado a sus mujeres sea seguido en breve por otro en el que se hable de sus amigos y enemigos varones, ya que el estilo de Caesaris es realmente bueno. Mis más sinceras felicitaciones a la bella dama y mi más cálido abrazo al praefectus bibliothecae que a pesar de haber pasado por tan desagradable trance ha tenido la fuerza necesaria para regalarnos una maravillosa actualización de la web con los artículos de Caesaris y Antonio Duarte.

04-12-02. De: Cristina PSB. Hola a todos, sesudos y pacientes foristas, el motivo de mi intervencion es enviar un besazo virtual y real a mi admirada amiga Caesaris Puella por el pedazo trabajo sobre las mujeres de Cesar. ¿Por que no escribes un libro sobre ello, Caesaris?, un libro que desentrañe aspectos de la vida de Julio Cesar ineditos hasta ahora. Yo se muy poco de historia pero desde luego la manera que tienes de transmitir tus ideas es genial. Tambien quiero decir que no estoy de acuerdo con mi vecina y sin embargo amiga Patri sobre el papel de Julio César en esta conjuracion que tiene mas manos negras que la mafia rusa. Yo creo en mi iletrada modestia que Cesar, Craso y muchos otros de "los primeros bancos" como dice McCullough estaban en el ajo. Tambien me interesaria saber por que siempre los follones en Roma empezaban en las ciudades italianas si despues de la guerra Social el descontento había menguado, o por lo menos eso es lo que decian los "optimates", y por último quisiera saber si la visita de Julio Cesar a las ciudades del norte de Italia tras su estancia en esta tierra española mia puede ser considerada como un apoyo explicito o implicito a esa rebelion latente que parece salpicar todo lo que pasaba en Roma. Por lo que he leido alguno parece como dejar caer que aqui estaba en el ajo media Roma y la otra media lo sabia, todos excepto el pobre inutil de Ciceron que tuvo que ser informado por su mujer, parece ser que sobre Catilina y sobre otras muchas cosas ya que ahi estaba claro quien era la que llevaba la toga. Gracias por darme cobijo en vuestra comunidad virtual y un beso a todos, muy especialmente a mis niñas Patri y Caesaris y otro más especial aún para mi adorado Lacus que o se recupera pronto y viene a verme o me vera enfadada de verdad. ¡Y no amenazo en vano!

13-12-02.De: Patricia A.L. Respuesta a Cristina PSB. Mi queridísima Cristina, yo también me apunto a tu petición en lo concerniente al libro de Caesaris sobre Cayo Julio, pero como sé que dirá cierto legatus cascarrabias "las editoriales españolas sólo se interesan por publicar las mamarrachadas de los mamarrachos de los programas basura de la televisión". Sobre tu primera intervención debo decirte que no entiendo bien el fondo de tu mensaje. ¿Será porque los libros de historia que lees los coges de mi biblioteca?. Si te refieres al clima de revolución que vivía Italia desde el final de las Guerras Púnicas, he de darte la razón porque los optimates, los boni, los oligarcas, la casta senatorial (que diría mi legatus), los terratenientes saqueadores del agger publicus... es decir, los mamarrachos que llevaban directamente a Roma a la catástrofe, catástrofe que trató de solucionar Cayo Julio con sus leyes agrarias y que los optimates volvieron a espolear con su cobarde y vil asesinato. El asunto de las ciudades del norte de Italia estaba en efecto candente. Como ya te ha dicho Lacus mil veces, vecinita, "la Guerra Civil César la ganó en el norte de Italia en los días siguientes al cruce del Rubicón". Las escenas que el garbanzo cita sobre las ciudades que le abren sus puertas saludándole como a un dios son el fiel reflejo del hartazgo que los italianos sufrían. Cayo Julio era para ellos un libertador y en él habían depositado ya sus esperanzas cuando muerto Lucio Sergio en Pistoya (por cierto, muerto en combate, espada en mano y no por mano de su esclavo de "confianza" ¡ja, menuda "confianza" debían tenerse esos dos! como el cobarde de Bruto), Marco Licinio le entregó a Cayo Julio las riendas del Partido Democrático que Cayo Julio unificó. Esa herencia popular recogida de Cayo Mario y personificada en Cayo Julio fue la que abrió las puertas de las ciudades, por eso tiene tanta importancia la Conjuración de Catilina, porque demuestra la altura de hombre de estado de Marco Tulio, que creyó que asesinando a Lucio Sergio destruía el Partido Democrático y lo que hizo fue elevarlo al poder como años después creyó que asesinando a Cayo Julio se destruía el ideal del principado y lo que hizo fue fundar la monarquía de Augusto. ¡Qué capacidad de análisis político la de este hombre, asombradita me tiene!.

21-12-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Oliver Soto.  Parte I. Lamento la demora en darte la réplica. Si la conjura de Catilina fue abortada desde el poder civil, tal y como Cicerón y tú lo exponen, ¿Qué consideras que implica la batalla de Pistoya? ¿Consideras acertado permitir que el general o líder del enemigo se reúna con sus soldados? Esto fue lo que hizo Cicerón al permitir que Catilina abandonara Roma mientras ejecutaba al resto de acusados (No sólo detenerlos) Cicerón pudo haber efectuado proscripciones, pero como tú bien lo anotas su vanidad le hizo soñar con ser el primer hombre de Roma en versión civil, y el arpinate sabía que el pueblo romano todavía sangraba por las heridas de tales disposiciones; En consecuencia cambió todo para que las cosas siguieran igual, pero con distinto nombre: no hubo proscripciones, sino ejecuciones, en medio del mismo clima de zozobra y terror de la dictadura de Sila. Pero con mayor sutileza jurídica. En cuanto a la importancia de este episodio histórico, volvemos a disentir. Pertenezco al grupo que considera que no se debe mezclar la obra literaria de Cicerón con su legado político. Una cosa son sus discursos, y otra su visión política. La historia ha demostrado reiteradamente que poseer talento literario no determina que igualmente se cuente con visión de estadista, algo que en su momento ya insinuó Livio y ciertas diosas (Hola, Patricia) Una cosa es lo que Cicerón manifestó haber obtenido durante su consulado, y otra lo que realmente aconteció. Independientemente de los verdaderos motivos por los que Clodio atacó a Cicerón, una ley de la política es no darle oportunidades a tus adversarios, al tiempo que debes aprovechar cuando éstos descuiden su espalda. La animadversión que encuentras entre Clodio y Cicerón es igualmente verificable entre Catilina y el arpinate. Clodio no fue el único que acusó a Cicerón. También está César. Bien vale la pena preguntarnos por qué tales acusaciones siguen teniendo éxito hasta hoy. ¿No será por que tienen algo de fundamento, Oliver? ¿En serio era necesario que Catilina abandonara Roma? ¿Por qué? Defiendes a Cicerón porque acató al senado. ¿Y es que acatar una decisión arbitraria te exime de ser arbitrario? En la época de Cicerón había normas, leyes que tenían el carácter de sagradas, como es el caso de las leyes de las XII tablas. No encuentro en la actualidad algo que se le pueda comparar.

21-12-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Oliver Soto.  Parte II. Los tratados internacionales o las normas constitucionales de hoy parecen una lista de compras al lado de las leyes sagradas de aquella época. Y el senado desconoció tales leyes. ¿No te parece un acto arbitrario? Si la decisión del senado y Cicerón favorecía la república, entonces es forzoso concluir que lo que beneficiaba a la república atentaba contra las garantías sociales de aquel entonces.  En cuanto a lo que denominas “Razón de Estado”, la sola expresión hace que los pelos de la nuca se me ericen. El fin no justifica los medios, Oliver. Tal expresión está más cercana a un régimen totalitario de hoy, que a uno democrático. Con tal frase se han tratado de justificar los crímenes más atroces, Hispanoamérica incluida, tal y como lo expuso en su momento Livio. Me atrevo a pensar que en España y Europa han ocurrido tragedias similares. En cuanto a la conveniencia del juicio justo (de acuerdo a los parámetros de aquella época, me refiero) y la posibilidad de aumentar la popularidad de los, digamos “enemigos públicos”, te diré que esto es un arma de doble filo. Si Cicerón fue el gran jurista del que tantos sabios nos hablan, ¿No habría aumentado su popularidad un juicio público contra Catilina et fratres? (Hola, Caesaris) ¿Sabes cuando un hábil abogado evita enfrentarse a sus adversarios en juicio? Claro que lo sabes: cuando ve remotas sus probabilidades de ganar. César pidió el juicio ante el pueblo, y Cicerón y los optimates se rehusaron. El que tiene ojos, que vea.  Lo que es conveniente para una facción política, no lo es para la contraparte, obviamente. La conveniencia es relativa. Como buen defensor de Cicerón, quieres plantear duda, pues sólo es legítimo y/o lícito condenar cuando se cuenta con certeza probatoria. Sin embargo, es igualmente pertinente recordar que la certeza probatoria es relativa: no es necesario saber todos y cada uno de los detalles de los hechos acaecidos para poder decidir una causa. Ciertamente que no sabemos la talla de la sandalia de Catilina, por ejemplo, pero este vacío no impide saber que no era el mejor amigo de Marco Tulio. Sabes que a partir de un hecho base o indicador, podemos averiguar otro hecho inicialmente desconocido, empleando técnicas epistemológicas de deducción e inducción. Es de esta manera como los jueces de hoy deciden los diferentes casos, inclusive los penales, a pesar de que en la mayoría de los procesos los criminales se abstienen de confesar su culpabilidad, y aportar pruebas que les perjudiquen. Cicerón no empleó la ley de fugas, porque utilizó otro instrumento: el SCU. Y respetar cierta ley de la república de aquella época no implica el respeto a las garantías de aquella época. Ni siquiera lo que convenía a Cicerón tenía por qué convenir directamente a los optimates.  El fin del consulado del arpinate estaba próximo. Es un elemento a tener en cuenta. Saludos.

21-12-02.De: Oliver Soto. Respuesta a Patricia A.L. Volvemos a las andadas después de bastante tiempo (deseo que todo vaya bien para el webmaster tras su intervencion quirurgica). Yo no tengo la intencion de demostrar en este foro que Ciceron fue el mas grande de los mas grandes, ni mucho menos. Por otra parte, incluso considero que son sus defectos los que muchas veces le hacen mas humano y, por tanto, mas admirable todavia. Mucho se puede decir sobre la actuacion de Ciceron durante la conjura de Catilina, pero no considero justo que se estime que fue un desacierto politico su desarticulacion. En un mundo como el romano en donde se acostumbraba a dirimir los asuntos con una larga lista de proscripciones, es, cuanto menos, de admirar que Ciceron hiciera una gestion politica de la crisis. Lo facil era hacer pasar por la palestra a todos los implicados (ahi estan los ejemplos que Ciceron cita en sus catilinarias para autodefenderse y convencer a los senadores): antes sin recibir pena ciudadanos privados habian decidido solucionar por las bravas estos asuntos. El, sin embargo, induce habilmente a Catilina a salir de la ciudad y decantarse politicamente. El, por el contrario, presenta pruebas ante el Senado para demostrar la culpabilidad de los implicados. El, en definitiva, se somete a la decision del Senado sobre los conjurados aun cuando sus poderes le permitian haber actuado. Ciceron no pretendia descabezar al partido popular; bien al contrario fue éste el que termino haciendo lo propio con Ciceron, tanto politica como fisicamente. El arpinate intento llevar a cabo una politica propia en un mundo en el que eso no era posible si no se tenia a un ejército a las espaldas. Ahi tienes a ese pobre hombre sin linaje ni antepasados, sin un ejército que le siguiera, sin un patron que le cediera todo el dinero que necesitaba y cuyo recuerdo, sin embargo, ha llegado hasta nuestros dias.

21-12-02. Nota del moderador. La votación para elegir a los dos cónsules del Foro de Debate para el año 2003 ha finalizado. Los foristas y los legionarios han emitido más de 4.000 votos que otorgan a Joaquín Acosta el consulado senior y a Caesaris Puella el consulado junior. Los resultados pueden verse en VOTACIÓN CÓNSULES 2003. Como moderador del Foro, es una satisfación personal que los dos cónsules del año entrante hayan sido elegidos precisamente por sus participaciones en este debate sobre la Conjuración de Catilina, debate que es, tanto en frías cifras como en cálidos sentimientos, la joya de la corona de este Foro. Todos los que han participado en este debate deben sentir como propio el calor de nuestros miles de lectores que premiando las especiales cualidades o la simpatía que sienten por de dos de ellos en concreto han premiado, por encima de todo, la extraordinaria calidad de este debate cuyos textos han sido materia de examen en varias universidades y que está considerado como un auténtico modelo en cuanto a debate histórico se refiere. Enhorabuena a todos y felicidades.

21-12-02.De: Patricia A.L. Mi más emocionada enhorabuena a los dos nuevos cónsules, como dice Mr Hyde es una satisfación muy grande saberte parte de algo que ha movido a más de dos centenares de miles personas hasta aquí. Este debate ha sido lo mejor que me ha ocurrido en la vida, gracias a él disfruté de una ventana abierta a la frescura conociendo a personas maravillosas. Mis más cariñosas felicitaciones a todos.

21-12-02.De: Patricia A.L. Respuesta a Oliver Soto. Mis más cordiales saludos, Oliver. Sigo tus reglas para este mensaje, olvidémonos de lo moral y lo ético y centrémonos en lo estrictamente político. En primer lugar, es justo recordar que las proscripciones que mencionas las inventó Lucio Cornelio Sila, el sanguinario paladín del partido optimate que tan simpático les resultaba a esa vil casta de usureros enriquecidos con la sangre del pueblo derramada en la defensa de una patria que por negarles hasta les negó la misma tierra que con sus vidas habían defendido. Pero creo que tu discurso tiene una grieta más grande que la del odioso Prestige: Si Marco Tulio tenía "pruebas irrefutables" de la culpabilidad de los acusados, ¿por qué necesitó que Lucio Sergio abandonara Roma para poder convencer a los demás de su participación en la conjura?. Desde el 21 de octubre, fecha en la que Marco Tulio le denuncia en el senado, a la noche del 8 de noviembre, en la que Lucio Sergio abandona Roma transcurren dos semanas en las que nada está claro, ni siquiera el pretendido atentado contra Marco Tulio. Tras eso Lucio Sergio se convertirá en la encarnación del demonio, capaz de arrasar Roma y asesinar a todos sus habitantes. Si Octavio no hubiera manipulado los archivos tanto personales como oficiales que conservaba Cayo Julio sabríamos, entre otras muchas cosas por qué Cayo Julio visitó las ciudades del norte de Italia como dice mi queridísima Cristi y por qué todo un ejército se alistó para combatir el poder establecido en Roma, pero lo único que tenemos son los relatos de Cayo Salustio y de Marco Tulio que no nos aportan casi nada. Hoy en día sería de enorme importancia conocer hechos que a nuestros antepasados hubieron de parecer triviales o que sencillamente no eran políticamente correctos. En cualquier caso vuelvo a formular mi pregunta sobre las presuntas pruebas. ¿Por qué el senado no consideró a Lucio Sergio un traidor? sencillamente porque tales pruebas no existían. Feliz navidad a todos.

21-12-02.De: Pantócrator. Enhorabuena a los dos flamantes cónsules que han conseguido mantener la tensión del debate tan brillantemente. Lago me ha explicado que Acosta publicará este mismo fin de semana otro capítulo sobre Alejandro que seguro tendrá el mismo éxito que los precedentes y también acabo de conocer el proyecto conjunto que traman Lago y Caesaris sobre el entorno de César. Espero estas nuevas aportaciones para calmar mi sed en nuestra querida taberna del Subura. También quiero reflexionar un punto que parece tiene enfrentados a los dos amables partidos que disputan dialecticamente en este augusto senado. Quisiera hacer hincapié sobre un aspecto de la obra de Cicerón y es que éste jamás pretendió que fuera histórica. Pretender ensalzar o denigrar la obra de Cicerón tomando como base tanto su objetividad como su historicidad es un desatino que no comparto obviamente. Quedémonos pues con el Cicerón excelente escritor y leamos su obra como lo que es, pero no saquemos de quicio sus intenciones, repito, ni para un lado ni para otro. Cicerón nunca escribió como historiador, por lo que es injusto medirlo como tal, sea para bien o para mal.

25-12-02.De: Caesaris Puella. Cónsul junior del Foro. Respuesta a TODOS (La salvaje hondera, con los ojos llenos de lágrimas y embargada por la emoción, deja su honda a un lado para cubrir de efusivos besos y abrazos a todos los quirites virtuales). ¡¡¡MUCHAS GRACIAS, FRATRES!!! Gracias, gracias, de verdad. Para mí es muy emocionante que os hayáis fijado en mi incorregible personita humana y me hayáis concedido el honor de compartir consulado con alguien de la talla personal y cultural de Joaquín Acosta. También quiero agradecer los mensajes de apoyo a mi "César y las mujeres", pues mis buenas intenciones de entretener a todos los conciudadanos virtuales se han visto cumplidas con creces. Gracias a todos los partícipes en este foro de debate, por aportar un ladrillo a esta construcción faraónica que cada día se eleva un poquito más; gracias, Pantócrator, por tus amables palabras: que "el guardián de la ortodoxia" haya posado sus seductores ojos en mí es un orgullo; gracias a mis hermanitas Patri y Cristina por estar siempre ahí, para lo bueno y para lo malo, haciéndome sentir tan querida como yo les quiero a ellas; gracias a Esmeralda, por ser tan adorable. Y el más profundo agradecimiento y el más cálido beso para mi colega de consulado, el inigualable Joaquín, que tuvo el detalle, además, de dedicarme un capítulo de su magnífico trabajo sobre Alejandro Magno, demostrando que también hay un Grande en Colombia. Gracias a todas esas personas que, sin tomar parte directamente, se dedican a leernos y participar con nosotros en nuestras filias y fobias, en nuestras opiniones, en nuestras controversias. Y sobre todo, sobre todo, gracias a mi procónsul Lacus, que es quien ha dado vida a todo este universo maravilloso, además de hacer posibles otras muchas cosas. La salvaje hondera en breve volverá a las andadas, pero hoy se pone al descubierto frente a todos (je, je, je... una, que siempre ha sido un poco exhibicionista) , y se compromete a desempeñar sus funciones de consulado lo mejor que sepa. ¡Ah!, y por cierto... ¡¡FELICES FIESTAS A TODOS!!. Que disfrutéis de las Saturnales y del Año Nuevo cometiendo todos los excesos posibles (siempre dentro de la legalidad, claro). Ave atque vale!

25-12-02.De: Isabel Arroyo. De nuevo me uno al senado para expresar mi entusiasmo por el resultado de la votación que lleva a una mujer (y nada menos que esta mujer) a la silla curul junto con el siempre brillante Acosta. Enhorabuena a ambos y mis mejores deseos en el nuevo año que pronto comenzará para todos mis colegas senadores.

25-12-02.De: Isabel Arroyo. Respuesta a Cristi PSB. me temo que no he entendido bien tu mensaje. ¿Quieres decir que César visitó las ciudades etruscas porque sabía que iban a rebelarse?. César volvió de Hispania recorriendo Italia porque en esa fecha no se podía navegar o porque le apetecía hacer un viaje, pero de ahí a pensar que conocía una presunta rebelión me parece fantasear demasiado. Tienes mucha razón al afirmar que existía un problema latente y el desarrollo de la conjura de Catilina lo demuestra sobradamente, los recuerdos de la guerra Social aún estaban frescos y los optimates romanos seguían sirviéndose de los italianos más como esclavos que como iguales, yo creo que el que parte de esos italianos descontentos se unieran a Catilina demuestra que los italianos pretendían que fuera Roma la que diera solución a sus problemas, su mentalidad tras la guerra había cambiado evolucionando políticamente y psicológicamente hacia un estadio más evolucionado de pensamiento que por desgracia los optimates no quisieron ver. Saludos a todos.

09-01-03.De: Óliver Soto. Respuesta a Patricia AL. Precisamente acabas de dar en el clavo. Respondo a tu pregunta del ultimo mensaje ("Si Marco Tulio tenía "pruebas irrefutables" de la culpabilidad de los acusados, ¿por qué necesitó que Lucio Sergio abandonara Roma para poder convencer a los demás de su participación en la conjura?"). Y precisamente has dado en el clavo porque la genialidad de Ciceron estriba en que no tenia ninguna prueba concluyente al comienzo. Voy por partes. Ciceron conocia la existencia de la conjura de Catilina pero no podia probarla. Necesitaba demostrarlo. Para ello hizo una maniobra politica muy inteligente, que fue incitar al propio Catilina a que se decantara y que por tanto se presentara como culpable ante los senadores y el pueblo de Roma. De esta forma, haciendo caer en la trampa (quiza ya no le quedaba otra alternativa) a Catilina pudo tener la prueba definitiva de que él era el principal responsable de la conjura. Vamos, algo se cocia en Roma. Las pruebas irrefutables a las que me refiero (por lo menos asi lo fueron para el Senado que juzgo y condeno a los conjurados) Ciceron no las consiguio hasta mas tarde (son las ya tan citadas cartas y su propia confesion ante los senadores). De ahi que diga que fue una gran jugada pues sin las pruebas hizo que Catilina se descubriera él solo y con ellas (cuando las tuvo) acuso a los inculpados. Y una vez que unos y otros fueron descubiertos si fueron considerados traidores a la patria. Catilina cometio el error de todos los culpables: saber que lo era y obrar en consecuencia. Y Ciceron supo explotarlo.

09-01-03.De: Óliver Soto. Respuesta a Pantocrator. Estoy completamente de acuerdo contigo. La obra de Ciceron no nacio con vocacion de convertirse en una obra de historia. Es un discurso politico (o tratado filosofico) que no pretende sentar una postura objetiva de la historia. Por su parte, en mi postura defiendo que es un documento historico, con lo cual también es igualmente util para conocer los acontecimientos de la conjura. Es una de las fuentes que nos permite conocer los acontecimientos. Si, es cierto, estuvo implicado en los acontecimientos, como fue César quien escribio los Comentarios de la Guerra de las Galias y no por ello deja de ser testimonio. Ante ambos mantendremos nuestros reparos.

09-01-03.De: Óliver Soto. Respuesta a Joaquin Acosta. Parte I. Salve consul. Me alegra mucho tu eleccion. En esta pequeña disputa que mantenemos eso me daria el papel de oposicion en minoria, lo cual no me desagrada en absoluto. Ciertamente la gente sabe lo que elige y esta vez han hecho una buena eleccion. Continuando con el tema, y por no perder la costumbre, te contestaré ordenadamenta a todo lo que has planteado. 1) "¿Qué consideras que implica la batalla de Pistoya? ¿Consideras acertado permitir que el general o líder del enemigo se reúna con sus soldados?" La batalla de Pistoya simplemente demuestra que con Catilina no habia negociacion posible. Alguien que es capaz de organizar un ejército y romper las reglas del juego sencillamente se pone fuera del juego de la politica. He ahi la buena jugada de Ciceron. Lo que podria pensarse como desatino (la huida de Catilina) no es mas que eliminar definitivamente de una forma politica al adversario. Catilina, fuera de Roma, era tan peligroso como pudieran serlo sus soldados. Estando en Roma, sin embargo, las cosas eran distintas. La historia actual, pero también la de la antigüedad, esta llena de ejemplos de facciones minoritarias que toman el poder gracias a un "golpe de estado" (por utilizar el término actual). Y no era infrecuente que dichos grupos no fueran en absoluto mayoritarios; mas bien al contrario solian ser grupusculos que confiaban en ese golpe de mano para hacerse con el poder. Sin embargo, lo que si es raro en la historia de la humanidad es que un grupo de soldados menor en numero consiga hacerse con el poder. Ciertamente, lo que hizo Ciceron fue disminuir, por no decir eliminar, las posibilidades que le quedaban a Catilina de cualquier cosa en Roma. Por tanto considero que el consul actuo con acierto. 2) El tema de las proscripciones. Habia dos motivos para incluir a alguien en una lista de proscripcion: a) se deseaba eliminar a un lider politico o castigar a su clientela; b) se queria confiscar sus bienes. Otros elementos que caracterizaban las proscripciones son que eran largas listas y que eran inmotivadas juridicamente e injustificadas. Por el contrario las condenas del Senado no cumplen estos puntos. Entiendo que se puede considerar que fueron un medio de eliminar rivales politicos.

09-01-03.De: Óliver Soto. Respuesta a Joaquin Acosta. Parte II. La dignidad mas alta implicada fue un pretor que abandono su cargo antes de que se hiciera efectiva la condena. Las condenas, hasta lo que yo tengo entendido, no fueron acompañadas de requisacion de bienes. Se limitaron a un numero reducido de implicados. El motivo juridico era el de alta traicion contra el Estado (si reunir un ejercito no lo es, qué puede serlo?) y sî, hubo una serie de pruebas y confesiones que los senadores encontraron convincentes. Segun Ciceron, el propio César abogaba por una condena mas suave, la cadena perpetua, lo cual indicaria que hasta para él fueron suficientes dichas pruebas. 3) ¿Y es que acatar una decisión arbitraria te exime de ser arbitrario? Desde un punto de vista logico, por supuesto que si que et exime porque precisamente una decision arbitraria es un principio injustificado, pero una decision derivada es por definicion producto de la que deriva y por tanto no arbitraria (no es producto de una voluntad propia o un deseo y, en consecuencia, es no arbitraria). Pero contigo estoy de acuerdo en que hace falta dar una respuesta mas satisfactoria.

09-01-03.De: Óliver Soto. Respuesta a Joaquin Acosta. Parte III. 4) Sobre la ley de las XII tablas. Reconozco que el juridico no mi campo. Espero no meter nucho la pata. Una cosa que me salva, y que es imprescindible para comprender la justicia en tiempos de la Republica, es que ésta estaba tremendamente politizada. Aristoteles no era un romano y el sistema judicial griego no era el romano tampoco, pero su obra la retorica, junto a otras tambien del mismo corte, fueron tremendamente utiliazdas por los grandes oradores romanos. Esto quiere decir, por un lado, que les resulto util. Por el otro, que ambos compartian la politizacion de la justicia. Pues bien, en esta obra Aristoteles recomienda que las leyes se empleen como prueba en un juicio porque son un elemento mas, nunca el determinante. Es mas, da consejos de como deben emplearse las leyes en beneficio propio durante un juicio. Pues bien, la sociedad romana, si bien desarrollo un corpus juridico escrito,
baso su derecho, como la politica, en la costumbre (el mos maiorum que con frecuencia cita Ciceron en sus discursos). La costumbre era también ley. Por eso Ciceron cita en las catilinarias los ejemplos del siglo pasado en que particulares habian obrado como privados para resolver los asuntos. Estos casos constituian derecho, como la ley de las XII tablas, no lo olvido. Pero ambos eran solo elementos de juicio. De otra parte, als normas de las XII tablas si sufrieron sus modificaciones durante su existencia. Creadas en el 450-1 a.C., una de ellas, la doce creo, señalaba que estaban prohibidos los matrimonios entre plebeyos y patricios. No es precisamente un ejemplo para la convivencia, de ahi que años mas tarde esta norma fuera modificada. Asi pues el asunto es mas complejo. Si la romana era una sociedad en la cual la costumbre hacia derechoy antes se habian solucionado los asuntos de determinada manera (con los cuales podremos estar mas o menos de acuerdo, pero dichas resoluciones tambien sientan derecho), es comprensible que el Senado se arrogue estas capacidades. Y ante dos normas, una anterior y otra posterior, la posterior prevalece. No niego que tales acusaciones no tengan fundamento, claro que lo tienen, pero también considero que es necesario verlo desde un prisma mas complejo. La historiografia, al narrar brevemente el suceso de la conjura, se limita a decir que Ciceron ejecuto sin juicio previo a ciudadanos romanos.

09-01-03.De: Óliver Soto. Respuesta a Joaquin Acosta. Parte IV. Hay mas detras. Fue el Senado quien tomo la decision. Ellos fueron encontrados culpables y la pena no escandalizo a Roma. Las filas de Catilina no se vieron mas nutridas ante las atrocidades del Senado, sino que mas bien ocurrio todo lo contrario. 5) La razon de Estado. Estoy de acuerdo en lo que expones. Yo mismo, al proponer el tema, tenia mis reparos, pero he creido conveniente abrir el tema por esa via. Yo siempre he tenido una tendencia a opinar que la democracia por si sola valia (extrapolo un poco, permite la digresion), para combatir esta amenaza. No comparto sus medios, los deploro, pero sin embargo me queda una duda, la del estadista. Hay grupos con los que no se puede negociar porque simplemente son una negacion de nosotros mismos. Qué hacer ante ellos? Desde un punto de vista ético es completamente deplorable, pero desde un calculo de beneficios y costes es mas dificil calibrar. Expongo un tema que considero analogo. Antes de la invasion de los romanos los celtas eran libres. Dentro de esta concepcion de libertad estaba la propia capacidad de hacerse la guerra entre ellos continuamente, sin cesar (bonita imagen e ironia la que me ha salido). La invasion de César supuso un millon de muertos y otros tantos esclavos, pero al final la Galia, pasado un siglo, fue una provincia floreciente, mucho mas de lo que nunca hubiera sido de continuar la forma de vida celta, una negacion del progreso. Qué decidir? Reconozco mi duda y mi ignorancia al respecto. No es facil sostener la balanza cuando tantas vidas estan sobre los pesos.

05-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a la familia forista y al moderador. Cordial saludo, amigo de toooooda la vida. Sinceramente, espero que haya disfrutado sus doradas vacaciones en el caribe, con las dos modelos rusas que le envié. (No se preocupe estimado amigo, no pienso revelar el origen del dinero con el cual usted pudo financiarse semejantes vacaciones doradas, taaaan merecidas, por cierto) Sólo permítame agradecer en público sus buenos oficios para mi elección como cónsul senior. Que este sea su año, y el muy ilustre Catón y demás hombres de pro sean justamente revaluados en esta web (Esto de la política corrompe amigos, no lo intenten en sus casas) Muy justo que Baal y el resto de deidades del siempre sacrosanto panteón púnico hayan enviado al malvado J. I. Lago los inconvenientes odontológicos justamente padecidos por este pérfido cesarista.   Y a la familia forista, decirle que sólo me resta aunarme a lo expresado por mi querida compatriota macedonia (felíz año Patricia, a tí y a todos los tuyos) en lo referente al maravilloso aporte que ha representado esta web en mi vida. Es inmenso el honor que personas tan maravillosas me han conferido. Gracias. Sinceramente, espero estar a la altura de la confianza depositada por los seres humanos que mediante la espontánea muestra de afecto hacia este afortunado yaunna, han decidido entonar a un mismo compás el himno a la victoria, por la consecución de la paz y riqueza para todos los miembros de la familia humana. Que Dios los bendiga por ello. Sólo me resta pedirles que hoy, luego de leer estas líneas, musiten una breve plegaria mediante la cual soliciten que el mundo hispano obtenga el sueño vivido por cierto bárbaro macedonio y tirano romano. Pelear por tal sueño, y lograr que la vida nos encuentre luchando por él, es la mejor manera de rendir homenaje a los héroes a los que me refiero. Pese a que ya estamos en las calendas de febrero, no puedo menos que desear que el 2003 sea el año en que los hermanos que comparten la misma lengua, ética (cuando no la misma fe) y sabe Dios cuantas maravillas más, que el 2003 digo, sea el año en que los hermanos se acerquen al sueño anteriormente mencionado. Es posible. Por César y Alejandro que es posible. Un abrazo, y un próspero 2003, hermanas y hermanos de esta noble causa.

05-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a la cónsul más sensual de toda la historia de Roma. Querida y admiradísima colega consular, gracias por tenerme en cuenta en tu discurso inaugural. Debido a tu justificadísima victoria en las elecciones consulares, este año los augurios no han podido ser más positivos, más fastos. Todo apunta a que tu carrera política ha de ser tan fulminante como la del mismísimo Cayo Mario. Roma pues, queda en buenas manos. Muy justas las palabras que nuestro estimado y admirado Pantócrator te dedica. No sólo es el incorruptible guardián, sino uno de los mayores caballeros con los que cuenta esta web. Y en lo referente a tus exageradas, inmerecidas y bondadosas palabras hacia este afortunado macedonio, te confieso que lo bueno que puedas ver en mí se debe a la tierra que me vio nacer, y que alberga a personas tan valientes y resueltas como los romanos que se enfrentaron a Aníbal. Bueno, y será vencer la resaca producto de las saturnales, y hacerme sentir como cónsul, o de lo contrario la honorable parroquia, con justificadísimo motivo recordará este año como el de Caesaris y Puella, tal como aconteció con cierto romano. A la honorable senadora Isabel Arroyo le agradezco sus magnánimas palabras, y finalmente mando un cordial saludo a J. I. Lago, el impenitente cesarista que a pesar de sus propios problemas y dolores de cabeza, propios de cualquier mortal, generosamente sigue efectuando esfuerzos hercúleos para mantener y seguir engrandeciendo esta Roma virtual que se caracteriza por compartir sus inmensos conocimientos con el resto de legionarios, para que terceros (como es mi caso) se lleven los créditos. Así como Alejandro es un Prometeo de la historia, el infatigable madrileño es un Prometeo de la literatura histórica web, cuya admirable obra ha inspirado y con toda probabilidad seguirá inspirando a los futuros cultivadores de este nuevo género. Es importante que los legionarios apoyemos su grandioso y enriquecedor trabajo, y le hagamos sentir con obras y gestos efectivos que no está solo en su generoso y valiente empeño, pues construir no es tan fácil como denigrar. Bien vale la pena que reflexionemos sobre ello. Un abrazo, y gracias.

05-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a Óliver Soto. Parte I. Salve, líder de la oposición. (La cual espero, no sea tan implacable como la que tuvieron que afrontar Mario y César) Muchas gracias por tus nobles palabras, las cuales te enaltecen. Entrando en materia, hay que anotar que la batalla de Pistoya aconteció -entre otras cosas- debido a que Catilina pudo reunirse con sus tropas. Evidentemente los acontecimientos verificados habrían acaecido de una manera muy diferente si Cicerón en vez de haber ejecutado a unos acusados, hubiese procesado a Catilina, en vez de dejarle abandonar Roma. Fue el propio Cicerón quien permitió que Catilina estuviera en condiciones de "romper las reglas del juego" al punto de llegar a plantear batalla, cuando todo pudo resolverse de una manera muy diferente, y respetando las garantías imperantes, aún las del propio Catilina. Esto hubiera legitimado el régimen, y en consecuencia se hubiera fortalecido. La historia antigua y actual no sólo está llenas de golpes de estado, sino igualmente de regímenes reaccionarios que, a la caza de brujas, hace que justos sean tratados como si fueran pecadores. Que Catilina sea culpable, no demuestra que los acusados de complicidad sean igualmente condenables. Y quiero enfatizar lo dicho en tu última intervención, pues creo que has dado en el clavo de uno de los aspectos claves de este episodio histórico: Estamos de acuerdo Oliver, en que durante el consulado de Cicerón, la facción optimate eliminó a más de un adversario. Otra cosa será establecer si dicha eliminación fue legítima. Cicerón al detentar su SCU podía hacer lo que se le viniera en gana, inclusive ejecutar ipso facto a Catilina, ahorrarse la batalla de Pistoya, y unas cuantas vidas también. Por qué no lo hizo entonces? En tu última réplica a Patricia AL lo esbozas: porque Cicerón carecía de pruebas que sustentaran sus acusaciones. Al permitir que Catilina huyera, la noticia de que éste marchaba al frente de sus ejércitos daría cierta solidez a Cicerón. Pero tal solidez es sólo aparente. Si el peligro era Catilina y sus tropas, tal peligro estaba afuera de los muros de Roma. Y Cicerón conjura tal amenaza ejecutando a individuos que estaban ADENTRO de las murallas. Por qué, si sabemos que el arpinate no era ningún tonto? Por que eliminó al adversario. Pero ojo Oliver, no fue Catilina el eliminado con las ejecuciones, sino unos acusados.

05-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a Óliver Soto. Parte II. La prueba esgrimida por Marco Tulio eran las tropas de Catilina. Es como si se considerara que Pericles participó efectivamente en la talla del Zeus Olímpico por el mero hecho de ser amigo de Fidias. La relación con un autor no te convierte automáticamente en coautor. Pero es cierto, Cicerón eliminó políticamente a más de un adversario. Es una realidad que no se debe perder de vista a la hora de analizar estos hechos. En cuanto a lo de las dignidades de los ejecutados, esto se debe a que gracias a Sila la facción optimate quedó sin líderes de alta categoría. En lo referente a la "decisión derivada" como causal de exoneración del cargo de arbitrariedad, recuerdo que es el mismo argumento con el que se defendieron los nazis procesados en Nüremberg. Y con todo, tu defensa contradice la tesis del mismo Cicerón, qiuen reconoce que el SCU le daba poderes omnímodos. No hay que confundir la concesión de facultades con la imposición de órdenes, pues no es lo mismo decir "haga esto o aquello" que "por favor, sálveme!" que según Cicerón fue lo que le dijeron los senadores. Así pues, Marco Tulio contaba con un marco de acción (según él) ilimitado para salvar el régimen. En consecuencia, no habría lugar a decisión derivada, pues el como, la manera de enfrentarse a Catilina la estableció él, más o menos como se lo manifestaste a Patricia. Así mismo, es importante resaltar que si se cae el árbol se caen las ramas; tal es la naturaleza del principio de subsidiariedad, por el cual lo accesorio sigue la suerte de lo principal, por lo que la solidaridad consciente con un régimen arbitrario implica que eres igualmente arbitrario. Lo otro es hacer lo que hizo Poncio Pilatos, al menos cuando eres cónsul y te sacas de la toga el SCU. En cuanto a la politización de la justicia en la época de Cicerón y la influencia de Aristóteles, aciertas al manifestar que el maestro de Alejandro Magno hizo más de una propuesta sensata para neutralizar la politización de la justicia. En su "Política", el estagirita ya sienta las bases de la teoría tripartita del poder público, ni más ni menos. Partiendo de semejantes aportes, los romanos  instituyeron el consulado, el senado y los diferentes tribunales. En lo referente a las leyes, Aristóteles dice que son "lenguaje social", es decir la expresión de las concpeciones compartidas por el conglomerado social acerca de lo bueno y lo malo, lo que debe permitirse y prohibirse.

05-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a Óliver Soto. Parte III. Y principalmente, que la ley es un medio del que se sirve el Estado para regular las diferencias inherentes a los individuos. Pero al mismo tiempo, el maestro de Alejandro advirtió que las leyes deben estar subordinadas al fin último de cualquier sistema gubernamental, el cual es el de permitir la realización plena de la naturaleza humana. Así las cosas Oliver, para Aristóteles la ley y el gobierno son meros instrumentos, que deben estar al servicio del hombre: "Una cosa al menos es evidente: que las leyes deben establecerse de acuerdo con el régimen. Y si es así, es claro que las leyes que están concordes con los regímenes rectos son justas, y las concordes con los desviados no son justas." Así pues, desde  la época de Aristóteles era evidente que ley y justicia no son sinónimos. Lo anterior es igualmente aplicable para la costumbre. Ahora bien, en relación con la prevalencia de una norma posterior sobre una anterior, es igualmente importante recordar que este principio es aplicable tratándose de normas de la misma jerarquía. Así como la orden posterior de un cabo no modifica la de un general, una norma de jerarquía inferior no puede modificar una superior, así la primera sea posterior en el tiempo. Habría que ver si las leyes de los optimates debían considerarse tan sagradas como las de las XII tablas. Ya desde la época de Aristóteles (y antes) se sabía que ningún cuerpo estatal que obrase arbitrariamente era propio de un régimen justo. Si el episodio Catilina no escandalizó a Roma, porqué Clodio y César se pudieron valer de él? Y finalmente, me referiré a la razón de Estado. En lo que expones sobre la democracia, antes de Aristóteles se sabe que el fin no debe sacrificarse para preservar los medios. Esto va igualmente para el bien común, el régimen y la ley. De hecho, tu hilo argumental sobre la democracia me ha dado una idea para futuros trabajos que por ahora están peor que crudos. Pero que conste: en una sociedad esclavista, sexista y con muchos "istas" más, mal podemos asimilarla a la democracia contemporánea, pues ni siquiera Atenas se acercó ni remotamente. Ya hablar de Roma... Los aliados eran esclavos de facto, tal y como lo expuso Isabel Arroyo. Las provincias, estaban llenas de Verres. Y ni siquiera en la propia Roma había bienestar.

05-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a Óliver Soto. Parte IV. Y la casta optimate, aferrada a sus privilegios prefería inventarse mecanismos jurídicos para aniquilar a las voces que clamaban por las imprescindibles reformas, mientras Roma misma se salvaba del odio qie el mundo de aquel entonces sentía hacia ella gracias a sus legiones, no a su facción dominante. No creo que el caso de la guerra de las Galias sea análogo, por varias razones: el contexto galo (en Relación con Roma) es externo, mientras que el asunto Catilina fue interno. En la antigüedad, en la guerra no había ni garantías sociales a respetar, ni tribunales competentes para juzgar los excesos cometidos, ni siquiera en el plano teórico, pues los más reputados sabios a lo sumo condenaban las guerras "fratricidas" y con un criterio mucho más laxo que el de los pensadores sensatos de nuestros días. En la Roma de Cicerón, por el contrari,o ya se habían desarrollado los objetivos, principios y hasta mecanismos jurídicos que salvaguardaban determinados derechos ciudadanos. En suma Oliver, es forzoso concluir que durante la guerra de las Galias César no violó ninguna norma vigente en aquel entonces referida a su ejercicio como procónsul para con los celtas. Por el contrario, respetó una serie de preceptos que aún hoy son letra muerta en la mayor parte del globo, y que sería maravilloso que los diferentes grupos beligerantes respetaran. Cicerón en relación con las garantías jurídicas imperantes en la época, son otra cosa. Cada norma tiene un contexto, un espacio y una época en la cual tiene que aplicarse. Así como es inadecuado analizar un caso "civil" de acuerdo con normas militares, es igualmente inadecuado juzgar el consulado de Cicerón (en Italia) de acuerdo con los parámetros aplicables a la de las guerras de las Galias (ocurridas precisamente en las Galias) Las acusaciones de Catón contra César iban en un sentido similar, pero carecían de cualquier solidez jurídica en el tiempo y el espacio de aquella época. Saludos.

09-02-03.De: Carlos J. Pacheco.   Respuesta a Óliver Soto. Parte I. Supongo que hoy en día es imposible saber con total certeza si las pruebas que se aportaron para demostrar la necesidad de la ejecución inmediata de los conjurados, negándoles el derecho de apelación al pueblo, eran suficientes o no. Yo ante la duda me inclino porque no era necesaria la ejecución inmediata. En cuanto al ejemplo que pones de Al Capone, por supuesto que la pena hubiera sido distinta, pero debido a que el bien jurídico protegido hubiera sido distinto. En cualquier caso la pena debería ser conforme a Derecho y si no sería ilegítima. El Derecho es lo único que pude legitimar el uso de la violencia por parte del estado y no las decisiones arbitrarias del político de turno porque además de ser la manifestación de la voluntad popular, es la única garantía que tienen los ciudadanos frente esas decisiones. Por tanto en este tipo de cuestiones legitimidad y licitud van de la mano. El Derecho está mucho más presente en la sociedad de lo que das a entender porque precisamente su función es regularla y salvo en los usos sociales y los deberes morales lo encontramos en casi todos los ámbitos de la misma. Concretamente en las altas esfera su presencia es aún más necesaria porque todo poder lleva a la corrupción y los poderes absolutos a la corrupción absoluta. ¿Es prudente que un político sea el único control sobre si mismo?. ¿No equivaldría esto en muchas ocasiones a poner a la zorra a cuidar las gallinas?. Si hoy en día existen problemas de corrupción política a pesar del Derecho imagínate como sería la cosa sin él.  Te equivocas de pleno con el ejemplo que me pones sobre el reglamento ilegal. En España no caben los reglamentos ilegales dentro del ordenamiento jurídico porque el reglamento es una norma jurídica de rango inferior a la ley y eso contradecería el 9.3 CE que establece el principio de jerarquía normativa. Los tipos de reglamentos por su relación con la ley son los ejecutivos, que la desarrollan y los independientes, que  regulan materias no reguladas por las leyes y que carecen de reserva de ley siendo por tanto alegales y no ilegales. En cuanto al reglamento de necesidad hoy en día tiene una consideración más próxima al acto administrativo y supongo que sabes estos pueden ser impugnados tanto por la vía administrativa como por la contenciosa.

09-02-03.De: Carlos J. Pacheco.   Respuesta a Óliver Soto. Parte II. Tampoco es acertado el ejemplo que pones de la riada. El que se expropien determinadas propiedades en caso de urgente necesidad está regulado por la Ley de expropiación forzosa. Por tanto no estás hablando de una situación ilegal. Que la ley le conceda a las AAPP (administraciones públicas) un margen de arbitrariedad en determinadas ocasiones no quiere decir que esa arbitrariedad sea absoluta. Por otro lado el que propiedades privadas puedan ser expropiadas en casos de urgente necesidad o incluso sin que exista esta no tiene nada que ver con el ámbito penal o con el sancionador administrativo. Además olvidas que el 103.1 CE establece que las AAPP deben estar sometidas a la ley. Incluso aunque sea una solución posible a un problema, el poder político no debe separarse nunca del Derecho en su actuar porque si lo legitimas para vulnerar éste en algunas ocasiones ¿para que no lo estarás legitimando en lo sucesivo a la hora de saltárselo y como lo frenarás en el caso de que no persiga el bien público?. ¿Con guerras civiles?. El respeto al Derecho es la base de la estabilidad de un estado y en el caso de Roma también debía serlo. En Roma no mandaba el respeto al Derecho sino los intereses de los más poderosos y esa fue la razón de que el siglo I AC fuera tan turbulento. La razón de estado no es otra cosa que el argumento del político que quiere hacer las cosas como le da la gana y el Derecho no se lo permite. No debe ser nunca  calificada de legítima. Si se deben tomar medidas excepcionales para situaciones excepcionales debe ser el Derecho el que las regule y el que ponga en mano del político los poderes oportunos para solucionar el problema al mismo tiempo que sirve como límite de su actuar. La razón de estado no legitima nada y si las leyes no son las adecuadas deberán reformarse que para eso también hay mecanismos previstos, al igual que los había en Roma. La cuestión no es sólo si los conjurados eran o no un peligro, sino también si ese peligro era lo  suficientemente grande como para hacer necesaria esa ejecución sin juicio. El derecho a la vida es el más importante pues es el presupuesto de todos los demás que sin él no pueden exitir. Por ello se debe ser aún más escrupuloso en este tema que si se tratara de otro derecho cualquiera.

09-02-03.De: Carlos J. Pacheco.   Respuesta a Óliver Soto. Parte III. En cuanto al tema de las clases sociales estamos de acuerdo en que no eran herméticamente cerradas. Cierto es que el SCU no estaba para proteger a determinadas clases sociales, pero no es menos cierto que salvo en una ocasión el SCU (que yo sepa) se usó para proteger los intereses de algunos equiparándolos a los de Roma y ejemplos de ello se han puesto en el debate en multitud de ocasiones. Otra cosa es que la finalidad de la norma fuera la de defender a Roma, por lo que como norma no era ilegítima, pero el asunto su uso fue ilegítimo y que hubiera precedentes de ese tipo de usos no convierte en legítimo el de Cicerón. Que el Senado respaldara la decisión de Cicerón no le da legitimidad a su proceder aunque no fuera él el único responsable. Recuerda que el Senado de Roma era un órgano de gobierno permanente que representaba a la nobleza y a la nobilitas, no al pueblo. Dices que el pueblo aceptó la actuación de Cicerón. ¿Cómo puedes saberlo?. ¿Que tiene que ver que se entristecieran o no (suponiendo que así fuera) si lo fundamental no era su estado de ánimo sino su consentimiento?. ¿No hablabas de levantamientos populares?. Y precisamente para saber si estaban conformes o no era necesaria la apelación al pueblo. Además, a los romanos les horrorizaba la ejecución de un cives. Otra cosa era en un campo de batalla o bajo las órdenes de un general cuyo imperium en tiempo de guerra comprendía también el ius vitae et necis sobre los soldados. En cuanto a las condiciones en que se desarrollaría el juicio es cierto que los derechos de los conjurados no se defenderían tan bien como hoy, pero es que el juicio en si ya era un derecho del que se les privó. Además, supongo que coincidirás conmigo en que entre no tener ninguna garantía y tener pocas es mejor lo segundo. Al final todo depende de si las pruebas demostraban con suficiente claridad o no la absoluta necesidad de ejecutar a los conjurados de aquella forma. Tu entiendes que sí porque te fías del criterio de Cicerón y del apoyo del Senado. Para mi haría falta algo más que eso y ante la duda razonable sobre la claridad de las pruebas mi conclusión final es que el proceder de Cicerón fue ilícito y por consiguiente ilegítimo. Un saludo.

10-02-03.De: Patricia A.L. Admirados civites, en especial nuestro flamante cónsul senior y los honorables Carlos y Óliver, de nuevo regreso a un revitalizado senado y además lo hago reivindicando mi puesto de pretor que de buena fuente sé que me corresponde, pues dos eran los cónsules pero ocho eran los pretores de Roma. Como buena fémina ibera me gustaría saber en qué quedó la votación, pero la imperturbable máscara del magister no se inmuta ni ante mis sutiles encantos "las reglas son las reglas" repite cadenciosamente, así que me quedo con las ganas. Sobre el tema del juicio que nunca fue se ha planteado que la debilidad de Marco Tulio fue la que propició la ejecución-asesinato de los acusados, pero yo después de leer y releer una y otra vez todo lo escrito cada vez estoy más convencida de que la ejecución-asesinato fue en realidad un recurso mismo del sistema, que este hecho execrable obedeció a los mismos mecanismos que impulsaron el execrable asesinato de Saturnino y antes el execrable asesinato de los Graco. Perdidos en la valoración de las leyes y las situaciones no prestamos demasiada atención al hecho de un sistema que necesita defenderse eliminando a espada a los que considera peligrosos (Carlos ha escrito sobre este tema). Y en esta misma medida se incluye la valerosa y honorable proposición del gran Marco Porcio de entregar cargado de cadenas a Cayo Julio a los germanos. De hecho, en el capítulo sobre Farsalia de esta web podemos leer un párrafo de los Comentarios de la Guerra Civil en el que Cayo Julio describe cómo los adláteres de Pompeyo discutían sobre cuál de ellos sería Pontífice máximo tras la batalla, lo que supone evidentemente que "esperaban" que Cayo Julio no siguiera vivo tras ella, bien porque cayera combatiendo, bien porque estos valerosos y honorables optimates le clavaran valientemente su espada, eso sí, una vez se lo presentaran cargado de cadenas. Este sistema que funcionaba alimentándose de sangre fue combatido por un hombre que no necesitó asesinar a ningún romano para hacer que el suyo funcionara. ¿O es que acaso a Cayo Julio no le fueron presentadas conjuras con pruebas más sólidas que las que en este debate nos ocupan?.

11-02-03.De: Isabel Arroyo. De vuelta al senado después de la remodelación efectuada por el magister, remodelación que no es perceptible en la curia a simple vista, pero el magister dice que ahora los cimientos del edificio son mejores y a su pericia arquitectónica me remito. La verdad es que se respira otro aire por aquí, más sereno y apacible, lamento la pérdida de algunas famosas foristas, que en el caso de nuestra cónsul junior espero sea sólo temporal, al menos en lo que a su condición de forista se refiere, pero como bien sabe el magister que ahora se vanagloria de ser pretor urbano, aquí estoy yo dispuesta a ocupar el puesto que haga falta, sustituyendo ausencias por importantes que sean de la mejor manera, siempre con tu permiso y jugando limpio, con la confianza que hemos inaugurado tú y yo. Querida y admirada Patri, tienes la belleza de Afrodita y la inteligencia de Venus (eso creo que es del cónsul senior, el inigualable Acosta) y además tienes toda la razón en tu comentario, yo siempre he pensado que la crisis desatada tuvo como efecto la creación de una atmósfera de histeria colectiva que bien pudo contagiar a la mayor parte de la curia, pero que no encontramos en Cicerón, Catón o César, de hecho Salustio señala que César convenció a los senadores de la inutilidad de las ejecuciones hasta que Catón invocó el miedo, que fue lo que precisamente llevó a los padres conscriptos a cambiar de chaqueta con la mayor rapidez. Esa invocación del miedo afectó psicológicamente a la plana mayor del senado como un estímulo eléctrico afecta a una cobaya, siendo la causa principal de su variación tanto de pensamiento como de comportamiento. Admito tu discurso sobre el sistema, pero creo que hay otras causas psicológicas importantísimas que pueden apoyar tus argumentaciones. Mis saludos a todos, mis queridos conciudadanos.

17-02-03.De: Patricia A.L. Respuesta a Isabel Arroyo. Gracias por tus elogios, pero como ya nos conocemos te advierto que tienes ante ti un muro macedonio en "todos" los sentidos, querida Isabel. No te preocupes por ningún "puesto" porque están todos bien cubiertos, ya me ocupo yo de ello, como por otra parte ya bien sabes. Me consta que tu sugerencia ha sido apuntada puesto que estoy escribiendo este mensaje con el praetor urbanus sentado junto a mí tan feliz y satisfecho (y recalco lo de satisfecho), saboreando sonriente su mojito. No considero la aplicación de la psicología colectiva en este caso ni en ningún otro, querida Isabel. Que se desató un clima de histeria colectiva es cierto, y que Cayo Salustio relata una sesión del senado en la que los patres se dedican a cambiar de toga también, pero el asesinato de los acusados, inocentes hasta que no se demuestre lo contrario y el verdugo estrangulador no es quien para demostrar nada, no se debió a una "conciencia colectiva" sino a un plan determinado de la cúpula optimate cuyo fin no era asegurar legalidades corrompidas sino evitar el testimonio de los acusados en juicio público ante las centurias. Ésa es la verdadera cuestión que llevó a los acusados a la infame muerte en el Tullianum y no otra, al menos eso considero yo, aunque el pretor urbano de este año tiene sus objeciones, pero como el ordenador es mío, esperaremos a que vuelva a su casa (esta noche seguro que no) para que nos amenice con su respuesta. Por cierto, que no salga de aquí, pero como cotilleo de mujer enterada que soy advierto que el magister tiene intención de publicar una serie de cuadernos sobre la guerra antigua. Besos.

17-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a Patricia A.L. e Isabel Arroyo. Parte I. Mientras la oposición y sus líderes alistan sus argumentos, aprovecho la pausa, aumentada por la ausencia de la flamante y admirable cónsul junior, para referirme a las intervenciones de las honorables senadoras: efectivamente, padres conscriptos y ciudadanos de Roma, lo acontecido durante los oscuros y misteriosos hechos pobremene narrados, relativos a la conjuración de Catilina y sus supuestos cómplices ejecutados, gracias a los poderes extra sensoriales y admonitorios de Marco Tulio que, cual versión primigenia de Nostradamus, logró leer las mentes de los ejecutados, y así adivinar sus satánicos proyectos de arrasar con la misma Roma. Gracias a semejante capacidad, superior a la de la misma Juno Admonitora , el "salvador de la patria" legitimó su acto "preventivo", citando una serie de pruebas cuyo mérito demostrativo ha sido analizado en sesiones anteriores. Bien vale la pena ahora, decantar los aspectos magistralmente mencionados por las Honorables Patricia e Isabel: el empleo del SCU como herramienta para mantener el poder y eliminar a la oposición bajo un engañoso manto de legitimidad. Sabemos que las pruebas mencionadas por Marco Tulio observan una pobreza patética en lo que a su mérito demostrativo se refiere. Sabemos que su hábil argumentación del peligro inminente es una falacia encaminada a justificar la violación de leyes proferidas por los mismos dioses. El asunto ahora a decantar es: Por qué? Yo diré una de las muchas razones que bien vale la pena denunciar en el presente foro, senadores y ciudadanos de Roma: TIRANIA!!! Esta simple palabra es la respuesta más adecuada a los geniales
planteaminetos de las senadoras a quienes contesto en la presente intervención. Podrá parecer que mi alegato se encuentra fuera de contexto. En primer lugar, porque el gran Platón nos enseñó que la tiranía en realidad es una degeneración de la monarquía, la cual a su vez fue erradicada de Roma por los notables tatarabuelos de algunos de los más esclarecidos miembros de la casta optimate. Esto se debe, hijos de la loba, a que Platón hace una labor clasificatoria que satisface su espíritu idealista, pero lo más importante a tener en cuenta, aristocrático y por lo tanto reaccionario. La tiranía no es un asunto de número de gobernantes, sino de abuso del poder y violación flagrante de las garantías sociales y ciudadanas.

17-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a Patricia A.L. e Isabel Arroyo. Parte II. La tiranía no es sólo contra los buenos ciudadanos, o los más notables. También es tirano el cónsul o grupo de senadores que atenten contra losciudadanos "depravados". Más aún quirites y padres conscriptos, hay que abrir mucho más los ojos y oídos cuando los "amigos del bien" ejecutan sumariamente a los "enemigos públicos". No es gratuito que los adversarios peligrosos del régimen generalmente tengan una terrible, pero probablemente exagerada leyenda negra que pesa sobre sus asesinados y silenciosos hombros. No hay que olvidar, pueblo de Roma, que los muertos -al igual que los ausentes- no hablan, y que por lo tanto se encuentran en incapacidad de contradecir las acusaciones que sus enemigos políticos lanzan sobre ellos. Sabemos de la depravación que caracterizaba a individuos como Catilina o Clodio, gracias a sus enemigos políticos quienes curiosa, pero evidentemente, son los buenos del paseo. Sabemos que Saturnino era un trastornado mental, principalmente gracias a los mismos que aplaudieron su muerte. Desde este augusto recinto, padres y ciudadanos de Roma, yo digo que la única razón por la que los Gracos y César no tienen sobre sus apuñalados cuerpos el mismo hedor que la apestosa memoria de Catilina y Saturnino, se debe a las más grandes matronas que haya tenido Roma: las majestuosas Cornelia y Aurelia. Es gracias a estas dignas y valientes féminas que la propaganda optimate no logró el mismo resultado que con el resto de "demagogos" enemigos de tal mafia clasista. Sabemos que Mario terminó sus días en la demencia, y que César era extravagante y según los optimates, depravado. Yo pregunto, ciudadanía de Roma: hemos de creer en semejantes acusaciones, así sin más? No, ciudadanos de la más notable de las urbes. El gran pecado de Saturnino, Catilina y Clodio fue el de cuestionar el estado de cosas. Que no sean los maridos ideales, ni los más recomendables individuos para el cargo de guardián de las Vestales, no permite que sus denuncias contra los optimates sean echadas al olvido. Desde este sagrado recinto, yo digo que la leyenda negra que pesa sobre estos políticos asesinados tiene la misma naturaleza que el execrable SCU de Marco Tulio: se trata de una hábil manifestación del sofisticado aparato de propaganda optimate, encaminado a dar apariencias de legitimidad a sus medidas asesinas y dictatoriales.

17-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a Patricia A.L. e Isabel Arroyo. Parte III. Napoleón dijo algo así como que a la humanidad se la gobierna con juguetes. Yo digo que la historia oficial se hace a partir de propaganda oligárquica. Es curioso que algunos de los más depravados romanos hayan sido enemigos políticos de los optimates. Yo digo que la verdadera depravación sexual de Tiberio -tal y como lo insinúa el magíster bibliotecae- es la misma que la de individuos como Catilina o Saturnino: se dieron cuenta -por una razón u otra- que la reforma de las instituciones políticas creadas y mantenidas por los optimates era necesaria. Y coincidencialmente, tales medidas tocaban lo más sagrado de las arcas optimates. Correlativamente, los boni denuncian que tales individuos se proponen auto coronarse reyes de Roma, cuando no dicen que el objetivo es incendiar y saquear la ciudad de las siete colinas. Yo digo ciudadanía de Roma, que no debemos "tragar entero" semejantes acusaciones, más aún cuando las pruebas esgrimidas son enteramente inexistentes o manipuladas. Lo acontecido con los supuestos cómplices de Catilina tiene muchos puntos de encuentro con lo ocurrido con los Gracos o Saturnino, tal como lo apunta mi dilecta senadora macedonia. Podemos ver inclusive, que lo acontecido durante el glorioso consulado de Cicerón es la versión sutil del triste destino del propio Marco Livio Druso, y el futuro apuñalamiento de Cayo Julio César. Hoy sabemos que el proyecto de César era el de proclamarse rey de Roma, principalmente por las patrióticas exclamaciones de Bruto y el resto de optimates cuyos nombres mi mente se empeña en olvidar, quienes entonaban loas a la libertad, mientras sus togas y puñales ensangrentados, y aún humeantes, nos enseñan el verdadero significado de legalidad y justicia optimate. Yo digo padres conscriptos, que lo acontecido durante el consulado de Cicerón tiene los mismos ingredientes que los apuñalamientos anteriomente mencionados. El estrangulamiento no hace una diferencia de fondo. La legalidad tampoco. Yo digo que un tirano no sólo puede estar encarnado en un individuo, sino igualmente en un cuerpo colegiado. Y cualquier medida de un tirano será legal, ya que el tirano es quien profiere su ley. 

17-02-03.De: Joaquín Acosta. Cónsul senior del Foro. Respuesta a Patricia A.L. e Isabel Arroyo. Parte IV. En el caso de la tiranía optimate, ésta acostumbraba derramar sangre alegando legítima defensa de la patria o del orden, y afirmando a los cuatro vientos las abominaciones que iban a cometer las víctimas, tratando de crear siempre el clima de "histeria colectiva" valientemente denunciado por la senadora Isabel. A donde quiero llegar, padres conscriptos, es que los optimates fueron expertos en la implementación del método del terrorismo de Estado, por medio del cual alienaban a los espíritus débiles e indecisos, mediante la promulgación de leyes propagandísticas de sus oligárquicos intereses, al tiempo que proferían a sus adversarios políticos el más efectivo de los mensajes: "Aquí mando yo!!!".   De ahí las intervenciones tanto de Catón como Cicerón durante los hechos actualmente analizados. Un buen político es un buen actor, y más de un optimate declamó su libreto con talento durante el confuso episodio de Catilina. Aquí se mezcla tanto la personalidad de los líderes optimates, como su hábil tradición propagandística, consistente en enlodar la vida y obra de sus víctimas con mayor y menor grado de injusticia, dependendiendo de cada miembro de la oposición en concreto. Un sistema tan antiguo como la civilización misma, y que en la actualidad se sigue empleando por las castas descendientes de la facción optimate, quienes cometen los más atroces crímenes de nuestro tiempo, mediante hábiles maniobras de propaganda, tendientes a legitimar sus execrables maniobras, y captando la aprobación de los espíritus más débiles e ingenuos, tal y como en su momento lo denunciaran foristas como Livio Flores. He dicho.

18-02-03.De: José I. Lago. Respuesta a Patricia A.L. Mi querida Patri, desde la soledad de mi despacho, no tan confortable como tu dormitorio (ergonómicamente hablando), y desde mi querido ordenador, no tan potente y rápido como el tuyo, respondo a tus malas artes de mujer pérfidamente engañadora y maléfica. Como bien sabes, la votación para la elección de cónsules se efectuó a petición de los ciudadanos que deseaban votar a su senador preferido, y como ésta es una página web muy democrática el moderador, en su infinita y nunca bien alabada magnanimidad, dio curso al sufragio que debía darnos a los dos cónsules del Foro de Debate. Cierto es que si dos fueron los cónsules ocho fueron los pretores, y que de los foristas-senadores votados en los primeros puestos pueden sacarse los dos cónsules, los ocho pretores y los cuatro ediles. Además, claro quedó desde un principio que los resultados, salvo los que daban acceso a la silla curul, no se harían públicos, entre otros motivos, porque esta votación no es una carrera por ver quién se lleva más votos, ni mucho menos, sino porque al autor de esta página web le ayuda mucho a la hora de seguir construyendo este Foro de Debate conocer in situ los "niveles de audiencia" para poder ejercer más eficazmente una moderación que a todos nos beneficia. No es sólo cuestión de saber quién tiene más votos, es una herramienta utilísima para el gobierno de esta página web y así creo que lo entendemos todos, cosa que agradezco a los sabios involucrados. De todas maneras, como este asunto que tan arteramente has iniciado con tus malas artes seductoras ha calado entre algunos foristas que reclaman sus derechos, si los senadores desean ostentar sus títulos por mí de acuerdo. P.D. Ésta, como ya te he dicho, te la guardo, en público y en privado también, mi querida señorita macedónica.

18-02-03.De: José I. Lago. Respuesta a Isabel Arroyo. Mi querida Isabel, alegre y bella dama con la juventud y la prestancia de una ninfa, creo que hemos discutido algunas veces en este debate sobre la "histeria colectiva" desatada. Que hubo esa histeria es cierto, sin duda, y que fue hábilmente propagada por el núcleo duro optimate no es menos cierto. Parece que votando el asesinato de los acusados los senadores estuvieran "conjurando la conjura". Aquello siempre me ha parecido que más tuvo de aquelarre que de sesión del Senado, y desde luego, su conclusión más pareció el pregón de una misa negra que la aplicación de una ley. De ahí la importancia del juicio a Rabirio que como tan brillantemente apunta McCullough a la cabeza de las voces "discordantes" fue "eficazmente trasladado en el tiempo por un olvidadizo Cicerón". Como si además del poder sobre la vida tuviera también el orador poder sobre las mareas y los ciclos solares. Muy propio de Cicerón todo esto, muy propio. Besos, amiga y además vecina, y por las furibundas explosiones de alguna otra forista, no te preocupes demasiado, a pesar de pertenecer al exclusivo y excepcionalmente minoritario grupo de mujeres que con el paso de los años gana en belleza, elegancia y prestancia femenina, no menos cierto es que con cierta edad algunas mujeres se vuelven más irritablemente posesivas, algo que a ti por suerte no te ocurrirá hasta dentro de bastantes años.

28-02-03.De: Carlos J. Pacheco. Fe de erratas. El año de la muerte de Cayo Sempronio Graco fue el 121 AC y no el 124 AC como yo había dicho. Fue la primera vez que se usó el SCU. En la historia de Roma podemos encontrar casos anteriores de medidas excepcionales pero nunca de ese tipo.

28-02-03.De: Óliver Soto. El otro dia, leyendo el contrato social de Rousseau, encontré un apartado que puede ser interesante para el debate. No defiende mis tesis, sino que mas bien viene a rebatirlas, pero por lo menos crei conveniente que figurara para ampliar el debate por otros cauces. (Por cierto, mis disculpas a todas las preguntas pendientes, pero examenes y vacaciones no me han dejado mucho tiempo.) Ahi van, del libro 4, capitulo VI: "Este error (se refiere al exceso de nombramiento de dictadores) les hizo cometer grandes faltas; por ejemplo, la de no haber nombrado un dictador en el asunto de Catilina, pues coom se trataba de una cuestion del interior de la ciudad y, a lo sumo, de alguna provincia de Italia, dada la autoridad ilimitada que las leyes concedian al dictador, hubiera disipado facilmente la conjura, que solo fue ahogada por el concurso de felices casualidades que nunca debe esperar la prudencia humana. En lugar de esto, el Senadose contento con entregar todo el poder a los consules; por lo que ocurrio que Ciceron , para obrar eficazmente, se vio obligado a rebasar ese poder en un punto capital y que, aunque los primeros transportes de alegria hicieron aprobar su conducta, luego se le pidio con justicia cuentas de la sangre de los ciudadanos que se derramo contra las leyes; reproche que no se pudiese haber hecho a un dictador. Pero la elocuencia del consul lo supero todo, y él mismo, aun siendo romano, al preferir su gloria a la de su patria, no buscaba tanto el medio mas legitimo y mas seguro de salvar el Estado cuando el de llevarse todo el honor de aquel asunto. Por eso fue honrado justamente como liberador de Roma y justamente castigado como transgresor de las leyes. Aunque su llamamiento fuera brillante, es cierto que fue un acto de gracia".

Estás en la página 11  de este debate
Ir a las páginas  10   11   12
 

 

ÍNDICE

Foro de Debate