.LAS LEGIONES DE JULIO CÉSAR

FORO DE DEBATE

 

Debate: LUCIO CORNELIO SILA

 

25-05-01.De: Javier Molina V. Estimados amigos del foro, ¿Es impresión mía o veo el foro un poco paradillo?. Como me gusta tanto este foro propongo abrir una nueva linea de debate. Me gustaría oir comentarios sobre la controvertida figura de Lucio Cornelio Sila. En algún sitio he llegado a leer comentarios en los que se compara su carrera a la de nuestro admirado Julio César. Me parece un personaje de suma complejidad y me gustaría oir comentarios que ahondasen mas alla de la consabida tiranía que mostró en sus últimos años. Si a nuestro estimado moderador le parece bien podríamos abrir una nueva linea de debate en torno a tan señalado personaje. Un saludo a todos.

28-05-01.De: Jesús M. García. La figura de Sila es ciertamente cautivadora y más que nada poliédrica. Creo que si algún día se hiciera una película histórica de calidad sobre Roma sería el papel más interesante de todos. Debe reconocérsele a Sila el advertir en César la genialidad, y creo que el reconocer de antemano a un genio sólo está alcance de otro. César tomo buena nota de Mario, pero también le debe una buena ración a Sila. Lucio Cornelio fue un grandísimo militar, no creo que fuera como Mario, pero aprendió bien de éste y creo que ello le coloca a la altura de los más grandes de Roma. Su carrera política fue en cierto modo brillante, por encima de su etapa como dictador, y supo jugar sus bazas en un momento muy tumultuoso. Desde luego, no fue un Pompeyo manipulable por el bando ultraconservador, sino que supo ganárselos para que le impulsaran y luego tenerlos a sus pies. En fin, creo que como primera aproximación, dejando el reverso tenebroso de lado, es esto lo que se puede decir de Sila. Espero vuestras observaciones. Un saludo a todos.

29-05-01.De: Jesús M. García. De manera consecuente con la complejidad del personaje, en un mensaje anterior he tratado de decir unas cuantas cosas de Sila dejando de lado su "reverso tenebroso". Paso ahora a este aspecto, tal vez el más célebre de Sila. Una de las cosas curiosas es que Sila comenzara su carrera militar y política bajo los auspicios de Mario, de quien aprendió el arte de la guerra, y protagonizara hazañas tan espectaculares como la captura de Yugurta. A partir de ahí el ascenso en el cursus honorum y un acercamiento a los ultraconservadores, con la más que probable intervención en la lapidación de Saturnino, que se acentúa tras la guerra itálica, y concluye con la violación directa de todas las leyes de Roma y la traición a Mario, ya viejo y desgastado, a quien ordena dar muerte. Pero el león se resiste y sólo le logra vencer la muerte. Sin embargo no queda rival para Sila, que sabe jugar sus bazas y atraerse a un joven Pompeyo y sus ejércitos, y hacerse con el poder. Llega la tiranía más sangrienta imaginable en la que nadie, ni siquiera los del propio bando, se atrevía a contradecir a Sila, salvo un muy joven César. Luego pretende revestir la salvaje dictadura en su particular estilo mos maiorum. Como a Mario, sólo le vence la inexorable muerte. Probablemente lo que caracterizó a Sila fue la absoluta inhumanidad, la deslealtad y sobre todo, la falta absoluta de piedad. Por eso fue capaz de traicionar a unos y a otros en propio beneficio. Algunos comparan la carrera de Sila y la de César y no está desencaminado, siempre que entendamos que el primero fue el Jedi que se paso al reverso tenebroso.

29-05-01.De: José I. Lago. Creo que lo que hace diferente la crueldad de Sila es que, si bien Roma había aplicado ese sanguinario tratamiento a otras naciones, jamás lo había sufrido en sus carnes, y muchísimo menos de manos de uno de los suyos que decía actuar en su nombre y por su bien. La dictadura de Sila, terriblemente sanguinaria y sobre todo terrorífica, ya que basaba su poder en el terror de la inseguridad de cualquier ciudadano ante las proscripciones, hubiera debido transformarse a la muerte del repugnante y a la vez inteligente tirano en la más eficaz vacuna contra los conflictos civiles de haber estado ahí una generación que, desde el poder, hubiera sabido manejar la situación con la mano tendida a la aoposición, en ese momento encabezada por un joven César sin demasiado futuro claro. La pena para Roma es que esa generación no estuvo a la altura de las circunstancias y con su administración del legado de Sila desbrozó el camino no para una, sino para varias guerras civiles más.

31-05-01.De: Javier Molina V. Unos comentarios sobre la crueldad y monstuosidad de Sila. Se trata de deshacer el agravio comparativo que sufre la figura de Sila respecto a varios de sus "insignes" contemporáneos. Estimado Jose.I, en tu comentario dices textualmente"si bien Roma había aplicado ese sanguinario tratamiento a otras naciones, jamás lo había sufrido en sus carnes, y muchísimo menos de manos de uno de los suyos que decía actuar en su nombre y por su bien". Tal como yo lo veo esto es solamente relativo. Desde mi punto de vista lo que tú dices es cierto si lo aplicamos a la clase dirigente romana. Si hacemos el esfuerzo de ampliar el concepto de mostruosidad y crueldad, vienen a mi cabeza ejemplos mucho más sangrantes. Por ejemplo, Quinto Servilio Cepio, patricio romano, comandante de ejércitos en la Galia, ordena la muerte de varias de sus cohortes de legionarios romanos para apoderarse del oro de Tolosa que legalmente pertenecía al pueblo de Roma. Eso no es codicia, es una forma sutil de crueldad a secas. No contento con esto, conduce sin miramientos y amparándose en el bien de Roma, a la aniquilación de ¡¡ 80.000 romanos !! en Arausio por parte de cimbros y teutones. Tan solo por una cuestion de...¿ vanidad, orgullo ? El no pensar en la vida de 80.000 hombres no es más que otro signo de crueldad y tiranía. Pongamos otro ejemplo, unos 25 años después, Marco Livio Druso, sensacional tribuno de la plebe, es vilmente asesinado por una causa, la concesión de la ciudadanía romana a los itálicos que habría evitado muchas tensiones internas en Roma que desembocaron en más miseria, muerte y penuria de muchas personas. Sus asesinos vuelven a ser hombres que hablan por ¡¡ EL BIEN DE LA REPUBLICA ROMANA !!. Si eso no es egoísmo déspota y cruel entonces que alguien me lo explique. No quiero justificar a Sila ni mucho menos, solamente quería decir que a Sila se le recuerda como monstruo y cosas así, a otros simplemente como codiciosos y vanidosos. Está claro que la historia  hace distinciones entre las acciones crueles de sus ejecutores, dependiendo de quienes son los que sufren dichas acciones. Un saludo.

31-05-01.De: José I. Lago. Respuesta a Javier Molina V. Creo que, efectivamente, me expresé demasiado escuetamente. Me refería a eso que se viene en llamar por ahí "la sociedad civil". En la Antiguedad, como en otras épocas, el morir en una batalla defendiendo la patria era algo completamente asumido, y más por un campesino-soldado como era el legionario romano. Pero a lo que nunca se había enfrentado la sociedad romana era a un régimen de terror como el instaurado por Sila nada más terminar la guerra civil. Evidentemente, una nación conquistada por las bravas (y las conquistas en aquella época no eran particularmente benignas) podía ser tratada con benevolencia o ser represaliada. La represalia conlleva la depuración, y la depuración (sé bien de lo que hablo porque parte de mi familia la sufrió) se basa en el terror. Roma había perdido centenares de miles de hombres en los campos de batalla, había sufrido las correrías de Aníbal en Italia (entonces Italia no era Roma, ojo), pero su dignitas, la dignitas del ciudadano romano, estaba intacta, ya que las derrotas y las masacres son siempre asumibles por el bien de la patria y si luego tales sufrimientos son coronados por una victoria militar las penas son menos penosas. Y hasta entonces Roma siempre había salido triunfante. Pero un régimen de terror instaurado dentro del mismísimo pommerium era algo inimaginable. Cierto es que un ya anciano y enloquecido Mario montó su propio festival de sangre, pero incluso en la memoria de los romanos aquella carnicería fue inscrita dentro de "los avatares de la guerra". El régimen de Sila fue algo que supuso la ruína total de la República, que sin embargo, consiguió sobrevivir en una larga agonía hasta Augusto. Si es que a lo que siguió a la I Guerra Civil se le puede llamar aún "República". A eso me refería cuando hice el comentario, al sentimiento generalizado del Pueblo Romano de que su sistema de gobierno ya no era el único en el mundo que garantizaba a sus ciudadanos la inmunidad ante los conflictos internos. Pero tienes mucha razón en lo que dices: Sila no fue la causa, sino la consecuencia de la podredumbre en la que se había sumergido la República romana desde la crisis de los Gracos, cuando la legalidad vigente fue hecha trizas por sus supuestos defensores.

01-06-01.De: Jesús M. García. A vueltas con Mommsen, leyendo sobre Sila para documentarme mejor, llega uno a la conclusión de que a Herr Theodor se le ve el plumero. No contento con escatimarle elogios a Mario tanto en la campaña de Numidia como contra los cimbrios y teutones para dárselos a Metelo Numídico, Catulo y Sila, a la hora de abordar la dictadura de éste, pone a Lucio Cornelio en bastante buen lugar en relación al último Mario, como si éste fuera un ser sediento de sangre y Lucio no. Ciertamente el último Mario no estaba en plenitud de facultades, pero si analizamos su azarosa huida, cuando ya estaba bastante mayor, condenado a muerte por Sila, creo que su reacción fue, dentro de lo que cabe, lógica: llegó un momento en que decidió cortar por lo sano, dándose cuenta de que con ciertos tipejos no había nada que hacer. De hecho, fueron Sila y sus amigos los que rompieron la baraja. Pero lo de la dictadura de Sila fue el terror total: desde luego los ajenos no podían estar tranquilos, pero los propios tampoco. Creo que dista mucho la reacción de Mario a la fría, premeditada y sistemática actuación de Sila, quien ciertamente se les fue de las manos a quienes trataron de usarle como mero instrumento y acabaron convertidos en sus títeres. Por esa mezcla de fría crueldad, astucia, y por los indudables méritos creo que Sila es un personaje muy complejo, no un simple carnicero al estilo Cneo Pompeyo Estrabón, ni un fatuo como Cneo Pompeyo Magno, ni un zoquete como otros aristócratas, pues en cuanto a Quinto Servilio Cepión, por citar a alguno, y el Oro de Tolosa, sencillamente quiso pegar un pelotazo al coste que fuera. Por lo demás, era un militar mediocre y punto. Lo mismo sería su hijo, ya sin hablar de toda la banda a la que César tuvo que padecer. Difícil era que este grupo pudiera asimilar lección alguna de la dictadura. Un saludo.

04-06-01.De: Javier Molina V. Respuesta a José I. Lago. Estimado Jose I.Lago, una vez más tus comentarios son de gran ayuda para mí. Estoy de acuerdo con lo que has expuesto. Con un comantario mas extenso me aclaras perfectamente lo que pretendias decir. Como simple aficionado a la Historia que soy, cometo el fallo de hacer el análisis de hechos antiguos con perspectiva moderna. Pero aún así sigo teniendo una inquietante sensación. ¿No será que juzgamos a Sila en base a referencias desgraciadamente muy cercanas a nosotros en el tiempo y por el contrario a otros simplemente le aplicamos la ley de que eran otros tiempos, eran otras costumbres? Un saludo para todos.

04-06-01.De: José I. Lago. Respuesta a Javier Molina V. ¡Que gran verdad es ésa, amigo Javier! Pero ese error de juicio lo cometemos todos, es algo innato en el análisis histórico y prácticamente es la misma esencia de la historiografía. Evidentemente es algo que perjudica el análisis, pero a la vez también añade interés al estudio y fomenta los debates. Fíjate que en este Foro de Debate, en cualquiera de los debates abiertos está presente. Tú has dado la clave: ¿cómo hemos de juzgar a Sila? ¿Qué pensaban realmente de él sus contemporáneos? ¿Hubo en Roma un sentimiento de "ha habido mucha sangre pero si con ello llega la paz..."? ¿Qué opiniones son realmente válidas? "El Garbanzo" Cicerón y Pompeyo Magno medraron de lo lindo gracias a Sila, quizás no tanto a él mismo, sino a su sistema, pero no podemos decir que eran devotos de Sila. Al parecer a Sila más que las matanzas y las persecuciones lo que se le achaca es la ruptura de la legalidad al entrar en Roma con su ejército, rompiendo así la Tradición, esa mos maiorum que los Pompeyo, Cicerón, Catón y demás turistas tanto se empeñaban en "defender". Y ése parece ser el pecado de Sila, aún por encima de su sanguinario régimen de terror.

05-06-01.De: Javier Molina V. Lo que me gustaría saber ahora es vuestra opinión sobre el Sila militar. Es cierto que no se trata en este caso de un personaje a lo Mario o César, pero os pregunto a los expertos en temas militares qué pensais sobre este tema. Sila no tuvo su Aqua Sextiae ni su Farsalia pero guerreó en Grecia y Asia Menor. ¿Mostró en algún momento algún tipo de "genialidad militar" o tan solo era un correcto general con mucha ascendencia sobre sus tropas?Un saludo a todos.

05-06-01.De: José I. Lago. Sila fue un general competente en una época de crisis, tanto política como militar. Lo cierto es que con él al mando nunca se hubiera producido la carnicería de Arausio, que ya es mucho decir, porque los generales romanos del último siglo republicano parece que, o son genios como Mario y César o son cafres destripa-legiones, y precisamente Sila es el punto medio: ni es un genio ni un inútil, sino un general competente al estilo de un Germánico o un Tito (no en lo personal, evidentemente). Con el ejército que Roma ponía en sus manos, esta clase de generales competentes podía mantener las águilas de Roma siempre victoriosas sin mayores problemas.

06-06-01.De: Jesús M. García. Creo que Sila no fue un genio militar a la altura de Mario o de César y, en el fondo, él siempre lo supo. No obstante, era algo más que un correcto militar y en las campañas de Asia Menor demostró una competencia muy por encima de la media. Una vez muerto Mario y siendo muy joven César sólo Sertorio, al que considero cercano a la genialidad, le superaría. Particularmente creo que era mejor militar que Pompeyo, al que supo manipular en el terreno político. Estoy totalmente de acuerdo en que a Sila no le endosarían un Arausio, pero yo le colocaría bastante por encima del justo medio, digamos que en medio del camino que va entre lo simplemente correcto y la genialidad, tan lejos de uno como de la otra. Un saludo. Jesús Mª García. No necesariamente para el foro, puesto que nada tiene que ver con Sila: ¿dónde colocarías a Vipsanio Agrippa?

06-06-01.De: José I. Lago. Respuesta a Jesús M. García. Me he permitido incluir la última frase de tu mensaje porque creo que es muy acertada. Yo considero (y es una consideración personal sin mayor fundamento) que Agripa y Sila pertenecen a la misma clase de militares "competentes", aunque categorizando incluso las categorías, creo que Sila fue más "competente" que Agripa por el modo en que llevó sus campañas y estamos de acuerdo en que a pesar de su competencia (me estoy repitiendo mucho, pero es la palabra que creo que mejor define esta situación) estaban muy lejos de la luz genial que graciosamente alumbró a Mario y que era parte de la misma esencia de César. Todo depende de cuán bajo queramos poner el listón de la genialidad. En la votación sobre los mejores generales que incluye esta bonita web destacan nombres que podemos considerar geniales sin duda: Belisario, Rommel, el Gran Capitán, etc. Si Sila no fuera recordado como un tenebroso tirano quizás se hubiera tomado en cuenta más su arte militar. Yo considero que Sila fue menos grande, militarmente hablando, que Mario, que casi tuvo que partir de cero y encima nos regaló un Aquae Sextiae que es una obra maestra de la perfecta conjunción entre la estrategia y la táctica, cuando ambas se solapan de tal forma que casi es imposible distinguirlas. ¿Hubiera Sila derrotado a los invasores germanos? Probablemente estaba capacitado, pero lo que está claro es que no lo hubiera resuelto con esa genial brillantez de Mario que aún hoy nos cautiva. La verdad es que los generales romanos de aquella época tuvieron ejemplares que mejor hubieran estado en una feria de ganado que al mando de legiones.

21-06-01.De: Sergio R. Estimados amigos, acabo de "tropezar" con este interesante foro, dentro de una página igualmente interesante. El personaje de Sila siempre ha despertado mis simpatías, entre otras cosas por la "debilidad" que siento por los malos de la película. César siempre me pareció sobrevalorado, sin negar sus tremendas cualidades, tendríamos que ver lo que sería su historia si no hubiese contado con hagiógrafos, entre los que se encuntra el mismo en sus bellum. Opino que Sila fue un general de características excepcionales demostradas tanto en Asia como en la Guerra Civil, sobre todo si valoramos sus cualidades como organizador, no sólo como táctico. en lo que se refiere a su papel político, creo que fue el último intento por salvar la República (oligárquica, exclusivista, pero república al fin y al cabo), frente a un sistema Imperial que destruyó parte de la esencia de la romanidad, aunque contirbuyó al engrandecimiento de Roma. La vertiente sanguinaria de Sila no difiere en mucho de las de sus coetáneos, antecesores y sucesores. No cometamos el anacronismo de juzgar conductas pasadas con nuestro sistema de valores. un saludo

23-06-01.De: Francisco Muñoz. Aunque no lo parezca, César se parece mucho más al propio Sila que a Cayo Mario. ¿Pruebas? La evidente brillantez, el augusto linaje, la impresionante apariencia física, los ojos helados... Sila y César tenían un mal humor que al explotar ponía tieso y asustado a absolutamente todo el Senado. Y Mario, Sila y César sí tenian una cosa en común una cosa: cuando todo fallaba, desde la Constitución mos mairomun hasta el pueblo o el Senado, eran capaces de pasar por encima de todo para conseguir sus objetivos (recordad la primera marcha sobre Roma o los asesinatos de Mario y Sila). Creo que aquí acaba esta comparación, e invito a cualquiera a debatir conmigo acerca de este personaje como es Lucio Cornelio Sila, para mí el más interesante de todos. Por cierto, ¿por qué no se crea un tema de debate sobre Escipión el Africano?

19-07-01.De: Benjamín G. Portillo. Saludos a nuestro moderador!! Solamente quería observar que si bien,en este debate se toca mayormente el aspecto militar, y en realidad la mayoría de grandes hombres en la historia de Roma eran militares, la capacidad militar no era lo que determinaba si era grandes hombres. Como ejemplo tenemos a Quinto Sertorio que era un enorme militar, pero no fue un gran hombre; por el contrario tenemos a un Augusto que no tenía capacidad militar, pero que si fue un gran hombre, decisivo para la historia de Roma. Más bien la capacidad militar era un recurso que utilizaban para plasmar sus ideales acerca de Roma, y en ese sentido Sila si que fue un gran hombre, mucho más importante que Sertorio y que el mismo Pompeyo. Ciertamente Cayo Mario y César fueron más grandes que Sila, pero lo fué, también decisivo para Roma. En "Favoritos de la Fortuna", en una platica, se expresa acertadamente que Carbón no podía ganar porque Sila luchaba por algo que Carbón ni siquiera alcanzaba a comprender. Por otra parte, volviendo al terreno militar, yo elevaría a Sila por encima del nivel de "General competente". Fimbria era un general competente que venció a Mitrídates, pero fue derrotado por Sila, que también venció a Mitrídates. Además de conquistar Italia con pocas legiones frente a un ejercito mucho mayor, y sabiendo que Sertorio estaría esperandolo. Que las circunstancias no ayudaron a Sertorio?? Un gran hombre genera las circunstancias.

09-08-01.De: Pablo Carretero. Muy interesante este foro, solo quiero añadir una pregunta. ¿Se hubiese ido Cesar a su casa como lo hizo Sila? ¿No engrandece esto a Sila frente a César? Un saludo.

10-08-01.De: José I. Lago. Respuesta a Pablo Carretero. Sila es un personaje fascinante porque es una personalidad poliédrica, un alma atormentada, un corazón en llamas y un cerebro frío, helado y gélido. Pero los centenares, quizás miles de asesinatos cometidos bajo su dictadura no le engrandecen. César también fue dictador, pero jamás levantó su espada contra un ciudadano romano más que en el campo de batalla. César protagonizó una guerra civil sin proscripciones, sin represalias, sin ejecuciones, y esto ha sido determinante para el tratamiento que se le ha dado. Igual ocurre con Sila, solo que el Cornelio tiene a sus espaldas múltiples crímenes que lejos de engrandecerle le han hecho pasar a la Historia como un tirano con las manos ensangrentadas por la sangre inocente de sus compatriotas.

29-09-01.De: Luis Amela. Un saludo a todos los participantes del foro. Simplemente hacer una precisión en cuanto a lo que Sila se encontró ald esembarcar en brundisium: un régimen popular en absoluta descomposición, que permitió que Pompeyor reclutara tres legiones en el Piceno y que la Italia meridional se pasara a Sila con solo poner los peis en el suelo. Es decir, que es muy difícil la valoración de tal o cual general si no se atiende al contexto en que se mueve.

01-11-01.De: Antonio Ortuño. Amigos: En primer lugar, los felicito por su competencia en temas históricos, y en segundo, por el tono civilizado y respetuoso del debate, digno de verdaderos romanos. Sólo deseo ahondar en un aspecto ya señalado: el regreso de Sila a su casa, dejando (en apariencia) el poder. Sabemos que en la estirpe de los dictadores coexisten la ambición con el ansia de pompa, de reverencia: el ejercicio del poder parece ir aparejado con las galas, con la parafernalia. Sila se retira a su casa, y sabe que no existe poder en Roma capaz de retarlo, sabe que seguirá siendo el hombre fuerte hasta que muera. Y sin embargo deja de lado la parafernalia. Tal es quizá el remate perfecto para su paradójica vida: el hombre más poderoso de Roma parece, a fin de cuentas, demasiado misántropo incluso para ser un dictador visible. Pienso que este gesto, esta indiferencia íntima de Sila hacia la vida, la gente, hacia la victoria e incluso hacia el poder (muy bien reflejado por esa mirada gélida que no falta en descripción alguna), nos da una buena medida de su personalidad: obtuvo todo, pero no apreció nada, y, como el suicida del poema de Borges, legó la nada a nadie.

30-01-02.De: Fernando Colodro Galdón. En primer lugar quiero felicitarles tanto por el tema del foro como por el nivel de las intervenciones y entrando ya en materia me gustaría expresar mi opinión, aunque no se (a tenor de las posturas vistas y las tendencias claramente pro-julias) como será ésta recibida. Me parece que la figura de Sila está bastante desvirtuada y en muchos casos mal tratada. Todos conocemos el horror de las proscripciones y las listas negras así como el expurgo del Senado que se hizo en la dictadura silana pero me gustaría dejar aquí la reflexión siguiente: ¿no creen ustedes (yo si lo hago) que en el clima que vivía la urbe en aquel momento era lo que se necesitaba, dadas las circunstancias de un consulado por sexta vez ilegal de Mario y un desgobierno generalizado?, una fuerte personalidad política y militar, que restableciera la mos maiorum, estos es, las costumbres de los antiguos, la vieja dignidad y el ser romano íntegro y una constitución para el pueblo. Es cierto, aún a mi pesar, que con Sila y sus acciones se inició el fin de mi adorada República, pues según una teoría muy particularmente mia, (con la que no suele coincidir nadie) Sila ideó el Imperio, César lo dibujó y Octavio lo edificó, pero supo retirarse a tiempo dándo finalmente una muestra de lo que siempre había defendido, el respeto por Roma y sus costumbres para poder volver al orden institucional vigente antes de su mandato, que por otro lado no llegó a los tres años. Solo quería ahondar un poco en esta línea del debate. Sin otra cosa más, esperándo no haberme excedido en esas 20 líneas y no haber molestado a nadie me despido con un fuerte abrazo. Ave Adque Vale.

30-01-02.De: Javier S. Me gustaria centrar la figura de Sila desde sus inicios como única forma de conocer su comportamiento posterior. Porque Sila es todo lo contrario que Mario. Sila era un aristócrata de buena familia venida a menos. Un jóven libertino con un padre borracho que no le dejó nada y una madre medio loca. Sila consagró su vida a recuperar el sitio que por su nacimiento creía tener y a este objetivo sacrificó todo incluido el amor verdadero (era perdidamente homosexual). Ni le gustaba el dinero, ni el Ejército, ni ambicionaba el poder por el poder. Lo único coherente que hizo en su vida fue retirarse, después de haber alcanzado la dictadura, para llevar una vida de perpetua orgía que le duro poco, pues ya estaba muy enfermo y murió pronto.

07-02-02.De: Joaquín Acosta. Respuesta a Lucio Cornelio Sila. Un saludo, imperator. Frente a tu pregunta abierta, permíteme responderte que soy de los que opina que jamás una sociedad necesitará del terror para solucionar sus problemas políticos y sociales. Por el contrario, los agrava. Las proscripciones y listas negras sólo generan rencor, el cual imbuye a la gente en un círculo vicioso, que sólo el genio, la magnanimidad y grandeza de alma, pueden detener. Y ni siquiera para siempre. Aparte de las consideraciones morales respecto al valor intrínseco de la vida humana, en lo meramente político, se pueden apreciar las inconveniencias de los asesinatos con fines terroristas: los adversarios políticos supervivientes, martirizan a los “purgados”, y orientan a la opinión pública hacia sus propios intereses. Esa es la razón por la que considero que en últimas, Sila -aunque de personalidad enérgica- fue algo así como un “idiota útil” para la causa popular, de manera análoga a lo que Nerón fue para los cristianos al martirizarlos. Fíjate que Bruto y compañía, consideraron que en determinado momento una sola vida impedía el resurgir de la república. Acabando con ella, su objetivo no sólo se frustró, sino que por el contrario, fortaleció la causa de la facción de César. En cuanto a tu teoría relativa a que Sila ideó el imperio, hay un biógrafo de Aníbal que va más allá, pues expone que Sila como miembro de la gens Cornelia, imitó a Escipión el africano, el cual a su vez emuló a Aníbal Barca, discípulo éste del gran Amílcar, quien se apoyó en la asamblea popular y el ejército para lograr sus fines políticos, contrarios a los de la facción “senatorial” cartaginesa. Y en que César imitó algunas maniobras políticas de Sila, estamos de acuerdo. En otros aspectos (perdonar, y promover la reconciliación de las facciones enemigas) considero que emuló más a Alejandro de Macedonia. Saludos.

28-02-02.De: Fernando Colodro Galdón. Respuesta a Javier S. En respuesta al mensaje del Sr. Javer S. me gustaría comentar que en mi opinión cae una vez más en la visión tradicional de la figura de Sila. En primer lugar lo de homosexual, no es exacto pues hasta donde yo se, era bisexual, algo muy normal en la antigüedad desde tiempos tan antiguos como los maestro espartanos y los efebos griegos en general, algo que por otro lado no era ninguna tragedia a los ojos de sus contemporáneos pues tenían un sentido de la sexualidad bastante más abierto que el nuestro, que no deja de ser herencia y traba judeocristiana. Respecto a que lo único que hizo bien fue retirarse, yo lo veo desde el otro lado del hecho, eso fue lo que le hizo grande, darse cuenta de que ocupaba la más alta magistratura de Roma, un cargo especial solo usado en épocas de crisis y por seis meses prorrogables por el Senado, y aunque estuvo en él unos dos años y medio, la situación lo demandaba. Me gustaría señalar que eso de que no le interesaba el Ejército ni el poder no lo comparto; acualquier romano con posibilidades le atraía el poder por rivalizar con sus vecinos en dignitas et auctoritas al estilo de antiguos como marco Emilio Escauro y sobre lo del Ejército simplemente un hecho contrastado, a quien no le interesaba no tenía por que ir (salvo en caso de reclutamientos forzosos ante graves amenazas) pues por regla general los jovenes nobles completaban ocho campañas y se retiraban; Sila por contra siempre estuvo vinculado al mundo castrense, es más, fue casi el último romano de la época republicana en merecerse el apelativo de Imperator otorgado por sus tropas y ganó la corona gramínea por méritos propios en el campo de batalla (distinción que nunca obtuvo César). Creo que la historiografía está en deuda con Lucio Cornelio Sila por la manera en que ha vilipendiado su figura y es a nosotros, los historiadores actuales a quienes corresponde reivindicarla y llevarla a su justo medio. Ave Adque Vale.

06-05-02.De: Livio J. Flores. Creo que es importante destacar la importancia que tuvo el accionar de Sila en el posterior desarrollo de la historia romana. He leido opiniones que se centran en el hecho de que sus actos tendieron a restaurar las virtudes de la República Romana y tal vez sea cierto, como no es menos cierto que si la República sobrevivia el Imperio no lo haría. Roma gobernaba pueblos (Asia y Cercano Oriente) con tradición monarquica que no comprendían como cambiaba su gobierno de un año a otro y no podían sentir apego por una potencia que mandaba a gobernarlos con avees de rapiña. Por otro lado Roma no podia renunciar a esos dominios por razones geopoliticas que dicen que una nación poderosa gobierna (o regula) a las más débiles que le rodean hasta que se topa con una de su medida (Partia)(de ahi la ambivalencia del gobierno de Armenia que estaba en la conjunción de ambas esferas de influencia) y el equilibrio se logra a través de un conflicto y posterior acuerdo. Mitridates (gobernante de una nación menor) había mostrado lo mal que encaraba Roma su gobierno del mundo oriental (hasta Grecia se le unió) y el problema radicaba en que cada gobernador buscaba su propia grandeza y consecuente riqueza en un año, emprendiendo campañas inútiles o improducentes, y cuando esto no era posible se recurria al simple saqueo y al abuso impositivo. Solo un gobierno central ,y gobernadores subordinados a é,l podía parar esa locura. Así lo entendió mas o menos Julio, pero fue bien comprendido por Octaviano. Se que me salteo muchos detalles pero creo que uds los conocen, sólo para redondear digo que la supervivencia de la República de los Boni era inversamente proporcional a la posibilidad de sobrevida del dominio de Asia, y por ende el futuro del imperio.( No olvidemos que alli más se temía a Pompeyo que a Roma en la época previa a Farsalia). Augusto comprendió todo esto e hizo lo único que cabia (hermoso tema para otro debate).

05-06-02.De: Carlos J. Pacheco. Creo que la visión que se tiene sobre este personaje histórico es demasiado negativa. Algunos historiadores han dicho que, aunque no formalmente, en la práctica él fue el primer emperador. Recordemos que las dictaduras anteriores a las de Sila, no tuvieron nada que ver con la de éste. Ese proceso de eliminación sistemática por no decir aniquilación del adversario político, se dio en muchas ocasiones durante el imperio. Ahora mismo no recuerdo el nombre de ningún emperador o princeps que no tuviera sus manos manchadas de sangre, directa o indirectamente, de un posible adversario político. Seguro que alguien podrá nombrarme alguna excepción, pero todos sabemos que la línea general era esa. Pienso que el rasgo que mejor definía a Sila es que era un hombre que no se detenía ante nada. Recordemos por ejemplo su marcha sobre Roma, algo impensable en aquel momento en la mentalidad de un romano y que hirió de muerte a la República, aunque luego quisiera restaurarla. Creo que Mario ni ningún otro incluyendo a César, se hubieran atrevido a marchar sobre Roma si Sila no hubiera roto antes esa tradición, aunque todo es opinable. Su perfil, se asemeja bastante al de un psicópata: frío, inteligente, sin remordimientos, manipulador, cruel, incapaz de sentir piedad, etc... pero como ya se dijo en el foro, no debemos juzgarlo según los parámetros de nuestra época. En cualquier caso no estoy de acuerdo con aquellos que entienden que las proscripciones y la represión fueron necesarias, ni las suyas ni las de Mario, ni las de nadie. Fueron ese tipo de políticas otra de las causas que se cargaron la República. En cuanto al Sila militar, pienso que fue brillante como tal. ¿Por que si no Mario lo tuvo como lugarteniente en varias ocasiones?. Aunque por supuesto no lo pongo a la altura del propio Mario ni de Sertorio ni de César. Para terminar quisiera apuntar que si no hubiera tenido una infancia tan complicada y un Mario que no quería que le hiciera sombra cuando ya hubiera estado mejor retirado y en casita, el curso de la historia no hubiera sido el mismo, aunque eso sería entrar ya en conjeturas que a casi nadie interesan. Un saludo para todos. AVE.

07-06-02.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Javier S. No estoy de acuerdo con tus opiniones. Con respecto al tema de la homosexualidad de Sila, como afirma Joaquín Acosta era bisexual. Es cierto que en aquella sociedad este tipo de cosas eran toleradas y no estaban mal vistas del todo, pero en el terreno de lo político podía ser un arma arrojadiza contra aquel que la practicaba. Por ello coincido contigo que en cierto modo sacrificó ese aspecto de su forma de ser por el bien de su carrera y su dignitas. Sin embargo debes tener en cuenta que dentro de la dignitas entra el llegar al poder y para ello un instrumento muy útil en aquella época era el mando militar con éxito. Mario fue elegido cónsul varias veces por su habilidad como militar. Creo que tu opinión es un poco contradictoria en este sentido si me lo permites. Es evidente que si le preocupaba recuperar el sitio que por nacimiento debía tener, debía luchar por hacer más grande su dignitas y su auctoritas. En cuanto a su retirada de la vida política hemos de tener en cuenta que ya era un hombre mayor y que debía estar cansado. El hizo una carrera política brillante llegando a lo más alto, aunque muchos no estemos de acuerdo con sus proscripciones y sus maneras de actuar. Yo personalmente, no pienso que ese hecho se le deba apuntar como un tanto a su favor o en su contra. Pero claro, esa es mi opinión y por su puesto es discutible. En lo referente a que cuando se retiró vivió en una vida de orgía perpetua lo considero un tema secundario, al igual que sus gustos sexuales. Se supone que era su vida privada y yo ahí prefiero no entrar. Un saludo cordial para tí y para todos los compañeros del foro. AVE

14-07-02.De: Isidoro Lamas. El hecho de que Lucio Cornelio Sila ha sido despreciado por los historiadores, es obvio, el cruzar el pomerium abrió la veda de las lealtades ejército-general con aspiraciones imperiales. En cuanto a su faceta de tirano creo que fue exagerada o consecuencia de acciones que el propio Sila no pretendía en un principio. El no quería matanzas como la del séptimo consulado de Mario y sólo quería limpiar Roma de una forma eficaz (era un gran planificador) de la escoria que había apoyado a Sulpicio, Cinna and company. El punto negro de su dictadura fue puesto por la gente de la que se rodeó (Catilina, Cetego, Craso, etc...) que hicieron su agosto en las subastas que provocaron el aumento de los presuntos proscritos. En cuanto a su validez militar, creo que Sila no fue genial precisamente porque se hizo a sí mismo bajo la sombra en ocasiones impostora de Mario (captura de Yugurta que se atribuyo Mario) pero como organizador y fanatico del orden supo utilizar la engrasada máquina legionaria en batallas desiguales tanto contra Mitrídates como en Italia. Mario era un genio precisamente porque el había nacido para lo que se dedicó mientras que Sila evolucionó sacrificadamente ralentizado por Mario. Personalmente opino que si Sila hubiese tenido mejores projenitores y tutores (vaya familia!) y Mario no hubiese nacido (cuantos desaron eso xD) Sila hubiese sido muy similar a César pues hubiese podido comandar ejércitos antes de los 40 y pico a los que empezó por culpa del omnipresente Mario.

07-09-02.De: Frf01. Creo que Sila no es despreciable en ninguno de sus actos ni en ninguna de las multiples facetas en las que se desnbolbio su vida. Hay que situarse en la epoca y en la sociedad en la que vivio, las cuales permitian actitudes y acciones que hoy por hoy serian aberrantes, pero: ¿no actuaba en el fondo como lo hacen hoy personajes de su mismo posicionamiento social y politico?. En nuestra epoca el libro de estilo se ha civilizado, supuestamente claro esta, pero en su epoca las cosas no eran asi.

15-09-02.De: Dimi Nicolaev. dimi@mixmail.com Me gustaría exponer un tema que trate sobre Lucio Cornelio Sila, en lo correspondiente a su entrada militar en Roma. Principalmennte, lo que me gustaría debatir es lo siguiente: Sila, ¿héroe o villano? Creo que los años han juzgado mal a este gran hombre: en mi opinión Lucio Cornelio   tuvo poco (y digo poco, porque sí que tuvo) de tiránico; casi lo calificaría de ``salvador``, salvador de un imperio en grave crisis económica, militar y social. A pesar de todo, creo que fue más grande que ``el Tercer Fundador de Roma``, Cayo Mario. Tampoco creo que tenga lugar de discusión la amenaza póntica que acechaba Roma: Mitrídates. ¿Acaso no fue Lucio Cornelio Sila quien detuvo a este bárbaro oriental, mostrando al mundo que ningún rey extranjero debe de desfilar con sus ejércitos sobre territorios romanos?¿No fue Sila quien trajo, a pesar de sus masacres, el equilibrio en Roma? Me refiero a ``equilibrio`` como el fin de un conflicto de intereses. Por otra parte, me gustaría debatir lo que habría sucedido si Lucio Sila no hubiese tomado Roma (de forma poco más violenta de la que la tomó César, por cierto) y hubiese dejado la inestable república desintegrarse por la vanidad de sus governantes. Cierto es que Sila no fue más que otro de esos orgullosos, ambiciosos e ingenuamente magdanciosos romanos de la época; pero tuvo el valor de decir: ``ya no más``.A pesar de que a Lucio Cornelio Sila se le pinta mal, seguiré pensando que entró en Roma para restaurar lo que desde demasiadas décadas le  faltaba a Roma: el orden. Si lo consiguió o no es otro tema a discutir

10-10-02.De: B&M. Dejando a un lado el reverso tenebroso de Sila (yo también siento debilidad por los malos de la película) en cierto modo entiendo que marchase sobre Roma puesto que había sido despojado del mando de la guerra contra Mitrídates sólo por que Mario no podía resignarse a que alguien lo eclipsara (cierto que no estaba ya en pleno uso de sus facultades), en cierto modo estaba defendiendo su dignitas como lo haría Cesar más tarde. Yo pienso que habría algo más en el que un tirano sanguinario para que toda Italia se le rindiese como se rendiría después a Cesar, aunque es verdad, que su dictadura no tuvo nada que ver con la de éste.

04-11-02.De: frf01. Parece ser que lo único que importa en el Foro es lo malo o lo bueno que fue Sila, lo terrorífico o magnánimo que fue, pero nos paramos a pensar en : ¿lo que hubiera cambiado la historia si este Señor no hubiera entrado en Roma?. Creo que es un buen punto de inicio para entablar un serio debate,¿habría llegado el Ponto a Roma?,¿España hubiera sido romana (buena pregunta)?¿y la Galia?. Espero abrir una puerta a este un poco parado foro.

15-11-02.De: Cornelia Cinna Minor. Respuesta a frf01. Yo si creo que hubiera cambiado la historia, y lo creo por un pequeño detalle, según creo (por favor corregidme si me equivoco) fué Sila quién libró del cargo de Flamen Dialis a Cesar. ¿No creeis que si Cesar hubiese seguido siendo el sacerdote de Jupiter, con todos los tabúes que ese cargo llevaba consigo, le hubiese sido un poco difícil (por no decir imposible) seguir la trayectoria que siguió?. También creo que hubiese afectado al Ponto pues Luculo creo que era uno de los legados de Sila, y fué Sila quien impulsó a Pompeyo (ambos fueron dos figuras bastante decisivas en el Ponto, al menos eso creo), en cuanto a Hispania, ¿que hubiese sucedido allí sin Cesar?.

13-12-02.De: Cornelia Cinna Minor. Se me olvidó decir, que habría pasado en la Galia sin Cesar (¡¡como me he podido olvidar de la Galia!!). Quería hacer una pregunta ¿Es cierto que Sila sufrió una enfermedad que lo desfiguró gravemente en los últimos años de su vida?, y si Julilla, que fué supuestamente su primera esposa, es un personaje de ficción ¿quien fué la madre de su hija y su hijo mayores?

13-12-02.De: Miren Arbide. Yo soy una profana en la materia, pero debo decir que la personalidad de Sila me ha parecido fascinante. Y ha sido así por: - Fue un Dictator escogido de forma democrática /como Hitler, por ejemplo).- Todos conocemos a los dictadores, a lo largo de la Historia y ninguno se salvó de la tentación que da el poder ejercido sin control por parte de nadie.  No dudo deque fue sanguinario y vengativo. - Lo que le hace especial es que, estando en pleno apogeo, en la cúspide, fuera capaz de abandonarlo todo y retirarse a sus propiedades de la Campania.  Si revisamos la Historia, los dictadores han desaparecido por muerte natural, por ser asesinados (o han sido  muertos con violencia) o por su derrocamiento.  En este caso, Sila se marchó voluntariamente y eso hace de él alguien excepcional. - Nunca me gustaron los dictores y luché contra ellos, pero en este caso debo decir: ¡Chapeau!.

10-02-03.De: Juan Lafuente. Comentar 2 cuestiones sobre Sila: 1º. La República, a mi entender, estaba sumida en un problema de difícil solución: tenía una forma de gobierno que ocasionaba sin poderse evitar crisis continuas. El Senado tenía poder, pero no lo tenía. Cualquier tribuno de la plebe bien pagado por quien quisiera o con ideas revolucionarias podía gobernar, sustituir generales y otras decisiones que después el propio Senado y el tiempo tenían que revocar. En este contexto, la sustitución de Metelo por Mario en Africa o la sustitución de Sila por Mario !!!cuando Sila era el cónsul legal¡¡¡. Pero por otra parte, el Senado en su facción más conservadora también tomaba decisiones totalmente nefastas, como la elección de los generales ("de sofá" diríamos ahora) totalmente incompetentes o la cuestión de no dar la ciudadanía romana a los itálicos. Entonces llega Sila, el cual toma postura a favor del Senado y en contra de las Asambleas de Caballeros y de los tribunos de la plebe. Creo que esta toma de postura fue positiva y permitió paz en Roma durante bastantes años para que la República pudiese sobrevivir. Pero luego César sí necesitaba a las Asambleas y los tribunos de la plebe para poder gobernar por encima de los "boni", lo cual creo que es una perversión del sistema. Por lo tanto, como Gobernante la actuación de Sila politícamente hablando fue muy correcta, para ello necesitaba el poder absoluto y aniquilar a sus rivales y lo hizo de la forma que en la Antigüedad se hacían estas cosas con mucha sangre y crueldad, pero no se lo perdonamos porque lo hace con ciudadanos romanos y sí se lo perdonamos a César cuando lo hace con piratas o galos. Y Sila cuando creyó que había acabado su trabajo abandonó la "poltrona". 2ª tema. Es una pregunta: ¿se sabe si es cierto que gracias a Sila y Sertorio al convivir durante varios años con galos y germanos pudieron conocer los detalles de la gran invasión de los germanos? De ser cierto, y teniendo en cuenta la captura también de Yugurta, creo que los méritos de Sila como Tercer Fundador de Roma estarían muy por encima de los de Mario. Y finalmente un apunte sobre César, aunque duela en esta tribuna, los méritos y su fama están muy por encima de sus merecimientos porque se le valora más por lo que podría haber hecho si no hubiese muerto que por lo que realmente hizo: ¿qué tiempo pasó desde Farsalia hasta su muerte? Y lo digo además como profundo admirador del gran Cayo Julio César.

15-03-03.De: Timur. Respuesta a Frf01 (07-09-02). No estoy de acuerdo en que digas que no hay nada condenable en sus actos a lo largo de su vida. Sila en su guerra contra Mitrídates no destruye a Atenas de milagro de no ser por algunos senadores. En  Asia Menor, alojó a sus tropas en las ciudades sometidas (anteriormente aliadas de Mitrídates). Al vencer en Puerta Colina, mandó liquidar (a lo bestia) a 5.000 samnitas que había hecho prisioneros. Ten en cuenta que a un personaje como Galba se le enjuició (infructuosamente) a instancias del viejo Catón por la matanza de lusitanos en Hispania que se habían rendido a cambio de promesas de tierras. Así que en su época, esas “hazañas” que relaté más arriba eran perfectamente condenables por sus contemporáneos. En otro de tus mensajes preguntas si el Ponto hubiera llegado a Roma, a los muros de Roma sí, por supuesto, ya que si la alianza de Sertorio con Mitrídates hubiera cuajado lo suficiente, ambos caudillos (o uno) estarían cercando a la Urbs. Pero no cuajó en mi opinión por culpa de la indisciplina y egoísmo de los piratas, que hubieran jugado un papel decisivo si a ambas causas de los caudillos ya mencionados hubieran conectado con las mismas a la gran rebelión de Espartaco. O sea el fin de la República (que no sé si el de Roma). Mitrídates seguramente no hubiera extendido su radio de acción más allá de los Balcanes (cuya parte sur dominó), en un primer momento y si lo hubiera hecho sería para efectuar alguna razzia disuasoria. Aunque en su último proyectó antes de morir, hacer lo mismo que Aníbal en las púnicas (sin lugar a dudas por el otro lado del norte de Italia).

15-03-03.De: Timur. Respuesta a Cornelia Cinna Minor. Ave! Sobre si Sila sufrió una enfermedad que le desfiguró, no te puedo decir categóricamente que sí, pero si te fijas en varios bustos (y en las monedas) suyos, hay diferencias importantes (más bien importantísimas) entre ellos que seguramente el artista intentaría maquillar. De todas maneras es solo una suposición mía. En la web de Lago aparece un busto de Sila, diametralmente diferente de otro que aparece en el libro "El poder de Roma". Aunque puede que se equivoque el libro...y sea de otro personaje: El Sila del “poder”, aparece con un rasgos faciales normales y el pelo es ondulado. El Sila de la Web, nada tiene en común con el anterior: ni el pelo (parece que lanoso), ni el cráneo, ni la frente guardan semejanza alguna con el anterior. En el Museo Arqueológico de Venecia aparece otro semejante al primero.

09-07-03.De: Rómulo Sosa. Antes que nada quiero decir lo interesante que me ha parecido este debate sobre Sila que me anima a dar mi opinión sobre este personaje, aunque sólo soy un aficionado a la historia. En el plano militar Lucio Sila para mi era un genio militar y no simplemente un buen general. fijémonos que a los treinta años de edad, sin ninguna experiencia previa, se inicia en los asuntos militares en África con Mario y en que breve tiempo se convierte en su mano derecha. En la guerra contra los germanos vuelve a demostrar su valía y en la guerra contra los itálicos, contra Mitrídates y contra Carbón derrota a enemigos muy superiores en número en unas circunstancias muy desfavorables en las que yo creo que de no ser un general excepcional, hubiera sido derrotado, a pesar de las excelencias del ejército romano. Que diferencia con Pompeyo, que en sus batallas tiene superioridad numérica frente al contrario, o se enfrenta a un enemigo ya gastado por un general anterior que ha hecho el trabajo duro. Por otro lado Sila revela unas dotes diplomáticas que no poseía Mario. Hay que ver como convenció a al rey Boco para que le entregara a Yugurta, y como amedrentó a Mitrídates en su primera expedición a Asia Menor de tal forma que le obliga a retirarse sin siquiera presentar batalla. O sea, persuasión y firmeza. Sin embargo, es verdad que al contrario que Cesar, Sila no está a la altura de sus dotes. Si bien es cierto que deja Roma en orden, su labor legislativa es represiva e ignora las nuevas realidades de la República con lo que está condenada a desaparecer. Qué poco creativo se muestra Sila en su gestión del estado romano. En el fondo es una vuelta al pasado que no podía durar. todo esto sin mencionar sus famosas crueldades. crueldades en muchos casos gratuitas y sin sentido. Que inferior a Cesar o a Octavieno se muestra Sila como estadista. Y, desde luego, con su marcha sobre Roma creo un problema que ni la República, ni el Imperio, ni el Imperio Bizantino iban a poder solucionar, con un infinito derramamiento de sangre en inacabables levantamientos de generales y guerras civiles. Desde luego, Sila es uno de los personajes más negativos que aparecen en la Historia y ello a pesar de ser uno de los más dotados que tuvo la civilización romana. Por ello me parece de sumo interés su estudio, pues demuestra cuan hondo puede ser el daño que se hace a los humanos, no sólo como sociedad sino inclusive a nivel individual cuando el Estado cae en malas manos, aunque sean tan capacitadas como fue el caso de Lucio Cornelio Sila. un abrazo a todos.

27-08-03.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Cornelia Cinna: Sobre las esposas y los hijos de Sila. Parte I. Según Plutarco, Sila se casó un total de cinco veces. De la primera de sus esposas se sabe que fue una Julia y que le dio una hija. McCullough en sus novelas se toma la licencia (como ella misma reconoce) de convertir a esta Julia en la hermana menor de la esposa de Mario, el personaje de Julilla o Julia Minor. El verdadero grado de parentesco entre ambas no se sabe y de no ser su hermana posiblemente fue una prima más cercana o más lejana. McCullough defiende la idea de que realmente pudo existir esta hermana menor de Julia y justifica que las fuentes clásicas posiblemente no la nombraran debido a que su importancia en la Roma de la época fue una nimiedad comparada con la de la esposa de Mario y madre de Mario el joven, y a que tal vez quienes escribieron la Historia no quisieron aportar datos innecesarios que presuponían conocidos por la mayor parte de sus contemporáneos. Al margen de que existiera o no esta hermana menor de Julia, a mi no me parece descabellada la idea de que Mario y Sila estuvieran vinculados en un inicio gracias a sus matrimonios. La propia escritora expone sus opiniones sobre la vinculación existente entre ambos en el glosario de El primer hombre de Roma y también deja caer que tal vez, al escribir Sila sus memorias (una de las fuentes de Plutarco), no le interesara mencionar la pasada vinculación que tuvo en el pasado con su odiado enemigo a quién trata de denigrar una y otra vez como podemos comprobar en Vidas Paralelas. Según Plutarco, la primera esposa de Sila le dio una hija pero no nombra para nada al hijo de Sila que en la novela muere en la adolescencia. Tras ésta, menciona que su segunda esposa se llamó Elia y la tercera Clelia. De Elia no dice nada más que su nombre y de Cleia que se divorció de ella alegando que era estéril. En la novela, McCullough sólo habla de Elia, de la que Sila se divorcia alegando que era estéril. No se si la omisión de Cleia se debe a una interpretación de la escritora o bien a una licencia literaria para no tener que crear otro personaje adicional del que Plutarco sólo dice su nombre  y en otras fuentes ni se menciona. En cualquier caso, no creo que Sila tuviera hijos con ninguna de las dos si Plutarco no menciona ese dato.

27-08-03.De: Carlos J. Pacheco. Parte II. De su cuarta esposa, Metela Dalmática, si se sabe bastante más que de las otras. Era hija de Metelo el Dalmático, sobrina del Numídico y prima de Metelo Pío, que había estado casada con el entonces fallecido Marco Emilio Escauro a quién había dado dos hijos. Su matrimonio se celebró inmediatamente después del divorcio con Cleia durante el primer consulado de Sila, lo que dio a pensar a muchos que el motivo del divorcio con su tercera esposa no fue la esterilidad. Por otro lado al parecer, ese enlace dió que hablar en Roma, no sólo por lo anteriormente citado sino porque estimaban que Dalmática no era digna de ser esposa de un cónsul. Posiblemente no tuviera muy buena reputación aunque McCullough lo interpreta en el sentido de que fue el divorcio en sí lo que resultó impopular aún tratando Sila con honores a la divorciada. También dice Plutarco que la dureza con la que Sila trató a Atenas cuando la tomó, se debió a las burlas que hicieron de su esposa ante las murallas. Es de suponer que las consideró afrentosas para con su propia dignitas. Ya siendo dictador, tiene dos gemelos con Metela Dalmática: Fausto y Fausta. Fausto lucharía años más tarde en Farsalia a las órdenes de Pompeyo, mientras que el Publio Sila que mandó el ala derecha del ejército de César en esa misma batalla era sobrino del Sila que nos ocupa. Cuenta Plutarco que Metela Dalmática murió de enfermedad durante uno de los fastuosos banquetes que ofrecía al pueblo tras abdicar de la dictadura. En los juegos que ofreció después al pueblo tras enviudar, conoce a la que sería su última esposa, Valeria. Al parecer era una mujer de ilustre linaje y reputación intachable, pero tratándose de Sila, las malas lenguas no pudieron evitar todo tipo de comentarios sobre el enlace. De esta mujer tuvo Sila a su última hija, llamada Postumia porque nació después de morir Sila. Por último, Plutarco menciona un dato que me llama la atención y que dice tomado de la autobiografía de Sila, que terminó de escribir dos días antes de morir. La anécdota es que a Sila se le apareció en sueños un hijo suyo que había muerto pocos días antes que su madre Metela. McCullough da a entender que este hijo era el que murió en la adolescencia nacido de su primer matrimonio con Julilla, sin embargo Plutarco dice expresamente que la madre de éste era Metela. ¿Interpretación o licencia literaria?. Yo pienso que lo segundo. Un saludo.

14-09-03.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Cornelia Cinna y Timur: Sobre la "deformación" de Sila. Si han visto algún capítulo de la serie antigua de Star Trek, habrán observado que el capitán Kirk, salvo en determinadas escenas por la forma de mirar, no se parece al que sale en las películas de finales de los 80. Sin embargo, es el mismo William Shatner, pero con unos cuantos años y kilos más y con un corte de pelo diferente. Sabemos por Plutarco que a Sila le gustaba comer bien y beber mejor, hasta el punto de que enfermó de gota estando en Grecia durante la guerra contra el Ponto. Era un hombre amante de los excesos que no se cuidaba demasiado. Cuando una persona engorda mucho, la cara se le pone más gruesa y de ahí que pueda parecer diferente si además se le suman los cambios propios de la edad. Lo del pelo, la impresión que da es que se trata de una peluca pues es muy distinto al que tenía en otros bustos anteriores, pero el cráneo sigue siendo el mismo. De su rostro, dice Plutarco en Vidas Paralelas: "Cuál fuese lo demás de su figura aparece de sus estatuas; pero aquel mirar fiero y desapacible de sus ojos azules se hacía todavía más terrible al que lo miraba, por el color de su semblante, haciéndose notar a trechos lo rubicundo y colorado mezclado con su blancura; y aun se dice que de aquí tomó el nombre, viniendo a ser un mote que designaba su color; así, un decidor de mentidero de los de Atenas le zahirió con estos versos: Si una mora amasares con la harina, tendrás de Sila entonces el retrato". Seguramente tuvo una enfermedad en la piel que le marcó el rostro de esa manera tan peculiar, pero en ningún caso creo que fuera tanto como una deformación. Un saludo.

28-09-03.De: Cornelia Cinna Minor. ¿Y que pensáis que hay de cierto en lo que nos cuenta nuestra Mc Cullough sobre la forma que tuvo Sila de acceder al senado?. Soy bastante profana en este tema (lo cual no impide que me encante) y no he leído a Plutarco (espero remediarlo pronto) pero me gustaría saber cuales fueron las circunstancias que rodearon la infancia y adolescencia de Sila, pues es posible que el niño condicionase al hombre, una personalidad atormentada como la suya bien podía ser consecuencia de una infancia igual. El Sila que nos encontramos en la pentalogía de Colleen es un personaje que me encanta, tan pronto es un ángel como es un monstruo. ¿Que podría haber llegado a ser Sila de haber tenido una madre y una familia como la de Cesar? En el libro de Mc Cullough el mimo Sila lo reconoce al mirar a Cesar “Así podría haber sido teniendo una madre así y no un padre borracho, una mirada capaz de pegar fuego a Atenas y una mente igual”

04-10-03.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Cornelia Cinna. I. Las novelas de Collen sorprenden por su rigor histórico, pero no hay que olvidar que son novelas y que como tales tienen que seguir la línea de una historia, para lo cual, a veces, la autora se ve en la necesidad de hacer interpretaciones propias más o menos arriesgadas o bien permitirse alguna que otra licencia y de ese modo cubrir lagunas. De la juventud de Sila se sabe poco, pero de los datos que nos proporciona Plutarco podemos sacar alguna que otra conclusión. De sus antepasados, Plutarco sólo nombra a un tal Rufino que fue cónsul, añadiendo que tras éste ningún otro fue muy conocido. De aquí queda claro que a pesar de ser patricio su familia no nadaba precisamente en la abundancia. También nos cuenta Plutarco que en su juventud tuvo Sila un patrimonio más bien escaso y que vivió en una casa alquilada de precio moderado. En cierta ocasión, tras regresar de África, mientras hacía ostentación de sus bienes, un ciudadano de reputación intachable le preguntó: "¿Cómo puedes ser hombre de bien tú, que, no habiéndote dejado nada tu padre, tienes ahora tanta hacienda?." (Plutarco, Vidas Paralelas, La vida de Sila). Esta anécdota y alguna otra más nos dan a entender que ya en su época resultaba sospechoso que habiendo nacido tan pobre hubiera podido hacer  una carrera tan brillante, algo que evidentemente no se le escapó a McCullough. Ya se sabe que raro es el honrado que llega a rico y si a eso le sumamos la fama de corrupto que le vino después, más claro el agua. De Nicópolis y Clitumna se sabe que heredó una fortuna de cada una (la primera era una mujer pública que frecuentaba y la segunda su madrastra) y con este dinero pudo adquirir las tierras que le proporcionaron las rentas necesarias para entrar en el Senado. Si a eso le añadimos que su primera esposa fue una Julia, a mi se me hace raro que ésta se casara con él en su época de pobreza y más sabiendo los ambientes que frecuentaba, con lo que cobra fuerza la idea de que se emparentara con ella después de recibir las herencias y también su posible vinculación con Mario al inicio de su carrera. El que se cargara a su madrastra y a su amante griega es un hecho del que no existen pruebas aunque por lo que he leído de él tampoco me sorprendería demasiado que fuera cierto. Sobre el hecho de que su infancia y adolescencia marcara su personalidad, eso es ley de vida y pasa con todo el mundo

04-10-03.De: Carlos J. Pacheco. Respuesta a Cornelia Cinna. II. Si bien McCullough hizo de Sila uno de los personajes más complejos y fascinantes de su obra, tal vez exageró notablemente su carácter atormentado, sobre todo con el tema de Metrobio, al que Plutarco sólo nombra una vez de pasada y sin darle mayor relevancia. En cualquier caso es muy complicado conocer bien la personalidad de quién vivió hace tantos años en una sociedad que no era como la nuestra. Podemos decir que al principio nos presenta a Sila como el polo opuesto a Mario. Ambos son hombres que por circunstancias distintas se han quedado atrás y como consecuencia de sus adversidades desarrollan un peculiar instinto de supervivencia que les hace superar todos los obstáculos para llegar a lo más alto, pero mientras Mario opta siempre por el camino legal o el más recto posible, Sila entiende que el fin siempre justifica los medios y no duda en pasar por encima de quién se cruza en su camino para lograrlo. No obstante al final se demuestra que no debieron ser tan diferentes en el fondo, y la novelista australiana nos lo deja caer cuando en su obra, Mario le confiesa a su esposa antes de huir de Roma, que si se hubieran dado las circunstancias, tal vez él hubiera marchado sobre la ciudad con un ejército al igual que hizo Sila (como de hecho sucedería poco después). Sobre qué podía haber sido de Sila si su infancia hubiera sido distinta, es algo que nunca se sabrá. Los futuribles dan juego a interpretaciones de todo tipo, pero al final no nos conducen a nada. De todos modos sí estoy convencido de que si Sila lo hubiera tenido todo hecho desde el principio las circunstancias no le hubieran obligado a desarrollar su instinto de superviviencia y evidentemente la Historia hubiera sido diferente. Si quieres leer a Plutaco, en el debate de Catilina puse un enlace desde el que se puede bajar gratis "Vidas Paralelas". Está en un castellano un poco desfasado pero se entiende. Un saludo.

13-12-04.De: Manuel Francisco Loureiro. Hola a todos: Este es el primer mensaje que envio a este foro, asi que antes de todo, disculpadme si cometo algun error o vulnero inadvertidamente alguna norma. Si lo he enviado a la linea de Lucio Cornelio Sila es porque considero que tiene relacisn aunque sea tangencialmente con lo que quiero plantear. A ello: Durante la epoca de las proscripciones de Sila y ya antes con Mario, las familias patricias ( Julios, Sergios, Cornelios, Pinarios, etc...) empezaron a sufrir una sangria de miembros por guerra, suicidios, asesinatos etc... que continuarma hasta, si no me equivoco, la epoca de la dinastia Julio- Claudiana. Mi pregunta, si alguien me la puede responder, es: ? Que fue de las llamadas Familias Famosas, o sea, los patricios? ? Cuando desaparecen de la Historia de Roma?? Cual es la ultima referencia historica de ellos? ? Como afecto esta desaparicisn a una sociedad tan eminentemente conservadora como Roma? Espero que esto pueda dar motivo de debate. Un saludo

05-04-04.De: Guillermo F. Gruschka. Estimados Amigos: en primer lugar quiero hacerle llegar mi mayor y más sincera solidaridad a todo el pueblo español por el atentado sufrido en estos días. A los foristas de este debate, del cual no he participado anteriormente, y en especial a nuestro respetado José Lago, les ruego que me ayuden a despejarme una duda que no he podido resolver en mis archivos y textos de Roma. Recientemente he adquirido el libro de Collen Mc Cullogh llamado en Argentina “La Corona de Hierba” que me estoy devorando de a poco para disfrutar la parte de historia de nuestra querida Roma que va desde la caída de Saturnino hasta la muerte de Mario. Con todo el respeto que me merece la prestigiosa autora pero con todo el reparo de lo que se lee en una historia novelada, que dentro de las verdades siempre esconden “licencias (mentiras) poéticas”, cautivo mi interés por la búsqueda de la verdad histórica una parte del libro que me planteo la siguiente duda: existen pruebas, verdaderamente históricas, del juramento que una gran parte de los ítalos le hicieran a Marco Livio Druso, tendiente a convertirse en clientes de éste si les conseguía la tan ansiada ciudadanía romana? Esta afirmación del libro no la he podido encontrar en ningún texto y me gustaría saber si alguien, con verdaderos conocimientos historiográficos, me la podría ayudar a resolver. Si la pueden acompañar con información sobre donde puedo leer sobre ella, mejor. Algún historiador de la época que haya escrito, sobre eso llámese Livio o quien sea. Les mando un cariño a todos.

19-06-04.De: Luis Silva. Respuesta a Manuel Francisco. I. En respuesta a tu propuesta de debate, la extinción del patriciado, si examinamos una a una las familias que mencionas en tu paréntesis (“Julios, Sergios, Cornelios, Pinarios, etc...”), encontramos que ninguna de ellas sufrió tal “sangría de miembros por guerra, suicidios, asesinatos, etc…” durante el siglo I a.C. Los Julio, más que sufrir una sangría, recuperaron su antigua gloria. Tras un largo letargo en el que no ocuparon ningún cargo importante, bajo el patrocinio de Mario y por medio de la rama de los César, pusieron fin a su pobreza y volvieron a ocupar la pretura y al consulado. Si exceptuamos a Catulo César, que en realidad era un Lutacio y no un Julio, pero que sí se suicidó perseguido por Mario, y a Cayo Estrabón, vemos que Sexto y Lucio César, hermano y primo del padre del gran César, fueron cónsules en la época de la Guerra Social; el padre de César, pretor; su primo Lucio, cónsul; él mismo, 5 veces cónsul y dictador vitalicio; y su sobrino Octavio –Julio por adopción–, emperador y 13 veces cónsul. Los Julios fueron por tanto la primera dinastía de emperadores, unidos a los Claudio, otra familia patricia que no había sufrido sangrías ni perdido su posición preeminente. Yo achacaría la extinción de los Julio-Claudio a las continuas intrigas palaciegas, de las que muchos culpan a Livia (Cayo y Lucio César, Druso, Germánico, Británico…), pero nunca situaría la extinción de los Julio en el siglo I a.C. Los Sergio no volvieron a ocupar cargo importante alguno desde el 357 a.C., y se arruinaron. Por una u otra causa, estaban ya prácticamente extinguidos antes de Mario y Sila, que curiosamente patrocinaría al último de la gens, el tristemente famoso Catilina. Los Cornelio no se extinguieron de ninguna manera en este período de tiempo. Si no, ¿cómo se explica que ocuparan 16 consulados sólo en el siglo I a.C.? Los Sila, los Cinna, los Escipión, los Léntulo, los Dolabela… El último Pinario que yo conozco fue el hijo de Julia Major, hermana de César, y de su primer marido, Lucio Pinario. Éste era patricio, sí, pero estaba arruinado y murió al poco tiempo de casarse. Lucio Pinario hijo, pese a ser sobrino de César, no alcanzó cargo importante alguno. Hay que remontarse al siglo V a.C. para ver a un Pinario en los fastos capitolinos: un tal Lucio Pinario Mamerco, tribuno consular en el año 432 a.C. Por ello, me parece claro que desde esta época los Pinario dejaron de influir en la historia.

19-06-04.De: Luis Silva. Respuesta a Manuel Francisco. II. Así, yo establecería estos dos bloques para enmarcar cronológicamente la extinción de las familias patricias: I) los siglos V-IV a.C. y II) la época imperial. Bloque I. Las guerras que llevaron a Roma a conquistar Italia y los consiguientes arruinamientos le costaron a Roma la vida de muchos miembros jóvenes de las gens patricias. De este modo, entre los siglos V y IV a.C., se extinguieron importantes familias patricias como los Horacio, los Virginio, los Lucrecio, los Tarpeyo, los Veturio, los Ebutio, los Genucio, los Geganio, los Furio, los Papirio, los Volumnio, los Quincio, los Pinario o los Sergio. Esto sin contar con las tragedias tan típicamente romanas, como la de los Potitio. Esta familia, que ocupó importantes cargos hasta su extinción, estaba a cargo del culto de Hércules en el Ara Máxima. Sin embargo, cuando en 312 a.C. el censor Apio Claudio convirtió el culto gentilicio en estatal, a cargo del praetor urbanus, como castigo divino el mismo Claudio quedó ciego, y los miembros más jóvenes de la gens Potitia murieron, por lo que la gens se extinguió. Bloque II. Los Julio, los Claudio, los Cornelio, los Sulpicio, los Emilio, los Valerio, los Fabio, los Junio, los Postumio, los Servilio. Estas familias monopolizaron la pretura y el consulado durante toda la República, y se extinguieron en el Imperio, época en la que no se puede hacer distinción entre patricios y plebeyos, pues el emperador es el que elige a las personas que van a ocupar cargos o encargarse de misiones o guerras. Todo depende de si tiene la capacidad mental suficiente como para elegir al más capacitado, o si es un loco, un megalómano, un envidioso, un retrasado mental, un débil títere o cualquier otro de estos especímenes que tantas veces ocuparon el trono, que elige a quien le viene en gana o simplemente a quien más le hace la pelota. E incluso convierte a sus lacayos y libertos en patricios, burlándose así de éstos. Por ejemplo, Lucio Vitelio, padre del emperador Aulo, que fue hecho patricio por Claudio. El Imperio marca, por tanto, el fin de la hegemonía patricia en el gobierno de Roma. Desde entonces, éstos olvidarán sus deberes para con la patria para dedicarse a llevar una vida lujosa en sus villas de Roma y a asistir a las reuniones de un decadente Senado, mientras los provincianos viri militaris les sustituyen. Antes de terminar, me gustaría señalar que he hablado aquí de los patricios, y no de las Familias Famosas, pues no es lo mismo. Entre estas llamadas “Familias Famosas”, se contaban no sólo patricios, sino también plebeyos aristocráticos, que juntos formaban la nobilitas. No he hecho mención de los Cecilio Metelo, ni de los Licinio Craso, ni de los Lutacio Catulo, ni de los Domicio Ahenobarbo. Un saludo.

30-08-04.De: Eduardo F. Rivas. Después de haber leido parte de las exposiciones del foro, y que además, de todas ellas he extraído enseñanzas muy sustanciales, me atrevo a decir que nuestra moral cristiana casi nos invalida para juzgar los hechos bélicos, o más bien de matanzas, que se producían entre los ejércitos de la antigüedad, desde los faraones, pasando por Babilonia, Persia, Macedonia con Alejandro o con su padre Filipo, y llegando a la Roma republicana, casi en el período del protoimperio, eran esas realidades algo tan habitual, que por ello escandaliza nuestra deformada  sensibilidad. Cosa, esta deformación, debida a un cristianismo profundamente católico, y por ello, castrante para ciertos juicios y análisis en libertad. Bien, tratándose de enjuiciar a Lucio Cornelio Sila, en mi opinión al menos, sin entrar en sus gesta militares, desde la época de "legado" de Mario en Numidia y su espectacular captura de Yugurta, hasta la ruptura de la legalidad al entrar en Roma con sus legiones, y posterior dictadura, veremos, si analizamos un poco su conducta, que siempre ese hombre careció de los más mínimos escrúpulos para poner en práctica sus deseos, fines, o necesidades. Para él, ¡el fin justificaba los medios!. De sus sentimientos hacia los demás, el más destacado era el desprecio más absoluto, incluido hacia aquellos que le ayudaron en su encumbramiento, y a quienes utilizó friamente, únicamente para conseguir su ascenso, y a quienes luego traicionó, ejemplo: Cayo Mario. Considero por lo tanto, a Sila, al menos como persona, un ser aborrecible. Sin sentimientos. No hay dignidad en sus hechos, y aunque estos fuesen exitosos, nunca resistirán un análisis humano sin ser condenado su líder como persona, aunque se aplaudan de alguna manera, los resultados.

02-09-04.De: Lucio Gemino. Saludos. Ante todo debo aplaudir al Sr.Rivas por su valentía para expresar su disgusto o más bien su repulsa hacia el comportamiento humano de Lucio Cornelio Sila. Sin embargo, estoy en desacuerdo en ciertos puntos. Para mi el más importante es el que le tilda de desprecio hacia Cayo Mario. Ciertamente Sila contaba con un instinto asesino respecto a los que consideraba sus inferiores, pero a la par respetaba (aunque no podía tolerar su presencia haciéndole sombra) a sus iguales.Entre ellos estaban personajes como Mario y Escauro. Para Sila, Mario supuso una oportunidad para escalar el poder que él consideraba por naturaleza era su destino, pero al igualarse a él,vio que era su antitesis. Mario era el héroe del populacho, el más querido de todos, mientras que él era el temido, la fiera que imponía respeto. Para mi Sila odiaba y respetaba a Mario a la vez: lo respetaba por ser la figura que era, el primer hombre de Roma, el preferido de las masas y lo odiaba porque en el fondo quería ser un nuevo Mario, pero con su propia personalidad. Por lo demás dices que era un hombre sin sentimientos y ahí debo indicaros que sería al revés: hombre pasional hasta el extremo, Sila amaba u odiaba sin punto medio. Lo que si creo razonable decir es que Sila siempre se comportó con una frialdad digna de un depredador. Un saludo.

02-09-04.De: Eduardo F. Rivas. Después de haber leido parte de las exposiciones del foro, y que además, de todas ellas he extraído enseñanzas muy sustanciales, me atrevo a decir que nuestra moral cristiana casi nos invalida para juzgar los hechos bélicos, o más bien de matanzas, que se producían entre los ejércitos de la antigüedad, desde los faraones, pasando por Babilonia, Persia, Macedonia con Alejandro o con su padre Filipo, y llegando a la Roma republicana, casi en el período del protoimperio, eran esas realidades algo tan habitual, que por ello escandaliza nuestra deformada  sensibilidad. Cosa, esta deformación, debida a un cristianismo profundamente católico, y por ello, castrante para ciertos juicios y análisis en libertad. Bien, tratándose de enjuiciar a Lucio Cornelio Sila, en mi opinión al menos, sin entrar en sus gesta militares, desde la época de "legado" de Mario en Numidia y su espectacular captura de Yugurta, hasta la ruptura de la legalidad al entrar en Roma con sus legiones, y posterior dictadura, veremos, si analizamos un poco su conducta, que siempre ese hombre careció de los más mínimos escrúpulos para poner en práctica sus deseos, fines, o necesidades. Para él, ¡el fin justificaba los medios!. De sus sentimientos hacia los demás, el más destacado era el desprecio más absoluto, incluido hacia aquellos que le ayudaron en su encumbramiento, y a quienes utilizó friamente, únicamente para conseguir su ascenso, y a quienes luego traicionó, ejemplo: Cayo Mario. Considero por lo tanto, a Sila, al menos como persona, un ser aborrecible. Sin sentimientos. No hay dignidad en sus hechos, y aunque estos fuesen exitosos, nunca resistirán un análisis humano sin ser condenado su líder como persona, aunque se aplaudan de alguna manera, los resultados.

01-10-04.De: Quinto Meridio. Respuesta a Lucio Gemino. Ave quirite! Podrías explicar en que sentido figurado de la palabra defines a Lucio Cornelio Sila un hombre pasional hasta el extremo? Es también que refieres a su homónimo Mario como el primer hombre de Roma, este que reprimió la revolución social y servil tan sanguinariamente? y claro está, según dices, Sila sentía respeto y a la vez odio porque quería ser un nuevo Mario. Esto, estimado conmilitión, se llama infundir el respeto a las masas como dices, por medio de la opresión y el terror; Sila emuló, o mejor dicho superó con creces estas acciones. Dejando al margen sus cualidades como militar, permiteme decirte que en lo humano dejaba mucho que desear; Después de la revolución Sulpicia alentada por Mario para obtener el mando del ejército contra Mitrídates a la cual Sila puso veto ¿Es pasional decapitar y exponer como triunfo las cabezas de sus adversarios en una pica? ¿Es pasional hacer ejecutar a miles de samnitas en el Campo de Marte? ¿Es pasional asesinar a hijos en los brazos de sus madres? esto sin dejar atrás la famosa lista de proscritos, y después de todo esto, no me digas que la "estatua ecuestre" que le prodigó el pueblo de Roma fue por agradecimiento. Esto es, y vuelvo a repetirte opresión y terror, y lo llevó como bandera hasta sus últimos felices días el cual tan "pasional" como dices que era, mandó estrangular a un sirviente solo por haberle tal vez contrariado. Bajo el nombre de República, tanto Mario como Sila han hecho demagogia del terror; Gracias que nuestro sin par Julio César vino después. Ave atque vale! Saludos.

01-10-04.De: Martín Lasarte. Creo que Sila era, parafraseando a Maurice Druon, "un mal hombre bien dotado para gobernar". Como militar fue invencible; en la guerra contra el rey Yugurta, contra los germanos y en la Guerra Social él fue tan buen general como Mario. Y eso es notable ya que hasta los 30 años él no tuvo experiencia alguna en el ejercito. Como político creo que él cometió atrocidades obligado por las circunstancias. Si Mario hubiera aceptado retirarse y no buscar el mando en la guerra contra el rey Mitrídates, las cosas hubieran sido diferentes para ambos. Mario hubiera muerto alejado del poder, pero respetado por todos. Sila hubiera derrotado al rey Mitrídates, consolidado su liderazgo polìtico y puesto de su lado tanto a los partidarios como a los adversarios de Mario, ya que todos lo apreciaban como un estadista eficaz. Pero Mario quiso tener su septimo cosulado y llevó a Roma a una situación en la que ni él ni Sila podían imponerse por medios legales. Lo que no puede discutirse es esto: el primero en violar la Constitución fue Sila. Después de que Sila cruzó el limite de la ciudad, se abrió un nuevo período en la historia romana, en la que la ley podía ser quebrada impunemente por razones de Estado y luego torcida para legalizar su incumplimiento. En otro orden de cosas, en Argentina los libros de Coleen Mc Collough se agotaron y no parece que los vayan a importar nuevamente. ¿Podrían por favor contarme que fué del matrimonio entre Mamerco Emilio Lépido Liviano y Cornelia Sila? El último libro que pude leer fue "La corona de hierba" Muchas gracias

17-10-04.De: Lucio Gemino. Hola a todos. Antes de nada responder ,obviamente, responder a Quinto. Mi respetado compañero: quiero dejar claro que la figura de Sila no es mi favorita dentro de la Hª romana y que no lo considero como un buen hombre. Sin embargo, su importancia me parece, junto a la presencia de Mario, vital para el posterior desarrollo de los acontecimientos que llevaron a la aparición del Imperio. Siempre me ha llamado la atención la figura de Sila y, aunque no dejo de ser una personalidad atroz en lo humano(en eso si que coincido con todos), no cabe la menor duda de que tenía madera de lider. Su problema: que al igual que Pompeyo con Cesar, se encontró con otro titan, como fue Mario. Cuando me refiero a pasional, Quinto, es porque el amor y el odio son dos pasiones humanas, quizás las más acentuadas. Sila era pasional porque si alguien le molestaba pues... no os tengo que dar ejemplos que tu mismo los pones y si amaba no te tengo que contar lo que paso con Metrobio o con Dalmatica y los escandalos que provocaron. Era pasional porque para él no había término medio. Al contrario que Cesar, mucho más cerebral, Sila era capaz de lo más horrible, pero también de amar hasta enloquecer (rememoro la muerte de su hijo). Por eso lo defino como pasional: porque en él se daban sólo los extremos. En cuanto a lo que defines como demagogia del terror, tanto de Sila como de Mario, quiero recordarte un cosa. Mario, en sus últimos momentos, como bien sabes, enloqueció. De hecho, esto lo atestigua el propio Cesar, quien lo cuidaba. Pero... reflexiona en sus primeros momentos. Mario fue un héroe para el pueblo, porque si no fue así, ¿como se atrevería nuestro querido Julio a poner como uno de sus argumentos póliticos en alguna de sus campañas su parentesco con Cayo Mario? Por lógica. Julio Cesar era en extremo inteligente y para él, que vivía en constante contacto con el pueblo, era muy claro que, a pesar de la política de Sila y los últimos momentos de locura de Mario, este seguía siendo un héroe, el Tercer Fundador de Roma (como se le llegó a definir). Por ello creo que hay que diferenciar claramente los pasos de Mario antes de su último consualdo y este último, que si fue un paradigma del Terror. Un fuerte saludo. Ave atque vale.

17-10-04.De: Guillermo F. Gruschka. Estimados amigos: quisiera recoger los comentarios de todos Ustedes, los que básicamente se concentran en una sola cosa: juzgar virtudes y defectos de dos hombres que marcaron la historia de nuestra querida Roma. Me gustaría que vieran como esto se repite siempre en otros foros, por ejemplo al comparar a Cesar con Augusto, a Pompeyo con Cesar, a estos con Craso, etc., etc., etc. Les voy a repetir lo mismo que he dicho en otros foros: el hombre objetivo debe saber juzgar quien fue mejor para el sistema pero sin dejar de reconocerle sus defectos. Cerrando mi opinión sobre este tema que nos divide, quiero hacerles llegar mi impresión: A Mario no se le puede negar que fue un caudillo popular que supo darle a Roma un ejercito profesional, hecho que incluso ayudaba con un granito de arena a mitigar las diferencias de clases (al menos fue un paso, que no fue mas que un comienzo, ya que las diferencias sociales igualmente eran terribles para esas fechas). Que luego ese ejercito profesional terminara mas adelante siendo la perdición de la Republica, es otro asunto, pero la idea era buena. Fue el primer General exitoso fuera de la oligarquía Patricia, e Itálico, lo cual también fue un fuerte logro social en pos de la unificación de una potencia. Señores: una potencia es grande cuando uno y cada uno de los que la componen se sienten parte de ella en unidad interna. Sin embargo no me gusto su falta participación en las causas populares ya que, a mi humilde entender, no se entregó como debía, o podía cuando era mucho el “Primer Hombre de Roma” en esas fechas. Además no cabe duda que no supo hacerse a un lado de su sed de mantener o elevar aun más su gloria, justamente merecida, pero cuando su avanzada edad y su enfermedad requerían que hiciera un paso a un costado y dejara a Sila tener la suya. No quiero herir con esto a quienes lo admiren, pero sobre este personaje nefasto y oscuro de la Historia de nuestra querida Roma, que fue el primero en tomarla por asalto, que fue el primero en instaurar un gobierno de facto. Miembro de una casta oligárquica, casta que aborrezco en cualquier ambiente, condición o momento histórico ya que esta probado que las oligarquías siempre han sido contrarias al bien común, que defendía un sistema de exclusión por linaje, en lugar de dar igualdad para el crecimiento, que se sentía superior al resto de quienes hicieron a Roma lo que era, que pelearon junto a él, que eran sus semejantes ya que poseían el mismo nivel cultural, social, militar y económico (etruscos, griegos, samnitas, etc., que pelearon codo a codo con ellos contra Cartago, Numidas, Griegos, Hispanos, Galos, etc., para llevar gloria a Roma y luego de esto gozar solo la oligarquía de los beneficios y el resto sufrir de pobreza) y que solo pedían “ser parte” de esta nueva idea que era la hermosa Republica de Roma, convirtiéndola en un caos de destrucción que no hizo mas que traer pobreza en la península, debilidad frente al enemigo externo. Abrir una senda a quienes sentían que Roma era ahora una mujer a la que podían poseer por la fuerza si sus legiones se lo permitían en lugar de la madre a quien uno respeta y defiende sin pensar jamás en vejarla, poniéndola sobre todo. Resumiendo: poner a esta bestia cruel y despiadada, clasista y oligárquica, autoritaria y tiránica, genocida y proscriptora, sádica y sin piedad con el enemigo, en el mismo nivel que un Mario, es faltarle el respeto a la historia. Al menos en lo que yo entiendo que debería ser el ideal de Gobierno por el cual uno desea vivir en él y morir por defenderlo. Eso era Roma para mí, hasta que hombres como Sila comenzaron a demostrarnos que no querían una SPQR sino que querían que fuera solo para Sila y su grupo de aristócratas clasistas. Nuevamente, con el corazón, espero no haber ofendido al héroe de nadie. Un fuerte abrazo y cariño para todos desde Argentina.

 

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