..LAS LEGIONES DE JULIO CÉSAR

 

LAS INNOVACIONES TÁCTICAS DE CÉSAR

 

El amable lector que ha soportado pacientemente todos los capítulos de mi web hasta ahora (lo que agradezco profundamente), conoce ya con todo detalle cómo eran las legiones de César, así que ahora vamos a ver cómo hicieron lo que hicieron con pleno conocimiento de sus métodos y sus equipos.

Julio César revolucionó el arte de la guerra. Con él, las legiones de Roma alcanzaron cotas inigualables de potencia táctica y estratégica. La estrategia de César es la cumbre de la estrategia en la Historia, su planificación de la campaña de las Galias es tan insultantemente inteligente que con demasiada frecuencia oculta los métodos tácticos que supusieron una auténtica revolución en el ejército romano.

Mario creó las nuevas legiones y con ellas derrotó a cimbrios y teutones, demostrando la enorme potencia que tales unidades eran capaces de generar. Pero fue César quien sacó a esas legiones el máximo partido, quien exprimió sus posibilidades al máximo con los sorprendentes resultados conocidos: más de 3.000.000 de hombres derrotados por apenas 50.000. Pero no hubo en ello secreto alguno, ni magia, ni milagro.

La esencia de las nuevas legiones de Mario era la flexibilidad. Una legión podía operar completa o fraccionada en cohortes. La carencia, la eterna carencia romana en lo tocante a caballería, condicionó que la legión fuera una unidad de infantería y por ello debía ser la mejor unidad de infantería jamás ideada. Mario diseñó las legiones como piezas de un puzzle capaz de componerse de mil formas distintas, capaces de operar en cualquier condición táctica, capaces de llevar a cabo cualquier estrategia. así nacieron legiones (siempre y cuando fueran mandadas por oficiales competentes...) capaces de enfrentarse a ejércitos mucho más numerosos con garantías de éxito. Capaces de enfrentar al enemigo en campo abierto o detrás de formidables fortificaciones levantadas de la nada por ellos mismos. Ésta era la teoría, ahora veamos la práctica.

Una parte importante de la victoria de Mario en Aquae Sextiae fue el propio Aquae Sextiae. Los ejércitos romanos que fueron sangrientamente despedazados por los germanos anteriormente, habían combatido allí donde habían encontrado al enemigo. Es decir: donde los germanos querían combatir. Mario cambió eso. Se atrincheró con sus novatas legiones tras sólidas fortificaciones a base de fosos y terraplenes y allí aguantó la primera embestida. Cuando los germanos se cansaron de "embestir" continuaron su camino. Mario les siguió, y les siguió con unas tropas que habían pasado de ser "novatas" a ver a los temibles germanos desistir de su empeño en destruirles. Así, con la moral alta, "encontró su Aquae Sextiae", su lugar tácticamente ideal para presentar batalla a los germanos que fueron destrozados. La táctica no era nueva, ni mucho menos, pero Mario la utilizó con cabeza y demostró que las nuevas legiones, combatiendo en terreno favorable, eran capaces de cualquier cosa. Craso olvidó este punto crucial y fue derrotado en Carras, como Varo sería derrotado en Teutoburgo, porque las legiones necesitaban apoyar su inferioridad numérica en dos patas sólidas: un buen mando y condiciones tácticas favorables. La única vez que César estuvo a punto de ser derrotado en las Galias, en Gergovia, fue precisamente consecuencia de la quiebra de las condiciones tácticas que favorecían a las legiones. En Dyrrachium volvió a ocurrir lo mismo, y en las dos ocasiones, tanto Vercongetórix como Pompeyo, creyendo haber derrotado a César, se lanzaron en su persecución renunciando a la recien conseguida ventaja estratégica: los resultados fueron Alesia y Farsalia. En ambos casos César aprovechó la euforia enemiga para llevar al adversario allí donde él quería y derrotarlo definitivamente.

César no contó con caballería romana en sus campañas. Tenía escuadrones de jinetes españoles y galos, pero no eran suficientes para la enorme tarea de las Galias, así que alistó jinetes germanos, cuya superioridad táctica sobre sus enemigos fue determinante para mantener a la infantería romana a salvo de sus ataques. La infantería auxiliar no tuvo un papel importante en la táctica de César porque éste siempre prefirió entablar el combate principal lo más rápidamente posible para aprovechar la ventaja táctica, así que su misión principal fue la de mantener a raya al enemigo y cubrir las alas. Las victorias de César fueron victorias de su infantería.

Durante la guerra en España, César combatió en Galicia , la costa noroeste española, utilizando una estrategia basada en asaltos anfibios. No fue el inventor de este método, pero si el primer general romano que lo llevó a cabo tras las guerras Púnicas. El asalto anfibio a Britania repetido dos veces fue el adelanto de la invasión que Claudio habría de llevar a cabo un siglo más tarde. César utilizó todos los recursos (generalmente escasos) a su alcance con singular maestría, lo que demuestra la soberbia flexibilidad de las legiones, capaces de combatir en una batalla, marchar a traves de dos metros de nieve o ganar una batalla naval.

Una gran innovación fue el empleo masivo de la artillería en campaña como no se verá hasta muchos siglos después. Hasta entonces, la artillería romana había sido utilizada casi exclusivamente en los asedios. César la utilizó en campaña doblando las piezas en cada legión y apuntando su empleo para "ablandar" el choque con el enemigo. Tras su muerte, esta teoría revolucionaria cayó casi en el olvido, pero cuando uno imagina los flancos del ejército protegidos por la artillería ligera (los escorpiones) ve la gran victoria que César hubiera obtenido contra la caballería parta si el choque se hubiera producido. No fue hasta la introducción de la artillería basada en la pólvora (los cañones) que las ideas de César volvieron al esquema táctico. Pero una línea de escorpiones disparando contra un ejército que avanza es una imagen terrorífica que hubiera modificado todos los planteamientos tácticos.

 

¿Hubiera César completado su proyecto de conquistar el Imperio parto, subir por el mar Negro y atacar a los germanos por la espalda poniendo bajo el dominio romano a toda Europa? Estratégica y tácticamente, este gigantesco plan era viable y de haberlo llevado a cabo la Historia hubiera sido muy distinta, ya que las grandes invasiones del tardoimperio hubieran encontrado una Europa romanizada con fronteras estables en los confines de Polonia, y no en el Rin, como sucedió. En teoría, la pacificación de todo el continente europeo hubiera creado un colchón capaz de amortiguar esas invasiones que, como veremos en capítulos posteriores, no fueron tan tremendas como comunmente se cree.

La verdadera cuestión es si Roma hubiera sido capaz de volcar sus recursos en tan vastos territorios para llevar a cabo una completa romanización.

...Pero esa, es otra historia.

ÍNDICE