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BIBLIOGRAFÍA COMENTADA

 

Por Joaquín Acosta

 

SOBRE LA FORTUNA O VIRTUD DE ALEJANDRO. Plutarco. El patriotismo griego y el injusto desprecio de ciertos círculos romanos hacia el mundo helénico, influyeron en el joven Plutarco mucho antes de que escribiera sus Vidas Paralelas. Sus primeros trabajos fueron ensayos acerca de la Fortuna o de la Virtud de Alejandro, explicando cómo la primera fue consecuencia de la segunda, cuando los escritores hostiles habían atribuido a la suerte la mayor parte de las hazañas del Magno. 

VIDAS PARALELAS: ALEJANDRO-CÉSAR. Plutarco. Mucho después de terminar la anterior obra, este admirable autor en sus inmortales Vidas Paralelas, ubicó a Alejandro al lado de Julio César. Para la historiografía contemporánea, este escritor tiene innegables lagunas como biógrafo, por cuanto se dejó influenciar por ciertas habladurías y “rara vez distinguió las fuentes primarias de las secundarias, tan preocupado estaba por edificar con el ejemplo”. Sin embargo, su relato de la infancia y juventud de Alejandro es la única fuente con la que se cuenta. Las fuentes que Plutarco utilizó han desaparecido. 

ANÁBASIS DE ALEJANDRO MAGNO. Arriano. La principal fuente antigua sobre el Magno. El autor es un “griego bitinio romanizado” tal y como acertadamente lo describe Mary Renault. Este autor fue discípulo de Epícteto, quien considera que la libertad radica en la victoria sobre el miedo. La historia tiene una deuda gigantesca con Arriano, pues rescató las principales fuentes directas sobre Alejandro (Ptolomeo, Aristóbulo y Nearco) que hoy se han perdido. Este escritor no sólo fue historiador. El español Adriano lo designó gobernador de Capadocia, honor que rara vez se concedía a los de su raza, y fue un general valiente y competente que rechazó una peligrosa invasión bárbara. Un autor que causa la admiración de los eruditos modernos, por su espíritu crítico y sensato a la hora de ponderar los hechos. Un escritor que se adelantó milenios a su época, rivalizando así con los más grandes historiadores antiguos. 

HISTORIA DE ALEJANDRO MAGNO. Quinto Curcio Rufo. El biógrafo romano de Alejandro. Y según los prejuicios romanos, los griegos no eran más que una raza de pederastas afeminados, pese a que Atenas era la “ciudad luz” de la época. En tiempos de Curcio los republicanos vivían con la amargura de la derrota, y utilizaron a Alejandro para demostrar que tiranía e imperio son sinónimos. A esta época pertenecen Trogo, la fuente ahora desaparecida de los inexactos y hostiles Justino y Diodoro Sículo. “La fecha preferida por Rufo Quinto Curcio es inmediatamente después del temible Calígula, uno de cuyos entretenimientos consistía en disfrazarse de Alejandro. El macedonio divinizado y muerto tres siglos antes fue un regalo propagandístico para el protocésar tiránico”, comenta Renault acerca de estos autores latinos. Los moralistas republicanos dictaminaron que Alejandro tuvo un buen comienzo, pero que todo poder corrompe y ninguno más que el señorío sobre bárbaros serviles y rastreros (pertenecientes a una raza inferior a la romana). La adopción de la vestimenta afeminada y de las costumbres asiáticas son la prueba del carácter tiránico del Magno, Calígula en versión griega según estos autores. 

Historiografía Antigua: 

BIBLIOTECA HISTÓRICA. Diodoro Sículo. Ver comentario a Curcio 

EPÍTOME DE LAS HISTORIAS FILÍPICAS DE POMPEYO TROGO. Justino Ver comentario a Curcio 

Biografías Modernas y Contemporáneas: 

ALEJANDRO MAGNO Droysen, Johann Gustav. Esta obra es un clásico de la literatura alejandrista. Obra impregnada de pasión, y de gran vigencia, pese a no ser del todo ajena al historicismo de la época. El discípulo de Hegel se inmortalizó con esta vibrante biografía, que hace una acertada defensa del Magno, sin incurrir por esto en las exageraciones románticas de W. W. Tarn. Como Alejandro, Droysen logró su obra histórica en plena juventud. 

ALEJANDRO DE MACEDONIA. Lamb Harold. El historiador de Asia, biógrafo de Ciro de Persia y de Gengis Kan, también elaboró su biografía del Magno, con un talento literario admirable. Sin embargo, este autor sigue el enfoque moralista latino, quizás influenciado por el carácter de su admirado y admirable héroe mongol, punto de partida errado que conlleva a valoraciones imprecisas y equivocadas en torno a la personalidad y genio del macedonio. 

ALEJANDRO MAGNO. Renault, Mary. Si César tiene a Colleen McCullough, Alejandro cuenta con esta genial novelista, que en una maravillosa trilogía dedicada al Magno deslumbra por su erudición histórica y sagaz exploración del alma del macedonio. Con posterioridad a sus novelas, Renault elaboraría esta biografía, que sorprende por el análisis psicológico y hasta médico del Magno (esta autora estudió enfermería en la Universidad de Oxford). Sin embargo, no hay que olvidar que Renault siente una profunda fascinación por el tema de la homosexualidad y bisexualidad, que subyace a lo largo de toda su obra literaria. Su genial crónica dedicada al macedonio no es la excepción, y hay que entender que el idilio narrado entre Filipo y su posterior asesino Pausanias, o Alejandro y Hefestión no es más que una licencia histórica, suposiciones sustentadas en la propaganda antimacedónica. 

ALEJANDRO MAGNO REY, GENERAL Y ESTADISTA. Hammond, Nichollas. Sencillamente, lo mejor que hay sobre el Magno. Cualquier elogio a esta obra se quedará corto. Hammond sopesa todas las fuentes existentes del macedonio, y apoyándose en la arqueología, geografía y demás ciencias afines, logra una impresionante aproximación a la vida y obra de Alejandro, la más completa que hay. La lectura de este libro genial es imprescindible para quien quiera conocer al verdadero Magno. Once sobre diez. Una obra rayana en la perfección. 

ALEJANDRO: VIDA Y LEYENDA DEL HIJO DE LOS DIOSES. Faure, Paul. Aunque influenciado por el enfoque historiográfico marxista -que hace ver a Alejandro como el representante de la casta dominante macedonia, que se limita a desplazar a la calaña persa- el autor pretende sopesar las diferentes fuentes antiguas para diferenciar la realidad del mito, llegando a conclusiones originales y explorando las diferentes facetas del Magno, tanto virtudes como defectos: guerrero valeroso pero sanguinario, fundador de ciudades, protector de las artes, paladín del helenismo, héroe santificado por judíos, cristianos y musulmanes, etcétera. Interesante ver cómo este autor, escéptico ante la leyenda de igualitarismo del Magno (por cuanto presta demasiada atención a los detractores) termina maravillándose y reconociendo la grandeza del macedonio. 

EL GENIO DE ALEJANDRO MAGNO. Hammond, Nichollas. Libro posterior a la obra maestra de este historiador, en la que el autor -luego de numerosos años de investigación- intenta llenar vacíos y resolver dudas planteadas en trabajos anteriores. Una obra más ligera y didáctica que la primera de este escritor, excelente manera de introducirse a un estudio más profundo del macedonio. 

Historiografía Contemporánea: 

HISTORIA UNIVERSAL DAIMON (Tomo II, Grecia) Grimberg, Carl. La obra de Grimberg es vibrante, clara y muy enriquecedora. De pretensiones globales, en doce tomos hace un genial y profundo recorrido por la historia política y cultural de la humanidad, desde la prehistoria hasta la conquista del espacio. Excelente instrumento para familiarizarse con la historia universal. 

LOS GRIEGOS Asimov, Isaac. El “Julio Verne del Siglo XX” con su característico estilo literario se mete a historiador, por lo que su obra debe ser leída con las debidas reservas. 

EL PRÓXIMO ORIENTE Asimov, Isaac. En este libro, el autor explica por qué considera a Alejandro “el más notable guerrero de todos los tiempos”. 

GRECIA Levi, Peter. Lleno de mapas e imágenes de la época anterior, concomitante y posterior a Alejandro, es una interesante aproximación a las circunstancias que encontró el macedonio al ascender al trono. 

Novela Histórica: 

ALÉXANDROS (Trilogía). Valerio Massimo Manfredi. Gracias a su obra dedicada a Alejandro, este autor logró su salto a la fama. No hay que olvidar que al ser novela, son frecuentes las licencias históricas. Así por ejemplo, se retrata a un Alejandro que poco antes de Gaugamela muerde el anzuelo tendido por Mazaios, y que en pleno choque, cuando está a punto de ser rodeado por Darío, el providencial contingente de refuerzo enviado por Antípatro desde Macedonia decide la suerte de la batalla. Sin embargo, es un ameno y enriquecedor retrato del mundo griego y asiático, y de la labor de mecenas y estadista de Alejandro, injustamente opacadas por el genio militar del Magno, al tiempo que reencuadra la vida íntima tanto de Filipo como la de su hijo. Así mismo, menciona los diferentes personajes y autores que influyeron en la vida y obra del Magno. 

    *EL HIJO DEL SUEÑO

  **LAS ARENAS DE AMÓN

***EL CONFÍN DEL MUNDO 

ALEJANDRO (Trilogía). Renault, Mary. Ver comentario a la biografía de esta misma autora.

    *EL FUEGO DEL PARAÍSO

  **EL MUCHACHO PERSA

***JUEGOS FUNERARIOS 

ALEJANDRO, EL UNIFICADOR DE GRECIA – LA HÉLADE. Haesf, Guisbert. El mismo autor de Troya y Aníbal, no pudo hacer oídos sordos a la grandeza del Magno. Si bien su retrato de la sexualidad de Olimpia y del propio Alejandro son licencias históricas (plasma una relación incestuosa entre estos dos personajes) este autor explora rigurosamente las intrigas políticas de la época, muestra la realidad no romántica de Demóstenes, y mediante su agudeza y talento narrativo desentraña los móviles del asesinato del gran Filipo, y el verdadero poderío político y militar del imperio persa.

ALEJANDRO EL GRANDE. Kazantzakis, Nikos. Uno de los más grandes literatos del siglo XX rinde su homenaje al macedonio, mediante una novela de amena y fácil lectura. Una excelente manera de introducirse en el mundo de Alejandro. 

Obras conocidas por Alejandro, que probablemente influyeron en su pensamiento: 

IIÍADA. Homero. Obra sublime, imposible de describir en unas pocas líneas, constituyó el “Bushido”, el código de honor de Alejandro. 

HISTORIA. Herodoto. Gracias al padre de la historia, Alejandro tuvo conocimiento de las culturas, creencias y valores de los asiáticos, instrumento mediante el cual conquistó la lealtad de pueblos indómitos, algunos de los cuales acostumbraban sacrificar a sus padres, o desconocer la palabra empeñada, y pudo conocer la táctica empleada por los invencibles jinetes arqueros escitas. 

ANÁBASIS.   Jenofonte. El relato de este formidable caudillo acerca de la expedición de Ciro el Joven, y la forma en que el discípulo de Sócrates condujo de regreso a la Hélade a los mercenarios griegos supervivientes de la derrota a manos de los persas (hábilmente disimulada por este historiador ateniense) Se trata de unas memorias devoradas una y otra vez por un adolescente macedonio que sacaría valiosas lecciones para el futuro, especialmente del ejército y terreno a vencer, y la manera de lograrlo. 

HELÉNICAS. Jenofonte. En esta obra destaca sobremanera el genio militar de Lisandro de Esparta -famoso por recibir en vida honores divinos antes que el propio Alejandro, pese a no ser asimilado a Calígula- y la forma en que derrotó al imperio ateniense, prácticamente sin dinero y en el terreno de su enemigo: en el mar. No sería la última vez que una potencia de tierra pudiera vencer a un imperio marítimo, pese a tener éste la superioridad cultural, tecnológica y económica. Alejandro demostró que a pesar de que cada circunstancia histórica es única, se pueden tomar lecciones del pasado para forjar el futuro. Una lección seguida por Aníbal, Escipión y César, entre otros personajes posteriores. 

CIROPEDIA. Jenofonte. Más que una biografía de Ciro de Persia, es un ensayo sobre el monarca ideal, el deber ser de un caudillo, el cual sería encarnado por Alejandro, gracias a lo cual superó con creces a los divinos Aquiles, Jasón, Cástor, Pólux, Teseo, Heracles, Perseo y Dionisios.

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