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LA MARINA

 

La marina púnica era la verdadera fuerza de Cartago. Poseía la más poderosa del mundo, aunque hasta hace poco no sabíamos cómo eran sus formidables naves.

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Peter Connolly (Ed. Greenhill books).

Esto es lo único que quedó de la marina púnica tras la derrota de 146 a.C. representaciones en monedas o estelas. Polibio nos cuenta que el principal navío de combate púnico era el quinquerreme, o nave con cinco órdenes de remeros. Esta fue la nave que los romanos copiaron para construir su flota. Polibio cuenta que en 256 a.C. Cartago alineó una flota de 350 naves, pero nada sabíamos de ellas hasta que en 1971 se descubrió el casco de una nave púnica en Lilybaeum.

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La ilustración de Peter Connolly (Ed. Greenhill books) muestra los restos de la quilla de la nave y partes de su construcción. Las cuadernas llevan grabada la marca del constructor, lo que demuestra que las naves se construían en gran escala, prefabricadas y ensambladas en los astilleros. Esto explica que Roma pudiera construir 120 naves en tan sólo dos meses. La quilla es de arce, las cuadernas de roble y las planchas de pino. Basándonos en estos restos y en las imágenes preservadas, no ha sido difícil reconstruir un quinquerreme púnico.

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Peter Connolly (Ed. Greenhill books).

El quinquerreme era el navío más poderoso del Mediterráneo. Su tripulación era de 420 hombres, de ellos 120 soldados que colocaban sus escudos en las bordas. de los 300 marineros, 270 eran remeros, todos contratados, que se disponían en tres órdenes de la siguiente forma: 2 remeros en el orden superior, dos en el medio y uno en el inferior. La nave montaba a proa un recio espolón reforzado con bronce y su obra viva (parte de la nave que queda bajo el agua) estaba forrada de placas de plomo para evitar la corrosión de la madera. A popa se alzaba una tienda de cuero y los dos grandes remos que servían de timones. Un mástil retráctil podía alzarse para soportar una vela cuadra, pero en combate siempre se utilizaban exclusivamente los remos.

Polibio nos cuenta que la flota púnica de 350 naves era tripulada por 150.000 hombres, lo que concuerda perfectamente con el número de hombres que tripulaban cada nave. La tempestad que hundió la flota romana que volvía con los supervivientes de la expedición de Régulo causó 100.000 muertos.

Los romanos copiaron exactamente esta nave, pero puesto que su pericia naval era muy inferior a la púnica, idearon un arma que les dio la superioridad naval al convertir las batallas navales en terrestres: un puente que se dejaba caer sobre la nave enemiga. En su extremo inferior había un garfio de hierro que se clavaba en la nave adversaria y por la pasarela los legionarios abordaban la nave púnica convirtiendo el combate naval en un combate terrestre. Así ganó Roma la supremacía naval a Cartago.

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Maqueta de quinquerreme romano construída por mí en la que se puede apreciar el corvus.

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