
LA FALCATA IBÉRICA
La espada que aterrorizó a Roma
Los autores antiguos describen a los guerreros iberos vestidos con túnicas cortas blancas con ribetes de púrpura. Probablemente las túnicas no fueran "blancas", sino del color natural de la lana, al igual que ocurre con las togas romanas, y probablemente la púrpura de los ribetes no fuera tal, sino una franja de color escarlata.
En realidad, es evidente que todos los guerreros españoles no vestían de igual manera, ni mucho menos, pero esta indumentaria sí que era la más corriente y por la que los romanos identificaron a los españoles del ejército de Aníbal. Una estética que es la más repetida en el arte ibero.
Los guerreros españoles usaben una gran variedad de corazas para protegerse en combate. La más sencilla era el pectoral que en aquella época también utilizaban los legionarios romanos y que constaba de una placa de metal que protegía el pecho.
La falcata es un arma de origen español, en realidad es un tipo estilizado del gladius hispaniensis que tras la llegada de Roma a España pasó a formar parte del equipo militar romano. La hoja de la falcata mide aproximadamente unos 45 cm. de longitud, es decir, la longitud del brazo. En realidad no hay dos falcatas iguales, ya que estas valiosas espadas se fabricaban de encargo, por lo que cada una tenía unas medidas según el brazo de su dueño. En todo el Mediterráneo se admiraba la calidad de estas armas, fabricadas con un mineral de hierro de altísima pureza. Su flexibilidad era tal que los maestros armeros la colocaban sobre sus cabezas doblándolas hasta que la punta y la empuñadura tocaban sus hombros. Si la espada volvía a su posición recta al soltarla de golpe era una obra de arte, si no se fundía para volver a fabricarla. Los griegos que llegaron a España llevaron la falcata consigo y tuvo gran aceptación, convirtiéndose en la segunda arma más utilizada tras la espada de hoplita
Los iberos utilizaban dos tipos de escudos: el céltico, ovalado, y la caetra, que era redondo y más pequeño.
En las tumbas, las armas iberas se encuentran cuidadosamente dobladas, inutilizadas, ya que, como hemos visto en la falcata, eran armas personales, fabricadas para cada guerrero en concreto y no debían ser utilizadas por ningún otro. Por eso se enterraban inutilizadas con su dueño. El vínculo que unía al guerrero español con sus armas era más importante que su propia vida, por ello preferían morir antes que rendirse y entregar sus armas.
![]() FALCATA IBÉRICA- Perfecta réplica de las utilizadas por los guerreros iberos en la guerra contra Roma durante el siglo II a.C. Extraordinaria pieza de coleccionista, de hoja de acero inoxidable de alto contenido en carbono y empuñadura de latón dorado. Esta espada está forjada con el mejor acero utilizado para la fabricación de espadas y sables para las academias militares más importantes del mundo, como por ejemplo West Point. Su calidad es excepcional. Longitud total, hoja más empuñadura: 61 centímetros. Longitud de la hoja: 50 cm. Anchura de la hoja: 6,5 cm. El precio de la FALCATA es _sólo de 130,00 uros_. Este precio incluye ya el envío a la Península y el regalo del CD-ROM LA ESPADA. |

El CD-ROM LA ESPADA se sirve como regalo con cada pedido de espadas.
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