.JESÚS DE NAZARET.

 

¿Qué es el cristianismo?

 

En su lecho de muerte, un discípulo preguntó a Santo Tomás de Aquino que dónde había aprendido tanto. El venerable y santo sabio señaló el crucifijo que colgaba de una de las paredes y dijo: "Ahí".

crucifijo_101.jpg (20213 bytes)

El cristianismo es el nombre bajo el que se agrupa a todos los cristianos. A través de más de 2.000 años de Historia, los cristianos nos hemos ido agrupando en familias más o menos bien avenidas, dependiendo del tiempo histórico. Hoy las relaciones entre las distintas familias son de hermandad y tal y como proclama el Catecismo de la Iglesia Católica, los puntos de unión son cada vez más sólidos ya que las diferencias son cada vez más pequeñas.

...Mejor que preguntar "qué es el cristianismo" sería preguntar "¿QUÉ ES SER CRISTIANO?"

Cristianos somos las personas que creemos en Cristo. Unas son auténticas personas santas, con una maravillosa devoción hacia sus hermanos que nos admira a los demás como los sacerdotes, los religiosos (esos frailes y monjitas que tanto ayudan) y muchos laicos que se sienten parte plena del Pueblo de Dios y que dedican buena parte de sus vidas a que el mensaje de Cristo siga divulgándose día a día con renovada ilusión.

Durante dos milenios la gente se ha preguntado por el cristianismo, generalmente los que dicen "no creer". Para la mayoría de ellos el cristianismo es un movimiento social... Eso lo dicen los que no entienden nada de nada y de esto menos. El cristianismo les cae más o menos simpático porque habla de amor, de solidaridad y de esas cosas que están tan de moda hoy pero que forman parte de nuestro ser como cristianos ¡desde hace dos milenios!. El cristianismo no es un movimiento social, político o sindical. Y yo tampoco creo que sea "un movimiento religioso" como lo perciben algunos en una clave de estadística de creyentes de tal o cual confesión ya que nosotros nos unimos en una sola Fe. Para nosotros la religión no es una liga de fútbol donde los equipos compiten entre sí. Creemos en Dios, en Jesucristo y en el Espíritu Santo y ese es el motor de nuestra vida. Lo que los cristianos hacemos el domingo es acudir a la iglesia para celebrar la Resurrección de Cristo. Y no para otra cosa. Nosotros no recibimos consignas políticas ni laborales porque nuestras iglesias son casas de oración y de celebración y porque nuestra doctrina separa inconfundiblemente lo divino de lo humano como señala el Evangelio (Lucas capítulo 20 versículo 25):

El les dijo: «Pues bien, lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios.»

Los cristianos celebramos la venida de Cristo y la proclamación de su mensaje, de la Buena Nueva...

...Y nada más (por mucho que a algunos les cueste entenderlo).

Tal y como Santo Tomás sabía, todos los cristianos tenemos en la cabeza una imagen fija: Jesús crucificado. Dios hecho hombre para anunciarnos la Buena Nueva, y también para ser sacrificado, y con su sacrificio perdonar nuestros pecados. La imagen de Cristo en la Cruz es la imagen suprema del amor, del amor de Dios entregado a los hombres. Es el sacrificio supremo que todos los cristianos debemos llevar en la cabeza y en el corazón... sobre todo en el corazón. Porque para ser cristiano no basta ser bautizado ni recibir el Cuerpo de Cristo. Para ser cristiano hay que sentirse cristiano, sentirse parte de la Buena Nueva, sentir cómo cala en nosotros el Mensaje de Amor de Cristo, saber perdonar las ofensas y entregar el corazón a Cristo para sentir el espíritu Santo.

...Y sentirlo cada uno de los días de nuestra vida.

ÍNDICE