.JESÚS DE NAZARET.

 

Comentario a las primeras herejías.

 

Por Manuel González Pérez. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid y diplomado en Ciencias Religiosas por la Facultad de Teología e Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Madrid San Dámaso.

 

1. INTRODUCCIÓN.

Según el diccionario ideológico de la lengua española de Julio Casares, el término herejía puede ser entendido en cuatro sentidos: a) error en materia de fe , sostenido con pertinacia ; b) error que uno sostiene contra los principios de una ciencia o arte; c)ofensa o palabra injuriosa; d)daño grave causado a una persona o animal.

 Evidentemente, el sentido que nos interesa es el primero. La herejía debe ser entendida como algo inscrito en el proceso de desarrollo mismo de una religión, y en nuestro caso particular como algo que ha acompañado el proceso de desarrollo del propio cristianismo. La herejía por tanto, ha supuesto un jalón importante para la definición de los aspectos fundamentales de la doctrina y los dogmas cristianos.

El hereje, de este modo, no debe ser observado, al menos en la mayoría de los casos, como alguien exterior a la Iglesia, sino como  un creyente que en un momento histórico determinado en el cual se encontraba en discusión un aspecto determinado de las creencias de su Iglesia, optó por posiciones que posteriormente fueron minoritarias y condenadas por la jerarquía eclesiástica.

Debemos ser cautos a la hora de valorar el desarrollo de las distintas religiones (historia general de las religiones). En casi todas las religiones importantes (religiones del libro), encontramos, al menos en los primeros estadios de desarrollo, una consideración herética de las mismas por parte de la tradición religiosa en la que hunden sus raíces. El cristianismo es un ejemplo patente de esta situación: el judaísmo contemporáneo de Jesús se encontraba dividido en diversas sectas (samaritanos, saduceos, fariseos, esenios etc.); el propio cristianismo de los primeros tiempos, nacido alrededor de Jerusalén en un ambiente palestinense tiene comportamientos muy similares a los de estas sectas (siguen las prescripciones de la ley, van al templo los sábados, sus oraciones son muy semejantes a las judías etc.), siendo considerado por los sacerdotes judíos y los doctores de la ley como una herejía de la religión judaica. El cristianismo se irá separando progresivamente de la religión hebraica, teniendo su primer momento culminante en el Concilio de Jerusalén; en éste se sanciona la misión de Pablo entre los gentiles (Hechos de los Apóstoles).

Observamos pues, que en la construcción de una nueva fe (cristianismo) nos encontramos con un proceso con dos direcciones: de un lado la progresiva separación de las tradiciones y el marco cultural en donde ha nacido; de otro la progresiva construcción de una doctrina propia, sin la cual no podríamos considerarla una religión independiente.

La herejía se mueve, precisamente en este proceso que de manera sucinta hemos descrito: la construcción de una nueva doctrina. Las tensiones entre aquello que queda de la tradición anterior y las distintas tendencias sobre la comprensión de los distintos aspectos de la nueva fe, nos sitúa frente a un escenario tenso y convulso en el cual el antiguo defensor de la ortodoxia religiosa cristiana en unos años podía convertirse en el hereje principal.

La Iglesia se desarrolla en sus primeros tiempos en una situación compleja: a las intrigas de los judíos hemos de unir poco después la persecución de los emperadores romanos, además de la construcción (finales del siglo I a principios del siglo III ) de una gnosis cristiana, que anclada en el seno de las comunidades cristianas llegó  a amenazar la propia supervivencia de la naciente Iglesia .

 

2. LA GNOSIS.

 

2.1.SIGNIFICADO DEL TÉRMINO GNOSIS

 Gnosis es una palabra procedente del griego clásico que solemos traducir por conocimiento o revelación.

Este término era conocido y empleado por diversas corrientes de la filosofía griega (platónicos y pitagóricos). De esta manera, con esta expresión se podía designar el conocimiento verdadero (en el sentido de episteme: conocimiento abstracto sobre la esencia de algo) por oposición al conocimiento dudoso y particular (en el sentido de la doxa: conocimiento sobre las apariencias de las cosas sometido a los vaivenes del cambio). Pero siempre en el marco de la cultura griega clásica estos términos (gnosis) eran empleados en referencia a procesos más amplios, teniendo un valor muy relativo.

Tenemos que esperar a la aparición de la “gnosis” propiamente dicha, para que este término aparezca con un valor absoluto, como la descripción de un proceso en el cual el hombre puede acceder al conocimiento de: “Quiénes éramos y en quiénes nos hemos convertido, dónde estabamos y adónde hemos sido arrojados, hacía dónde nos apresuramos y de dónde somos redimidos, qué es la generación y la regeneración” (Clemente de Alejandría, Extractos de Teodoto)

Por tanto, el término gnosis exige la referencia a otra entidad que sea el objeto al que nos referimos con la palabra gnosis: ese objeto en la mayoría de los textos gnósticos es Dios. La gnosis, será pues, el conocimiento de Dios o de alguna propiedad de Dios, pero un conocimiento, que una vez dado es inmediato y absoluto, es decir, es recibido a la manera de una revelación o visión inmediata, sin necesidad de sucesivas y progresivas deducciones y acercamientos de nuestro entendimiento. Por tanto, este conocimiento, se encuentra muy alejado de la manera racional-cartesiana a la que los europeos modernos estamos acostumbrados; así como del acercamiento objetivo de las modernas ciencias al mundo real.

Existe en esta concepción una menor contraposición entre fe (pistis) y conocimiento(gnosis) que en la modera contraposición fe/razón. La gnosis y la fe pretendían alcanzar el mismo objetivo: la redención del hombre y su vuelta al mundo de la luz (Pleroma), en donde sería un ser divino; sólo que los medios de la  gnosis y el cristianismo para alcanzarlo eran diametralmente opuestos: mientras el primero confiaba en la posibilidad de alcanzar un conocimiento completo de la verdad y el mundo de la luz mediante una visión o revelación inmediata, ampliando de esta manera las capacidades intelectivas del hombre hasta límites insospechados que más tarde retomará el humanismo renacentista (Ficino, Pico della Mirandola etc.),el segundo asume que sólo desde la fe otorgada por la gracia en el bautismo nos es posible esperar la salvación y la resurrección de la carne al final de los tiempos (parusía).

La gnosis en esta concepción del acceso a un conocimiento perfecto y completo de la verdad, bebía directamente, no sólo de la tradiciones de las religiones mistéricas helenísticas, sino de las múltiples revelaciones que en el Oriente antiguo existían por parte de distintos profetas trascendente (Seth,Zoroastro, etc.).La mayoría de las doctrinas expuestas por las principales escuelas gnósticas, son presentadas como el fruto de un éxtasis; por tanto, un conocimiento selectivo otorgado a una élite religiosa, en ningún sentido una oferta salvífica universal, siendo la fe la respuesta consiguiente.

Vemos como en el mismo nudo gordiano de la gnosis nos encontramos con la espinosa cuestión de este movimiento sincrético entre Oriente y Occidente que caracteriza a la época helenística, siendo la gnosis un caso particular.

 

2.2. LAS FUENTES DE LA GNOSIS.

 

2.2.1. LOS ESCRITOS DE LOS PADRES DE LA IGLESIA.

 Durante mucho tiempo el gnosticismo fue conocido exclusivamente a través de los escritos de sus oponentes cristianos. De hecho por la propia historia de los movimientos gnósticos (conocimientos iniciáticos, procedimientos herméticos,persecución en el seno de la Iglesia etc.) la mayoría de los escritos gnósticos fueron destruidos y escondidos. Por lo tanto los heresiólogos (padres de la Iglesia que refutaban las desviaciones y herejías en el seno de las comunidades cristianas) y sus escritos son la primera fuente sobre la cual se construyeron las primeras teorías sobre la naturaleza y origen de la gnosis. La mayoría de las argumentaciones de los Padres contra los movimientos gnósticos o pseudognósticos (docetas,marcionitas, montanistas etc.) pretenden demostrar el origen posterior al cristianismo de estas sectas, de tal manera que el gnosticismo sería en la práctica una interpretación perversa y falsa del cristianismo, una vuelta al paganismo de la mano de la cultura y la filosofía griega.

Podemos observar como los Padres de la Iglesia, sobretodo los de segunda y tercera generación (siglo II) tuvieron que enfrentarse a herejías de diverso pelaje, a la  vez que a la persecución e incomprensión de las autoridades imperiales romanas y de buena parte del pueblo (odium peplus).Esto configuró progresivamente la doctrina, los dogmas y ritos (eucaristía, bautismo,orden eclesiástico etc.) de la Iglesia, pero a la vez se constituyo una literatura  contra los herejes (adeversus  haereses) y una literatura apologética (contra las falsas acusaciones de los enemigos exteriores de la Iglesia). Por lo tanto, estos Padres de la Iglesia debían defenderse en dos direcciones diferentes:de un lado de las desviaciones, especialmente provenientes de los movimientos gnósticos, en el seno de la propia Iglesia; de otro de las persecuciones, la mayoría de ellas regionales o provinciales, que los distintos emperadores, con intensidad diversa desataron sobre ellos.

Los heresiólogos critican a los gnósticos por su falsa enseñanza, por sus procedimientos mágicos y selectivos,todos ellos procedentes de Satán. Los Padres de la Iglesia observan en este movimiento una deformación de la doctrina cristiana, plagada de elementos de la filosofía y la religiosidad griega.

Debemos destacar dos obras que por su especial importancia como fuente del gnosticismo han proporcionado los datos fundamentales a los eruditos hasta el descubrimiento de la biblioteca de Nag-Hammadi; estas son    “El Sintagma” obra perdida de Justino, a la cual alude en su “Apología” dirigida al emperador Antonino Pío (150-155), en donde escribe a la conclusión:

“Por otra parte, hemos compuesto un libro sobre todas las herejías.Si queréis leerlo,os lo daremos”

 

Y “Contra los Herejes” (Adversus Haereses); esta obra de San Ireneo de Lyón (130-200) reproduce parcialmente los argumentos de Justino en la obra ya mencionada anteriormente. En el primer libro de la obra de Ireneo se hace un repaso de los principales movimientos gnósticos, poniendo especial énfasis en los valentinianos, barbelognósticos y ofitas, remontando la gnosis hasta Cerinto, Simón el mago o Menandro.

Ireneo se muestra bien informado sobre la doctrina general de los gnósticos, pero debemos tener en consideración que este género de los Padres de la Iglesia (contra herejes) tiene como objetivo resaltar los errores y absurdos de estas sectas, y que por lo tanto, no está libre de una cierta deformación de la visión de la gnosis en función de esta finalidad.

Por último merece ser mencionado el autotitulado discípulo de Ireneo, Hipólito de Roma.Este sacerdote originario de Oriente, muere mártir en Roma alrededor del 235.Hipólito escribe su “Refutación de todas las herejías”; en este libro donde no se añade nada sustancial a lo ya dicho por Ireneo, intenta probar el carácter no cristiano de  estos movimientos gnósticos y su dependencia directa de la filosofía y la religión pagana

 

2.2.2. LOS TEXTOS ORIGINALES ANTES DE 1945.

 El conjunto de estos textos pueden ser clasificados por el lugar donde se conservan: el códice de Londres, el códice de Berlín y el códice de Oxford. Tenemos una buena traducción del códice de Berlín publicada en 1984 en París.

 

2.2.3. LOS TEXTOS DE NAG HAMMADI.

 En 1945, un campesino egipcio descubre cerca de esta ciudad, a unos 100 Km. de Luxor, lo que sin duda constituye uno de los descubrimientos más importantes en lo tocante a manuscritos antiguos, comparable al descubrimiento  de los manuscritos de Qumram.

La historia de este descubrimiento y la posterior traducción de los manuscritos se asemeja a una película de intriga: el despiece de los distintos códices; su reparto por distintos comerciantes, subasteros y países; así como los interminables celos entre los distintos especialistas por adjudicarse la gloria de su descubrimiento y traducción dificultaron su estudio y traducción hasta lo indecible.

En 1972 aparece una primera edición para museos y coleccionistas en placa fotográfica.En esta edición se incluyen fotografías de todos los textos coptos encontrados con una introducción general de J.M Robinson.

El examen de las cubiertas de cuero de los manuscritos permitió datar estos escritos alrededor del 350-400, aunque parece que estos textos son una traducción de originales griegos compuestos en el siglo II.

Los textos de Nag Hammadi han permitido conocer de primera mano los sistemas,las cosmogonías, las reflexiones teológicas,los itinerarios de salvación,la concepción del hombre de los gnósticos; además de resituar las relaciones de la gnosis en cuanto a su origen y su papel dentro de la Iglesia.

Las consecuencias de este descubrimiento han sido paradójicas:de un lado la información proporcionada por los Padres de la Iglesia es más fidedigna (descontados los elementos ideológicos) de lo que la situación en que estos escritos fueron realizados podría indicarnos; de otro las enormes expectativas abiertas por este descubrimiento fueron ,diluyéndose poco a poco, en cuanto se observó la enorme dificultad para analizar las diferentes capas de la redacción de estos escritos, sus influencias etc. Cuanto más se investigaba  más difícil resultaba separar los elementos fantásticos, herméticos, místicos etc., de una tradición religiosa cercana a las enseñanzas de Jesús. Aunque el sistema de la gnosis valentiniana (siglo II) es el más consistente filosóficamente hablando, y el menos dado a la fantasía desbordante, no podemos sacar conclusiones definitivas del estudio de los textos de Nag Hamamdi pertenecientes a esta corriente gnóstica (sin duda alguna el movimiento gnóstico más integrado en el seno de la Iglesia y durante más tiempo).

 

2.3. DISTINTAS INTERPRETACIONES DEL GNOSTICISMO.

 

2.3.1. UNA HELENIZACIÓN DEL CRISTIANISMO.

 

2.3.1.1Una corriente de la filosofía cristiana. 

F.C. Baur (1792-1860) puede ser considerado como el iniciador de la investigación sobre la gnosis.Baur en sus investigaciones presenta el gnosticismo no como una herejía, sino como una nueva religión, que estaría muy influenciada por tradiciones religiosas y culturales anteriores al cristianismo.

    Más tarde , y al hilo de sucesivas investigaciones, Baur señala la gnosis como un movimiento religioso muy relacionado con la naciente Iglesia que realiza una interpretación alegórica del Nuevo Testamento ( recordemos que la interpretación alegórica de la Sagrada Escritura se opone a la interpretación literal de los judíos.Esta primera consiste, en no interpretar al pie de la letra las Escrituras, sino interpretar los personajes,hechos,fechas y figuras  representando o significando otra cosa). Se considera al judío Filón de Alejandría (helenista) el iniciador de este método (exégesis) de análisis de las escritura, que será adoptado, con algunas modificaciones, por la mayoría de los Padres de la Iglesia (exégesis tipológica, figurativa etc.).

La interpretación alegórica del N.T en los movimientos gnósticos llega hasta lo grotesco y lo fantástico en muchos casos, lo que separa de manera sustancial el método de interpretar las Escrituras de la gnosis y de los Padres de la Iglesia (siglo II-III).

Baur, quizás en un juicio demasiado prematuro, afirmó la gnosis como punto de partida de una filoso9fía de la religión que culminará en Hegel

Lipsius (1830-1892). Teólogo protestante liberal. Desde su punto de vista el gnosticismo nace sobre la base del cristianismo, aunque   se convierte en una deformación a adulteración del mismo.En el siglo II el cristianismo ha sufrido un proceso de expansión considerable que le obliga a medirse con la cultura y la filosofía pagana, cultura que ya presentaba un cierto grado de sincretismo debido a las aportaciones de los cultos orientales (cultos egipcios de  Mitra y Osiris) , convirtiéndose en una religión cósmica (explicación mediante mitos del nacimiento del mundo, el sentido de la naturaleza y del universo).El cristianismo si es reducido a una filosofía pierde su carácter salvífico (soteriológico) en una historia lineal humana que culmina con el final de los tiempos y la resurrección de la carne (parusía).La gnosis, quedó profundamente influida por esta amalgama de filosofía griega (platonismo, pitagorismo) y cultos mistéricos de procedencia oriental, de tal modo que abandonó el realismo de la Iglesia para abrazar modelos de explicación de la realidad y del universo simbólicos e idealistas.

 

2.3.1.2. La gnosis como secularización del cristianismo naciente.            

 Harnack (1851-1930) publica una síntesis de la literatura gnóstica, reparando en que las fuentes de esta se reducen a los textos de controversias de los Padres de la Iglesia (en contra de los herejes); por tanto , nos encontramos frente a textos que tienen una consideración negativa del gnosticismo (anti-gnósticos).Para Harnack el gnosticismo sirvió como acicate y tuvo un lugar destacado en la formación de los dogmas (los tres artículos del credo cristiano) de la Iglesia en el  siglo II, así lo señala en su “Historia de los dogmas”.Harnack compara el dogma y el Evangelio, encontrando una oposición entre ambos: el dogma sería una creación argumentativa (proveniente del espíritu griego)  que tendría como fundamento el Evangelio, Una traducción sobre el sentido del Evangelio en función de unos términos y categorías tomados de la filosofía griega. Los gnósticos  helenizaron de manera radical el Evangelio, desembocando en una secularización aguda; mientras la Iglesia, no sin tiras y aflojas, ha introducido lenta y progresivamente, adaptándoles a sus objetivos las categorías de la filosofías griega, dando lugar al cristianismo dogmático.

 

2.3.1.3. En relación a la religión mistérica.

G:Koffmane (1881) relaciona al gnosticismo , en el marco de la cultura helenística, con el desarrollo de los cultos mistéricos el el mundo helenístico.

  

2.3.2. EL GNOSTICISMO SE ORIGINA EN RELACIÓN CON LAS RELIGIONES ANTIGUAS.

 

2.3.2.1. Origen samaritano.

 A.Hilgenfeld (1884) señala que el gnosticismo tiene un origen distinto al cristianismo, relacionado con un movimiento o secta perteneciente a la religión judaica (los samaritanos)

 

2.3.2.2. Origen babilónico.

 K.Kessler, plantea que diferentes movimientos religiosos de gran influencia, sobretodo en Asia(gnosis, mandeísmo, y maniqueísmo) Habrían tenido un origen común en un conjunto de creencias e ideas provenientes del antiguo paganismo babilónico. La propia gnosis tendría un origen asiático, siendo maniqueísmo y mandeísmo descendiente de esta primitiva  gnosis (o degeneración , según se vea).

 

2.3.2.3. Origen egipcio.

 E.Amelineau en su ensayo monumental obra (14 volúmenes) “Ensayo sobre el gnosticismo egipcio” (1887), demuestra que los primeros gnósticos pertenecientes ha ambientes judíos (Cerinto, Simón el mago y Menandro) , habrían tomado su doctrina de Egipto.Es mas, la propia doctrina valentiniana sería una composición sincrética realizada en función de la teología egipcia y del cristianismo.

 

2.3.3. ORIGEN DE LA GNOSIS EN FUNCIÓN DE UNA FENOMENOLOGÍA DEL GNOSTICISMO.

 

2.3.3.1. Según la historia de la religiones.

 Nace en  Gotinga una nueva manera de investigar las religiones: se trata de estudiar las religiones desde un punto de vista comparativo, es decir, comparando las distintas religiones en función de los descubrimientos y datos con los que entonces se contaba. El objetivo que se pretendía era captar los elementos propios de cada religión y los elementos prestados de otras tradiciones religiosas.

Bousset (1865-1920) busca el origen del gnosticismo en los mitos y figuras divinas babilónicas. De esta manera el gnosticismo se empieza a comprender en una multiplicidad de relaciones, teniendo en cuenta el cristianismo primitivo, el judaísmo, el helenismo, los cultos mistéricos orientales etc. Bousset pone en relación por vez primera los círculos neotestamentarios (Nacimiento y composición del NT) y la gnosis; afirmando que los mitos de salvación en la gnosis son anteriores al cristianismo, aunque de manera sincrética se habrían mezclado con el Jesús Salvador (en el sentido del Jesús Celeste). Por lo tanto, no se debe ver, según esta escuela en el gnosticismo la primera teología cristiana.

R.Reitzenstein (1861-1931) afirma que la gnosis tiene su origen  en Oriente, especialmente las tradiciones religiosas iranias (Persia e Irán).Vemos plasmado con claridad el modelo de redención iranio en el maniqueísmo y el mandeísmo.

 

2.3.3.2. Gnosis y N.T.

 La nueva orientación en la percepción de la gnosis, que ahora es presentada como una religión de salvación, llevará a los estudiosos de la Sagrada Escritura a buscar las posibles relaciones entre el gnosticismo y determinadas  doctrinas del N.T .

R.Bultmann(1884-1976) al estudiar el cuarto evangelio (Juan)  observa que éste presente a Jesús  como mensajero celeste (Jesús celeste) muy cercano al mito iranio de la salvación. Juan habría tomado de lo mandeístas (religión muy extendida por zonas limítrofes al actual Israel) su concepción de la salvación.

Vielhauer prosiguió el estudio de las relaciones entre el N.T, el cristianismo primitivo, y el gnosticismo; línea de investigación que hoy permanece abierta.

 

2.3.4.CONCLUSIÓN

 Después del descubrimiento de los manuscritos de la biblioteca gnóstica de  Nag Hammdi la dirección en cuanto al estudio del gnosticismo sigue siendo diversa:

a)Una gran parte de los estudiosos del tema inscriben la gnosis en la Historia de las Religiones (ya vista anteriormente)

b)Algunos investigadores han retomado antiguas tesis patrísticas: el gnosticismo nace del cristianismo, teniendo con él una estrecha vinculación. La gnosis no sería otra cosa , como señala el propio Ireneo, que una deformación y perversión del cristianismo, es decir , una herejía cristiana.

c) Otro en línea semejante a la anterior, afirman que el gnosticismo fue un gran movimiento teológico-filosófico.El cristianismo, como ya hemos reiterado, construyó su doctrina y dogmas en la disputa con estos grupos.La gnosis puso en jaque  la propia continuidad de la Iglesia cristiana,hasta el punto de que determinados Padres eclesiásticos admitieron parte de la vía de salvación gnóstica (conocimiento) y su concepción del hombre (tres clases de hombres:materialistas,psíquicos, pneumáticos).La gnosis aparecía, pues, en determinados casos como un fenómeno interno a la propia Iglesia (una corriente de opinión y asimilación de ideas diversas en el seno de determinadas comunidades cristianas).Por ello no podemos                      realizar un estudio serio de la formación de la Iglesia cristiana (durante los dos primeros siglos) sin considerar el gnosticismo como un movimiento religioso que determinó el quehacer teológico y doctrinal de la naciente Iglesia.

 

3.EL DUALISMO DE LOS GNÓSTICOS.

 

3.1. SIGNIFICADO DE LA PALABRA.

 Los historiadores de la religión han definido y convertido el término dualismo en un término técnico para caracterizar una determinada visión del universo , la creación y del propio hombre, que determinadas tradiciones religiosas afirman: designamos con esta palabra las ideas religiosas que consideran a Dios y al Diablo como los dos principios coeternos (que existen desde siempre).También se utiliza para expresar las religiones que consideran al alma y al cuerpo como dos sustancias distintas.En filosofía se refiere a aquellas teorías que introducen dos principios en la constitución de lo real y su explicación (mente/cuerpo).

 

3.2.ALGUNOS DUALISMOS RELIGIOSOS.

 

3.2.1.Dualismo iranio.

Llamado Zoroastrismo o mazdeísmo (Zaratustra): en el origen del mundo se sitúa un dios bueno y un dios malo.La historia del mundo y de los hombres se encuentra determinada por la vicisitudes del conflicto entre estas dos potencias. En un momento dado el Dios bueno, ayudado por los hombres (que han sido esclavizados por los secuaces del dios malo) y algunos seres semidivinos que se vuelven contra él, consigue vencer al Dios malo. Nos encontramos frente a un dualismo que da gran importancia a la actitud religiosa y moral (ético).

 

3.2.2. Órfico.

 El orfismo es un culto de carácter mistérico, posiblemente cargado de influencias orientales, cuyo origen es extremadamente confuso, siendo muy influyente en el mundo griego.Nos encontramos frente a una religión de Salvación.

En el siglo IV a.C se descubre en el sur de Italia unas láminas de oro, en donde se describe el viaje del alma del difunto órfico por los infiernos. El alma, que tiene un origen celeste caída a este mundo es apresada a un cuerpo carnal y sometida a los vaivenes del destino (dualismo) :

 

“Soy hijo de la tierra y del cielo,pero mi origen es el cielo, pero estoy consumido por la sed y me muero.Dadme pronto el agua fresca que fluye del lago de la memoria” (Lámina de oro de Petilia)

 

El alma abandona esta tierra y su envoltura carnal para regresar a su lugar: el cielo.Existe pues en el hombre un germen de salvación.Esta alma inmortal que es una porción de la divinidad puede recuperar consciencia por medio de la memoria.El alma debe expiar en el cuerpo la culpa de sus orígenes mediante la ascética, es decir, una vida espiritual y de búsqueda del Bien.

 

3.2.3.Dualismo platónico.

 Es un dualismo filosófico que supone dos niveles de lo real:

 a) El mundo de las Ideas eternas : este ámbito fundamentaría la realidad aparente (que aparece a mis sentidos), conteniendo este mundo ideal la verdad (desde todos los puntos de vista) del mundo fenoménico (de las cosas).

b) El mundo fenoménico : formado por las copias espacio-temporales de ese mundo eidético (de las Ideas).Participan en algún grado de la verdad y el Ser de las Ideas eternas, pero de manera aminorada, ya que no pueden ser ellas mismas el fundamento de su ser y verdad (Lógica-ontológica).

 

3.2.4. Dualismo gnóstico.

 El dualismo gnóstico tiene un carácter específico, aunque en muchas ocasiones se ha afirmado que las concepciones gnósticas participan de un platonismo algo modificado.

El dualismo gnóstico se diferencia de los otros dualismos en dos puntos principales:

a) Un dualismo anticósmico: el gnosticismo concibe una distinción radical entre Dios y el mundo.Este mundo estaría separado por un abismo con respecto al ámbito divino y distintos obstáculos (esferas,cielos,murallas) que dificultarían el acceso por parte del hombre a este ámbito divino.El Dios bueno no podría ser directamente el creador del mundo, ya que significaría para la gnosis que este Dios (absolutamente bueno) ha realizado una obra defectuosa, introduciendo el mal en el mundo; por tanto, la creación debe ser atribuida a un dios malo (agazos) o potencias intermedias, que aunque han nacido de Dios no lo conocen.

Vemos pues, que los gnósticos libraban a Dios del espinoso problema del mal, introduciendo seres intermedios a los que hacer responsable de una creación terrestre observada bajo el signo del pecado y la imperfección.Esto suponía una valoración negativa del mundo visible y de su creador (Demiurgo), de tal manera que el gnóstico designa a este mundo como reino del mal y las tinieblas.En la práctica esta consideración negativa, supone identificar el mal con la materia ( esto es un rasgo original del gnosticismo).

El propio Plotino,máximo representante del neoplatonismo,criticará en la 2ª Eneada esta concepción gnóstica,defendiendo la concepción griega procósmica: 

“Contra los que dicen que el Demiurgo es malvado y el mundo es malo” (Eneada IX)

 

La concepción platónica y neoplatónica, y el dualismo que se desprenden de ellas, son sensiblemente distintos del dualismo gnóstico:las entidades y nociones del neoplatonismo se derivan unas de otras mediante un criterio de necesidad, mientras que en la gnosis su explicación del universo aparece más como una novela metafísica, en la cual la lucha y las pasiones de las distintas potencias y fuerzas explican (fantástica o metafóricamente) el funcionamiento del universo y la posición del hombre en él.

Cuando comparamos el dualismo gnóstico con planteamientos filosóficos (griegos) , debemos tener en consideración que el dualismo gnóstico, a diferencia de las escuelas filosóficas de la Grecia clásica, no trataba de explicar el funcionamiento de toda la realidad remontándose a unos primeros principios que sirviesen de fundamento a lo demás, sino que referían todo a un Dios absolutamente separado y distinto del mundo (monismo gnóstico: explicación de lo real en función de una única entidad).

Toda la historia de la reflexión filosófica y religiosa de la humanidad está marcada por la percepción, a veces contradictoria, entre lo uno (permanencia) y lo múltiple (cambio).Los primeros filósofos griegos (jonios) observaron como la realidad se caracterizaba por el movimiento y el cambio, pero como debajo de todos esos movimientos el hombre era capaz de percibir algo que siempre permanecía (la entidad misma que se movía o cambiaba,la existencia de la cosa, la sustancia y la entidad en cuanto a Ser etc.).Observaron a continuación como el hombre y su mundo aparecían en la pequeñez en comparación con el Universo (analogía microcosmos-macrocosmos).Esto hizo que desde antiguo (Sumeria,Acadia,Babilonia etc.) la observación de los cielos y el firmamento fuese fundamental para descubrir el futuro y el sentido de la vida de los hombres.El Universo permanecía siempre igual;sus movimientos eran absolutamente regulares sin excepción (la esfera de las estrellas fijas), las estrellas y los planetas estaban hechos de éter (Aristóteles).Por tanto, se tendió a explicar el mundo terrestre en función de la esfera de las estrellas fijas (los planetas que rodean a la Tierra), de tal modo que la permanencia y regularidad aparecían como garantía de verdad, siendo la mutación, el cambio y la mudanza síntoma del error (lo uno frente a lo múltiple).Por lo tanto, lo múltiple debía resolverse en una unidad superior que le diese explicación y consistencia (platonismo).

Los Padres de la Iglesia (Ireneo y Tertuliano) utilizaron el mismo  argumento en contra de la gnosis: los gnósticos, en sus múltiples     corrientes, eran portadores de diferentes doctrinas, mientras que la Iglesia cristiana presentaba una única regla de fe, una única doctrina; esta doctrina unitaria frente a las variaciones doctrinales gnósticas era signo de la verdad de la Iglesia.Pero en cuanto a esta cuestión debemos ser cautos: como hemos dicho, el supuesto dualismo gnóstico tiene una fuerte raíz monista, es decir, todos los sistemas gnósticos (en especial el de Valentín) tienen una profunda sospecha sobre la multiplicidad, observando ésta como síntoma de lo malo, la imperfección etc.Toda la teoría de la Salvación gnóstica se centra en el regreso a lo Uno , al Pleroma (reino de la luz, donde mora el Dios bueno, origen del hombre y hacia donde este se debe encaminar).Los gnósticos percibían las deficiencias lógicas y morales de este  mundo como signo de su error, ya que el hombre se sentía como un desterrado que anhelaba una perfección y felicidad que este mundo imperfecto era incapaz de darle.Por tanto, el lugar propio del hombre se encontraba en otro ámbito distinto al terrestre, en donde la unidad-verdad fuese fuente de perfección y permanencia (alejados del tiempo seréis seres de luz y no de muerte), pasando de la ignorancia (completa o relativa) al conocimiento perfecto. Todas las cosas tienen un único origen, ingénito, inmortal  y bueno” (Ptolomeo,Carta a Flora)

 

2.4 COSMOLOGÍA Y COSMOGONÍA GNÓSTICA.

Durante el helenismo y el dominio romano se produce un profundo cambio en las concepciones cosmológicas que había imperado en el periodo clásico. Los problemas religiosos pasan al primer plano.En el nuevo conjunto de ideas religiosas dominantes la transcendencia divina se concibe de manera radical, de tal manera que Dios no puede acercarse a la historia y el mundo de los hombres, ya que esto podría poner en peligro  su incontestable trascendencia. De esta manera, nos encontramos con una tremenda proliferación de seres intermedios entre este dios   absolutamente separado del mundo y los hombres.Las cosmologías se construyen de manera casi exclusiva desde este despliegue de potencias y fuerzas intermedias (a las cuales culpar de la imperfección y los males del mundo), dando lugar a unas teogonías y cosmologías celestes entre lo enrevesado y fantástico.

El gnosticismo y el cristianismo se encontrarían en este marco de preocupaciones religiosas, de nueva percepción de las relaciones con lo sagrado, en donde   la cuestión principal sería cómo pensar las relaciones entre la divinidad y el hombre, Dios y el mundo.

En la gnosis encontramos, de manera muy resumida tres fases o elemento principales en la cosmogonías celeste:

a)El dios desconocido se encuentra absolutamente separado en el mundo de la luz y perfección (Pleroma),acompañado de sus ángeles buenos (Eones) creados directamente por él.

b)El mundo es obra de un Eon malvado (Demiurgo) que en compañía de su tropa de demonios martiriza a los hombre en su obra malvada, impidiéndoles la recuperación de la memoria sobre su origen y la vuelta al lugar que les es propio (Pleroma junto al dios bueno).

c)El hombre, mediante la gnosis, que es un conocimiento superior, salvífico que procede de Dios, y que el hombre descubre mediante la recuperación de la memoria sobre su origen y esa chispa de la divinidad que hay en su alma.

 

La visión externa del mundo de los gn´sticos es muy parecida a la que se tenía en la antigüedad.La gnosis sigue el antiguo sistema cósmico (geocéntrico,esferas celestes),pero lo interpreta de manera distinta e introduce detalles nuevos:

a)La Tierra estaría en el centro del cosmos (universo), rodeada de aire y las esferas celestes.

b)Las esferas son los siete planetas: Sol, Luna, Mercurio; Venus, Marte, Júpiter y Saturno, el cual se completa con la esfera de las estrellas fijas correspondiente con los signos del zodiaco, dividido en doce sectores,teniendo cada sector una constelación particular.

c)Por encima de este esquema del universo se encuentra el reino del dios desconocido:un mundo de luz , en el que habita el Dios bueno, rodeado de Eones (seres celestes creados directamente por Dios,semejantes a los arcángeles de la tradición cristiana) pertenecientes a distintos grados y jerarquía.

 

2.5.ANTROPOLOGÍA GNÓSTICA.

 Nos encontramos con la vieja analogía (ya comentada) de todo el pensamiento griego antiguo y clásico entre el macrocosmos y el microcosmos.Los sistemas gnósticos asumieron esta analogía tan corriente en el pensamiento de la antigüedad para incorporarla a su visión del hombre (antropología):el “yo” celeste del hombre es correspondiente en el nivel microcósmico con el reino de Dios a nivel macrocósmico.

Existe por tanto, en la concepción gnóstica del hombre, la idea de la existencia de un “yo” trascendente, que habita dentro de nuestra mortaja carnal; de tal suerte, que gracias a esta chispa divina (alma, pneuma) podemos darnos cuenta de nuestro auténtico origen.

Dentro de nuestra estructura corporal se encuentra el auténtico yo (auténtico Adán).Este espíritu     encarcelado en las tribulaciones de este mundo material debe liberarse por la recuperación del recuerdo de su origen y dignidad mediante la memoria (la clásica mécesis socrático-platónica: recuerdo de la verdad por el ejercicio pedagógico-racional de la memoria).Este yo interior forma el tercer elemento de la antropología gnóstica tripartita, junto al cuerpo y el alma. Esta terminología parece ser un préstamo de la filosofía platónica o pitagórica, pero hay que destacar el uso intercambiable que hacen los gnóstico en muchas ocasiones de psíquico y espiritual, llegando incluso a no percibirse cual es la concreta diferencia de matiz en el significado y sentido de estas dos expresiones.

Este yo trascendente (chispa de los divino en el hombre) , abre al gnóstico la puerta al conocimiento de la verdad mediante una revelación particular (de carácter intelectivo)  que permite la comprensión del sentido del cosmos (se hace inteligible) y el acceso (ascensión del alma) progresivo hacia el Pleroma (mundo de la divinidad).La inclusión definitiva en este ámbito de luz ,junto al Dios bueno muchas veces no se produce hasta el momento de la muerte, en la que el yo auténtico es liberado de su envoltura corporal y psíquica (conciencia y las operaciones de esta).

La imagen del hombre de la gnosis es un conjunto de ideas que se resume en los mitos sumerios y caldeos del hombre original:el hombre interior y Dios están relacionados de manera   natural (imago dei:el hombre como imagen de Dios) como señala el celebre párrafo del Génesis : “Entonces dijo Elhoim:hagamos al hombre a imagen nuestra, a nuestra semejanza”.Nosotros somos una copia del modelo divino.

La  doctrina del hombre en la gnosis es muy compleja (Antropos) , pero vamos a tratar de reducirla a lo mínimo:
a)El ser supremo puede ser el mismo Antropos (este es el hijo que habita en el mundo de la luz, increado, que existe desde siempre, considerado como hombre auténtico) .El creador perverso (Demiurgo:dios malo) utiliza al Hijo como modelo para la creación del hombre terrenal (segundo hombre).

b)El hombre celeste (auténtico Adán) al ser encerrado en el hombre terrenal (corporal) se convierte en el hombre interior y la sustancia espiritual en el hombre terrenal.

Nos enfrentamos con una nueva concepción del hombre: este tiene una altísima consideración, incluso mayor que al Demiurgo (creador de la materia y su imperfección),ya que el hombre guarda una relación con el ámbito divino, y por lo tanto con el Dios desconocido (bueno). Esta nueva concepción del hombre como ser divino suponía en la práctica la divinización del hombre y su más alta consideración metafísica .Así, no deben sorprendernos las palabras de Simón el Mago o Menandro a sus  correligionarios:”dioses sois”.

Por tanto, la alegoría mitológica del relato del Paraíso del Génesis, ahora adquiere un nuevo significado desde la antropología gnóstica:el hombre en virtud de su dignidad puede aspirar al conocimiento de la verdad completa  aun en vida.De este modo el Dios del Antiguo Testamento es considerado como enemigo del hombre que impide ese acceso al conocimiento verdadero y completo, al cual de manera natural el hombre está llamado .El hombre se convertiría en igual a Dios comiendo del árbol del conocimiento,siendo la serpiente aliada del hombre en ese desvelamiento de la verdadera naturaleza del Todo (recordemos que en algunos sistemas gnósticos del siglo II, sobretodo los sehtianos y ofitas, la serpiente actúa a las ordenes del Dios bueno, revelándole al hombre su verdadera dignidad).

 

En este camino de ascensión hacia el ámbito de la Luz el hombre es dividido en la gnosis en tres categorías; esta división depende de la aptitud del hombre con respecto al conocimiento de su auténtica dignidad y verdad:

a)Espirituales: aquellos que pueden , incluso en vida habitar en el seno del Dios bueno y su Luz.haciendo abstracción de que todavía habitan en un cuerpo terrestre y elevándose por encima de él.

b)Psíquicos:aunque están a las puertas de esta ascensión del alma , todavía se encuentran encadenados a las operaciones de su aparato psíquico y su conciencia,las misma que le atan a su cuerpo.

c)Los terrestres o hílicos, completamente entregados a la falsa apariencia e imperfe3cción del mundo material.

Los espirituales están salvados; los psíquicos pueden elegir la mala o la buena dirección; los hílicos están condenados a desaparecer junto a la desaparición de lo material.A estas tres clases de hombres se les llama también por parte de los gnósticos “los tres adanes”.

 Copyright por MANUEL GONZÁLEZ PÉREZ (2001).

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